Hemisferio cerebral izquierdo: funciones y lesiones cerebrales

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Hemisferio cerebral izquierdo: funciones y lesiones cerebrales
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Para muchos, el hemisferio cerebral izquierdo es considerado como el hemisferio dominante. Si bien es cierto que la mayoría de las personas tienden a tener un desarrollo mayor de esta parte del cerebro, ambos se complementan para poder cumplir sus funciones. Por esta razón se registra un mayor número de personas diestras.

Quienes tienden a estimular más este lado, suelen ser analíticos ya que predomina el pensamiento lógico. Además, es gracias a él que podemos desarrollar habilidades de comunicación. No solo se hace referencia al habla, sino también a la lectura y a la escritura. Cualquier lesión a nivel de esta región no solo ocasiona pérdida de facultades físicas sino también disminución de las funciones cognitivas.

¿Qué son los hemisferios cerebrales?

El cerebro es el órgano encargado de controlar muchas funciones del organismo, siendo la estructura que nos da la capacidad de pensar, sentir y comportarnos. Pertenece al sistema nervioso central, encargado de recibir y enviar señales a todos los órganos y tejidos del cuerpo. Es aquí donde ocurre un gran flujo de información, siendo comparado con una computadora.

El cerebro se divide en dos partes, conocidas como hemisferios cerebrales, que se encuentran unidas por el cuerpo calloso. Esta pequeña estructura mantiene la comunicación entre ambos lados, permitiendo el intercambio de información.

Hemisferios del cerebro

Se afirma que cada hemisferio cumple funciones específicas. Sin embargo, en la actualidad se ha comprobado que trabajan de forma complementaria. Incluso cuando existe una lesión es posible que otras áreas se encarguen de suplir las funciones de aquellas que han sufrido daño. 

Cada hemisferio controla el lado opuesto del cuerpo. El hemisferio cerebral izquierdo se encarga de controlar el lado derecho. Está asociado a las capacidades cognitivas y del lenguaje, por lo que se relaciona con individuos lógicos. En el caso del hemisferio derecho, controla el lado izquierdo del cuerpo. Proporciona orientación espacial y creatividad. Aunque el hemisferio izquierdo suele ser denominado como el dominante, en la actualidad esas afirmaciones han sido negadas. Se reconoce que una persona tiende a desarrollar más las habilidades y capacidades de un hemisferio que de otro.

Aun así, según las estadísticas, la mayoría de la población tiene el hemisferio cerebral izquierdo más desarrollado. Y esto se puede comprobar con el hecho de que existen más diestros que zurdos. Esto no impide que sean capaces de desarrollar capacidades del hemisferio opuesto. 

Hemisferio cerebral izquierdo

Ambos hemisferios se pueden estructurar en lóbulos. Estos son limitados por los surcos presentes en el cerebro, aunque todos se encuentran unidos en una sola masa. Al igual que el lado derecho, el hemisferio cerebral izquierdo cuenta con la misma cantidad de lóbulos. Cada uno cumple funciones específicas y asociadas a cada región. De esta forma, se reconoce que aunque anatómicamente son similares, son asimétricos, siendo uno más grande que el otro.

El lado izquierdo del cerebro se ha asociado a las capacidades lingüísticas del ser humano y del procesamiento analíticos. Gracias a esto, es posible analizar cada elemento de forma independiente para luego relacionarlas entre sí. Es por tal razón que se afirma que quienes desarrollan más estas capacidades suelen ser calculadores y sienten preferencia por las matemáticas. Hablamos de la habilidad del ser humano para razonar de forma lógica, evaluar e inferir, así como comprender y almacenar información teórica.

Muchas veces se habla de esta estructura como una de las partes más complejas del cerebro debido a que se encarga de las habilidades verbales del individuo. En este sentido, se hace referencia a dos regiones de gran importancia. Primero se tiene el Área de Broca, la cual está asociada a la producción del habla. Mientras que el Área de Wernicke se considera receptiva ya que su función es la comprensión del lenguaje.

