Las 6 mejores infusiones para eliminar la retención de líquidos
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es la retención de líquidos?
- Causas frecuentes de la retención de líquidos
- Síntomas de la retención de líquidos
- 2.Las mejores infusiones para la retención de líquidos
- Abedul
- Boldo
- Cola de caballo
- Diente de león
- Té de piña
- Té verde
- 3.Otras infusiones útiles
- 4.Consejos para evitar la retención de líquidos
- 5.Cuándo acudir al médico
- 6.Referencias
Se denomina retención de líquidos a una acumulación excesiva de líquidos en los diferentes tejidos del cuerpo. Esta condición puede estar causada por varios factores, como trastornos circulatorios, ciertas enfermedades, el estrés, llevar una vida sedentaria, malos hábitos alimenticios o la toma de algunos medicamentos. Entre sus síntomas principales, se encuentran la hinchazón e inflamación de la zona o zonas afectadas, las molestias en estas y el aumento de peso.
Hay remedios naturales, como las infusiones que mostramos en las siguientes líneas, que tienen propiedades diuréticas y depurativas y son buenas aliadas en caso de líquidos y toxinas acumulados en el cuerpo.
Importante: las infusiones diuréticas pueden ser un complemento útil, pero no sustituyen la valoración médica ni el tratamiento farmacológico cuando la retención de líquidos tiene una causa patológica (insuficiencia cardíaca, enfermedad renal, cirrosis hepática, etc.). Consulta siempre con tu médico si la retención es persistente o se acompaña de otros síntomas.
¿Qué es la retención de líquidos?
La retención de líquidos, denominada médicamente edema, se produce cuando el organismo acumula un exceso de agua en los tejidos. En condiciones normales, el sistema linfático y los riñones regulan el equilibrio de los líquidos corporales. Cuando este equilibrio se altera, el líquido se filtra hacia los tejidos y provoca hinchazón, especialmente en las extremidades inferiores (piernas, tobillos y pies), aunque también puede afectar a las manos, el abdomen o la cara.
Causas frecuentes de la retención de líquidos
- Sedentarismo: la falta de actividad física dificulta el retorno venoso y linfático.
- Dieta rica en sodio: el exceso de sal favorece la retención hídrica.
- Cambios hormonales: fluctuaciones durante el ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia.
- Medicamentos: antiinflamatorios no esteroideos, corticoides, anticonceptivos hormonales y algunos antihipertensivos pueden provocar edema como efecto secundario.
- Insuficiencia venosa crónica: la mala circulación en las venas de las piernas es una causa muy habitual.
- Embarazo: la compresión venosa por el útero y los cambios hormonales favorecen la retención.
- Enfermedades orgánicas: insuficiencia cardíaca, enfermedad renal, cirrosis hepática o hipotiroidismo.
Síntomas de la retención de líquidos
- Hinchazón en piernas, tobillos, pies o manos.
- Sensación de pesadez, especialmente al final del día.
- Aumento de peso rápido sin cambios en la alimentación.
- Marcas que permanecen al presionar la piel con el dedo (signo de la fóvea).
- Ropa, calzado o anillos que aprietan más de lo habitual.
- Reducción de la cantidad de orina.
Las mejores infusiones para la retención de líquidos
Abedul

Las hojas del árbol del abedul están consideradas como unas grandes diuréticas naturales, debido a su capacidad de estimular la eliminación de los líquidos acumulados en el organismo. Esto es posible gracias a su elevado contenido en sales potásicas, que son también muy eficaces para depurar y desintoxicar el riñón y evitar el padecimiento de infecciones urinarias. La Agencia Europea del Medicamento (EMA) reconoce el uso tradicional de las hojas de abedul para aumentar la cantidad de orina y favorecer el lavado de las vías urinarias.
Preparación: añadir 1 cucharada pequeña de hojas secas de abedul por cada vaso de agua caliente. Dejar reposar entre 8 y 10 minutos y tomar.
Contraindicaciones: mujeres embarazadas, mujeres en periodo de lactancia, pacientes con hipertensión o enfermedades cardíacas. No utilizar si se padece alergia al polen de abedul.
Boldo

