Pie equino: causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es el pie equino?
- Tipos de pie equino
- 2.Causas del pie equino
- Mecanismos de producción del pie equino congénito
- Alteraciones anatómicas
- Causas neurológicas
- Causas reumáticas
- 3.Síntomas del pie equino
- Pie equino en el recién nacido
- 4.¿Cómo se diagnostica?
- Exploración clínica
- Pruebas complementarias
- 5.Tratamiento del pie equino
- Método de Ponseti
- Tratamiento quirúrgico
- Tratamiento en el adulto
- 6.¿Cómo puedo evitarlo?
- 7.Pronóstico
- 8.Cuándo acudir al especialista
- 9.Referencias
El pie equino, también conocido con otros nombres como pie zambo o pie equinovaro, se puede definir como aquel pie que está situado en una posición de flexión plantar permanente, es decir, el pie se encuentra estirado hacia abajo siguiendo el eje de la pierna. Se trata de una de las deformidades congénitas más frecuentes del sistema musculoesquelético y puede presentarse de forma aislada o asociada a otras malformaciones.
¿Qué es el pie equino?
Generalmente, a la vez que existe posición equina (pie “caído” hacia abajo) hay deformidad en otros planos y ejes del pie. Por ejemplo, el pie equinovaro es aquel que está en posición equina y tiene un componente de varo, que quiere decir que el pie se encuentra volcado hacia fuera mostrando la planta del pie hacia el centro del cuerpo y con una deformidad convexa por la cara externa del pie.
La prevalencia del pie equinovaro congénito es de aproximadamente 1-2 casos por cada 1.000 nacidos vivos, siendo más frecuente en varones que en mujeres (proporción 2:1). En la mitad de los casos afecta a ambos pies de forma bilateral.
Tipos de pie equino
Existen varias formas de clasificar el pie equino:
- Pie equino congénito idiopático: es la forma más frecuente. Se presenta al nacer sin una causa identificable clara.
- Pie equino neurológico: asociado a enfermedades del sistema nervioso como la parálisis cerebral, la espina bífida o las secuelas de poliomielitis.
- Pie equino sindrómico: forma parte de un síndrome genético más amplio, como la artrogriposis o el síndrome de Larsen.
- Pie equino posicional: causado por la posición intrauterina del feto. Es el de mejor pronóstico, ya que suele corregirse con facilidad.
- Pie equino adquirido: se desarrolla a lo largo de la vida por diversas causas (traumatismos, enfermedades reumáticas, uso prolongado de tacón alto).
Causas del pie equino
Las causas que pueden producir el pie equinovaro son muy diversas, las más importantes son las siguientes:
- Causas congénitas: el individuo padece la deformidad desde el nacimiento.
- Causas neurológicas: alteraciones del sistema nervioso que afectan al control muscular del pie.
- Causas traumáticas: lesiones que alteran la estructura o la función del pie.
- Causas reumáticas: procesos inflamatorios articulares que deforman progresivamente el pie.
- Causas funcionales: por ejemplo, el uso continuo de zapatos de tacón alto a largo plazo hace que la musculatura posterior de la pierna y del pie esté acortada y el pie se encuentre en equino.
Mecanismos de producción del pie equino congénito
Dentro de las causas congénitas, el pie equino está considerado como una de las deformidades más importantes del pie en el nacimiento. Se debe a que es una de las malformaciones más frecuentes en los pies. Además, es habitual que se produzca en los dos pies a la vez. Para explicar por qué se produce esta deformación al nacer hay varias teorías:
- Teoría genética: tiene relación con la herencia. Se piensa que existe un componente genético responsable de la aparición del pie equinovaro y que por tanto pasa de padres a hijos. Estudios recientes han identificado varios genes candidatos, aunque el patrón de herencia es multifactorial. El riesgo de recurrencia en familias con un hijo afectado es de aproximadamente un 3-5%.
- Teoría mecánica: es una teoría muy antigua que explica que la deformidad del pie equino está producida por una mala posición del feto dentro del útero de la madre, y esta mala posición se da por la existencia de posibles tumores, la falta de líquido amniótico (oligohidramnios), embarazos múltiples, etc.
- Teoría neuromuscular: explica esta deformidad diciendo que hay una alteración en los músculos del pie y la pierna en la que unos trabajan mucho y otros poco, de forma que se produce un desequilibrio de fuerzas que da como resultado el pie equino. Dependiendo de si los músculos están más o menos afectados, la deformidad será más o menos importante.
- Teoría de detención del desarrollo: en este caso se piensa que durante el embarazo existe algo (exposición a radiación, enfermedad infecciosa, reacción a algún medicamento) que interrumpe el normal desarrollo del feto justo en la posición del pie equino. Al nacer aparece por tanto esta deformidad.
