Ejercicios hipopresivos y sus beneficios
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Los ejercicios hipopresivos son una técnica de entrenamiento abdominal que ha ganado una notable relevancia en el ámbito de la fisioterapia y la rehabilitación. Este método se ha popularizado debido a los múltiples beneficios que aporta para la salud: favorece la recuperación posparto, mejora diversas terapias rehabilitadoras, reduce el perímetro abdominal y contribuye a optimizar el rendimiento deportivo, entre otras ventajas.
Los hipopresivos consisten en practicar ejercicios abdominales sin generar un aumento de presión en la zona abdominal ni pélvica. Como su propio nombre indica, “hipopresivo” significa “con menos presión”, en contraposición a los abdominales clásicos que incrementan la presión intraabdominal (1).
Esta técnica fue desarrollada por el fisioterapeuta belga Marcel Caufriez en la década de 1980. Durante un examen a una paciente con un prolapso de órganos pélvicos, observó que, en estado de apnea espiratoria, la zona pélvica tenía tendencia a ascender y el prolapso se hacía menos pronunciado. A partir de este hallazgo, Caufriez desarrolló una serie de ejercicios específicos para conseguir relajar el diafragma y, como consecuencia, reducir la presión que se ejerce sobre los órganos del interior de la cavidad pélvica (2).
Los resultados de la práctica de estos ejercicios demostraron que se había logrado un método eficaz para fortalecer la faja abdominal y para ayudar en terapias de recuperación pélvica. Además, se podían aplicar en la recuperación de hernias discales y para aliviar otros problemas de espalda (3).
Los ejercicios hipopresivos en fisioterapia

La realización de ejercicios hipopresivos en fisioterapia ayuda a numerosos pacientes a abordar problemas de distinta índole. Entre los beneficios que aporta este tipo de entrenamiento se encuentran los siguientes:
- Contribuyen a mitigar de forma significativa el dolor de espalda. Esta técnica mejora la postura corporal y reduce el dolor de cuello, del trapecio y de la zona dorsal y lumbar (4).
- Ayudan a reducir el perímetro de la cintura. El contorno abdominal disminuye notablemente con la práctica regular de estos ejercicios. Al fortalecer la faja abdominal, el área se tonifica y se aplana, proporcionando un soporte adecuado para la zona lumbar (5).
- Contribuyen a aumentar la capacidad respiratoria. Al practicarse en apnea espiratoria y gracias a la expansión torácica que se consigue, mejora la capacidad pulmonar. Es un tipo de ejercicio indicado para personas con asma u otras afecciones respiratorias (6).
- Mejoran considerablemente la postura y ayudan a mantener el equilibrio. Tras varias sesiones, este efecto se aprecia tanto en posición erguida como en reposo. La mejora postural contribuye a prevenir dolores musculoesqueléticos.
- Ayudan a prevenir las hernias tanto inguinales como abdominales, vaginales o discales gracias a la mejora del tono de la zona pélvica y abdominal (3).
- Reducen la diástasis abdominal, especialmente tras el parto, al favorecer el acercamiento de los músculos rectos del abdomen que se separan durante el embarazo (7).
- Previenen y reducen la incontinencia urinaria y los prolapsos de órganos pélvicos. Al mejorar el tono del suelo pélvico, la vejiga adquiere mayor fuerza y control, lo que ayuda a evitar pérdidas involuntarias de orina. Asimismo, la tonificación de la zona pélvica contribuye a prevenir el descenso de los órganos relacionados (8).
- Ayudan a mejorar el rendimiento deportivo al conseguir una mayor oxigenación de los músculos y del organismo en general. La persona se fatiga menos y rinde más. Además, la mejora postural también favorece la práctica deportiva (9).
Cómo se practican los ejercicios hipopresivos
La realización de los ejercicios hipopresivos es sencilla y no requiere equipamiento especializado. No se necesitan máquinas ni aparatos especiales para practicarlos y pueden realizarse prácticamente en cualquier lugar. Solo es necesario conocer la técnica, utilizar ropa cómoda y disponer de un espacio donde tumbarse o sentarse con la espalda recta.
