Cómo cuidar la salud de la próstata

Toda la información sobre cómo cuidar la próstata y evitar enfermedades en este órgano a partir de los 50 años de edad.

La próstata es una glándula que forma parte del aparato reproductor masculino. Su principal función es la generación del fluido en el que permanecen los espermatozoides. Cuidar la próstata a lo largo de la vida es esencial para evitar enfermedades como la prostatitis o el cáncer, entre otras, en la edad adulta.

En este artículo veremos algunos trucos y consejos para prevenir la aparición de enfermedades relacionadas con la próstata (próstata inflamada, cáncer, etc). También te daremos los mejores remedios naturales para cuidarla y así mantenerte en buenas condiciones con el paso de los años.

Próstata

Próstata

La próstata es un órgano glandular del aparato reproductor masculino. Tiene forma de castaña y se localiza justo en frente del recto, a la saluda de la vejiga urinaria. Este órgano está conectado a los testículos mediante diferentes conductos, los cuales ascienden por encima de la vejiga, evitando con ello que la orina contamine el escroto.

El tejido de la glándula prostática se divide en tres zonas distintas.

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  • Zona de transición: se encuentra dentro de la glándula y es la parte de menor tamaño de la próstata.
  • Zona central: se encuentra alrededor de la zona de transición y forma el 25% de la masa total de la próstata. En esta área se encuentran el conducto seminal y las vesículas seminales.
  • Zona periférica: representa la parte central de la glándula, representando alrededor del 70% de la masa de tejido total.

Funciones de la próstata

  • Producción de líquido seminal: una determinada parte del semen se produce en la próstata. Así, los espermatozoides que se producen en los testículos, el líquido que procede de la vesícula seminal y de las secreciones que libera la glándula bulbouretral y el líquido de la próstata forman el semen. Todos los fluidos se mezclan en la uretra.
  • Cierre de la uretra en la eyaculación: durante la eyaculación el músculo del esfínter de la vejiga se cierra para evitar que el semen entre en ella, del mismo modo que los conductos seminales se cierran durante la micción.
  • Metabolismo de la testosterona: la hormona sexual masculina testosterona se transforma en la próstata.

Pautas para cuidar la próstata

A partir de los 50 años los hombres sufren una serie de alteraciones hormonales que provocan el aumento de tamaño de la próstata. En la gran mayoría de los casos esta condición es benigna, dando lugar a lo que se conoce como hiperplasia prostática benigna.

No obstante, en otros casos, da lugar al cáncer de próstata. Es precisamente este tumor maligno la tercera causa de mortalidad por cáncer entre hombres en España, sólo por detrás del cáncer de pulmón y el cáncer de colon, en primer y segundo lugar respectivamente.

Hay quienes consideran que el cuidado de la próstata únicamente debe hacerse en la edad adulta. Sin embargo, es esencial adoptar una serie de hábitos saludables desde la juventud para evitar problemas en este órgano durante la madurez.

Alimentación saludable

El primer paso para cuidar la próstata consiste en llevar un plan de alimentación saludable, evitando el consumo abusivo tanto de alimentos picantes como de bebidas alcohólicas.

En lo relativo al cáncer de próstata, no existe ningún tipo de evidencia científica que avale la alimentación como una de las causas de la enfermedad. No obstante, el consumo excesivo de grasas saturadas aumenta en cierta medida el riesgo del crecimiento de células malignas en este órgano. Los expertos coinciden en que la ingesta de soja y alimentos antioxidantes pueden ser de gran ayuda para minimizar el riesgo de sufrir cáncer de próstata.

Hidratación

Además de llevar un plan de alimentación saludable, es esencial consumir entre dos y dos litros y medio de agua diarios. De este modo se aumenta la frecuencia de la micción y se evita que las bacterias se acumulen en la vejiga, lo cual aumenta el riesgo de desarrollar prostatitis. Además, es importante orinar siempre que se sienta el deseo de hacerlo.

Infusiones para cuidar la próstata

Infusiones para cuidar la próstata

Una de las mejores formas de cuidar la próstata de manera 100% natural es a través del consumo de infusiones elaboradas con plantas medicinales que ayuden a depurar el organismo.

Una de las más recomendables es la ortiga, con grandes propiedades diuréticas, que relaja la vejiga y evita el agrandamiento de la próstata. También la cola de caballo, una de las plantas medicinales con mayores propiedades diuréticas, lo cual previene la inflamación de la próstata.

Revisiones anuales

Del mismo modo que las mujeres deben visitar el ginecólogo de forma anual, los hombres deben acudir periódicamente al urólogo a partir de los 50 años. El especialista realiza el test IPSS, el cual consiste en un total de siete preguntas y, además, solicita la realización de análisis tanto de orina como de sangre.

El principal objetivo es detectar de forma precoz cualquier tipo de enfermedad relacionada con la próstata. En el caso del cáncer de próstata, las probabilidades de supervivencia aumentan en gran medida si la enfermedad se diagnostica en sus etapas iniciales.

