Hormonas de la felicidad: qué son y cuáles son sus funciones
Tabla de contenidos
- 1.Hormonas de la felicidad
- 2.Dopamina
- 3.Serotonina
- Mejorar el estado de ánimo
- Digestión
- Sueño
- Cicatrización
- Deseo sexual
- ¿Qué pasa si tengo niveles bajos de serotonina?
- 4.Endorfinas
- 5.Oxitocina
- 6.Cómo estimular la producción de las hormonas de la felicidad
- Ejercicio físico regular
- Alimentación equilibrada
- Exposición a la luz solar
- Contacto social y afectivo
- Meditación y mindfulness
- Descanso adecuado
- Escuchar música
- Risa y humor
- 7.Referencias
Las hormonas de la felicidad son sustancias producidas por el cuerpo que favorecen la sensación de bienestar. Se reconocen cuatro en este grupo: dopamina, serotonina, endorfinas y oxitocina. Las mismas actúan como neurotransmisores, permitiendo la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo.
La producción de estas hormonas no solo provocan placer, sino que regulan el funcionamiento de muchos órganos. Sin embargo, pueden desencadenar una serie de problemas médicos si su concentración se encuentra por encima o por debajo de lo normal.
Hormonas de la felicidad
Las hormonas son sustancias químicas que el cuerpo produce de forma natural. Forman parte del sistema endocrino, a través del cual logran mantener el equilibrio químico del cuerpo. Son secretadas por las glándulas endocrinas, y luego liberadas hacia el torrente sanguíneo, lo cual le permite llegar a cada célula del cuerpo.
Son consideradas mensajeros químicos, ayudando a transmitir señales a los tejidos y que lleven a cabo sus funciones. Cada glándula libera hormonas específicas, y estas solo podrán ser asimiladas por tejidos específicos que actúan como sus receptores. En general se observan cantidades mínimas de estas sustancias en el organismo. Sin embargo, esto es lo suficiente para que ocurran cambios en el organismo y funcione de forma correcta.
Es posible que algunas hormonas regulen la producción de otras sustancias de este tipo. En este sentido, una glándula endocrina libera una hormona que envía una señal a otra glándula para que libere alguna hormona en específica. Y actúa de forma similar pero enviando señales a órganos diana.

Su importancia radica en el hecho de que regulan distintos procesos del organismo, destacando:
- Metabolismo.
- Homeostasis.
- Crecimiento y desarrollo.
- Función sexual.
- Reproducción.
- Ciclo sueño-vigilia.
- Ánimo.
En este último caso están implicadas las hormonas de la felicidad, siendo cuatro en particular: dopamina, serotonina, endorfinas y oxitocina. Provocan una sensación de bienestar general, por lo que existe la necesidad de seguir experimentando. El estado de ánimo también puede verse afectado por el cortisol, la hormona del estrés, y la testosterona. Si bien esta es considerada una hormona sexual, su baja concentración puede desencadenar trastornos del estado de ánimo como la depresión o la ansiedad.
Dopamina
La dopamina es una de las hormonas de la felicidad más reconocidas. No solo es considerada una hormona sino que también trabaja como un neurotransmisor. Es producida por distintas estructuras del cerebro. De la misma forma, actúa como mensajero químico entre el cerebro y el resto del cuerpo, interviniendo en las siguientes funciones:
- Movimiento.
- Memoria.
- Recompensa placentera y motivación.
- Conducta y cognición.
- Atención.
- Sueño.
- Excitación.
- Ánimo.
- Aprendizaje.
- Lactancia.
Además, su liberación en el organismo provoca las siguientes acciones:
- En dosis bajas actúa como vasodilatador, lo cual permite que los vasos sanguíneos se relajen. Mientras que en altas dosis favorece la vasoconstricción, observándose la contracción de los vasos sanguíneos.
- Favorece la eliminación de sodio y orina.
- Regula producción de insulina.
- Disminuye la motilidad intestinal, así como la absorción de sodio. También ayuda a mantener el revestimiento del intestino.
- Regula la acción de los linfocitos, pudiendo estimular su activación o inhibir su acción.
Se ha asociado a la dopamina con bienestar ya que brinda una sensación de placer. Es una sustancia asociada al sistema de recompensa del organismo, lo que ha permitido identificar lo que el cuerpo necesita para sobrevivir. Esta sensación abre paso a la necesidad de buscar situaciones que generen el mismo placer.
Cuando se producen cantidades adecuadas de esta hormona, es posible que te sientas:
- Feliz.
- Motivado.
- Alerta.
- Enfocado.
Por el contrario, cuando existen bajas concentraciones de dopamina, te sentirás:
- Cansado.
- Desmotivado.
- Infeliz.
- Desanimado.
Por consecuencia, también se puede desarrollar los siguientes síntomas:
- Pérdida de memoria.
- Cambios de humor.
- Problemas de sueño.
- Problemas de concentración.
