Hongos en la boca
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es la candidiasis oral?
- 2.Causas de los hongos en la boca
- 3.Síntomas de hongos en la boca
- Diagnóstico de la candidiasis oral
- 4.Tratamiento médico de los hongos en la boca
- Tratamiento farmacológico
- Medidas complementarias
- 5.¿Cómo prevenir los hongos en la boca?
- Alimentación saludable
- Higiene bucal adecuada
- 6.Contagio de hongos en niños y bebés
- 7.Remedios naturales para los hongos en la boca
- Ajo
- Bicarbonato de sodio
- Aceite de árbol de té
- Aloe vera
- Vinagre de manzana
- Yogur natural sin azúcar
- 8.Posibles complicaciones
- 9.Cuándo consultar al médico
- 10.Recomendaciones especiales
- 11.Referencias
La proliferación de hongos en la boca puede estar provocada por distintos agentes. Aunque es normal que ciertos microorganismos vivan en nuestro cuerpo y en nuestra boca, la mayoría son inofensivos mientras se mantienen en equilibrio. La salud bucal es fundamental a la hora de mantener el equilibrio general del organismo y proporcionar una calidad de vida óptima que permita desarrollar todas las actividades con total normalidad.
La infección fúngica oral más frecuente es la candidiasis oral, también denominada muguet, causada principalmente por el hongo Candida albicans. Se estima que entre el 30 % y el 45 % de la población adulta sana porta este hongo en la cavidad oral sin presentar síntomas, pero determinados factores pueden desencadenar su proliferación excesiva y provocar una infección clínicamente relevante.
¿Qué es la candidiasis oral?
La candidiasis oral es una infección micótica de la cavidad bucal causada por levaduras del género Candida, siendo Candida albicans la especie responsable en más del 80 % de los casos. Este hongo forma parte de la microflora habitual del tracto digestivo, la boca y la piel, y en condiciones normales convive con otras bacterias sin causar problemas.
Las defensas naturales del cuerpo, el sistema inmunitario y la presencia de bacterias beneficiosas mantienen la población de Candida bajo control. Cuando se interrumpe este equilibrio, ya sea por una disminución de las defensas o por otros factores, se produce un crecimiento excesivo del hongo que da lugar a la infección.
Existen distintas formas clínicas de candidiasis oral:
- Candidiasis pseudomembranosa (muguet): se caracteriza por placas blancas que se pueden desprender al raspar, dejando una superficie eritematosa.
- Candidiasis eritematosa o atrófica: aparece como áreas rojas y dolorosas, frecuente en portadores de prótesis dentales.
- Candidiasis hiperplásica o leucoplasia candidiásica: placas blancas que no se desprenden al raspar.
- Queilitis angular: grietas y enrojecimiento en las comisuras de los labios.
- Estomatitis protésica: inflamación del paladar asociada al uso de prótesis removibles.
Causas de los hongos en la boca
Los hongos son microorganismos que se encuentran de forma natural en la cavidad bucal. En la mayoría de los casos son inofensivos, pero si no se controlan los factores predisponentes, pueden ocasionar infecciones. Prosperan en ambientes húmedos y cálidos. Afectan tanto a adultos como a niños y requieren cuidados específicos para evitar su extensión.
A continuación, se detallan las principales causas que originan los hongos en la boca o candidiasis oral:
- Déficit de defensas inmunitarias: el descenso de las defensas inmunitarias es el factor predisponente más importante. Personas con VIH/SIDA, pacientes oncológicos o que toman medicamentos inmunosupresores tienen un riesgo significativamente mayor.
- Escasa salivación (xerostomía): la insuficiencia de saliva origina sequedad bucal y pérdida de la protección natural que ofrece la saliva, tanto en adultos como en recién nacidos y personas mayores. Fármacos como los antidepresivos, antihistamínicos y diuréticos pueden provocar esta situación.
- Alimentación inadecuada: las dietas ricas en azúcares refinados y carbohidratos simples favorecen el crecimiento de los hongos en la boca.
- Higiene bucal insuficiente: la falta de aseo dental regular predispone a la aparición de candidiasis bucal.