El boldo es un arbusto perenne del que se utilizan sus hojas como un gran remedio medicinal natural. Estas, entre otras cosas, son beneficiosas para combatir la retención de líquidos por unos tipos de alcaloides que contienen (como la boldina) que mejoran la circulación de la sangre. Además, favorecen la limpieza y depuración del hígado, ayudando a estimular la producción de bilis y mejorar las funciones de este órgano vital.
Preparación: hervir un puñado de hojas de boldo en una taza de agua durante 3 minutos. Apagar el fuego y dejar reposar por 3 minutos más y beber.
Contraindicaciones: mujeres embarazadas, mujeres lactantes, pacientes con obstrucción de las vías biliares y con enfermedades del hígado graves. No consumir de forma prolongada ni en dosis elevadas por su contenido en alcaloides.
Cola de caballo

La cola de caballo es una de las mejores infusiones para la retención de líquidos que se pueden tomar. Es muy rica en sales minerales, concretamente de potasio, magnesio y silicio, y esto la convierte en depurativa, diurética y desintoxicante, unas propiedades ideales para evitar la acumulación de líquido en el organismo. Además, mejora la circulación de la sangre y reactiva los riñones. La EMA reconoce su uso tradicional como coadyuvante en el tratamiento de edemas leves.
Preparación: agregar 1 cucharada pequeña de cola de caballo en una taza de agua hirviendo. Dejar reposar durante 5 minutos y, cuando se entibie, tomar poco a poco.
Contraindicaciones: mujeres embarazadas, mujeres en periodo de lactancia, pacientes con problemas digestivos, pacientes con niveles bajos de potasio, pacientes con diabetes tipo II, hipertensos o pacientes con enfermedades cardíacas. No tomar durante periodos prolongados ni en combinación con otros diuréticos sin supervisión médica.
Diente de león

El diente de león destaca por ser una planta medicinal muy depurativa, por lo que además de la eliminación de líquidos, favorece la depuración de los riñones y la expulsión de toxinas. Por otro lado, es un buen purificador de la sangre, mejorando así la salud del organismo a niveles generales. Una de sus ventajas frente a otros diuréticos es que contiene cantidades significativas de potasio, lo que ayuda a compensar las pérdidas de este mineral asociadas a la diuresis.
Preparación: añadir 1 cucharada de hojas o flores secas o frescas de diente de león en una taza de agua y hervir durante unos 3 minutos. Apagar el fuego, tapar y dejar reposar 5 minutos. Colar y beber.
Contraindicaciones: mujeres embarazadas, pacientes con problemas en la vesícula biliar, piedras en los riñones, úlceras estomacales y acidez estomacal, personas que estén tomando medicamentos de litio o los que sirven para aumentar los niveles de potasio en el organismo.
Té de piña

La piña es una fruta tropical con excelentes propiedades para combatir la retención de líquidos y otras condiciones asociadas como la celulitis o el aumento de peso. Contiene un 85% de agua, es muy baja en calorías y sus enzimas proteolíticas (especialmente la bromelina) ayudan a mejorar el proceso de la digestión y tienen propiedades antiinflamatorias. También posee mucho potasio y actúa como diurética, eliminando el exceso de agua en el organismo y regulando el paso de los nutrientes por la membrana celular.
Preparación: pelar 1 piña madura y separar la cáscara. En una olla con 2 litros de agua, hervir las cáscaras de la piña junto a una rama de canela durante unos 30 minutos. Colar y beber caliente o frío.
Contraindicaciones: pacientes con problemas intestinales y personas que estén tomando medicamentos diuréticos. Las personas alérgicas a la bromelina deben evitar esta preparación.
Té verde

