Sonambulismo

Toda la información sobre el sonambulismo, un trastorno que afecta a adultos y niños: causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento.

El sonambulismo es un trastorno del sueño ampliamente conocido, cuya principal característica es que las personas caminan o realizan una determinada actividad mientras permanecen dormidas; actividades como vestirse, ir al baño, e incluso salir a la calle. Aunque puede presentarse en personas de todas las edades, lo cierto es que resulta más común en niños.

En relación a los episodios de sonambulismo, por lo general son breves, con una duración de unos pocos segundos o minutos. No obstante, en determinados casos, se pueden prolongar hasta más de media hora.

Se estima que cerca del 20% de la población mundial tiene riesgo de padecer sonambulismo. Entre los diferentes grupos de población, son los niños y adolescentes de entre 11 y 16 años los que mayor riesgo presentan.

Algunos estudios realizados en los últimos años señalan que los hombres tienen una mayor tendencia a sufrir este trastorno del sueño que las mujeres. En relación a las causas genéticas, algunas investigaciones han determinado que si ambos padres sufren sonambulismo, los hijos tienen un 60% de probabilidades de padecer este trastorno.

¿Qué es el sonambulismo?

El sonambulismo es un trastorno del sueño en el que la persona que lo padece puede desarrollar determinadas funciones motoras, incluso de gran complejidad, de manera automática mientras permanece dormido.

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Aunque en muchos casos la figura del sonámbulo se visualiza como una persona que se levanta de la cama y camina tambaleándose por toda la casa con los brazos extendidos hacia delante, la realidad es bien distinta. La persona sonámbula presenta una mayor lucidez y, en la gran mayoría de los casos, tiene los ojos abiertos. En el caso de los adultos, también presentan cierto grado de consciencia sobre sus actividades.

No obstante, no es lo suficientemente consciente como para recordar lo que ha realizado durante ese periodo de tiempo. Es por ello que existen muy pocos relatos dados en primera persona.

Todo sucede durante el primer tercio nocturno, lo que se conoce como No-REM; se trata del estado más profundo del sueño. Es entonces cuando el cuerpo realiza movimientos en la cama y el cerebro poco a poco comienza a relajarse. Así, durante esta fase, el cuerpo está muy activo mientras que el cerebro no.

Tipos

Se diferencian dos tipos de sonambulismo.

Incompleto

Se conoce como tal a aquel en el que la persona se incorpora en la cama, se fronta los ojos de manera repetida, realiza ligeros movimientos y, finalmente, vuelve a tumbarse en la cama para continuar durmiendo.

Completo

En determinados caso la persona que padece este trastorno sale de la cama, pudiendo realizar cualquier actividad fuera de ella sin ser consciente de ello: hablar, vestirse… Una vez la persona se despierta, es incapaz de recordar nada de lo que ha ocurrido.

Causas

Causas del sonambulismo

A pesar de los numerosos estudios que se han llevado a cabo acerca del sonambulismo, no se conocen cuáles son las causas exactas de este trastorno. Algunos expertos señalan que puede ser herditario, aunque no se puede confirmar de manera absoluta.

En el caso de los niños, una de las causas más habituales es la privación de sueño y la ansiedad. En pleno Siglo XXI, son cada vez más los pequeños que sufren estrés y ansiedad, tanto en el ámbito familiar como escolar.

En cuanto a los adultos, una de las causas principales es el consumo de alcohol. Determinados medicamentos también pueden dar lugar a este trastorno.

Las convulsiones también son otra de las causas por las que frecuentemente se produce el sonambulismo, así como determinados trastornos mentales.

En el caso concreto de personas de edad avanzada, el sonambulismo puede tener su origen en un trastorno del comportamiento, en ocasiones debido a la soledad y el aislamiento social que sufren.

Síntomas del sonambulismo

Los síntomas del sonambulismo varían en gran medida entre niños y adultos.

Niños

En el caso de los niños, su actitud resulta en la gran mayoría de los casos de lo más placentera. Generalmente, se sientan en la cama con los ojos abiertos y una expresión de sorpresa en su rostro. No suelen tomar actitudes violentas. Cuando despiertan, no recuerdan nada de lo sucedido.

Adultos

En cuanto a los adultos, en muchos casos el sonambulismo da lugar a una conducta problemática ya que se acompaña de actitudes violentas. Es por ello que en muchos casos no es el sonambulismo el principal problema, sino las lesiones que se derivan del mismo.

Mientras que los niños sonámbulos no suelen recordar ninguno de los sueños que han acompañado al sonambulismo, los adultos sí tienen constancia del contenido de sus ensueños, los cuales en la gran mayoría de las ocasiones toman un carácter violento.

Una temática que se repite con frecuencia es la de situaciones en las que la persona debe huír con la máxima urgencia posible: incendios, edificios que están a punto de derrumbarse por un terremoto… Son sueños que crean la necesidad de escape inmediato y que, por tanto, provocan que los adultos salgan de la cama.

