Sangrado de encías
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué son las encías y por qué sangran?
- 2.Causas de las encías sangrantes
- Higiene bucal deficiente o incorrecta
- Alimentación
- Tabaquismo
- Medicamentos
- Enfermedades sistémicas
- Cambios hormonales
- Gingivitis
- 3.Tratamiento para el sangrado de encías
- Raspado y alisado radicular
- Periodontitis
- Tratamiento quirúrgico
- 4.Complicaciones del sangrado de encías
- 5.Sangrado de encías: cuidados caseros
- 6.Remedios caseros para las encías sangrantes
- Agua con sal
- Tomillo
- Aguacate
- Menta
- Aloe vera
- Aceite de coco
- 7.Cuándo acudir al dentista
- 8.Preguntas frecuentes
- ¿Es normal que sangren las encías al usar hilo dental?
- ¿El sangrado de encías se hereda?
- ¿Las encías sangrantes pueden causar mal aliento?
- ¿El embarazo siempre causa sangrado de encías?
- 9.Referencias
Unas encías sanas tienen un color rosa muy suave y su aspecto es firme; además, no se muestran sensibles al tacto y no sangran. Mientras, unas encías inflamadas tienen un color rojizo y una textura blanda; presentan una gran sensibilidad al tacto y se da el sangrado de encías.
Un aspecto al que hay que prestar especial atención es la frecuencia con la que se produce el sangrado de las encías. Y es que el sangrado puede darse por muchísimos motivos, como por ejemplo hacerse daño con un determinado alimento duro. El problema se da cuando el sangrado se repite con frecuencia, ya que puede ser indicativo de una enfermedad periodontal u otra afección subyacente que requiere atención profesional.
¿Qué son las encías y por qué sangran?
Las encías, también llamadas gingiva, son el tejido mucoso que recubre los maxilares y rodea el cuello de los dientes. Su función principal es proteger las estructuras que sostienen las piezas dentales: el hueso alveolar, el ligamento periodontal y el cemento radicular. Cuando este tejido se irrita o se inflama, los vasos sanguíneos de las encías se dilatan y se vuelven más frágiles, lo que provoca el sangrado ante estímulos como el cepillado, el uso de hilo dental o incluso la masticación.
Según datos del Consejo General de Dentistas de España, más del 85 % de la población adulta presenta algún grado de enfermedad periodontal, siendo el sangrado gingival uno de los primeros signos de alerta.
Causas de las encías sangrantes

A continuación señalamos cuáles son las principales causas por las que sangran las encías.
Higiene bucal deficiente o incorrecta
En un alto porcentaje de casos el sangrado de las encías se debe a una incorrecta higiene bucal: no cepillarse los dientes con la frecuencia adecuada, no utilizar hilo dental, emplear un cepillo de cerdas demasiado duras o cepillarse con excesiva fuerza. Es muy importante mantener una higiene bucal óptima para evitar que las encías sangren.
La acumulación de placa bacteriana en la línea de las encías es el desencadenante más frecuente. Si esta placa no se elimina mediante el cepillado y el uso de hilo dental, se mineraliza y forma sarro (cálculo dental), que solo puede retirarse mediante una limpieza profesional.
Alimentación
Una alimentación incorrecta también puede dar lugar al sangrado de encías. La deficiencia de vitamina K puede causar esta condición ya que es un nutriente esencial para la producción y el funcionamiento de un conjunto de proteínas relacionadas con la coagulación.
Además, la carencia de vitamina C puede provocar escorbuto, una enfermedad que se manifiesta con encías inflamadas y sangrantes, entre otros síntomas. Una dieta pobre en frutas y verduras frescas aumenta el riesgo de déficit de esta vitamina. Asimismo, la falta de vitamina D se ha relacionado con una mayor susceptibilidad a la enfermedad periodontal, según estudios publicados en el Journal of Periodontology.
Tabaquismo
Es precisamente el tabaco uno de los principales enemigos de la salud en general. En el caso de las encías sangrantes, el tabaquismo es uno de los factores de mayor riesgo. El tabaco reduce el flujo sanguíneo a las encías, dificulta la cicatrización y altera la respuesta inmunitaria local, favoreciendo la progresión de la enfermedad periodontal. Paradójicamente, en fumadores las encías pueden sangrar menos de lo esperado incluso cuando existe una enfermedad periodontal avanzada, ya que la nicotina produce vasoconstricción, lo que enmascara uno de los principales signos de alerta.
