Picaduras de medusa
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Con el verano a la vuelta de la esquina, comienza la temporada de playa y piscina. Aunque en ambos casos el principal objetivo es disfrutar al máximo del sol y el calor, en la playa hay que prestar especial atención a las medusas. Son animales que cuentan con unas sustancias irritantes en sus tentáculos, de manera que su picadura causa enrojecimiento, inflamación, picor y dolor.
En la gran mayoría de ocasiones, la picadura de medusa se produce en brazos y piernas. Se trata de una lesión muy fácil de identificar; una erosión en la piel con varias pústulas a su alrededor, que causa un gran dolor y picazón a nivel local.
En la gran mayoría de ocasiones, se trata de una afección leve que no va a más. No obstante, existen determinados casos, sobre todo en bebés o personas que presenten alguna enfermedad cardiovascular, en los que puede darse un shock anafiláctico a causa de una reacción alérgica al tóxico de la medusa.
Síntomas
El primer síntoma que se da tras una picadura de este tipo es una gran sensación de dolor y picor intenso en la zona afectada. A continuación, esta se inflama y se enrojece. En determinadas ocasiones, los tentáculos pueden quedar adheridos a la piel.
A medida que pasan los minutos, pueden presentarse síntomas muy parecidos a los de una quemadura. Si el veneno se distribuye por todo el organismo, se dan signos de alerta más graves como dificultad para respirar o calambres musculares; en este caso, es indispensable solicitar atención médica inmediata.
¿Qué hacer ante una picadura de medusa?

Los primeros síntomas ante la picadura de una medusa, tal y como hemos señalado, son dolor y picazón en la zona. Pues bien, lo más importantes es actuar lo más rápido posible; los pasos a dar son los siguientes.
- En primer lugar, para evitar que se extienda, es recomendable lavar la zona con abundante agua salada. En ningún caso hay que utilizar agua dulce porque reactiva la toxina y empeora la lesión.
- A continuación, si hay algún tentáculo de la medusa clavado, lo mejor es extraerlo utilizando guantes.
- Si hay vinagre a mano, se puede aplicar un poco ya que ayuda a que la medusa se desprenda de la piel.
El dolor intenso dura entre 30 y 60 minutos; no obstante, en función del estado de salud de la víctima, puede prolongarse hasta siete horas.
Existe una leyenda urbana acerca de que la orina es muy efectiva para limpiar la herida y reducir el dolor ocasionado por la picadura de una medusa.
Pues bien, nada más lejos de la realidad; la orina no tiene ningún efecto ante una picadura de este tipo. De la misma manera, tampoco se aconseja utilizar arena para frotar y limpiar la herida ya que sólo se consigue extender muchísimo más la erupción cutánea.
Ante la picadura de medusa lo mejor es acudir al médico para que recete una pomada con antihistamínicos o corticoides; de esta manera, la lesión desaparece pasadas 48 horas.
¿Cuánto dura una picadura de medusa?
La duración de la lesión depende de una gran selección de factores. Por un lado, la especie de medusa, ya que hay unas más tóxicas que otras. Por otro lado, el estado de salud de la víctima y su edad; el cuadro clínico puede ser más grave en ancianos y bebés. Y, por último, de lo más o menos rápida que haya sido la actuación ante la picadura.
En líneas generales, estas lesiones sanan a los tres o cuatro días tras la picadura. La zona permanece inflamada y sensible durante unas 72 horas, y luego desaparece por completo.
Si la duración de la picadura de medusa se alarga durante más tiempo, o si la persona afectada es un bebé o un niño, lo mejor es consultar con el médico.
Precauciones para evitarlas