El té verde es una infusión que tradicionalmente se ha utilizado en la medicina natural gracias a los muchos componentes antioxidantes que contiene, especialmente las catequinas. Además de ser beneficioso para la salud celular, favorece la diuresis y depura el organismo de aquellas toxinas que son perjudiciales y dificultan el desempeño de las diferentes funciones vitales. Favorece la eliminación de líquidos y ayuda también a reducir las inflamaciones.
Preparación: calentar 1 taza de agua a unos 80 °C (no debe hervir para evitar que el té adquiera sabor amargo), añadir 1 bolsita de té verde y dejar reposar durante 3-5 minutos.
Contraindicaciones: mujeres embarazadas, mujeres lactantes, pacientes con hipertensión, personas con nerviosismo e insomnio y pacientes con problemas estomacales. No tomar junto con medicamentos que contengan hierro, ya que el té verde puede reducir su absorción.
Otras infusiones útiles
Además de las seis infusiones principales, existen otras plantas que pueden ayudar a combatir la retención de líquidos:
- Ortiga verde: rica en minerales y con propiedades diuréticas reconocidas. Se prepara con 1 cucharada de hojas secas por taza de agua caliente, dejando reposar 10 minutos.
- Perejil: contiene compuestos con efecto diurético suave. Se puede añadir un puñado de perejil fresco a una taza de agua hirviendo y dejar reposar 5 minutos.
- Hinojo: además de su efecto carminativo (contra los gases), tiene propiedades diuréticas. Se prepara con 1 cucharada de semillas por taza de agua caliente.
Consejos para evitar la retención de líquidos
Es importante combinar el consumo de las infusiones anteriores con ciertos hábitos de vida que contribuyan a evitar la retención de líquidos y los síntomas que provoca. Como medidas preventivas destacan las siguientes:
- Seguir una dieta equilibrada rica en verduras, frutas y hortalizas frescas. Evitar los alimentos procesados, con azúcares, enlatados, las bebidas alcohólicas y gaseosas.
- Reducir el consumo de sodio en la dieta diaria. La OMS recomienda no superar los 5 gramos de sal al día.
- Beber al menos unos 2 litros de agua al día. Puede parecer contradictorio, pero una hidratación adecuada ayuda al organismo a eliminar el exceso de líquidos.
- Realizar 1 hora de ejercicio moderado cada día. Caminar, nadar o montar en bicicleta son actividades especialmente beneficiosas para la circulación.
- Dormir las horas suficientes cada día (entre 7 y 8 horas).
- No llevar ropa muy ajustada o apretada, especialmente en las piernas.
- En el caso de tener que estar sentado mucho tiempo, realizar pequeños descansos para estirar las piernas y elevarlas cuando sea posible.
- Elevar las piernas: al descansar, colocar las piernas por encima del nivel del corazón favorece el retorno venoso y linfático.
- Utilizar medias de compresión: en casos de insuficiencia venosa, las medias elásticas de compresión gradual pueden ser de gran ayuda.
- Evitar el calor excesivo: las altas temperaturas dilatan los vasos sanguíneos y empeoran la retención. Evitar saunas, baños muy calientes y la exposición prolongada al sol.
- Masajes de drenaje linfático: realizados por un fisioterapeuta, pueden ayudar a movilizar los líquidos retenidos.
Cuándo acudir al médico
Es fundamental consultar con un profesional sanitario cuando la retención de líquidos:
- Es persistente y no mejora con las medidas habituales.
- Afecta a una sola pierna (puede indicar trombosis venosa profunda).
- Se acompaña de dificultad para respirar (posible insuficiencia cardíaca).
- Aparece de forma súbita y generalizada.
- Se asocia a disminución de la cantidad de orina.
- Se acompaña de dolor en el pecho, fatiga extrema o hinchazón del abdomen.
- Aparece durante el embarazo, especialmente si se acompaña de cifras tensionales elevadas.
Referencias
- European Medicines Agency. Community herbal monographs on Betula spp., Equisetum arvense and Taraxacum officinale. EMA
- MedlinePlus. Edema. MedlinePlus
- Kreydiyyeh, S.I. & Usta, J. (2002). Diuretic effect and mechanism of action of parsley. Journal of Ethnopharmacology, 79(3), 353-357. PubMed
- Clare, B.A., Conroy, R.S. & Spelman, K. (2009). The diuretic effect in human subjects of an extract of Taraxacum officinale folium over a single day. Journal of Alternative and Complementary Medicine, 15(8), 929-934. PubMed
- Sociedad Española de Cardiología. Insuficiencia cardíaca y edemas. SEC
- Organización Mundial de la Salud. Ingesta de sodio en adultos y niños. OMS