- Cambios hormonales: como en el caso del embarazo o la menopausia, las alteraciones hormonales fomentan la proliferación de Candida.
- Uso prolongado de antibióticos: los antibióticos eliminan bacterias beneficiosas que normalmente compiten con los hongos, lo que favorece la proliferación fúngica.
- Corticoides inhalados: los pacientes asmáticos que utilizan inhaladores con corticoides tienen mayor riesgo si no enjuagan la boca tras su uso.
- Prótesis dentales removibles: especialmente cuando no se retiran por la noche o no se limpian adecuadamente, favorecen la colonización por hongos.
- Diabetes mellitus: el exceso de glucosa en la saliva crea un medio favorable para el crecimiento de Candida e influye directamente en su proliferación.
- Tratamientos oncológicos: quimioterapia y radioterapia de cabeza y cuello.
- Anemias y desnutrición: las deficiencias de hierro, zinc, vitamina B12 y ácido fólico se asocian a mayor susceptibilidad.
- Infecciones por VIH o SIDA: la candidiasis oral es frecuentemente una de las primeras manifestaciones de la infección por VIH.
- Estrés crónico: los trastornos emocionales prolongados debilitan el sistema inmunitario y facilitan las infecciones oportunistas.
- Tabaquismo: el tabaco altera la microflora oral, reduce la respuesta inmunitaria local y daña la mucosa bucal.
- Edad avanzada: los ancianos presentan mayor riesgo debido a la disminución de la función inmunitaria, el uso frecuente de prótesis y la polimedicación.
Síntomas de hongos en la boca
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La Candida albicans es un hongo natural que convive en el organismo humano. Pertenece a la microflora bacteriana y está presente en cantidades mínimas que el cuerpo controla. Los hongos en la boca pueden localizarse en la lengua, en las paredes de la cavidad bucal, las encías, el paladar, la garganta y las amígdalas.
Los síntomas comunes presentan las siguientes características:
- Irritación y ardores en el interior de la boca.
- Mucosa blanquecina o placas blancas cremosas en la lengua, el paladar o la cara interna de las mejillas.
- Alteraciones en el sentido del gusto (disgeusia) o sensación de sabor metálico.
- Inflamación y enrojecimiento de las encías.
- Fisuras en los ángulos de la boca (queilitis angular).
- Dolor al masticar o al tragar (odinofagia).
- Inflamación en los ganglios linfáticos del cuello.
- Mal aliento (halitosis).
- Sensación de tener la boca algodonosa.
- Sangrado leve al raspar las placas blancas.
- En casos graves, dificultad para tragar si la infección se extiende al esófago (candidiasis esofágica).
Diagnóstico de la candidiasis oral
La candidiasis oral se diagnostica generalmente mediante la observación clínica de los síntomas y el aspecto visual de la cavidad bucal. El profesional sanitario buscará las lesiones blancas características en la lengua, las mejillas y el paladar. Si se perciben placas blanquecinas que sangran al rasparlas, el diagnóstico es bastante orientativo.
En la mayoría de los casos no es necesario realizar pruebas instrumentales ni analíticas para detectarla, excepto en las siguientes situaciones:
- Para confirmar el diagnóstico cuando hay dudas clínicas.
- Para descartar enfermedades subyacentes como VIH, diabetes o déficit inmunitario.
- Para comprobar deficiencias de hierro, vitamina B12 o ácido fólico.
- Cuando la infección no responde al tratamiento inicial.
En estos casos, se recurre a la obtención de muestras bucales (frotis oral) para examinarlas en el laboratorio mediante cultivo micológico. En casos puntuales se realizan biopsias si el tratamiento no responde o si se sospecha de una lesión premaligna.
Tratamiento médico de los hongos en la boca
Es de vital importancia, ante cualquier malestar bucal, acudir al especialista para que realice un diagnóstico personalizado. Los tratamientos pueden variar dependiendo del tipo de infección y su gravedad.
Tratamiento farmacológico
El tratamiento de primera línea para la candidiasis oral consiste en antifúngicos tópicos:
- Nistatina en suspensión oral: se aplica mediante enjuagues, manteniéndola en la boca el mayor tiempo posible antes de tragar. Se administra habitualmente cuatro veces al día durante 7 a 14 días.