- Un bajo deseo sexual.
Mientras que, si se observa dopamina alta, puedes sentirte:
- Eufórico.
- Energizado.
- Un alto deseo sexual.
Aun así, no es del todo beneficioso ya que puedes sufrir de:
- Problemas para dormir.
- Dificultad para controlar los impulsos.
- Agresividad.

Serotonina
La serotonina no solo es un neurotransmisor, sino también una hormona esencial en el organismo. Ayuda a enviar mensajes del sistema nervioso central al resto del cuerpo para que lleve a cabo sus funciones de forma correcta. Es producida por el cerebro, la médula espinal y los intestinos. Está mayormente almacenada en las plaquetas y tracto gastrointestinal, considerándose su mayor concentración en esta estructura.
Para que se produzca se necesita del aminoácido esencial triptófano. Por tal razón, se reconoce que no es producido por el cuerpo, sino que debe ser obtenido a través de los alimentos que se consumen. Además, la liberación de esta hormona es de gran importancia para regular y llevar a cabo las siguientes funciones:
Mejorar el estado de ánimo
Al entrar en contacto con las células nerviosas del cerebro, es capaz de regular el estado de ánimo. Es por esta razón que pertenece al grupo de las hormonas de la felicidad, ya que durante su producción el individuo siente una sensación de bienestar. Cuando se encuentra en niveles normales, favorece la concentración y estabilidad emocional. También nos hace sentir más felices y más tranquilos.
Sin embargo, cuando se reducen los niveles de serotonina, existe riesgo de desarrollar cuadros de depresión o ansiedad. Los medicamentos indicados para estos trastornos suelen ayudar a aumentar la producción de esta sustancia.
Digestión
El intestino almacena el 90% de la serotonina. Su presencia en esta estructura ayuda a regular las funciones digestivas, así como proteger el revestimiento del intestino. Se ha comprobado que muchas veces se aumenta la producción de esta hormona en el tracto intestinal para acelerar la digestión y poder eliminar alimentos que causan indigestión, patógenos y toxinas.Cuando se produce en grandes cantidades, es posible que desencadene náuseas.
Sueño
Trabaja en conjunto con la dopamina para lograr mejorar la calidad de sueño. Es una sustancia esencial para la producción de melatonina, una hormona implicada en el ciclo de sueño-vigilia. Por lo que regula el tiempo que permanecemos despiertos y el tiempo que permanecemos dormidos.
Cicatrización
Las plaquetas almacenan y transportan serotonina. Cuando se produce una herida, liberan esta sustancia para favorecer la cicatrización. A su vez, esta misma provoca la vasoconstricción de vasos pequeños, lo cual reduce el flujo de sangre y permite que se desarrollen coágulos para parar la salida de sangre a través de la lesión.
Deseo sexual
Al igual que la dopamina, una producción adecuada de serotonina favorece el deseo sexual. En realidad, estos dos neurotransmisores trabajan en conjunto para lograr aumentar la libido.
¿Qué pasa si tengo niveles bajos de serotonina?
Cuando la concentración disminuye en el organismo, existe riesgo de desarrollar alguno de los siguientes problemas de salud:
- Problemas del estado de ánimo.
- Ansiedad.
- Problemas de sueño.
- Alteraciones del sistema digestivo.
- Conducta suicida.
- Trastorno obsesivo compulsivo.
- Trastorno de estrés postraumático.
- Trastornos de pánico.
- Fobias.
Puedes lograr aumentar la producción de esta hormona si:
- Aumentas el consumo de alimentos ricos en triptófano.
- Te expones a la luz solar con frecuencia en horarios adecuados.
- Te suplementas con productos a base de triptófano.
- Realizas actividad física.
Endorfinas
Las endorfinas son hormonas producidas por el cuerpo que se liberan en situaciones de dolor o estrés, ayudando a reducir estas sensaciones y generando bienestar. Sin embargo, también se observa un aumento de su concentración cuando una persona realiza actividades que le causan placer, siendo el ejemplo más común ejercitarse. Se habla de ella como un analgésico natural, y el cuerpo produce alrededor de 20 tipos de endorfinas.
Esta sustancia también es conocida como un neurotransmisor que se produce en la glándula pituitaria y el hipotálamo. Al igual que la dopamina, se encuentra asociado al sistema de recompensa del organismo, utilizando al sistema nervioso para enviar señales al resto del cuerpo. De esta forma, induce los siguientes beneficios:
- Alivia los síntomas de la depresión.
- Mejora los cuadros de estrés y ansiedad.
- Ayuda a mejorar el autoestima, lo cual aumenta los niveles de confianza.
- Favorece la pérdida de peso al influir en la regulación del apetito.
- Ayuda a disminuir el dolor de parto si se produce en grandes cantidades durante este proceso.
