Litiasis biliar

Litiasis biliarLa litiasis biliar consiste en la formación de cálculos (vulgarmente llamados “piedras”) en el interior de la vía biliar. Se trata de una enfermedad del mundo occidental, cuya frecuencia está aumentando de forma progresiva en aquellos países en vías de desarrollo que están adoptando los hábitos dietéticos occidentales.

Afecta más a mujeres y a personas de edad avanzada. Constituye la causa más frecuente de ingreso hospitalario por patología digestiva y, aunque su mortalidad es baja, en pacientes ancianos puede dar lugar a complicaciones graves, derivadas de la edad avanzada de dichos pacientes.

Causas de la litiasis biliar

Los cálculos biliares son estructuras cristalinas que se producen por la agregación de determinados componentes, normales o anormales, de la bilis. Estos cálculos se dividen en los siguientes grupos:

  • cálculos mixtos y de colesterol (80%)
  • cálculos pigmentarios (20%)

La formación de los cálculos es debida, en la mayoría de las ocasiones, al exceso de colesterol eliminado por la bilis, generalmente asociado a un exceso de colesterol en sangre (hipercolesterolemia), aunque también puede aparecer en personas con niveles normales de colesterol en sangre.

Causas de la litiasis biliar

El colesterol es una sustancia relativamente insoluble en agua, que requiere la presencia de determinadas sustancias para evitar su precipitación en la bilis. Cuando el contenido de colesterol presente en la bilis es superior al que puede ser solubilizado, se produce su precipitación y, por lo tanto, la formación de cálculos biliares.

Parecen estar también implicados factores propios de la vía biliar en la producción de cálculos, fundamentalmente trastornos motores que hacen que la bilis quede más o menos remansada, favoreciendo la agregación de los cristales de colesterol.

Una vez formados los cálculos, se producirán alteraciones en la excreción de la bilis (obstrucción) o irritación de la vía biliar, entre otras.

Síntomas de la litiasis biliar

La enfermedad litiásica puede manifestarse de tres formas:

  1. Asintomática: es la más frecuente (65-80% de los casos). Se considera que una litiasis biliar es asintomática cuando el paciente no presenta clínica de cólico biliar ni síntomas atribuibles a alguna de sus complicaciones.
  2. Sintomática no complicada: aparecerá clínica de cólico biliar, con dolor abdominal continuo que aumenta de forma progresiva en el intervalo de 15 minutos a una hora, obligando a la persona a interrumpir la actividad que estaba realizando. Se localiza en la región superior, central o derecha del abdomen, y con menor frecuencia, en la región superior izquierda o centrotorácica. La duración del dolor es siempre mayor de 30 minutos y menor de 5 horas (si la duración es superior, debe sospecharse una colecistitis aguda). Frecuentemente se asocian náuseas, vómitos y sudoración profusa, así como irradiación del dolor a la espalda o al hombro derecho. Puede existir diarrea.
  3. Sintomática y complicada: es aquella en la que el paciente desarrolla síntomas secundarios a una complicación biliar: colecistitis aguda, coledocolitiasis e íleo biliar.

La coledocolitiasis se refiere a la presencia de cálculos en el colédoco. Estos cálculos suelen proceder de la vesícula (sobre todo los de colesterol), aunque en ocasiones se pueden formar en el colédoco de forma primaria. La complicación más importante de la coledocolitiasis es la pancreatitis aguda.

El íleo biliar consiste en una obstrucción del intestino (generalmente el delgado) debido a la impactación del cálculo en su interior.

Actualmente, existe controversia respecto a la relación entre la presencia de litiasis biliar y el desarrollo de cáncer de la vesícula biliar, pero por el momento no se han encontrado evidencias a favor de dicha relación.

¿Cómo se diagnostica?

En el caso de las formas asintomáticas el diagnóstico es casual, al realizar una exploración por otra patología.

En la forma sintomática no complicada, la prueba diagnóstica de elección es la ecografía abdominal. Es recomendable también la realización de un análisis de sangre, con el fin de descartar que exista afectación hepática (aumento de transaminasas) y niveles elevados de colesterol.

Respecto a las complicaciones, cada una de ellas requiere distintos procedimientos diagnósticos (analítica de sangre, ecografía, radiografía de abdomen o TAC abdominal).

Tratamiento de la litiasis biliar

Distinguiremos aquí, entre el tratamiento agudo del cólico biliar y el de la litiasis como tal.

Tratamiento agudo del cólico biliar

Se recomienda dieta absoluta hasta la desaparición de los síntomas, y administración de analgésicos, antiinflamatorios y espasmolíticos.

Tratamiento de la litiasis

El tratamiento es quirúrgico. Consiste en la extirpación de la vesícula biliar mediante cirugía laparoscópica, salvo que las condiciones del paciente obliguen a la realización de una cirugía abdominal abierta (laparotomía).

Si el paciente ha presentado un solo episodio de cólico biliar, tiene alrededor de un 30% de probabilidades de permanecer asintomático durante los siguientes diez años. En este caso, puede elegir entre esperar y valorar la evolución del cuadro antes de poner tratamiento, aunque debe saber también que el riesgo quirúrgico aumenta con la edad.

El tratamiento de las complicaciones es distinto en función de cuál de ellas se produzca. En aquellos casos en los que se produce una coledocolitiasis y, secundariamente, una obstrucción biliar, será necesaria la extirpación del cálculo mediante colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (ERCP).

En pacientes con alto riesgo quirúrgico puede valorarse la realización de litotricia extracorpórea o el tratamiento farmacológico (ácido ursodeoxicólico, por ejemplo).

¿Cómo evitar la formación de cálculos

Teniendo en cuenta que la mayoría de los cálculos biliares están formados por colesterol, la dieta supone un factor esencial en la prevención de la litiasis biliar.

La dieta tiene que ser variada sin exceso de grasas ni colesterol (dieta mediterránea), siempre que las condiciones particulares de la persona no aconsejen la indicación de dietas más restrictivas, para conseguir, en un alto porcentaje de casos, que esta patología no aparezca.

Debe consultar a su médico de familia en todos aquellos casos de dolor abdominal persistente, que no cede en un espacio de 1 a 5 horas o que se acompañe de otros síntomas como fiebre o vómitos.

Si la ecografía no revela litiasis biliar o si usted presenta signos o síntomas que aconsejen el tratamiento quirúrgico, su médico le remitirá al especialista en aparato digestivo.

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