¿Cómo mejorar la salud ocular?
Tabla de contenidos
- 1.Principales problemas de salud ocular
- 2.Protégete de la luz
- 3.Dieta sana y balanceada para tu salud ocular
- 4.Cuidado con el exceso de maquillaje
- 5.Mantén tus ojos hidratados
- 6.No te excedas en el uso de dispositivos electrónicos
- 7.Protege tus ojos en el trabajo
- 8.Cuida tu salud ocular durante el deporte
- 9.Acude a consultas periódicamente
- 10.Cuándo acudir al médico de urgencia
- 11.Conclusión
- 12.Referencias
El mantener una salud ocular óptima en nuestro día a día es fundamental no solo a nivel laboral, sino también de manera cotidiana. Y es que puede que la visión sea uno de nuestros sentidos más valiosos, pero a la vez también uno de los que menos atención le prestamos. Por tal motivo, los malos hábitos perjudiciales para nuestra salud ocular parecen ir en aumento.
Tal parece que el avance de los dispositivos electrónicos, la contaminación ambiental, los productos de belleza, entre otros factores, han venido siendo parte de los aspectos más perjudiciales en este sentido. Es por todo lo anterior dicho que hoy hemos querido traerte algunos de los mejores consejos para mejorar tu salud ocular y que así puedas evitar futuras molestias indeseadas.
Principales problemas de salud ocular
Antes de abordar los consejos preventivos, conviene conocer las afecciones oculares más frecuentes que pueden prevenirse o retrasarse con hábitos adecuados:
- Miopía: dificultad para ver objetos lejanos. Su incidencia ha aumentado significativamente en las últimas décadas, especialmente entre los jóvenes, en parte debido al mayor tiempo dedicado a actividades de cerca y menor exposición a la luz natural.
- Hipermetropía y astigmatismo: defectos refractivos que afectan a la nitidez de la visión.
- Síndrome de ojo seco: insuficiente producción o calidad de la lágrima, agravado por el uso de pantallas y ambientes con aire acondicionado.
- Degeneración macular asociada a la edad (DMAE): una de las principales causas de pérdida de visión en mayores de 50 años.
- Glaucoma: aumento de la presión intraocular que puede dañar el nervio óptico de forma irreversible.
- Cataratas: opacificación del cristalino, muy común a partir de los 60-65 años.
- Retinopatía diabética: complicación ocular de la diabetes que puede llevar a la ceguera si no se detecta a tiempo.
Protégete de la luz
En general, la luz solar no suele ser un problema para nuestra visión. Al menos en condiciones normales. Sin embargo, a nivel ocupacional, existen profesiones que pueden ser bastante dañinas para nuestros ojos.
Todo lo referente al área metalúrgica, la soldadura y demás, suele ser excesivamente dañino para nuestra visión, con efectos negativos transitorios. Incluso, permanentes. En este sentido, lo más recomendable es utilizar la indumentaria de protección pertinente en estos oficios sin excusa alguna.
En cuanto al daño producido por los rayos ultravioletas del sol, unas gafas de sol con filtro UV certificado son fundamentales para evitar posibles daños. Es importante que las gafas cuenten con el marcado CE y un filtro adecuado (categoría 2 o 3 para uso general), ya que unas gafas oscuras sin filtro UV pueden ser incluso más perjudiciales que no llevar protección, al provocar dilatación pupilar sin bloquear la radiación dañina.
La exposición prolongada a la radiación ultravioleta sin protección se ha asociado con un mayor riesgo de desarrollar cataratas, pterigión y degeneración macular.
Dieta sana y balanceada para tu salud ocular
Se ha demostrado en las últimas décadas que una dieta sana y balanceada puede llegar a tener un efecto más que beneficioso en nuestra visión a la larga. Una dieta basada en el consumo de frutas, verduras, baja en grasas y con abundantes aminoácidos esenciales, puede ayudarnos a preservar adecuadamente nuestra salud ocular.

Los nutrientes más importantes para la salud de los ojos incluyen:
- Luteína y zeaxantina: presentes en espinacas, col rizada, brócoli y huevos. Estos carotenoides se acumulan en la mácula y actúan como filtro protector frente a la luz azul y los radicales libres.
- Vitamina A: esencial para la visión nocturna. Se encuentra en zanahorias, boniatos, hígado y lácteos.