Ejercicio físico

Para cuidar la próstata y evitar cualquier tipo de problema con este órgano, es esencial llevar una vida activa, practicando ejercicio físico a diario. No es necesario que sea de gran intensidad, sino que se puede adaptar a la condición física y edad de cada persona. Basta con caminar cada día 30 minutos para cuidar la próstata.

Eyaculación

Hasta hace no mucho tiempo se especulaba con el hecho de que eyacular con demasiada frecuencia resultaba perjudicial para la salud de la próstata. No obstante, nuevos estudios demuestran que puede ser de gran ayuda para proteger este órgano.

Enfermedades más comunes de la próstata

Hay una serie de trastornos que afectan a la próstata y que se dan habitualmente en hombres mayores de 50 años.

Prostatitis

La prostatitis es el nombre que recibe la inflamación de la próstata. Una enfermedad que en la gran mayoría de los casos no reviste gravedad, pero que da lugar a una serie de indicios que resultan muy molestos: dolor en la zona pélvica, dificultad para orinar y, en ocasiones, síntomas muy similares a los de la gripe, como fiebre o malestar general.

En cuanto a las causas de la prostatitis, lo más habitual es que el trastorno se desarrolle a partir de una determinada bacteria; en este caso el tratamiento consiste en la administración de antibióticos. No obstante, en algunos casos se debe a una lesión en los nervios de las vías urinarias inferiores, tanto por una cirugía como por un traumatismo en la zona.

Aunque puede darse en personas de todas las edades, resulta más frecuente en hombres menores de 50 años. Hay una serie de factores de riesgo que aumentan en gran medida el riesgo de sufrir este trastorno: tener una infección en la uretra, tener VIH o haberse realizado recientemente una biopsia de próstata.

Hiperplasia prostática benigna

Hiperplasia prostática benigna

Se conoce como hiperplasia prostática benigna al agrandamiento de la próstata. A pesar de los numerosos estudios realizados sobre este trastorno, a día de hoy no se conoce cuál es la causa exacta por la que la próstata aumenta de tamaño. No obstante, hay una serie de riesgos, como el envejecimiento o los cambios hormonales.

En lo relativo a los síntomas, menos del 50% de los hombres que padecen hiperplasia prostática benigna tienen algún síntoma propio de la enfermedad. Los indicios que se dan con mayor frecuencia son: goteo anormal al final de la micción, retención urinaria, incontinencia, dificultad para orinar y micción dolorosa.

El tratamiento de esta enfermedad depende en gran medida de cuáles sean los síntomas. No obstante, en la gran mayoría de los casos el médico simplemente recomienda realizar cambios en el estilo de vida e incorporar una serie de pautas a la rutina diaria: orinar cuando se sientan ganas, evitar las bebidas alcohólicas y que contengan cafeína, mantenerse caliente, hacer ejercicio y reducir el estrés.

Cáncer de próstata

Otra de las enfermedades relativas a la próstata es el cáncer. Una enfermedad que en sus etapas iniciales no da lugar a ningún tipo de síntoma. Por lo tanto, en la gran mayoría de los casos cuando se diagnostica el cáncer de próstata se encuentra en fases avanzadas según la Sociedad Española de Oncología Médica. Los indicios más comunes son: micción frecuente, urgencia de orinar sobre todo por la noche, presencia de sangre en la orina, disfunción eréctil y dolor durante la micción.

Hay una serie de factores de riesgo que aumentan en cierta medida el riesgo de sufrir cáncer de próstata. Por un lado, factores genéticos. Por otro lado, factores hormonales. Y, por último, factores ambientales como la exposición prolongada a niveles altos de polución o el abuso de alimentos con un alto contenido en grasas animales.

Síntomas de urgencia de la próstata

Existen una serie de indicios vinculados en la gran mayoría de los casos con problemas en la próstata y que requieren de atención médica a la mayor brevedad posible.

Uno de ellos es el hecho de levantarse a orinar varias veces durante la noche, con demasiada frecuencia. También la disminución de la fuerza en el chorro de orina, así como el goteo terminal. La sensación de no haber vaciado bien la vejiga es otro indicio de alerta.

Operación de próstata

Cuando se da un trastorno de carácter benigno en la próstata, en un inicio se utilizan medicamentos para minimizar los síntomas y acelerar el proceso de curación. No obstante, cuando el tratamiento no da resultado, se puede optar por la intervención quirúrgica.

La operación de próstata también está indicado en aquellos casos en los que existen complicaciones, como obstrucción de la uretra a causa del agrandamiento excesivo del órgano, o retención de orina, por ejemplo.

También en determinados casos de cáncer de próstata la cirugía puede ser una opción de tratamiento, junto con la radioterapia y la quimioterapia.

Conclusión

La próstata es una glándula masculina que se encuentra situada debajo de la vejiga. Con el paso de los años es habitual que su tamaño aumente, hasta tal punto que en ocasiones genera una obstrucción en la uretra, generando con ello dificultades para orinar. Es por ello que se recomienda cuidar la próstata desde la juventud, adoptando hábitos de vida saludables.

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