Alteraciones anatómicas
Independientemente de la teoría que explique el método de producción de la deformidad del pie equinovaro congénito, es seguro que se originan anomalías en el desarrollo de los huesos en el pie, sobre todo el hueso astrágalo, el hueso escafoides y el hueso calcáneo; se contraen los músculos y ligamentos de la parte posterior del pie que tiran del talón hacia arriba, se estiran los músculos del dorso perdiendo fuerza y se origina un desequilibrio muscular que mantiene la posición equina del pie. Al final aparecen topes óseos que fijan y estructuran la deformidad.
Causas neurológicas
Existen varias alteraciones neurológicas que pueden producir un pie equino:
- Parálisis cerebral: es una de las causas más frecuentes de pie equino adquirido en la infancia.
- Espasticidad del tríceps sural: el músculo de la pantorrilla se tensa excesivamente y deforma el pie.
- Secuelas poliomielíticas: la parálisis de ciertos grupos musculares provoca el desequilibrio de fuerzas.
- Accidentes cerebrovasculares: en adultos, un ictus puede provocar espasticidad en la extremidad inferior y pie equino.
- Lesiones medulares y neuropatías periféricas.
Causas reumáticas
Los procesos reumáticos y artrósicos que afectan al organismo en conjunto, en ocasiones, provocan deformidades en equino de los pies durante su evolución. La artritis reumatoide, la artritis psoriásica y la gota pueden contribuir a la deformidad articular del pie.
Síntomas del pie equino

Entre los síntomas que aparecen cabe destacar la aparición de la deformidad que generalmente obliga a la persona que la padece a caminar de puntillas sin apoyar el talón. En los casos más graves la deformidad es tan grande que el pie se encuentra totalmente volcado sobre su borde lateral. Otros síntomas que aparecen son:
- Marcha en puntillas: es el signo más característico, donde el talón no contacta con el suelo.
- Dificultad para caminar: la marcha es inestable y con tendencia a las caídas.
- Dificultad para calzarse con un zapato convencional.
- Fatiga muscular: tanto en el pie como en la pierna afectada.
- Esguinces de repetición: por la inestabilidad del tobillo.
- Aparición de callosidades en la zona del antepié por la sobrecarga.
- Dolor: en la zona del antepié, en el tobillo y a veces en la rodilla.
- Alteraciones en la columna vertebral debido a la existencia de dismetrías (diferencia de longitud de las piernas).
- Acortamiento del tendón de Aquiles: que se hace cada vez más rígido con el tiempo.
- Deformidad progresiva: si no se trata, la deformidad tiende a empeorar con el crecimiento.
Pie equino en el recién nacido
En el recién nacido, los signos son evidentes desde el primer momento:
- El pie se encuentra en una posición de flexión plantar fija.
- El talón está elevado y volcado hacia dentro (varo).
- El antepié está desviado hacia adentro (aducto).
- La planta del pie mira hacia el interior.
- Existe una disminución de la movilidad del tobillo.
¿Cómo se diagnostica?
Generalmente, el pie equinovaro severo y de origen congénito se detecta nada más nacer debido a la gran deformidad en pie y pierna. En muchos casos, incluso puede diagnosticarse antes del nacimiento mediante ecografía prenatal a partir de las semanas 18-20 de gestación.
Exploración clínica
Para diagnosticar el pie equino es necesario realizar una exploración clínica muy rigurosa, que evalúe la posible causa de la alteración. Dentro de la exploración se valoran:
- Grado de deformidad: se mide la posición del pie en los tres planos del espacio (equino, varo, aducto).
- Flexibilidad: se comprueba si la deformidad es reductible (flexible) o fija (rígida), lo que influye en el pronóstico y el tratamiento.
- Fotopodograma: para ver el aspecto de la huella del pie cuando es posible.
- Clasificación de Pirani o Dimeglio: escalas clínicas que permiten cuantificar la gravedad de la deformidad y monitorizar la evolución con el tratamiento.
Pruebas complementarias
- Estudio radiológico: para analizar el estado óseo y las relaciones entre los huesos del pie.
- Análisis de la marcha: nos muestra la posición del pie, pierna y resto del cuerpo a la hora de caminar.
- Ecografía: útil en el lactante para valorar las estructuras cartilaginosas.
- Electromiografía: cuando se sospecha una causa neurológica.
- Resonancia magnética: en casos complejos o para descartar malformaciones asociadas.
Tratamiento del pie equino
El tratamiento del pie equino va a depender de la edad de la persona, de la gravedad de la deformidad y de la causa que origine el problema. El objetivo principal es conseguir un pie plantígrado, funcional e indoloro.
Método de Ponseti
En la actualidad, el método de Ponseti es el tratamiento estándar para el pie equinovaro congénito en todo el mundo. Fue desarrollado por el Dr. Ignacio Ponseti en la Universidad de Iowa y consiste en:
- Manipulación suave y yesos seriados: se realizan manipulaciones suaves del pie seguidas de la aplicación de yesos que mantienen la corrección alcanzada. Los yesos se cambian semanalmente durante 4-7 semanas, corrigiendo progresivamente los componentes de la deformidad (primero el aducto y el cavo, después el varo).