- Vitamina C: presente en cítricos, pimientos y fresas. Tiene propiedades antioxidantes que protegen el cristalino.
- Vitamina E: en frutos secos, semillas y aceites vegetales. Protege las células oculares del daño oxidativo.
- Ácidos grasos Omega-3 (DHA y EPA): presentes en el pescado azul. El DHA es un componente estructural de la retina y contribuye a prevenir el síndrome de ojo seco.
- Zinc: en carnes, legumbres y frutos secos. Participa en el transporte de la vitamina A desde el hígado hasta la retina.
Por tal motivo, aquellos alimentos que sean procesados, las frituras, los embutidos y el exceso de azúcar, es todo aquello que justamente debes evitar a toda costa. A todo esto, hay que agregarle algunos otros buenos hábitos como la realización de rutinas de ejercicios regularmente y buenos hábitos del sueño.
Cuidado con el exceso de maquillaje
Aunque el maquillaje forme parte del día a día de muchas personas y diera la impresión de que esto fuese inofensivo para nuestros ojos, no siempre se corre con la misma suerte.
Algunos tipos de productos como la sombra, los eyeliners, los lápices o máscaras, suelen tener contacto directo con la mucosa ocular. Al no ser estériles esas sustancias, eso quiere decir que su contenido puede poseer ciertos agentes infecciosos que pueden afectar nuestros ojos de alguna u otra forma.
Por otra parte, también se sabe que algunos de estos productos poseen en su composición plomo, siendo tremendamente tóxico. Este puede llegar a ocasionar erupciones o reacciones adversas sobre nuestros ojos que, posteriormente, pueden ocasionar infecciones más graves.

Para minimizar los riesgos del maquillaje sobre la salud ocular, se recomienda:
- Renovar los productos de maquillaje para los ojos cada 3-6 meses.
- No compartir productos de maquillaje con otras personas.
- Desmaquillarse siempre antes de dormir, utilizando productos específicos para el contorno de ojos.
- Evitar aplicar el delineador en la línea interna del párpado (línea de agua).
- En caso de usar lentes de contacto, aplicar el maquillaje después de colocarlas y retirarlas antes de desmaquillarse.
Mantén tus ojos hidratados
Usualmente, nuestros ojos ya deberían contar con sus propios mecanismos de lubricación gracias a las glándulas secretoras especializadas en ello. Sin embargo, en ciertos contextos, esta lubricación no suele ser suficiente, por lo que hay que acudir a métodos artificiales para satisfacer la demanda de lágrimas.
Es allí donde las lágrimas artificiales juegan un papel fundamental en la salud de nuestros ojos. Una sola gota en cada globo ocular debería ser más que suficiente para ayudar a lubricar nuestros ojos cada vez que los sintamos resecos. Es preferible optar por lágrimas artificiales sin conservantes (en monodosis), especialmente si se utilizan con frecuencia, ya que los conservantes pueden irritar la superficie ocular a largo plazo.
Adicionalmente, es importante que también te mantengas hidratado y que tu consumo de agua sea el adecuado (al menos 1,5-2 litros diarios), cosa que también ayudará a tus ojos a mantenerse hidratados.
Otros factores que contribuyen al ojo seco incluyen el aire acondicionado, la calefacción y los ambientes con baja humedad. Utilizar un humidificador en espacios cerrados puede ser de gran ayuda.
No te excedas en el uso de dispositivos electrónicos
El excesivo uso de dispositivos electrónicos como televisores, móviles, ordenadores y demás, ha sido uno de los principales aspectos negativos que ha perjudicado a la población desde el punto de vista oftalmológico.
Estos dispositivos no suelen ser dañinos por la radiación que emiten. Lo que realmente es perjudicial es el hecho de fijar nuestra vista durante tanto tiempo hacia un mismo punto sin darles descanso. Cuando miramos una pantalla, la frecuencia de parpadeo se reduce hasta un 60 %, lo que provoca sequedad e irritación ocular.
El mejor consejo que podemos darte es aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mira un objeto situado a 20 pies (6 metros) de distancia durante al menos 20 segundos. De este modo, estarás salvaguardando los mecanismos de enfoque y de lubricación de tus ojos.
Además, se recomienda:
- Ajustar el brillo de la pantalla para que sea similar al del entorno.
- Mantener una distancia de al menos 50-60 cm entre los ojos y la pantalla del ordenador.
