Risoterapia
Tabla de contenidos
- 1.Diferencias entre humor y risoterapia
- 2.¿Qué ocurre en el cuerpo cuando reímos?
- 3.Tipos de risa
- 4.Historia de la risoterapia
- Hitos modernos de la risoterapia
- 5.Beneficios de la risoterapia
- Beneficios físicos
- Beneficios psicológicos
- Beneficios sociales
- 6.Ámbitos de aplicación de la risoterapia
- 7.¿Cómo es una sesión de risoterapia?
- Introducción teórica
- Calentamiento
- Dinámicas y juegos
- Gimnasio de la risa
- Relajación
- Cierre y puesta en común
- 8.¿Qué dice la ciencia sobre la risoterapia?
- 9.Preguntas frecuentes
- ¿La risoterapia tiene contraindicaciones?
- ¿Es necesario ser gracioso para participar?
- ¿Cuántas sesiones son necesarias para notar beneficios?
- ¿Los niños pueden participar en sesiones de risoterapia?
- 10.Conclusión
- 11.Referencias
La terapia de la risa, también conocida como risoterapia, es un tratamiento conformado por un conjunto de dinámicas y técnicas derivadas de la meditación activa, la musicoterapia y el baile libre, entre otras muchas disciplinas. Se trata así de un proceso terapéutico y de crecimiento personal en el que a través de la risa los participantes se encuentran plenamente satisfechos y felices.
La risa se utiliza en este tipo de terapia complementaria como una herramienta, no como un objetivo a perseguir. Así, en la risoterapia se hace uso de la risa como un mecanismo para profundizar en el “yo” interior de cada persona. Algo que resulta complicado con otro tipo de terapias y tratamientos ya que las personas suelen ser reticentes a ellos y, por tanto, ponen resistencia.
Es importante aclarar que la risoterapia no es un tratamiento médico en sentido estricto ni sustituye la atención sanitaria convencional. Se trata de una terapia complementaria que puede mejorar el bienestar general y la calidad de vida cuando se emplea junto con el tratamiento médico adecuado.
Diferencias entre humor y risoterapia
Hay quienes creen que el humor y la risoterapia son iguales. Pero nada más lejos de la realidad.
Hay una gran diferencia entre el humor y la risoterapia. En el caso del primero, se fuerza la risa del público desde el exterior. No obstante, la terapia de la risa va más allá; trata de conseguir que los pacientes sientan un estado de felicidad plena que facilite en gran medida la risa.
Por lo tanto, el proceso es el inverso. Mientras que en el humor se busca la risa y carcajada del público, tras lo cual las personas se sienten más felices; en la risoterapia se aplican técnicas para que las personas se sientan satisfechas, consiguiendo así reír desde el interior.
¿Qué ocurre en el cuerpo cuando reímos?
Antes de profundizar en los beneficios de la risoterapia, conviene entender qué sucede en el organismo durante el acto de reír:
- Liberación de endorfinas: la risa estimula la producción de endorfinas, los neurotransmisores conocidos como las “hormonas de la felicidad”, que generan una sensación de bienestar y alivian temporalmente el dolor.
- Reducción del cortisol: la risa disminuye los niveles de cortisol y adrenalina, las principales hormonas del estrés.
- Activación del sistema inmunitario: diversos estudios han observado que la risa aumenta la actividad de las células NK (natural killer) y de las inmunoglobulinas, lo que refuerza las defensas del organismo.
- Estimulación cardiovascular: durante una carcajada intensa, el ritmo cardíaco y la presión arterial aumentan momentáneamente y luego descienden por debajo de los valores basales, produciendo un efecto relajante similar al del ejercicio aeróbico suave.
- Contracción muscular: al reír se activan hasta 400 músculos de todo el cuerpo, incluidos los abdominales, los intercostales y los faciales. Después de la carcajada, los músculos se relajan.
- Mejora de la oxigenación: la risa implica inspiraciones más profundas y espiraciones más prolongadas, lo que favorece el intercambio gaseoso y la oxigenación de los tejidos.
Tipos de risa

Se distinguen varios tipos de risa que se trabajan en las sesiones de risoterapia:
- Risa de descarga: permite a las personas reírse de aquello que no suelen permitirse en la vida cotidiana, como el dinero, el poder o las frustraciones diarias. Es una risa liberadora que sirve como válvula de escape emocional.