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Cuando se producen los episodios de sonambulismo, es habitual que los adultos abran los ojos y su expresión facil permanezca ausente. Si alguien los despierta, pueden tener una actitud agresiva, por lo que resulta conveniente evitarlo.

Otro síntoma común es el de hablar mientras están dormidos; suelen ser frases inconexas y sin ningún sentido.

Diagnóstico

Ante la más mínima sospecha de sonambulismo, es conveniente acudir al médico para que establezca el diagnóstico y tratamiento más adecuado para el mismo.

El diagnóstico de este trastorno no requiere de la realización de ningún tipo de prueba médica o examen físico por parte del especialista. No obstante, en determinados casos este puede creer conveniente realizar alguna para descartar que el sonambulismo esté relacionado con algún trastorno concreto, como las convulsiones.

Del mismo modo, si el especialista considera que la causa del sonambulismo, tanto en niños como en aduñtos, se encuentra en el estrés la ansuedad, puede solicitar un examen psicológico.

Tratamiento del sonambulismo

Tratamiento del sonambulismo

Una vez establecido el diagnóstico de esta enfermedad, el médico procede a aplicar el tratamiento más adecuado para la misma. Cuando un adulto experimenta sueños de contenido violento que vienen acompañados de una conducta anormal, el tratamiento más habitual pasa por la administración de determinados medicamentos.

En ocasiones el sonambulismo tiene carácter esporádico; se dan episodios durante un determinado periodo de tiempo, los cuales remiten por sí solos. En estos casos, el tratamiento se administra durante una temporada y luego se suspende. A continuación es necesario seguir la evolución del paciente y, si fuese necesario, retomar el tratamiento.

En el caso del sonambulismo infantil, en la gran mayoría de ocasiones no tiene consecuencias mayores, y suele desaparecer con el paso del tiempo. Por lo general, es suficiente con establecer unos periodos de sueño y descanso adecuados. Se trara por tanto de un trastorno de carácter benigno que remite con la edad.

Complicaciones

Las complicaciones que se presentan con mayor frecuencia tanto en niños como en adultos son los choques con determinados elementos, dándose lesiones de mayor o menor gravedad.

Es habitual que quienes padecen sonambulismo comiencen poco a poco a desarrollar un gran miedo a lo que pueda suceder durante la noche. Así, en el caso de los adultos, es habitual que éstos traten por todos los medios de evitar el sueño. Una situación que afecta de modo negativo a la calidad de vida ya que dormir bien es fundamental para un buen estado de salud tanto físico como mental.

¿Cómo prevenir el sonambulismo?

No existe ningún método 100% eficaz para evitar este trastorno. No obstante, existen una serie de medidas de prevención que pueden resultar de gran ayuda.

En primer lugar, sobre todo en el caso de los niños, es importante adoptar unos horarios de descanso regulares. Es habitual que por ejemplo durante el periodo de vacaciones los padres amplíen y/o varíen el rango horario de descanso de sus hijos. Pues bien, es algo que es conveniente evitar para prevenir en la medida de lo posible el sonambulismo.

En segundo lugar, en el caso de los adultos, lo recomendable es dormir ocho horas diarias. Además, se aconseja llevar un ritmo de vida relativamente tranquilo, además de reducir la ingesta de alcohol en la medida de lo posible.

Pronóstico

Por lo general, el pronóstico de este trastorno tanto en niños como en adultos es positivo tanto a medio como a largo plazo. En el caso de los más pequeños, el sonambulismo remite a medida que van creciendo. En cuanto a los adultos, el sonambulismo y las conductas violentas que lo acompañan, desaparecen cuando se modera el consumo de alcohol o se duerme más y mejor.

¿Qué hacer con una persona sonámbula?

¿Qué hacer con una persona sonámbula?

Una de las grandes cuestiones entre aquellas personas que conviven con una persona sonámbula es cómo deben enfrentarse a esta situación. Existen un amplio abanico de leyendas urbanas, como la que señala que si se despierta de modo precipitado a una persona sonámbula, puede sufrir un infarto de miocardio.

Pues bien, aunque no sea del todo cierto, es importante actuar con cuidado, evitando sacar a la persona de su ensueño de modo violento. Lo mejor es llevarla de nuevo a su cama para que continúe su descanso. Por lo general, una persona sonámbula es muy fácil de mover; así, basta con cogerla suavemente del brazo y llevarla hasta su cama.

Conclusión

El sonambulismo es uno de los trastornos del sueño más conocidos por todos. Tal y como hemos señalado, tiene carácter benigno, por lo que no reviste gravedad en la gran mayoría de los casos.

Lo más importante para prevenirlo, y también para tratarlo de manera adecuada, es descansar adecuadamente y llevar un ritmo de vida tranquilo y relajado en la medida de lo posible.


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