Aunque una persona haya desarrollado más el hemisferio derecho, incluso está en la capacidad de desarrollar habilidades del otro lado del cerebro. Y es que, en general, cualquier individuo está en la capacidad de utilizar de forma simultánea ambos hemisferios.

Características

Cada hemisferio se encarga de funciones específicas del cuerpo humano. Sin embargo, trabajan de forma complementaria e incluso pueden ayudar a suplir capacidades del otro hemisferio cuando existe una lesión. En el caso del hemisferio cerebral izquierdo, se han asociado las siguientes características:

  • Se desarrolla la capacidad de comprender y asociar símbolos a conceptos. Es un aspecto clave del lenguaje.
  • Es el encargado de la comprensión y expresión del lenguaje. Este aspecto hace referencia tanto al lenguaje verbal como al escrito.
  • Utiliza el procesamiento analítico de la información. Por tal razón, se presenta un estilo de análisis lineal, siendo indispensable conocer cada detalle de forma organizada para poder desarrollar conclusiones.
  • Ordena los acontecimientos de forma secuencial para tener una perspectiva coherente de la situación.
  • Establece relaciones entre la causa y el efecto. Se afirma que siempre existe un evento responsable de las consecuencias.
  • Se considera que las ideas mantienen relaciones entre sí.
  • Toda información tiene como origen hechos comprobables.

Hemisferio cerebral izquierdo

Funciones

Si bien este hemisferio controla el lado derecho del cuerpo, sus funciones no están limitadas solo a este hecho. Se considera como la región lógica del cerebro, enfocada en el razonamiento. Por lo que si se estimula, existe mayor probabilidad de que se sienta afinidad por las ciencias. También se le conoce como el cerebro digital.

Entre las funciones más destacables de esta estructura se encuentran:

  • Capacidad de resolución de problemas y toma de decisiones.
  • Lectura.
  • Escritura.
  • Procesamiento del habla y otra información auditiva.
  • Comprensión gramatical.
  • Memoria a largo plazo.
  • Pensamiento lógico.
  • Comprensión de los estados emocionales a través del habla.
  • Organización.

Lesiones del hemisferio cerebral izquierdo

Los síntomas consecuencia de un daño en el hemisferio cerebral izquierdo dependen de la región afectada. Las lesiones que se producen en el lado izquierdo del lóbulo frontal puede provocar una afectación social. En primera instancia, es posible observar una disminución de la fluidez verbal. Además, la persona tiene dificultad para comprender la información que recibe. De la misma forma, es del daño cerebral producido de esta área que se derivan los problemas de lectura y escritura.

Cuando la lesión es a nivel del lóbulo parietal, una de los primeros signos que se pueden notar es la disminución en la sensibilidad del lado opuesto derecho del cuerpo. Es posible que la persona tenga dificultad para identificar algunas partes de su cuerpo. Esta región está implicada en el razonamiento lógico, por lo que una lesión ocasiona que se desarrolle dificultad para resolver operaciones matemáticas. Y pueden existir problemas para expresar ideas de forma escrita o pérdida de la capacidad para leer.

Con respecto a afecciones a nivel del lóbulo temporal, es común que se produzca afasia de Wernicke, lo que da a lugar un lenguaje fluido pero incomprensible. Además, se presenta incapacidad para comprender y razonar, así como disminución de la atención.

Por último, en el caso del lóbulo occipital, puede aparecer dificultad para tragar que no solo interfiere con la alimentación, sino también con el habla. A nivel lingüístico puede aparecer dificultad para identificar palabras, leer y escribir. Y la memoria se ve afectada, lo que dificulta el procesamiento de información.

Síntomas

El hemisferio cerebral izquierdo es la estructura encargada de controlar el lado derecho del cuerpo humano. Por lo que cualquier lesión provoca problemas del habla. También es común que se produzca dificultad de movimiento en la región derecha del cuerpo, siendo común la debilidad muscular.