Medicamentos
Determinados fármacos pueden contribuir al sangrado gingival. Los anticoagulantes (como el acenocumarol o la warfarina), los antiagregantes plaquetarios (como el ácido acetilsalicílico) y algunos antiepilépticos (como la fenitoína, que además causa hiperplasia gingival) son los más frecuentemente implicados. Si se toma alguno de estos medicamentos y se observa sangrado de encías, conviene comunicárselo al médico y al dentista.
Enfermedades sistémicas
Determinadas enfermedades como la diabetes, el VIH o la leucemia pueden generar inflamación y sangrado de encías. La diabetes, en particular, afecta a la microcirculación y reduce la capacidad del organismo para combatir infecciones, incluidas las que afectan a las encías. Las personas con diabetes mal controlada tienen hasta tres veces más riesgo de desarrollar enfermedad periodontal.
Otras enfermedades hematológicas, como la trombocitopenia (recuento bajo de plaquetas) o la hemofilia, también pueden manifestarse con sangrado gingival.
Cambios hormonales
El embarazo y la menopausia son dos momentos clave en la vida de una mujer, en los cuales tienen lugar grandes cambios hormonales. Así, el tejido bucal se vuelve más sensible y, por tanto, el riesgo de que sangren las encías es mayor.
Durante el embarazo, el aumento de progesterona provoca una mayor vascularización de las encías, dando lugar a lo que se conoce como gingivitis del embarazo, que afecta hasta al 75 % de las mujeres gestantes. En la pubertad y durante la menstruación también pueden producirse episodios de sangrado gingival por las fluctuaciones hormonales.
Gingivitis
La gingivitis es una enfermedad bucal con origen bacteriano que da lugar a la inflamación y el sangrado de las encías; en la gran mayoría de los casos surge por una mala higiene bucal, a raíz de los restos de alimentos que quedan entre los dientes.
Los síntomas de la gingivitis son relativamente sencillos de detectar: sangrado de encías frecuente, encías de color rojo brillante y con una gran sensibilidad al tacto, y úlceras en la boca. Es esencial ante estas señales de alerta acudir al dentista para evitar que derive en una periodontitis; una afección que puede ocasionar la pérdida de hueso y, así, la pérdida de piezas dentales.
La buena noticia es que la gingivitis es completamente reversible con un tratamiento adecuado y la mejora de los hábitos de higiene oral.
Tratamiento para el sangrado de encías
El tratamiento ante el sangrado de encías depende en gran medida del diagnóstico y la causa que haya provocado esta condición.
En los casos más leves, el sangrado puede detenerse utilizando simplemente un enjuague bucal para encías con clorhexidina u otro agente antiséptico. Además, es esencial realizar un correcto cepillado para reparar los tejidos inflamados.
En aquellos casos en los que se dé un sangrado abundante, es esencial acudir al dentista. El profesional realizará un examen de las encías para evaluar el estado en el que se encuentran. Si no se han dado mayores complicaciones, una limpieza profesional es suficiente para acabar con la placa bacteriana acumulada y tratar el tejido inflamado.
Raspado y alisado radicular
Cuando la placa y el sarro se han acumulado por debajo de la línea de las encías, puede ser necesario un raspado y alisado radicular (también llamado curetaje). Este procedimiento consiste en limpiar las superficies de las raíces dentales eliminando el sarro y las toxinas bacterianas acumuladas en las bolsas periodontales. Se realiza con anestesia local y puede requerir varias sesiones.
Periodontitis
La periodontitis es una afección grave que se da cuando la inflamación de las encías (gingivitis) no se ha tratado. Así, la infección se disemina desde las encías hasta el hueso que sirve como soporte de las piezas dentales. De esta manera, si se pierde todo o parte del soporte, los dientes se pueden aflojar y caer.
La placa y el sarro se acumulan en la base de las piezas dentales, lo cual causa una inflamación debido a la formación de bolsas entre los dientes y la encía. Si la inflamación no se trata, puede dar lugar al daño de los tejidos y el hueso que rodea el diente.
Los síntomas propios de la periodontitis son relativamente sencillos de detectar: mal aliento, encías de color rojo y con un aspecto brillante, encías que sangran con gran facilidad e inflamadas, y dientes flojos.
La periodontitis se clasifica en diferentes estadios según su gravedad:
- Estadio I (inicial): bolsas periodontales de 4 mm, pérdida ósea incipiente.
- Estadio II (moderada): bolsas de 5 mm, pérdida ósea del 15-33 %.
- Estadio III (grave): bolsas de 6 mm o más, pérdida ósea que supera el 33 %, posible pérdida dental.
