Funciones cognitivas: qué son y por qué son importantes
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Las funciones cognitivas son un conjunto de procesos cognitivos que permiten al individuo conocer, comprender e interactuar con el entorno. Nos permiten desarrollar una variedad de habilidades en torno a la información que recibimos, procesamos y almacenamos. Esto permite comportarnos de una manera acorde a ciertos eventos.
La ejecución de estas capacidades cerebrales aseguran que el cerebro está funcionando de forma correcta. Cuando existe alguna lesión o afección sensorial, el individuo no tiene la capacidad para procesar la información. Y si bien existen una variedad de habilidades, algunas se consideran más importantes para el desarrollo humano.
¿Qué son las funciones cognitivas?
Se le conoce como habilidades o funciones cognitivas a todos aquellos procesos mentales que permiten que el individuo sea capaz de recibir, procesar y elaborar información. Y, de la misma forma, almacenar, recordar y transformar información aprendida. Gracias a esto no solo se puede realizar distintas tareas, sino que es posible interactuar y comprender el entorno donde nos desenvolvemos.
Se considera que son esenciales para la vida diaria de cualquier persona. Se utilizan para poder llevar a cabo básicamente cualquier tarea. Es por tal razón que se consideran esenciales para la formación integral del individuo, incluyendo la personalidad. El hecho de almacenar y recordar información permite la construcción del individuo así como su desarrollo cognitivo normal.

La forma en que se llevan a cabo estos procesos permite que exista una reacción adecuada a los estímulos, mantener la atención y concentración, representación de imágenes mentales, trabajar la lógica, reconocer imágenes y sonidos, entre otros.
En este sentido, se reconoce el importante papel que juega el cerebro en este ámbito. Para que se lleven a cabo todas las funciones cerebrales se requiere que exista un correcto funcionamiento de las conexiones neuronales que permita una comunicación adecuada de los lóbulos. Las señales e información que se envía ayudan a la activación de distintas áreas cerebrales, lo que permite que una persona sea capaz de llevar a cabo distintas actividades.
Desde que nacemos, la interacción con el entorno nos permite exponernos a distintos estímulos. Esto es esencial para el desarrollo del sistema nervioso central. El individuo va adquiriendo habilidades que le permitirán razonar y desarrollar la capacidad de toma de decisiones.
En el momento en que alguna función cognitiva deja de estar en pleno funcionamiento se sospecha que existe algún trastorno, lo cual genera dificultades para ejecutar ciertas actividades.
Papel del cerebro en la función cognitiva
El cerebro es considerado como el órgano más complejo del cuerpo humano. Incluso en la actualidad sigue en estudio su funcionamiento. A lo largo de los años se ha dividido en secciones, conocidas como lóbulos cerebrales, que cumplen funciones específicas. La comunicación entre cada área permite llevar a cabo las habilidades cognitivas de forma efectiva.
De esta forma, cada parte cumple las siguientes funciones:
- Lóbulo frontal: en él se llevan a cabo gran cantidad de funciones cognitivas superiores, figurando entre las más importantes la toma de decisiones. De esta forma, se considera que esta área es la encargada de procesar la información permitiendo evaluar variedad de escenarios para lograr tomar decisiones acertadas. Además, aquí se desarrolla el control de las emociones y la personalidad. Es un lóbulo de grandes implicaciones en la interacción social.
- Lóbulo parietal: aquí se lleva a cabo el procesamiento de información sensorial, manteniendo la conexión con los sentidos. Además, es el responsable de la percepción espacial, lo cual nos brinda la capacidad de orientarnos en el espacio y reconocer la posición del cuerpo.
- Lóbulo occipital: es el área donde se procesa la información visual, lo que permite que seamos capaces de percibir formas, colores y movimiento. Nos permite comprender el entorno a través de los ojos.
- Lóbulo temporal: es la parte del cerebro especializada en el lenguaje y la audición. De esta forma, su correcto funcionamiento está implicado en el desarrollo y comprensión del lenguaje, siendo clave para la interacción social.
Funciones cognitivas más importantes
Se considera que las funciones cognitivas juegan un papel importante en el procesamiento de la información, lo cual permite dar una respuesta adecuada a un estímulo. Y cada una de estas intervienen de forma activa en la realización de tareas cotidianas. Todo esto permite desarrollar comportamientos específicos lo que ayuda a formar la personalidad.
Entre las habilidades cognitivas más importante se encuentran:
Orientación
Nos brinda la capacidad de ubicarnos en el tiempo y el espacio. Esto implica reconocer el entorno así como al propio individuo. De esta forma, es posible reconocer la hora, el día o incluso la estación del año.
Se clasifica en:
- Orientación personal: es posible tener conciencia de la propia persona, teniendo en cuenta su historia e identidad. Esto a su vez brinda la capacidad de reconocer el contexto actual de la persona.
- Orientación temporal: se hace referencia al tiempo, procesando información en torno a horas, fechas y estaciones, lo que permite desarrollar un comportamiento determinado para situaciones específicas.
- Orientación espacial: se maneja información esencial para ubicarnos y entender el entorno. Se reconoce la posición de sí mismo así como de otras personas, lo cual favorece el libre movimiento.