- Risa relajada: este tipo de risa es muchísimo más cercana a la felicidad. Se caracteriza por ser amplia y, además, no tan sonora como la anterior; se percibe más bien como un ligero suspiro. Es la risa que surge de forma espontánea cuando la persona se siente en un estado de plenitud.
- Risa contagiosa: surge de forma involuntaria al escuchar o ver reír a otras personas. Es la base de muchas dinámicas grupales en risoterapia y explica por qué estas sesiones funcionan mejor en grupo.
- Risa simulada: se inicia de forma voluntaria e intencionada, sin necesidad de un estímulo humorístico. Con la práctica, la risa simulada puede convertirse en risa genuina, ya que el cerebro no distingue claramente entre ambas a nivel neurológico.
Historia de la risoterapia
Aunque no se haya comprobado de forma científica hasta hace relativamente poco tiempo, lo cierto es que el poder de la risa para influir tanto en el cuerpo como en la mente es algo bien conocido desde tiempos antiguos.
En China, los taoístas creían que el estado de salud de una persona era directamente proporcional a las veces que reía a lo largo del día. Más adelante, en la Edad Media, las actuaciones que hacían los bufones tenían como principal objetivo facilitar el proceso de digestión de los comensales.
En los siglos XVI y XVII, expertos como Richard Mulcaster y Robert Burton empezaron a recomendar a sus pacientes la risa como método de terapia ante determinadas enfermedades. El propio Sigmund Freud señalaba que la risa tenía un gran poder para liberar energía negativa del organismo.
Hitos modernos de la risoterapia
- Norman Cousins (1979): el periodista estadounidense publicó Anatomy of an Illness, donde relató cómo utilizó la risa (viendo películas de los hermanos Marx) como complemento terapéutico para sobrellevar una enfermedad autoinmune grave (espondilitis anquilosante). Su caso despertó el interés de la comunidad científica por estudiar los efectos fisiológicos de la risa.
- Patch Adams (década de 1970): el médico estadounidense Hunter “Patch” Adams fundó el Gesundheit! Institute, promoviendo el humor y la risa como herramientas para humanizar la atención sanitaria. Su historia fue llevada al cine en 1998.
- Dr. Madan Kataria (1995): el médico indio creó el Laughter Yoga (yoga de la risa) en Bombay, combinando ejercicios de risa con técnicas de respiración yóguica. Hoy existen más de 6.000 clubes de la risa en más de 100 países.
- Payasos de hospital: a partir de la década de 1980, organizaciones como la Big Apple Circus Clown Care en EE. UU. y la Fundación Theodora en Europa comenzaron a llevar payasos a los hospitales pediátricos, demostrando los beneficios del humor en el proceso de recuperación de los niños hospitalizados.
Beneficios de la risoterapia

Los beneficios de la terapia de la risa son muy amplios. Podemos englobarlos en tres grandes grupos: físicos, psicológicos y sociales.
Beneficios físicos
La risoterapia tiene una gran variedad de beneficios para el estado físico:
- Refuerza el sistema inmunitario: estudios como los realizados por el psiconeuroimmunólogo Lee Berk han observado que la risa aumenta la actividad de las células NK y los niveles de inmunoglobulina A. Así, cuando las endorfinas aumentan, el sistema inmunitario se hace más fuerte y, por tanto, brinda una mejor protección ante determinadas enfermedades.
- Mejora la circulación sanguínea: uno de los principales beneficios de la risoterapia a nivel físico es que mejora la circulación sanguínea, de modo que resulta muy beneficiosa para el sistema cardiovascular. Un estudio de la Universidad de Maryland demostró que la risa dilata el endotelio vascular, mejorando el flujo sanguíneo. Así, en el caso de personas adultas y mayores, disminuye de forma notable el riesgo de padecer determinadas enfermedades cardiovasculares.
- Alivia el dolor: la liberación de endorfinas durante la risa puede elevar temporalmente el umbral del dolor. Un estudio publicado en Proceedings of the Royal Society B observó que la risa social prolongada aumentaba la tolerancia al dolor de los participantes.