- Estadio IV (avanzada): pérdida ósea extensa, pérdida de múltiples dientes, disfunción masticatoria.
Tratamiento quirúrgico
En los casos más avanzados de periodontitis, puede ser necesario recurrir a la cirugía periodontal. Las opciones incluyen:
- Cirugía de colgajo: se levantan las encías para acceder a las raíces y al hueso, limpiar las bolsas periodontales y, si es necesario, remodelar el hueso dañado.
- Injertos de tejido blando: se toma tejido del paladar u otra zona para cubrir raíces expuestas.
- Regeneración tisular guiada: se emplean membranas biocompatibles para estimular el crecimiento de nuevo hueso y tejido.
Complicaciones del sangrado de encías
La causa más habitual del sangrado de encías es la falta de una correcta higiene. Aunque esta condición en sí misma no implica gravedad, es importante acudir al dentista ante el más mínimo síntoma.
De lo contrario, las bacterias pueden alcanzar e infectar las encías, dando así lugar a lo que se conoce como gingivitis; si no se establece el tratamiento adecuado, puede llegar a afectar al hueso. Una situación muy complicada que puede provocar incluso la pérdida de piezas dentales.
En los casos más graves, la infección alcanza la sangre, generando así una infección generalizada en el organismo (septicemia). Un problema muy grave de salud que en determinados casos puede llegar a ser letal.
Además, la enfermedad periodontal se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, parto prematuro, diabetes mal controlada y neumonía por aspiración, según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA).
Sangrado de encías: cuidados caseros
Si tus encías sangran cada vez que te cepillas los dientes, o incluso sin hacerlo, a continuación señalamos una serie de tips y consejos que merece la pena tener en cuenta. Se trata simplemente de mantener una higiene dental diaria óptima.
- Cepillado: es esencial cepillarse los dientes tres veces al día, después de cada comida principal. El tiempo estimado de un buen cepillado es de 2-3 minutos y hay una serie de factores a valorar. Por un lado, el dentífrico debe ser antibacteriano, con flúor. Por otro lado, lo mejor es utilizar un cepillo de cerdas suaves. Y, por último, en relación al propio cepillado, debe hacerse con movimientos circulares alrededor de cada diente, inclinando el cepillo 45 grados hacia la línea de las encías.
- Hilo dental: después del cepillado es recomendable utilizar hilo dental para eliminar los restos de comida que hayan quedado entre los dientes. Es importante deslizar el hilo suavemente entre cada diente, adaptándolo a la forma del diente en forma de “C”.
- Cepillos interdentales: en espacios interdentales amplios, los cepillos interdentales son más eficaces que el hilo dental para eliminar la placa bacteriana.
- Colutorio: de la misma manera, es conveniente utilizar un colutorio antiséptico un par de veces al día. Los colutorios con clorhexidina son los más eficaces, aunque su uso prolongado puede causar tinciones dentales, por lo que deben utilizarse bajo supervisión profesional.
- Limpieza profesional: para evitar y/o combatir el sangrado de las encías, lo ideal es realizar una limpieza bucal al menos una vez al año con el objetivo de eliminar el sarro acumulado. En personas con enfermedad periodontal, se recomienda cada 3-6 meses.
También os dejamos un vídeo que explica a la perfección la técnica de higiene ideal con cepillo manual. Muy interesante e instructivo:
https://www.youtube.com/watch?v=zTEA6YxRHXw
Remedios caseros para las encías sangrantes
Si tus encías sangran, debes saber que existen una gran selección de remedios caseros que pueden resultarte de gran ayuda para minimizar este síntoma. Es importante destacar que estos remedios no sustituyen la visita al dentista ni el tratamiento profesional, sino que pueden ser complementos útiles.
Agua con sal
Uno de los remedios caseros más sencillos, pero al mismo tiempo más efectivos, para tratar las encías sangrantes. Simplemente tienes que preparar un enjuague de agua tibia con sal (media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia); es bien conocido que la sal tiene propiedades antisépticas. Además, ayuda en gran medida a que la sangre de las encías circule con mayor facilidad, evitando así su inflamación y sangrado. Se recomienda enjuagar durante 30 segundos, dos o tres veces al día.
Tomillo
El tomillo es un ingrediente natural que se viene utilizando desde la antigüedad para tratar afecciones bucales. Y es que el tomillo posee propiedades antisépticas y antiinflamatorias gracias a su contenido en timol.
La preparación es muy sencilla. Solo tienes que poner agua a hervir y, cuando llegue a su punto de ebullición, añadir una cucharada de tomillo seco. Deja cocinar un par de minutos, retira, cuela, deja que se temple unos segundos, y utiliza como enjuague bucal.
