Talalgia: dolor en el talón

Bajo el término de “talalgia” se engloba en medicina a un conjunto muy amplio de enfermedades que se caracterizan por manifestarse a través de dolor localizado en la región del talón. Constituyen un motivo de consulta podológica relativamente frecuente, y se estima que alrededor de un 15% de la población adulta y anciana presenta dolor localizado en el talón de tipo crónico (evolución superior a 6 semanas).

La población infantil tampoco está exenta de sufrir este tipo de problemas, constituyendo cerca del 10% del total de consultas pediátricas. Si bien el dolor de talón puede manifestarse a cualquier edad, la causa que con mayor frecuencia lo origina varía con ésta.

La presencia de dolor en el talón en los niños suele encontrarse asociada al proceso de osificación de la región posterior del hueso del talón (calcáneo), que se inicia entre los 4-8 años de edad.

Este aspecto, junto con la práctica deportiva y la presencia de deformidades en el pie, son las causas que con mayor frecuencia ocasionan cuadros dolorosos en el talón a estas edades (conocidos bajo el término de “enfermedad de Sever”). Afectan al sexo masculino en mayor medida que al femenino, y se caracterizan por la aparición de dolor principalmente tras la práctica deportiva o al levantarse de la cama, que cede con el reposo y durante el transcurso del día. En ocasiones el dolor persiste, presentando entonces el niño cojera y ligera inflamación del talón.

Si bien es cierto que el dolor de talón en edades infantiles suele desaparecer con el crecimiento, (de hecho coloquialmente se conocen bajo el término de “dolores del crecimiento”) no debe descuidarse, porque en ocasiones enmascara procesos más graves. Es necesario, pues, acudir al especialista (podólogo o traumatólogo) siempre que el niño se queje de dolor en su talón de más de una semana de evolución, especialmente si se acompaña de fuerte inflamación y/o fiebre, para que sea éste quien determine la verdadera causa del dolor y proceda a tratarlo de la forma más apropiada.

Remedios y tratamiento de la talalgia

En general, para aliviar este tipo de dolor suele ser suficiente con la utilización de una talonera y un calzado con cierto tacón (huir de los zapatos planos). Si estas medidas no fueran suficientes será necesario suspender la actividad deportiva temporalmente (durante unos 6 meses) y, en ocasiones, tomar durante algunos días antiinflamatorios (sólo bajo prescripción del médico o podólogo).

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En las personas adultas el dolor en el talón suele encontrarse asociado con la presencia de alteraciones en la estructura del pie, tales como pies planos (pies “sin puente”), pies cavos (pies con demasiado “puente”), talones en varo (volcados hacia fuera) o talones en valgo (volcados hacia adentro). Su presencia ocasiona que el pie funcione mal durante la marcha y la carrera, provocando que los tendones que se originan en el calcáneo (especialmente la fascia plantar) estén sometidos a demasiado estrés y se inflamen.

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En estos casos (conocidos como “fascitis plantar” o “espolón calcáneo”) el dolor suele aparecer de forma muy intensa al comenzar a caminar después de periodos prolongados de reposo (por ejemplo, después de comer o al levantarse de la cama) pudiendo obligar a la persona que lo sufre a cojear durante unos minutos. En general, con la actividad disminuye, pero se mantiene durante todo el día. El calzado de tacón y el deportivo pueden aliviar el dolor, que desaparece cuando la persona se encuentra en reposo (sentado o en la cama).

En estos casos es importante que se acuda al especialista (podólogo o traumatólogo) cuando se presenta el dolor y no dejar pasar excesivo tiempo, ya que el pronóstico puede ser peor cuanto más se demore la visita. Su tratamiento se basa en la utilización de plantillas que compensen el problema del pie que origina el dolor, junto con un calzado de tacón moderado (3-4 cm y de base ancha). En ocasiones debe complementarse con la aplicación de medidas de fisioterapia o la ingesta de antiinflamatorios (siempre por prescripción del especialista). El dolor desaparece entre las 2-4 semanas posteriores al inicio del tratamiento, y sólo en casos que responden mal a terapias conservadoras debe realizarse cirugía.

En las personas ancianas los problemas en los pies también son con frecuencia la causa del dolor en el talón. Sin embargo, en este grupo de la población su aparición también puede estar relacionada con la pérdida de la grasa del talón que se produce con el proceso de envejecimiento. En estos casos, la colocación de unas taloneras de silicona, que sustituyan la función de la grasa plantar perdida, suele ser suficiente para eliminar el dolor.

Tanto en los ancianos como en las personas adultas, la presencia de dolor en el talón, de aparición repentina, acompañado de importante inflamación del pie sin que exista una causa traumática que lo justifique, puede estar motivada por la presencia de una enfermedad reumática de base. En estos casos, el mejor tratamiento será un adecuado control de la enfermedad reumática siguiendo las recomendaciones terapéuticas del reumatólogo, teniendo un efecto limitado el uso de plantillas.

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