- Mejora el tránsito intestinal: la terapia de la risa ayuda a mejorar el tránsito intestinal ya que favorece que el cuerpo trabaje de un modo más cómodo y relajado. La contracción de la musculatura abdominal durante la carcajada actúa como un masaje interno sobre los órganos digestivos.
- Quema calorías: al reír se mueven en torno a 400 músculos de todo el cuerpo. Algunos estudios, como el publicado por Buchowski en el International Journal of Obesity, han estimado que 10-15 minutos de risa pueden consumir entre 10 y 40 calorías adicionales.
- Previene el insomnio: el estado de bienestar y de relajación que consigue la risoterapia ayuda a conciliar mejor el sueño, descansando de modo más profundo. La reducción de las hormonas del estrés favorece la transición hacia las fases de sueño reparador.
- Ejercita la musculatura respiratoria: la risa implica contracciones enérgicas del diafragma y los músculos intercostales, lo que mejora la capacidad ventilatoria y la oxigenación.
Beneficios psicológicos
A continuación señalamos los principales beneficios para la mente de la risoterapia:
- Alivia el estrés: este es sin lugar a dudas uno de los mayores beneficios de este tipo de terapia; algo muy importante teniendo en cuenta que cada vez son más las personas afectadas por el estrés crónico, tanto adultos como niños. La risoterapia ayuda a liberar el estrés que genera la rutina diaria, aprendiendo a transformar lo negativo en positivo. La disminución del cortisol producida por la risa tiene efectos medibles sobre la tensión arterial y la frecuencia cardíaca.
- Mejora el estado de ánimo: la terapia de la risa ayuda de forma notable a levantar el ánimo de cualquier persona. La liberación de dopamina y serotonina durante la risa produce una sensación de bienestar que puede prolongarse durante horas después de la sesión.
- Fomenta el pensamiento positivo: otro de los beneficios que merece la pena destacar de la risoterapia es que permite afrontar de un modo más positivo diferentes situaciones que se presentan en el camino de la vida. Favorece la resiliencia emocional y la capacidad de relativizar los problemas.
- Reduce la ansiedad: la risa actúa como un ansiolítico natural al reducir la activación del sistema nervioso simpático y favorecer la respuesta parasimpática, lo que genera un estado de calma.
- Mejora la autoestima: las dinámicas de grupo en un ambiente seguro y sin juicio permiten que las personas se acepten tal como son, fortaleciendo su autoimagen.
Beneficios sociales
Los beneficios a nivel social de la risoterapia también merece la pena tenerlos en cuenta:
- Reduce la timidez: generalmente, las personas tímidas tienen problemas para relacionarse con los demás y hacer nuevas amistades. Pues bien, el objetivo de este tipo de terapia es que los participantes se dejen llevar; cada uno de ellos puede realizar aquello que considere más oportuno en cada ejercicio sin ser juzgado.
- Facilita nuevas amistades: la risoterapia es una oportunidad fantástica para hacer nuevas amistades. En las sesiones se crea un ambiente distendido y relajado, por lo que las posibilidades de simpatizar con los demás aumentan de forma exponencial.
- Fortalece los vínculos: la risa compartida crea lazos emocionales potentes entre las personas. Los grupos que ríen juntos desarrollan un mayor sentido de pertenencia y confianza mutua.
- Mejora la comunicación: la risoterapia fomenta la comunicación no verbal y la empatía, habilidades fundamentales para las relaciones interpersonales.
Ámbitos de aplicación de la risoterapia
La risoterapia se aplica en contextos muy diversos:
- Hospitales y centros de salud: como terapia complementaria para pacientes con enfermedades crónicas, dolor crónico, cáncer o enfermedades neurodegenerativas. Los programas de payasos de hospital son especialmente eficaces en las unidades pediátricas, reduciendo la ansiedad prequirúrgica de los niños.
- Residencias de mayores: mejora el estado de ánimo, reduce el aislamiento social y puede ralentizar el deterioro cognitivo en personas con demencia leve.
- Entorno laboral: las sesiones de risoterapia en empresas contribuyen a reducir el estrés laboral, mejorar el clima organizacional y fortalecer el trabajo en equipo.