Tu cuerpo puede liberar esta sustancia cuando realizas actividades como caminatas, natación, bailar, sexo, masajes, comer o incluso acupuntura. Si existe una deficiencia, es posible que se desarrolle:
- Depresión.
- Ansiedad.
- Malestar corporal.
- Adicciones.
- Problemas de sueño.
- Actuar de forma impulsiva.
Además, es posible que desencadene problemas de salud como:
- Fibromialgia: Una afección que provoca dolor crónico en el cuerpo.
- Autolesión: Las personas se autolesionan para provocar la liberación de endorfinas.
- Adicción al ejercicio: Debido a que puede provocar euforia, sienten la necesidad de hacer ejercicio con frecuencia, e incluso de forma intensiva.

Oxitocina
La oxitocina es una hormona producida por el hipotálamo pero que se almacena en la glándula pituitaria posterior para ser liberada cuando sea necesario. El organismo la utiliza para regular las funciones de los órganos reproductivos femeninos y masculinos. Incluso interviene en el proceso de parto para lograr la dilatación del cuello del útero y la producción de contracciones uterinas. Y es necesaria en la lactancia para favorecer la producción de leche. Algunas de sus otras funciones son:
- Excitación sexual.
- Reconocimiento.
- Aumenta la confianza.
- Fomentar el apego romántico.
- Ayuda a crear vínculo entre padres e hijos.
- En el caso de los hombres, interviene en la eyaculación al impulsar la salida del semen.
No es común tener una alta concentración de oxitocina. En el caso de las mujeres, aumenta el riesgo de padecer útero hiperactivo que provoca aumento de la masa muscular uterina. Por consecuencia, complica la posibilidad de lograr embarazo o llevarlo a término. Mientras que en los hombres se desarrolla hiperplasia prostática benigna, donde se produce un aumento del tamaño de la próstata. Este cuadro puede dificultar la micción.
Sin embargo, su baja producción puede interferir en el proceso de parto, lo cual resulta en una disminución de las contracciones uterinas. También puede detener la producción de leche tras dar a luz. Algunos expertos afirman que niveles bajos de oxitocina pueden estar relacionados con el trastorno del espectro autista y la depresión.
Cómo estimular la producción de las hormonas de la felicidad
Existen numerosas estrategias respaldadas por la evidencia científica para favorecer la producción natural de estas hormonas:
Ejercicio físico regular
La actividad física es uno de los estímulos más potentes para la liberación de endorfinas, dopamina y serotonina. Se recomienda al menos 150 minutos semanales de actividad moderada o 75 minutos de actividad intensa. El ejercicio aeróbico (caminar, correr, nadar) y el entrenamiento de fuerza son especialmente efectivos.
Alimentación equilibrada
Consumir alimentos ricos en triptófano (precursor de la serotonina) como huevos, pollo, pavo, plátano, frutos secos, chocolate negro y legumbres. También es importante asegurar un aporte adecuado de tirosina (precursor de la dopamina), presente en carnes, pescados, productos lácteos y soja.
Exposición a la luz solar
La luz solar estimula la producción de serotonina y ayuda a regular el ciclo sueño-vigilia. Se recomienda exponerse a la luz natural durante al menos 15-30 minutos diarios, preferiblemente por la mañana.
Contacto social y afectivo
Los abrazos, las caricias y las relaciones sociales positivas estimulan la liberación de oxitocina. Dedicar tiempo a las relaciones personales y familiares es fundamental para el bienestar emocional.
Meditación y mindfulness
La práctica regular de meditación se ha asociado con un aumento de la producción de serotonina y endorfinas, así como con una reducción de los niveles de cortisol (hormona del estrés).
Descanso adecuado
Dormir entre 7 y 9 horas de calidad permite al organismo regular adecuadamente la producción hormonal. La falta de sueño reduce los niveles de serotonina y dopamina.
Escuchar música
La música que resulta placentera estimula la liberación de dopamina en el sistema de recompensa del cerebro. Escuchar música que emocione puede ser una herramienta sencilla y eficaz para mejorar el estado de ánimo.
Risa y humor
La risa estimula la liberación de endorfinas y reduce los niveles de cortisol. Dedicar tiempo a actividades que generen alegría y diversión contribuye significativamente al bienestar.
Referencias
- Dfarhud, D., et al. (2014). Happiness and health: the biological factors — systematic review article. Iranian Journal of Public Health, 43(11), 1468-1477. PubMed
- Sprouse-Blum, A. S., et al. (2010). Understanding endorphins and their importance in pain management. Hawaii Medical Journal, 69(3), 70-71. PubMed
- MedlinePlus. Hormonas. MedlinePlus
- Salimpoor, V. N., et al. (2011). Anatomically distinct dopamine release during anticipation and experience of peak emotion to music. Nature Neuroscience, 14(2), 257-262. PubMed
- Young, S. N. (2007). How to increase serotonin in the human brain without drugs. Journal of Psychiatry & Neuroscience, 32(6), 394-399. PubMed

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.