La respiración es el aspecto fundamental que debe dominarse para obtener resultados con esta técnica. Se trata de una de las fases más importantes para que la práctica se lleve a cabo correctamente. El proceso consiste en inspirar profundamente, de manera que la persona note cómo las costillas se expanden y la zona torácica se llena de oxígeno. Después de realizar unas cuantas inspiraciones, se debe expulsar todo el aire manteniendo las costillas abiertas. Cuando no quede aire en el interior, se aguanta la respiración en apnea espiratoria y se realiza un movimiento de succión del abdomen, hacia dentro y hacia arriba, tratando de abrir al máximo las costillas. Se mantiene esta postura durante varios segundos y, a continuación, se relaja la zona y se vuelve a respirar con normalidad. A medida que se repiten, los ejercicios van cumpliendo su función (2).
Es recomendable que la primera toma de contacto con los ejercicios hipopresivos se realice bajo la supervisión de un fisioterapeuta cualificado, que pueda corregir la postura y verificar que la técnica se ejecuta correctamente.
Los ejercicios hipopresivos deben realizarse con constancia para que puedan apreciarse sus resultados. Aproximadamente, en unas ocho a doce semanas ya puede observarse la mejora, aunque esto depende del estado físico de partida de la persona y de la frecuencia con la que practique los ejercicios (5).
Contraindicaciones
Aunque los ejercicios hipopresivos son seguros para la mayoría de las personas, existen algunas contraindicaciones que conviene tener en cuenta. Están desaconsejados durante el embarazo, en personas con hipertensión arterial no controlada, en pacientes con patologías respiratorias obstructivas graves y en casos de cirugía abdominal o pélvica reciente. Antes de comenzar cualquier programa de ejercicios hipopresivos, es aconsejable consultar con un profesional sanitario (10).
Referencias
- Rial, T., & Pinsach, P. (2014). Técnicas hipopresivas. Vigo: Ediciones Cardeñoso.
- Caufriez, M. (1997). Gymnastique Abdominale Hypopressive. Bruselas: M.C. Editions.
- Stupp, L., Resende, A. P., Petricelli, C. D., Nakamura, M. U., Alexandre, S. M., & Zanetti, M. R. (2011). Pelvic floor muscle and transversus abdominis activation in abdominal hypopressive technique through surface electromyography. Neurourology and Urodynamics, 30(8), 1518-1521.
- Rial, T., & Pinsach, P. (2015). Principios técnicos de los ejercicios hipopresivos del Dr. Caufriez. EFDeportes.com Revista Digital, 19(202).
- Ithamar, L., de Moura Filho, A. G., Benedetti Rodrigues, M. A., Duque de Albuquerque Tenorio, H., Ramos da Silva Lima, C., & Araujo de Lucena Machado, B. (2018). Abdominal and pelvic floor electromyographic analysis during abdominal hypopressive gymnastics. Journal of Bodywork and Movement Therapies, 22(1), 159-165.
- Rial, T., Chulvi-Medrano, I., Cortell-Tormo, J. M., & Álvarez, M. (2015). Efectos de los ejercicios hipopresivos en parámetros respiratorios. Apunts: Educación Física y Deportes, (120), 42-48.
- Bernardes, B. T., Resende, A. P., Stupp, L., Oliveira, E., Castro, R. A., Bella, Z. I., … & Sartori, M. G. (2012). Efficacy of pelvic floor muscle training and hypopressive exercises for treating pelvic organ prolapse in women. International Urogynecology Journal, 23(10), 1399-1405.
- Resende, A. P., Stüpp, L., Bernandes, B. T., Oliveira, E., Castro, R. A., Girão, M. J., & Sartori, M. G. (2012). Can hypopressive exercises provide additional benefits to pelvic floor muscle training in women with pelvic organ prolapse? Neurourology and Urodynamics, 31(1), 121-125.
- Rial, T., & Pinsach, P. (2012). Hipopresivos, buscando nuevas aplicaciones. EFDeportes.com Revista Digital, 17(174).
- Caufriez, M., Fernández, J. C., Fanzel, R., & Snoeck, T. (2006). Efectos de un programa de entrenamiento estructurado de gimnasia abdominal hipopresiva sobre la estática vertebral cervical y dorsolumbar. Fisioterapia, 28(4), 205-217.
