Los 5 mejores aceites vegetales para la salud

· Actualizado: Vida saludable
Los 5 mejores aceites vegetales para la salud
Tabla de contenidos

Los aceites vegetales están ahora mismo más de moda que nunca. Son aquellos que se extraen de las semillas de determinadas plantas.

Su uso está ampliamente extendido gracias a su amplio abanico de propiedades y beneficios para la salud. Se utilizan tanto como ingredientes para cocinar una gran selección de platos, como cosméticos para la piel y el cabello.

A diferencia de las grasas de origen animal, los aceites vegetales no contienen cantidad alguna de colesterol. Además, son muy ricos en nutrientes como la vitamina E, un gran antioxidante. Por otro lado, un consumo excesivo de grasas saturadas —presentes en mayor proporción en productos de origen animal— se asocia con un aumento de los niveles de colesterol LDL y, a largo plazo, con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares como el infarto de miocardio. No obstante, los aceites vegetales son ricos en grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, que contribuyen a mantener un perfil lipídico saludable y a proteger la salud cardiovascular.

Aceite de argán

El aceite de argán, también denominado el oro del desierto, es uno de los productos mejor valorados en la actualidad. Se puede consumir a modo de alimento, y también aplicar como cosmético. Se obtiene del fruto del argán (Argania spinosa), un árbol endémico del suroeste de Marruecos.

Respecto a su composición, este tipo de aceite está formado en un 80 % por ácidos grasos insaturados, con predominio del ácido oleico (omega 9, aproximadamente un 45 %) y del ácido linoleico (omega 6, en torno al 35 %). También aporta tocoferoles (vitamina E), beta-carotenoides, escualeno y fitosteroles como el eschottenol y el espinasterol.

Tiene un amplio abanico de usos cosméticos gracias a sus propiedades. Muchísimas personas de todo el mundo hacen uso del aceite de argán para hidratar su cabello, tratar el acné, prevenir los signos de envejecimiento en la piel.

Beneficios

  • Sistema cardiovascular: el aceite de argán es rico en ácidos grasos insaturados y fitosteroles, lo que contribuye a reducir el colesterol LDL y a proteger el sistema cardiovascular. Estudios clínicos han observado un efecto hipolipemiante con su consumo regular.
  • Radicales libres: gracias a su alto contenido en tocoferoles, es un gran antioxidante. Protege de forma efectiva tanto el organismo como la piel de los radicales libres, evitando así el envejecimiento prematuro.
  • Colesterol: un aceite vegetal excelente para aquellas personas que tienen el colesterol alto gracias a su contenido en espinasterol y eschottenol, fitosteroles que ayudan a inhibir la absorción intestinal de colesterol.
  • Digestión: el aceite de argán es fantástico para mejorar el tránsito intestinal ya que aumenta la concentración de pepsina. Además, investigaciones recientes sugieren que favorece el crecimiento de bacterias beneficiosas como los lactobacilos.
  • Cicatrices: este aceite es muy recomendable durante el proceso de cicatrización y curación tanto de quemaduras como de heridas.

Aceite de soja

Aceite de soja

El aceite de soja es otro de los alimentos más demandados en la actualidad gracias a su amplio abanico de propiedades y beneficios para la salud. Tiene un color dorado y su sabor es neutro. Su perfil lipídico se caracteriza por un alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados: aproximadamente un 53 % de ácido linoleico (omega 6) y un 7-8 % de ácido alfa-linolénico (omega 3).

Una de sus propiedades más valoradas es el alto contenido en lecitina, una sustancia que refuerza de forma notable el sistema inmunológico, previniendo así numerosas enfermedades como la gripe o el resfriado.

Beneficios

  • Menopausia: el aceite de soja resulta especialmente recomendable en mujeres que estén atravesando la menopausia para aliviar los síntomas propios de la misma. Es rico en fitoestrógenos (isoflavonas), los cuales ayudan a regular la actividad estrogénica.
  • Memoria: este tipo de aceite vegetal también es muy beneficioso para la salud mental ya que previene enfermedades degenerativas como el alzhéimer.
  • Sistema cardiovascular: un alimento aconsejable para cuidar la salud del corazón y las arterias. Es rico en ácido linoleico, un ácido graso esencial omega 6 que contribuye al mantenimiento de niveles normales de colesterol en sangre. También aporta ácido alfa-linolénico (omega 3), aunque en menor proporción.
  • Antioxidante: una de las propiedades más conocidas del aceite de soja es esta; tiene un alto contenido en vitamina E, la cual previene el envejecimiento prematuro tanto de la piel como de las células.

Aceite de sésamo

Aceites vegetales como el de sésamo

El de sésamo es otro de los aceites vegetales que actualmente están más de moda en todo el mundo. Su textura es muy suave y delicada, y tiene un sabor realmente especial. Tiene una gran selección de propiedades nutricionales para el buen funcionamiento del organismo, tanto a nivel físico como mental.

Su composición incluye aproximadamente un 40 % de ácido linoleico (omega 6) y un 40 % de ácido oleico (omega 9), además de lignanos (sesamina y sesamolina), tocoferoles y fitosteroles, compuestos que le confieren notables propiedades antioxidantes.

Al aceite de sésamo se le dan muchísimos usos: reducir el colesterol malo, combatir los radicales libres, depurar el organismo, regular el tránsito intestinal e hidratar la piel, entre otros.