- Centros educativos: favorece la cohesión grupal, mejora la gestión emocional y potencia la creatividad en niños y adolescentes.
- Centros penitenciarios: algunas experiencias han demostrado que la risoterapia puede ayudar a gestionar la tensión emocional y mejorar la convivencia.
- Cuidadores y profesionales sanitarios: la risoterapia es una herramienta útil para prevenir el síndrome de desgaste profesional (burnout) en personas que cuidan de enfermos.
¿Cómo es una sesión de risoterapia?

Una sesión de risoterapia tiene como principal objetivo fomentar el buen humor. Para ello, mediante una serie de técnicas y dinámicas, trata de cambiar la perspectiva que los pacientes tienen de sus problemas cotidianos. Además, este tipo de terapia complementaria busca fomentar la comunicación y el contacto físico, así como potenciar el pensamiento y la actitud positiva. Las sesiones suelen durar entre 60 y 90 minutos y se desarrollan en grupos de 10 a 25 personas.
Introducción teórica
El taller de risoterapia comienza con una introducción teórica en la que se explican cuáles son los conceptos básicos de la risa, así como sus beneficios para la salud. El facilitador establece las normas del grupo: respeto, confidencialidad y ausencia de juicio.
Calentamiento
Para reír es esencial que la mente se encuentre completamente relajada. Por lo tanto, la fase de calentamiento es esencial para cumplir con los objetivos propuestos para la sesión. Así, mediante una serie de ejercicios guiados muy sencillos se consigue romper las barreras de la inhibición de los participantes: simulación de muecas, imitaciones, distintas formas de caminar… El objetivo es crear situaciones que resulten divertidas de modo que los participantes poco a poco comiencen a reír, reduciendo sus niveles de vergüenza y sintiéndose a gusto tanto con ellos mismos como con el grupo.
Es importante que los ejercicios realizados requieran algo de esfuerzo, de modo que los participantes se vean obligados a respirar profundamente para oxigenar así su organismo.
Dinámicas y juegos

Esta es la parte más importante del taller, en la que se realizan un conjunto de dinámicas y juegos mediante los cuales los participantes se sientan plenos y felices y, de este modo, rían de modo sincero. A continuación señalamos algunos de los juegos que se llevan a cabo en las sesiones:
- Muecas en círculos: los participantes se colocan en círculos. El que comienza el juego le pasa a la persona que está a su derecha la mueca más extraña que se le ocurra en ese momento; luego, éste al de al lado, y así sucesivamente hasta llegar al primero. De este modo, uno por uno los participantes van realizando la ronda de gestos ridículos.
- Toque toque: un juego de grupo en el que las risas están más que aseguradas. Los participantes caminan por la sala sin rumbo fijo, tocando el hombro del resto de participantes mientras ríen sin parar. Hay que cambiar de persona tocada todo el tiempo, pero nunca quedarse sin tocar el hombro de ninguna persona del grupo.
- Espejo: este juego se realiza en pareja. La dinámica es muy sencilla; dos participantes se ponen uno frente al otro y uno de ellos debe hacer muecas mientras el otro le imita.
- Globo: cada uno de los participantes toma un globo y comienza a inflarlo poco a poco. En cada soplido deja salir algo a lo que desea decir adiós en su vida. Después, cada uno ata el globo con los cordones de sus zapatillas y comienza a bailar arrastrando el globo; el objetivo es hacerlo explotar antes de que se acabe la canción.
- Cosquillas: otro juego también muy popular en las sesiones de risoterapia son las cosquillas para hacer en grupo. Las cosquillas envían impulsos eléctricos al sistema nervioso central, generando una determinada reacción en el cerebro.
- Risa de yoga: inspirada en la técnica de Madan Kataria, los participantes comienzan simulando la risa con un “jo, jo, ja, ja, ja” de forma rítmica y coordinada, que progresivamente se convierte en risa genuina.
Gimnasio de la risa
En este punto, la risa y la carcajada de los participantes llegan a su máximo esplendor. La sensación de plenitud es total, y los participantes se sienten relajados y felices. Se combinan ejercicios de risa intensa con movimientos corporales que amplifican la experiencia.