Aguacate
El aguacate es otro de los grandes remedios caseros para tratar el sangrado de las encías. La aplicación es muy fácil. Basta con cortar el aguacate a la mitad y frotar las encías suavemente con él; de esta manera, se aportan vitaminas y ácidos grasos que contribuyen a la salud gingival.
Menta
Un ingrediente natural muy efectivo para tratar la inflamación de las encías. Debes preparar este remedio casero de la siguiente manera.
Solo tienes que colocar cinco hojas de menta fresca en medio vaso de agua hirviendo y dejar reposar durante 15 minutos. Una vez transcurrido el tiempo, guarda en la nevera durante 5 minutos. Luego ya puedes realizar el enjuague; lo ideal es hacerlo tres veces al día, después de cada cepillado.
Aloe vera

El aloe vera es una de las plantas naturales con mayor número de propiedades y beneficios para nuestro organismo. El aloe vera funciona de maravilla para reducir la inflamación y combatir posibles infecciones. Diversos estudios han demostrado que el gel de aloe vera reduce significativamente la inflamación gingival y la acumulación de placa bacteriana.
Simplemente tienes que hacerte con una rama de la planta de aloe vera. Ábrela con ayuda de un cuchillo para extraer el gel que hay en su interior y masajea las encías con él; debes hacerlo con suavidad para que se absorba bien.
Aceite de coco
El aceite de coco es otro de los grandes remedios caseros para tratar el sangrado de encías. Por un lado, combate de manera efectiva las bacterias que están causando el sangrado de encías gracias a su contenido en ácido láurico. Y, por otro lado, reduce de forma notable la inflamación.
El uso del aceite de coco como remedio casero ante las encías sangrantes es muy sencillo. La técnica conocida como oil pulling consiste en enjuagar la boca con una cucharada de aceite de coco durante 15-20 minutos y luego escupir. Se recomienda hacerlo en ayunas, antes del cepillado.
Cuándo acudir al dentista
Es fundamental acudir al dentista en los siguientes casos:
- El sangrado de encías se produce de forma frecuente o abundante.
- Las encías están muy inflamadas, enrojecidas o dolorosas.
- Se observa retracción de las encías (los dientes parecen más largos).
- Hay mal aliento persistente (halitosis) que no mejora con el cepillado.
- Los dientes se sienten flojos o se mueven.
- Se notan cambios en la mordida o en el ajuste de prótesis dentales.
- El sangrado se acompaña de otros síntomas como fiebre, fatiga o hematomas en otras zonas del cuerpo, lo que podría indicar un trastorno hematológico.
Las revisiones dentales periódicas, al menos una vez al año, son la mejor forma de prevenir y detectar precozmente los problemas de las encías.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que sangren las encías al usar hilo dental?
Un ligero sangrado las primeras veces que se usa hilo dental puede ser normal, especialmente si no se tenía el hábito. Sin embargo, si el sangrado persiste después de dos semanas de uso regular, conviene consultar con el dentista, ya que puede indicar inflamación gingival.
¿El sangrado de encías se hereda?
Si bien existe una predisposición genética a la enfermedad periodontal, los factores ambientales y los hábitos de higiene son determinantes. Tener antecedentes familiares de periodontitis no significa que se vaya a sufrir necesariamente, pero sí que se debe prestar especial atención a la salud bucal.
¿Las encías sangrantes pueden causar mal aliento?
Sí. La acumulación de bacterias que provoca el sangrado gingival también produce compuestos sulfurados volátiles, responsables del mal aliento. Tratar la causa del sangrado suele resolver también la halitosis.
¿El embarazo siempre causa sangrado de encías?
No siempre, pero es muy frecuente. La gingivitis del embarazo afecta a la mayoría de las mujeres gestantes, especialmente durante el segundo y tercer trimestre. Mantener una buena higiene oral y realizar al menos una limpieza profesional durante el embarazo ayuda a controlarlo.
Referencias
- Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA). Clasificación de las enfermedades periodontales. https://www.sepa.es
- Consejo General de Dentistas de España. Encuesta de salud oral en España 2020.
- Loe, H. et al. (1965). Experimental gingivitis in man. Journal of Periodontology, 36, 177-187.
- Tonetti, M. S. et al. (2018). Staging and grading of periodontitis. Journal of Periodontology, 89(Suppl 1), S159-S172.
- Organización Mundial de la Salud. Salud bucodental. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/oral-health
- MedlinePlus. Sangrado de encías. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003062.htm

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.