Beneficios

  • Cerebro: el aceite de sésamo es muy rico en nutrientes como el cinc, el hierro y el calcio, los cuales mejoran de forma considerable la actividad cerebral. De esta manera, potencia la capacidad tanto de concentración como de atención, algo especialmente importante en personas mayores.
  • Energía: gracias a su alto contenido en magnesio, este aceite vegetal es un gran aliado para hacer frente al agotamiento tanto físico como mental. Además, el magnesio fortalece el sistema nervioso.
  • Antiinflamatorio: el aceite de sésamo es muy adecuado en aquellas personas que sufren enfermedades tales como artrosis o artritis ya que es un antiinflamatorio natural. Esto se debe a su contenido en ácidos grasos poliinsaturados y en sesamina, un lignano con propiedades antiinflamatorias demostradas.
  • Hidratación: el aceite de sésamo se consume tanto en forma de alimento como de cosmético. Un ingrediente 100 % natural que ayuda en la hidratación de las pieles secas y aporta una gran firmeza a la piel.

Aceite de lino

Aceite de lino

Cada vez son más las personas interesadas en utilizar el aceite de lino como suplemento alimenticio. Rico en ácidos grasos omega 3, omega 6 y omega 9, es una gran fuente de nutrientes que resultan muy beneficiosos para la salud. De hecho, el aceite de lino es la fuente vegetal más concentrada de ácido alfa-linolénico (ALA, omega 3), que puede representar hasta un 53 % de su contenido graso total.

El aceite de lino tiene numerosas propiedades que ayudan en gran medida al buen funcionamiento del organismo: reduce las probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares, evita la aparición de afecciones óseas como la osteoporosis, previene los trastornos autoinmunes…

Beneficios

  • Azúcar en sangre: uno de los beneficios más conocidos del aceite de lino es la reducción de los niveles de azúcar en sangre; muy interesante para aquellas personas que padecen diabetes.
  • Antiinflamatorio: este tipo de aceite vegetal tiene grandes propiedades antiinflamatorias gracias a su elevado contenido en ALA. Por lo tanto, resulta de gran ayuda a la hora de combatir los síntomas propios de enfermedades como la artritis o la artrosis. Además, en el caso de las mujeres, ayuda a aliviar el síndrome premenstrual.
  • Sistema muscular: el aceite de lino es especialmente consumido entre deportistas ya que acelera de manera notable la recuperación del sistema muscular después del entrenamiento. Su aporte de ácidos grasos omega 3 contribuye a reducir la inflamación muscular postejercicio y a mejorar la resistencia física.
  • Cabello: este aceite tiene grandes beneficios para la salud del cabello; ayuda a que el pelo crezca más fuerte, sano y brillante.

Aceite de oliva

Y, por último, el aceite de oliva, el más conocido de los aceites vegetales, y el más consumido de todos; es un ingrediente esencial en la dieta mediterránea. El cultivo del olivo se remonta a varios miles de años atrás; lo cierto es que a lo largo de la historia ha sido ampliamente utilizado con fines tanto alimenticios como medicinales y religiosos por numerosas civilizaciones como la egipcia o la griega.

Su componente principal es el ácido oleico (omega 9), que puede representar entre el 55 % y el 83 % de sus ácidos grasos. El aceite de oliva virgen extra, además, es especialmente rico en polifenoles (como el hidroxitirosol y la oleuropeína), tocoferoles y escualeno, compuestos con potente actividad antioxidante y antiinflamatoria. El estudio PREDIMED demostró que los participantes con mayor consumo de aceite de oliva virgen extra presentaban hasta un 39 % menos de riesgo cardiovascular.

Beneficios

  • Función digestiva: el aceite de oliva reduce la secreción ácida gástrica, previniendo así enfermedades como la úlcera o el ardor de estómago. Además, tiene un ligero efecto laxante, por lo que mejora el tránsito intestinal y evita el estreñimiento.
  • Sistema óseo: el aceite de oliva es especialmente beneficioso para la salud de los huesos. Es por ello que su consumo resulta tan recomendable en personas de todas las edades; en el caso de los niños, favorece su desarrollo, y en cuanto a los mayores, limita la pérdida de calcio y evita afecciones como la osteoporosis.
  • Envejecimiento: gracias a su alto contenido en antioxidantes fenólicos como la vitamina E, el aceite de oliva previene el envejecimiento prematuro tanto de la piel como de las células.

Referencias

  1. Charrouf, Z., & Guillaume, D. (2014). Physicochemical characteristics, nutritional properties, and health benefits of argan oil: a review. Critical Reviews in Food Science and Nutrition, 54(11), 1401-1414. PubMed
  2. El Monfalouti, H. et al. (2024). The Importance of Argan Oil in Medicine and Cosmetology. Nutrients, 16(20), 3537. PubMed
  3. Guasch-Ferré, M. et al. (2014). Olive oil intake and risk of cardiovascular disease and mortality in the PREDIMED Study. BMC Medicine, 12, 78. PubMed
  4. Anuar, N. S. et al. (2023). Physicochemical, potential nutritional, antioxidant and health properties of sesame seed oil: a review. Food Chemistry Advances, 2, 100272. PubMed
  5. Parikh, M. et al. (2019). Flax and flaxseed oil: an ancient medicine & modern functional food. Journal of Food Science and Technology, 51(9), 1633-1653. PMC
  6. Goyal, A. et al. (2023). A comprehensive review of the health benefits of flaxseed oil in relation to its chemical composition and comparison with other omega-3-rich oils. Nutrients, 15(13), 2816. PMC
  7. Codex Alimentarius – FAO/OMS (1999, rev. 2015). Standard for Named Vegetable Oils (CXS 210-1999). FAO
  8. Majdalawieh, A. F. & Mansour, Z. R. (2019). Sesamol, a major lignan in sesame seeds: anti-cancer properties and mechanisms of action. European Journal of Pharmacology, 855, 75-89. PubMed
Janire Manzanas

Escrito por

Janire Manzanas

Periodista de salud

Universidad del País Vasco

Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.

Artículos relacionados