Es esencial tener en cuenta las advertencias que explicamos a continuación para tratar una lesión como esta.
- Tal y como hemos señalado, uno de los principales síntomas de la picadura de medusa es el dolor y el escozor. Aún así, es importante evitar frotar o rascar la zona, ya sea con la talla o con las manos.
- Lo mejor ante una picadura de medusa es acudir al puesto de socorro de la playa.
- En el caso de mujeres embarazadas, es fundamental señalar esta condición a los profesionales sanitarios; durante el periodo de gestación no es recomendable la aplicación de pomadas con cortisona o antihistamínicos.
- La orina no es un buen remedio contra la picadura de medusa.
- Y, por último, recordar que en ocasiones pueden aparecer síntomas como nerviosismo, cefalea o conjuntivitis.
Cómo prevenir las picaduras de medusa
Las medusas son animales invertebrados gelatinosos. En su capa más superficial contienen un conjunto de células que les sirven para captar alimento; a su vez, estas células tienen pequeñas cápsulas en su interior, las cuales contienen un líquido tóxico. Las medusas llegan flotando hasta las playas y en la gran mayoría de casos la picadura se da por el contacto accidental con ellas.
Así, merece la pena prestar atención a una serie de tips sobre cómo evitar la picadura de medusa.
- Aunque a simple vista son animales muy atractivos, es importante no coger las medusas con las manos ya que su picadura puede ser peligrosa.
- De la misma forma, es importante vigilar la aparición de estos animales en la playa.
- Utilizar trajes de neopreno o camisetas de baño de licra, que actúan como barrera física frente a los tentáculos.
- Respetar las banderas y señales de aviso en las playas cuando se detecta presencia de medusas.
- No bañarse en zonas donde se hayan avistado medusas recientemente.
- Evitar tocar medusas varadas en la arena, ya que pueden seguir liberando toxina durante horas después de morir.
Tipos de medusas comunes en las costas españolas
En las playas españolas, las especies de medusas más habituales son:
- Pelagia noctiluca (medusa luminiscente): es la más frecuente en el Mediterráneo. Tiene un color rosado o violáceo y sus tentáculos pueden alcanzar varios metros de longitud. Su picadura es bastante dolorosa y puede causar lesiones que tardan semanas en desaparecer.
- Rhizostoma pulmo (aguamala o medusa barril): es una de las medusas más grandes del Mediterráneo, pudiendo alcanzar 60 centímetros de diámetro. Su picadura es generalmente leve.
- Chrysaora hysoscella (medusa compás): se reconoce por las líneas radiales oscuras que recuerdan a la rosa de los vientos de una brújula. Su picadura es moderadamente dolorosa.
- Physalia physalis (carabela portuguesa): aunque técnicamente no es una medusa sino un sifonóforo, es una de las especies más peligrosas que pueden encontrarse en las costas atlánticas españolas. Su picadura puede causar dolor intensísimo, necrosis cutánea y, en casos raros, complicaciones cardiovasculares graves. Requiere atención médica urgente.
- Velella velella (vela de mar): pequeña medusa azul que aparece frecuentemente varada en las playas. Su picadura es muy leve y apenas causa molestias en la mayoría de las personas.
Tratamiento médico de las picaduras graves
Cuando la picadura de medusa causa una reacción grave o afecta a grupos de riesgo (niños, ancianos, personas con enfermedades cardiovasculares), el tratamiento médico puede incluir:
- Antihistamínicos orales: para reducir el picor y la inflamación.
- Corticoides tópicos: pomadas con hidrocortisona o betametasona para reducir la reacción inflamatoria local.
- Analgésicos: paracetamol o ibuprofeno para el dolor.
- Adrenalina: en caso de anafilaxia o reacción alérgica grave.
- Suero antiveneno: disponible para las picaduras de algunas especies especialmente peligrosas, como la Irukandji o la avispa de mar, aunque estas no se encuentran en aguas europeas.
Referencias
- Yanagihara, A. A., et al. (2016). Jellyfish stings. En Medical Toxicology of Natural Substances. Wiley.
- Ministerio de Sanidad. Información sobre picaduras de medusa. Ministerio de Sanidad
- Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC). Guía de medusas del Mediterráneo. ICM-CSIC
- MedlinePlus. Picaduras de medusa. MedlinePlus
- Li, L., et al. (2013). Interventions for the symptoms and signs resulting from jellyfish stings. Cochrane Database of Systematic Reviews, (12), CD009688. PubMed

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.