- Tenotomía percutánea del tendón de Aquiles: en la mayoría de los casos (más del 80%), es necesario un pequeño corte del tendón de Aquiles para corregir el componente de equino. Se realiza de forma ambulatoria con anestesia local y se coloca un último yeso durante 3 semanas.
- Férula de abducción (barra de Denis Browne): tras la fase de yesos, el niño debe utilizar una férula de abducción para mantener la corrección. Se usa 23 horas al día durante los primeros 3 meses y después solo durante el sueño hasta los 4-5 años de edad.
La tasa de éxito del método de Ponseti supera el 90-95% cuando se aplica correctamente y se cumple con el uso de la férula.
Tratamiento quirúrgico
Cuando el método conservador no es suficiente o en casos de recidiva, puede ser necesaria la cirugía:
- Liberación posterior: se liberan las estructuras tendinosas y ligamentosas acortadas en la parte posterior del tobillo.
- Transferencia del tibial anterior: se reubica el tendón del tibial anterior para corregir la supinación dinámica del pie.
- Osteotomías: cortes óseos para corregir deformidades residuales.
- Artrodesis: fusión articular reservada para los casos más severos o recidivas en la edad adulta.
Tratamiento en el adulto
En el adulto, el tratamiento consiste en unas plantillas ortopédicas que compensen la deformidad del pie y nos ayuden a caminar en mejor posición. Estas plantillas deben ir acompañadas de un calzado ortopédico adecuado que irá modificado para permitir mayor seguridad y confort a la persona.
Si las plantillas ortopédicas se acompañan de una rehabilitación muscular, los resultados son mucho mejores. La fisioterapia incluye:
- Estiramientos del tendón de Aquiles y de la musculatura posterior de la pierna.
- Fortalecimiento de los músculos dorsiflexores del pie.
- Ejercicios de equilibrio y propiocepción.
- Entrenamiento de la marcha.
En los casos de pie equino espástico (como en la parálisis cerebral), la aplicación de toxina botulínica en el tríceps sural puede reducir la espasticidad y mejorar la marcha temporalmente, complementando la fisioterapia.
¿Cómo puedo evitarlo?
La prevención del pie equino congénito o producido por causas neurológicas es muy difícil, ya que en la mayoría de los casos no se puede actuar sobre la causa. Sin embargo, se recomienda:
- Seguir una vida sana durante el embarazo y evitar la exposición a tóxicos y radiaciones.
- Realizar las ecografías prenatales programadas para detectar precozmente la deformidad.
- Seguir los consejos de los profesionales médicos en cada momento.
- En el caso de un pie equino por posición anómala, lo más importante es la elección de un calzado correcto y visitar al podólogo con regularidad.
- Evitar el uso prolongado de zapatos de tacón alto, que puede favorecer el acortamiento del tendón de Aquiles.
Pronóstico
El pronóstico del pie equinovaro congénito ha mejorado enormemente con el método de Ponseti. La mayoría de los niños tratados adecuadamente consiguen un pie funcional que les permite llevar una vida activa sin limitaciones importantes. Sin embargo, es fundamental el seguimiento a largo plazo, ya que las recidivas son frecuentes, especialmente si no se cumple con el uso de la férula de abducción.
En los casos de pie equino neurológico, el pronóstico depende de la enfermedad de base y de la severidad de la afectación muscular.
Cuándo acudir al especialista
En el caso de que padezca los síntomas y la deformidad anteriormente descrita debe acudir al profesional sanitario (podólogo, traumatólogo u ortopeda infantil). Este le explorará, le diagnosticará y le tratará si es oportuno. Es especialmente importante consultar:
- Si el recién nacido presenta cualquier posición anómala de los pies.
- Si un niño camina de puntillas de forma persistente.
- Si se observa una deformidad progresiva del pie a cualquier edad.
- Si aparecen dificultades para la marcha o esguinces de repetición.
Referencias
- Ponseti, I. V. (1996). Congenital Clubfoot: Fundamentals of Treatment. Oxford University Press.
- Dobbs, M. B., & Gurnett, C. A. (2009). Update on clubfoot: etiology and treatment. Clinical Orthopaedics and Related Research, 467(5), 1146-1153.
- Morcuende, J. A., Dolan, L. A., Dietz, F. R., & Ponseti, I. V. (2004). Radical reduction in the rate of extensive corrective surgery for clubfoot using the Ponseti method. Pediatrics, 113(2), 376-380.
- MedlinePlus. Pie zambo. Recuperado de https://medlineplus.gov/spanish/clubfoot.html
- Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SECOT). Pie equinovaro congénito. Recuperado de https://www.secot.es

Escrito por
Gabriel GinerEditor
Fundador y editor de eSalud. Apasionado de la salud digital y la divulgación sanitaria, dirige el proyecto editorial desde sus inicios con el compromiso de acercar la información de salud a todos los lectores.