Cualquier daño en esta región del cerebro puede desencadenar alguno de los siguientes síntomas dependiendo del área afectada:

  • Existe dificultad para lograr comprender y expresar el lenguaje verbal y escrito.
  • Problemas para coordinar los movimientos implicados en el habla.
  • Debilidad o parálisis de los músculos del lado derecho.
  • Cambios en la voz.
  • Pronunciación inadecuada de las palabras.
  • Dificultad para trabajar con números, por lo que se produce incapacidad para resolver problemas matemáticos.
  • Confusión.
  • Dificultad para aplicar el pensamiento lógico.
  • Dificultad para procesar información o captar conceptos abstractos.
  • Problemas de concentración de atención.
  • Incapacidad para organizar ideas y acciones.
  • Problemas de equilibrio.
  • Dificultad para tragar.
  • Problemas para leer y escribir.

Lesiones del hemisferios izquierdo

Tratamiento

Las lesiones producidas en el hemisferio izquierdo del cerebro pueden provocar daño cerebral. Sin embargo, muchos de sus efectos pueden ser revertidos a través de la rehabilitación. La idea es plantear un tratamiento que permita que el individuo mejore y recupere sus habilidades motoras, lingüísticas y cognitivas. Si bien en todos los casos no se logra una recuperación total, si puede otorgar funcionalidad al paciente y mejorar su calidad de vida.

  • Terapia de lenguaje y del habla: Se trata de una disciplina que utiliza y brinda estrategias para que una persona pueda recuperar su habilidad de comunicación verbal. Mejora la autoestima y la capacidad de socialización del individuo. Incluso ayuda a mejorar el desempeño académico.
  • Fisioterapia: Se basa en la rehabilitación física, permitiendo que el paciente recupere sus habilidades motoras y mejore el movimiento independiente. También favorece el fortalecimiento de los músculos y otros tejidos, lo cual permite devolver el movimiento.
  • Terapia ocupacional: Enfocada en ayudar a la persona a realizar de forma independiente sus actividades cotidianas. Incluso es posible que necesite apoyo dependiendo de la gravedad del cuadro, lo que sirve para aceptar y adaptarse a su nueva situación.
  • Estimulación eléctrica funcional: Es un procedimiento basado en el uso de impulsos eléctricos para activar y estimular los músculos afectados. Incluso ayuda a establecer nuevamente las conexiones nerviosas. Está enfocada en mejorar la función motora.
  • Estimulación cognitiva: Se establece una estrategia que permita que el paciente mejore sus capacidades cognitivas como la memoria, la atención, la concentración, entre otros aspectos.

En la mayoría de los casos se han observado resultados prometedores ya que el cerebro cuenta con neuroplasticidad. De esta forma, puede alterar su funcionamiento para compensar las capacidades perdidas al suplir las funciones de las regiones dañadas.

Mito de la dominancia hemisférica

Es importante aclarar que la teoría popular que clasifica a las personas como de “cerebro izquierdo” (lógicas y analíticas) o “cerebro derecho” (creativas e intuitivas) es una simplificación excesiva. Investigaciones recientes mediante neuroimagen funcional han demostrado que ambos hemisferios trabajan de forma conjunta en la mayoría de las tareas cognitivas. Si bien existen ciertas asimetrías funcionales (como la lateralización del lenguaje al hemisferio izquierdo en la mayoría de las personas diestras), la cooperación interhemisférica a través del cuerpo calloso es fundamental para el funcionamiento cerebral óptimo.

Referencias

  1. Corballis MC. Left Brain, Right Brain: Facts and Fantasies. PLoS Biol. 2014;12(1):e1001767.
  2. Nielsen JA, et al. An Evaluation of the Left-Brain vs. Right-Brain Hypothesis with Resting State Functional Connectivity Magnetic Resonance Imaging. PLoS One. 2013;8(8):e71275.
  3. MedlinePlus. Lesiones y enfermedades del cerebro. https://medlineplus.gov/spanish/braininjuries.html
  4. Sociedad Española de Neurología (SEN). https://www.sen.es/
  5. National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS). Brain Basics. https://www.ninds.nih.gov/
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

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