- Miconazol en gel oral: se aplica directamente sobre las lesiones varias veces al día.
- Clotrimazol en comprimidos bucofaríngeos: se disuelven lentamente en la boca.
En casos más graves o cuando no hay respuesta al tratamiento tópico, se recurre a antifúngicos sistémicos:
- Fluconazol oral: es el tratamiento sistémico de elección. La dosis habitual es de 100-200 mg diarios durante 7 a 14 días.
- Itraconazol: como alternativa en casos resistentes.
Medidas complementarias
- Retirar las prótesis dentales para dormir y mantenerlas limpias sumergiéndolas en solución desinfectante.
- Revisar la medicación: si los antibióticos están contribuyendo al problema, el médico valorará la posibilidad de suspenderlos o sustituirlos.
- Enjuagar la boca tras el uso de corticoides inhalados.
- Controlar la glucemia en pacientes diabéticos.
- Suspender el uso de esteroides bajo control médico cuando sea posible.
¿Cómo prevenir los hongos en la boca?
Para prevenir y evitar la aparición de hongos en la boca y mantener el bienestar bucal, hay dos pilares fundamentales a la hora de prevenir las infecciones por candidiasis:
Alimentación saludable
Una alimentación adecuada contribuye a frenar, neutralizar y reducir las infecciones en el organismo. Los alimentos más efectivos para prevenir la candidiasis oral son:
- Los probióticos o las bacterias beneficiosas presentes en los lácteos fermentados (yogur natural, kéfir) favorecen el equilibrio de la flora intestinal y oral, y fortalecen el sistema inmunitario.
- La vitamina C presente en los cítricos como la naranja y el limón, y en verduras como el brócoli y los pimientos, potencia las defensas.
- Los carbohidratos integrales son preferibles a los refinados, ya que liberan glucosa de forma más lenta y no favorecen tanto la proliferación de hongos.
- Limitar el consumo de azúcares refinados, ya que son el sustrato preferido de Candida.
Higiene bucal adecuada
La higienización bucal previene la presencia y proliferación de hongos en la boca de manera contundente si se realiza habitualmente:
- Cepillar los dientes al menos dos o tres veces al día, especialmente después de las comidas.
- Renovar el cepillo dental cada tres meses o antes si las cerdas están desgastadas.
- Utilizar hilo dental a diario para eliminar restos alimenticios entre los dientes.
- Usar colutorios antisépticos sin alcohol, ya que el alcohol puede resecar la mucosa oral.
- Limpiar la lengua con un raspador lingual o el propio cepillo.
- Mantener las prótesis dentales limpias y retirarlas por la noche.
Contagio de hongos en niños y bebés
Los niños y los bebés son particularmente susceptibles al contagio de hongos, así como las personas de edad avanzada. Los bebés padecen hasta el séptimo mes de vida mayor proliferación de hongos debido a la inmadurez de su sistema inmunitario, pero en general no reviste gravedad.
La candidiasis en los bebés puede estar favorecida por la toma de antibióticos por la madre lactante. Aunque estos medicamentos combaten las infecciones bacterianas, también destruyen las bacterias beneficiosas del organismo, lo que permite que los hongos se reproduzcan con mayor facilidad.
Las zonas más propensas a la propagación de hongos son los pezones maternos y la boca del bebé. En estos casos, es aconsejable:
- Prestar especial atención a la higiene bucal del bebé después de cada toma.
- Tratar simultáneamente al bebé y a la madre para evitar la reinfección cruzada.
- Esterilizar chupetes, biberones y mordedores con regularidad.
- Consultar al pediatra para iniciar el tratamiento antifúngico adecuado (generalmente nistatina oral).
Remedios naturales para los hongos en la boca

Para tratar los hongos en la boca existen remedios naturales que pueden ayudar como complemento al tratamiento médico. Es importante destacar que estos remedios no sustituyen la consulta médica ni el tratamiento farmacológico, especialmente en personas inmunodeprimidas o con infecciones graves.
Ajo
El ajo contiene alicina, un compuesto con propiedades antimicrobianas y antifúngicas que ha demostrado actividad contra Candida albicans en estudios in vitro.