Relajación
Después de una sesión riendo sin parar, llega el momento de reducir la intensidad y comenzar a interiorizar la risa para instalarla en su interior. Durante el proceso de relajación, los participantes se visualizan renovados y llenos de vida, listos para abordar el camino de la vida con una actitud mental positiva y un estado emocional muy placentero. Se suelen emplear técnicas de respiración profunda, música suave y visualización guiada.
Cierre y puesta en común
Muchas sesiones finalizan con un breve espacio de compartir experiencias, donde los participantes expresan cómo se sienten después de la sesión y qué han descubierto sobre sí mismos. Este momento refuerza los vínculos del grupo y ayuda a integrar la experiencia.
¿Qué dice la ciencia sobre la risoterapia?
La investigación científica sobre los efectos de la risa ha crecido notablemente en las últimas décadas, aunque muchos estudios tienen limitaciones metodológicas (muestras pequeñas, falta de grupo control). Algunos hallazgos relevantes incluyen:
- Un metaanálisis publicado en Complementary Therapies in Medicine (2019) concluyó que la terapia de la risa tiene un efecto positivo significativo sobre la depresión en adultos.
- Un estudio del Journal of Alternative and Complementary Medicine (2011) observó que las sesiones de yoga de la risa reducían los niveles de cortisol salival y la presión arterial sistólica.
- Una revisión publicada en BMC Complementary Medicine and Therapies encontró evidencia de que la risoterapia mejora la calidad de vida en pacientes con enfermedades crónicas, aunque señala la necesidad de estudios más rigurosos.
Es necesario señalar que la risoterapia no cura enfermedades por sí sola, pero la evidencia sugiere que puede ser un complemento valioso para mejorar el bienestar emocional y la calidad de vida.
Preguntas frecuentes
¿La risoterapia tiene contraindicaciones?
En general, la risoterapia es segura para la mayoría de las personas. Sin embargo, se debe tener precaución en personas con hernias abdominales o inguinales, problemas graves de incontinencia urinaria, cirugías abdominales recientes o problemas respiratorios severos, ya que la risa intensa implica una fuerte contracción de la musculatura abdominal.
¿Es necesario ser gracioso para participar?
En absoluto. La risoterapia no requiere sentido del humor ni habilidades cómicas. Las técnicas están diseñadas para que cualquier persona pueda participar, independientemente de su carácter o estado de ánimo. La risa surge de las dinámicas grupales, no de chistes o bromas.
¿Cuántas sesiones son necesarias para notar beneficios?
Los efectos inmediatos (mejora del estado de ánimo, relajación) se perciben desde la primera sesión. Para obtener beneficios sostenidos, se recomienda participar en sesiones regulares (semanales o quincenales) durante al menos un mes.
¿Los niños pueden participar en sesiones de risoterapia?
Sí, la risoterapia es especialmente beneficiosa para los niños, ya que la risa es un recurso natural en la infancia. Existen programas adaptados para diferentes edades que fomentan la gestión emocional, la creatividad y las habilidades sociales.
Conclusión
En definitiva, la risoterapia es una técnica psicoterapéutica complementaria con una gran variedad de beneficios tanto a nivel físico como psicológico, e incluso social. Tal y como hemos señalado, se realiza a través de actividades en grupo en las cuales los participantes salen sintiéndose más positivos y optimistas, más satisfechos con sus vidas y con las decisiones tomadas.
La risa es un recurso gratuito, accesible e inherente al ser humano. Incorporarla de forma consciente y regular en la vida cotidiana puede contribuir significativamente a mejorar el bienestar general y la calidad de las relaciones interpersonales.
Referencias
- Mora-Ripoll, R. “The therapeutic value of laughter in medicine.” Alternative Therapies in Health and Medicine, 2010. Disponible en: PubMed
- Berk, L.S. et al. “Modulation of neuroimmune parameters during the eustress of humor-associated mirthful laughter.” Alternative Therapies in Health and Medicine, 2001. Disponible en: PubMed
- Dunbar, R.I.M. et al. “Social laughter is correlated with an elevated pain threshold.” Proceedings of the Royal Society B, 2012. Disponible en: PubMed
- Zhao, J. et al. “Effect of laughter therapy on depression: A meta-analysis.” Complementary Therapies in Medicine, 2019. Disponible en: PubMed

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.