Las mujeres mayores y los niños consumen, en mayor medida, dietas de baja calidad nutricional

Las mujeres mayores y los niños y adolescentes constituyen los colectivos que consumen, en mayor medida, dietas de baja calidad nutricional. Además, éstos últimos son el grupo de población con mayor riesgo de deficiencias nutricionales, según se desprende del Libro Blanco de las Vitaminas en la alimentación de los españoles, elaborado por el Grupo Asesor en Nutrición (GRAN).

El estudio revela, además, que en las comunidades de Andalucía y Canarias se detectan los valores nutricionales más deficitarios y que los factores determinantes de riesgo de desnutrición se relacionan con los grupos de edad más avanzada, el subgrupo femenino de escasa instrucción y entorno socioeconómico bajo, los viudos y los hombres y mujeres que viven solos.

Por comunidades, Andalucía, País Vasco, Cataluña y Canarias presentan las deficiencias más relevantes. Más del cinco% de la población andaluza sufre deficiencias de vitamina B1, B2 y B6, el mismo porcentaje de los catalanes tienen falta de vitamina B6 y E, y también el cinco% de los vascos alcanza niveles subóptimos de vitamina B12 y E. Además, más del quince% de la población de estas comunidades y de Canarias necesita un aporte de folatos séricos.

Asimismo, el 43% de los hombres y el 37% de mujeres consumen dietas de calidad deficiente, aunque el mayor porcentaje de dietas de baja calidad se detectó en los más jóvenes y las mujeres de mayor edad.

Las vitaminas que menos se consumen por la generalidad son la A, la D, la E, la niacina y los folatos, mientras que los ancianos de ambos sexos tienen carencias de B1 y los ancianos varons de B2.

Suplementos vitamínicos

El estudio apunta a una necesidad de suplementación con ácido fólico en mujeres fértiles, de vitamina B12 en ancianos, de vitamina D en los ancianos expuestos al sol, y de vitamina E y A en algunos grupos de la población.

Ante esta situación, los expertos recomiendan polivitamínimos, hierro y ácido fólico en el periodo preconcepcional y durante los primeros dos trimestres del embarazo, polivitamínicos o alimentos polifortificados en niños y adolescentes, vitaminas E, fólico, carotenos, D y B12 para ancianos, y otras específicas para enfermos con patología digestiva, renal, signos de malnutrición o sometidos a cirugía mayor.

Las mujeres mayores y los niños consumen, en mayor medida, dietas de baja calidad nutricional
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