Preparación: trocear un diente de ajo en partes pequeñas y colocarlo en las encías a la altura de las mejillas durante treinta minutos, entre dos o tres veces al día.
Bicarbonato de sodio
El bicarbonato de sodio crea un ambiente alcalino que dificulta el crecimiento de Candida y puede ayudar a eliminar las placas superficiales.
Preparación: disolver una cucharadita de bicarbonato en un vaso de agua templada. Utilizar como enjuague bucal varias veces al día.
Aceite de árbol de té
Es un tratamiento natural con demostradas propiedades antifúngicas. El aceite esencial de árbol de té (Melaleuca alternifolia) ha mostrado eficacia contra Candida en diversos estudios.
Preparación: disolver diez gotas de aceite de árbol de té en medio vaso de agua y enjuagar la boca tres veces al día. No se debe tragar.
Aloe vera
Esta planta medicinal posee propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes que pueden aliviar las molestias de la candidiasis.
Preparación: aplicar el gel de aloe vera puro en el interior de la cavidad bucal durante quince minutos, dos veces al día.
Vinagre de manzana
Es un remedio tradicional con propiedades antimicrobianas. El ácido acético puede ayudar a restablecer el pH de la mucosa oral.
Preparación: mezclar una cucharada de vinagre de manzana en un vaso de agua y utilizar como enjuague bucal. No debe usarse sin diluir, ya que puede dañar el esmalte dental.
Yogur natural sin azúcar
El yogur natural contiene Lactobacillus, bacterias probióticas que compiten con Candida y ayudan a restablecer el equilibrio de la microflora oral.
Uso: consumir yogur natural sin azúcar a diario y dejarlo unos segundos en la boca antes de tragar.
Posibles complicaciones
El sistema inmunitario debilitado puede favorecer que la candidiasis bucal se extienda a otras zonas del cuerpo, dando lugar a complicaciones potencialmente graves:
- Candidiasis esofágica: cuando la infección se extiende al esófago, provoca dificultad y dolor al tragar.
- Candidiasis sistémica o invasiva: en pacientes gravemente inmunodeprimidos, el hongo puede llegar al torrente sanguíneo y afectar a órganos internos (riñones, hígado, corazón, cerebro). Esta complicación es potencialmente mortal.
- Infecciones secundarias: la mucosa dañada por los hongos es más susceptible a infecciones bacterianas.
Cuándo consultar al médico
Se recomienda acudir al médico o al odontólogo en los siguientes casos:
- Las lesiones no mejoran tras una semana de tratamiento.
- Se producen recaídas frecuentes.
- Existe dificultad para tragar o dolor intenso.
- Se sospecha de un déficit inmunitario subyacente.
- El paciente es un bebé, una persona mayor o un inmunodeprimido.
- Aparece fiebre asociada a las lesiones orales.
Recomendaciones especiales
En personas con alergias respiratorias es determinante enjuagar la boca con agua tras el uso de inhaladores con corticoides.
En las madres lactantes es recomendable evitar el contacto directo de las zonas afectadas por hongos con el bebé, ya que los lactantes son más susceptibles a la infección.
El cuidado de la salud bucal es un objetivo prioritario para todas las personas porque repercute en su bienestar general. En la actualidad, existen productos adecuados para todo tipo de tratamientos de hongos bucales sin que afecten directamente al resto del organismo. Los especialistas recomiendan prestar atención a los primeros síntomas para preservar el equilibrio y buen funcionamiento de la cavidad bucal y de todo el organismo.
Referencias
- Millsop, J. W., & Fazel, N. (2016). Oral candidiasis. Clinics in Dermatology, 34(4), 487-494. PubMed
- Vila, T., et al. (2020). Oral candidiasis: A disease of opportunity. Journal of Fungi, 6(1), 15. PubMed
- MedlinePlus. Candidiasis bucal. MedlinePlus
- Patil, S., et al. (2015). Clinical appearance of oral Candida infection and therapeutic strategies. Frontiers in Microbiology, 6, 1391. PubMed
- Sociedad Española de Medicina Oral (SEMO). Candidiasis oral: diagnóstico y tratamiento.