- Posicionar la pantalla ligeramente por debajo de la línea de los ojos.
- Utilizar filtros de luz azul o activar el modo nocturno en los dispositivos, especialmente por la noche.
- Parpadear conscientemente con mayor frecuencia mientras se usa la pantalla.

Protege tus ojos en el trabajo
Más allá de las pantallas, ciertos entornos laborales implican riesgos específicos para la salud ocular. Quienes trabajan en construcción, carpintería, laboratorios, agricultura o cualquier actividad que genere partículas, productos químicos o radiaciones deben utilizar siempre la protección ocular adecuada (gafas de seguridad, pantallas faciales o gafas con filtros especiales).
En trabajos de oficina, además de seguir la regla 20-20-20, es recomendable ajustar la iluminación del puesto de trabajo para evitar reflejos en la pantalla y asegurar una iluminación ambiental suficiente.
Cuida tu salud ocular durante el deporte
La práctica deportiva también requiere atención a la salud visual:
- En deportes acuáticos, utiliza gafas de natación para proteger los ojos del cloro o de la sal.
- En deportes al aire libre, usa gafas de sol deportivas con protección UV y, si es posible, con lentes polarizadas para reducir los reflejos.
- En deportes de contacto o de raqueta, utiliza gafas protectoras específicas para evitar traumatismos oculares.
Acude a consultas periódicamente
La mejor manera de evitar afecciones oculares inesperadas es, sin duda alguna, asistiendo a alguna consulta oftalmológica de manera periódica. Aunque este tipo de enfermedades no son tan comunes, si en tu familia hay antecedentes o si tú mismo ya has pasado por situaciones similares, lo mejor es que tengas un seguimiento.
Además, con la ayuda de un oftalmólogo de confianza, podrás poner en práctica todo tipo de costumbres beneficiosas para ti. Del mismo modo, podrás empezar a dejar atrás todas aquellas costumbres que puedan ser dañinas.
La frecuencia recomendada de revisiones oftalmológicas es:
- Niños: primera revisión a los 3-4 años, y posteriormente cada 1-2 años, especialmente si usan gafas o tienen antecedentes familiares.
- Adultos de 20 a 40 años: al menos cada 2-3 años si no tienen problemas visuales conocidos.
- Adultos de 40 a 65 años: cada 1-2 años, ya que a partir de los 40 aparece la presbicia y aumenta el riesgo de glaucoma.
- Mayores de 65 años: revisión anual obligatoria para detección precoz de cataratas, glaucoma y DMAE.
- Pacientes diabéticos: revisión oftalmológica anual desde el momento del diagnóstico.
Cuándo acudir al médico de urgencia
Existen síntomas oculares que requieren atención médica inmediata:
- Pérdida súbita de visión en uno o ambos ojos.
- Destellos de luz o aumento repentino de “moscas volantes” (miodesopsias).
- Dolor ocular intenso acompañado de enrojecimiento.
- Visión doble de aparición brusca.
- Traumatismo ocular con cualquier objeto.
- Contacto con productos químicos en los ojos (lavar abundantemente con agua y acudir a urgencias).
Ante cualquiera de estos síntomas, no esperes a pedir cita con tu oftalmólogo habitual; acude directamente a un servicio de urgencias.
Conclusión
La salud ocular es uno de esos temas que muy poco se suelen tocar, pero que de forma enmascarada nos afecta a todos en mayor o menor grado. Solo una dieta sana, con buenos hábitos y buenas costumbres, pueden salvarnos de futuros inconvenientes con nuestra visión. Por esto, te invitamos a seguir nuestros consejos para que así puedas ser beneficiario de una salud ocular óptima durante todas las etapas de tu vida.
Referencias
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Informe mundial sobre la visión. Disponible en: https://www.who.int/es/publications/i/item/9789241516570
- Academia Americana de Oftalmología. Recomendaciones para la salud ocular. Disponible en: https://www.aao.org/salud-ocular
- Age-Related Eye Disease Study Research Group (AREDS2). Lutein + zeaxanthin and omega-3 fatty acids for age-related macular degeneration. JAMA. 2013;309(19):2005-2015.
- Sociedad Española de Oftalmología (SEO). Guías de práctica clínica. Disponible en: https://www.oftalmoseo.com/
- MedlinePlus. Salud de los ojos. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/eyehealth.html

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.