Pediculosis (piojos)

Es una infección que se puede encontrar en el cuerpo, cuero cabelludo o genitales producida por unos parásitos exógenos del hombre, llamados piojos y ladillas.

La pediculosis corporal se observa típicamente en personas con muy bajas condiciones de higiene personal; la del cuero cabelludo, en cambio, ocurre principalmente en escolares de raza blanca, afectando mínimamente a la raza negra; la pediculosis genital se observa más frecuentemente en personas que llevan una vida sexual activa sin pareja estable y su hallazgo debe impulsar a la búsqueda de una enfermedad venérea.

¿Por qué se produce?

La infección está producida por dos tipos de parásitos:

  • Pediculus humanis (piojo): variedad capitis que infecta a la cabeza y variedad corporis que infecta en el cuerpo y en los vestidos .
  • Pthirius pubis (ladilla): se localiza en la región genital y, en ocasiones, puede afectar a otras partes del cuerpo como las cejas y los ojos.

Estos parásitos poseen potentes uñas con las que se fijan al pelo. Las hembras ponen 5 ó 6 huevos diarios (liendres), que se adhieren también al pelo. Las liendres rompen el huevo a los 8-10 días y se convierten en adultas en 2 semanas. Su período de vida es de aproximadamente 40 días.

Dibujo de un piojo

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Tanto las formas adultas como las liendres pican al hombre, para comer, 2 ó 3 veces al día, dejando puntos de picadura enrojecidos, que producen una inflamación local de la piel.

Las picaduras producidas por el adulto o las liendres provocan una reacción inflamatoria de hipersensibilidad, que se manifiesta por pápulas rojas en cada nueva picadura. El picor produce rascado, dermatitis exudativa e infección secundaria. Las infecciones crónicas (en individuos no tratados) en el cuero cabelludo, acaban formando una masa fétida de cabellos enmarañados y exudado.

En las lesiones de la región genital, se produce un endurecimiento y una pigmentación de la zona. Si la ladilla afecta a las cejas o a los párpados se puede producir blefaritis.

Síntomas de la pediculosis

Los síntomas típicos son: picor, pápulas, exudado y mal olor en el caso de afectación del cuero cabelludo. En la infección por ladillas: picor, pápulas a veces endurecidas y pigmentadas.

En ocasiones puede producir blefaritis.

Las larvas o liendres se observan a simple vista en el pelo.

Diagnostico y tratamiento

El diagnóstico es directo, por observación de las liendres o de las lesiones producidas por las picaduras.

El tratamiento debe realizarse con piretrina, butóxido de piperonilo o con lindano; y la forma de aplicar el tratamiento es muy importante para prevenir la aparición de efectos secundarios tras el tratamiento.

A continuación informamos de la forma de aplicación:

  • En las infecciones en la cabeza, primero debe lavarse el cabello con jabón ordinario. Posteriormente se fricciona con la solución de piretrina o de butóxido durante 10 minutos, como mínimo. Se aclara el cabello, se seca y se peina con peine espeso para eliminar las liendres.
  • Este proceso se repite a los 7 días. Si se usa Lindano, se hará lo mismo, pero se mantendrá la solución sobre el cabello un máximo de 4 minutos. Normalmente con este producto no se requiere repetir el proceso.

Si la afectación es corporal, se enjabona el cuerpo con una solución de butóxido y se deja durante 10 minutos o con Lindano, 4 minutos, aclarándolo después completamente. El tratamiento se repite a los 7 días, si el individuo tiene muchas zonas afectadas.

Si la afectación es genital, se deben utilizar cremas o lociones de butóxido de piperonilo o de Lindano, que se mantendrán durante 24 h.

Por último, si están afectadas las pestañas o los párpados, se aplicará una pomada oftálmica de fisostigmina al 0.25%, dos veces al día, durante 10 días. Esta medicación deberá estar indicada por su médico, ya que a veces puede dar lugar a algunas complicaciones oftalmológicas.

¿Cómo evitar la pediculosis?

Los piojos se contagian por contacto directo, uso de peines infectados o a través de la ropa infectada (pueden durar vivos en ella hasta 1 semana).

Las ladillas se contagian por contacto íntimo con personas infectadas; se debe tener en cuenta tras relaciones sexuales de alto riesgo. El uso del preservativo no previene el contagio.

Se puede prevenir el contagio mediante medidas higiénicas (no utilizar cepillos, peines o ropas que puedan estar infectados) y evitando el contacto con personas afectadas.

En el caso de haberse contagiado (típico en niños pequeños en periodo escolar), se aplicará el tratamiento y se esterilizarán los peines o cepillos utilizados, en agua, a 65°C, durante 5 minutos. Los vestidos o las ropas de la cama deben esterilizarse con calor, introduciéndolas posteriormente en una bolsa de plástico cerrada, durante una semana.

Se deberá acudir el médico cuando se presente los síntomas descritos en el apartado correspondiente. También cuando se observen las liendres o los piojos en el cuero cabelludo o cuando se entre en contacto con personas infectadas.

Los niños son uno de los colectivos a los que afecta este parásito. No es una enfermedad grave y tiene un tratamiento rápido y eficaz. Ante la existencia de “piojos” en la clase, se debe tener en cuenta la posibilidad de que haya habido un contagio.


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