Gnosis
Hace referencia a todos aquellos conocimientos aprendidos y que se pueden utilizar de forma consciente e inconsciente. Por lo general, la información ha sido recopilada a través de los sentidos, permitiendo que esta función cognitiva se clasifique en:
- Gnosis visual: implicada en el reconocimiento visual, lo cual permite identificar formas y figuras, teniendo en cuenta el significado de cada uno.
- Gnosis auditiva: capacidad para reconocer y diferenciar distintos sonidos.
- Gnosis táctil: a través del tacto es posible reconocer objetos. Esto incluye variedad de características como la textura y la temperatura.
- Gnosis olfativa: utilizando el olfato es posible reconocer y diferenciar los olores.
- Gnosis gustativa: el sentido del gusto permite que sea posible reconocer sabores.
- Esquema corporal: de forma consciente es posible reconocer el cuerpo y las partes que lo componen, así como los movimientos que se realizan.
Atención
Es la capacidad del ser humano para mantener el interés y la concentración en determinadas acciones o escenas, lo que permite que la información sea procesada de forma correcta. Esta capacidad se puede llevar a cabo de forma consciente o inconsciente. Se diferencian cuatros procesos de atención:
- Atención sostenida: es posible lograr mantener la atención en una tarea o actividad por un tiempo prolongado.
- Atención selectiva: dirigir la atención a algo en específico sin que ningún estímulo logre interrumpir la concentración.
- Atención alternante: capacidad de cambiar de una tarea a otra de forma consciente sin perder la concentración en una tarea principal.
- Velocidad de procesamiento: es la rapidez con que el cerebro procesa la información. Se verá condicionada según la tarea que se realice y las funciones cognitivas implicadas.
- Heminegligencia: incapacidad para dirigir la atención al lado opuesto donde se ha producido una lesión cerebral. En la mayoría de los casos afecta al lado izquierdo.
Funciones ejecutivas
Son consideradas funciones cognitivas complejas, estando implicadas en el proceso de adaptación al entorno. Engloba las siguientes habilidades:
- Memoria de trabajo: permite almacenar, manipular y procesar información de forma temporal para poder realizar tareas complejas.
- Planificación: el individuo es capaz de desarrollar o planificar planes de acción que le permiten evaluar y tomar acciones determinadas y adecuadas a una situación.
- Razonamiento: capacidad para resolver problemas de forma consciente teniendo en cuenta las causas y consecuencias implicadas en la situación.
- Flexibilidad: es posible adaptar el comportamiento acorde a los cambios del entorno. Esto permite crear nuevas perspectivas en torno a los problemas lo cual favorece el desarrollo de estrategias para solventar los problemas.
- Inhibición: capacidad para ignorar los impulsos de forma consciente al momento de realizar alguna tarea.
- Toma de decisiones: capacidad de planificar acciones teniendo en cuenta la variedad de opciones, condicionando la decisión a las consecuencias de las mismas.
- Organización: permite estructurar las actividades teniendo en cuenta el tiempo y los recursos disponibles.
- Ejecución dual: capacidad de realizar dos actividades al mismo tiempo, brindando la misma atención a cada una.

Praxias
Se le conocen como todas aquellas habilidades motoras aprendidas que permiten ejecutar un movimiento para llevar a cabo una acción u objetivo determinado de forma consciente. Aquí figuran:
- Praxia ideomotora: capacidad de realizar movimientos sencillos ante una orden.
- Praxia ideacional: habilidad para manipular objetos conociendo su funcionamiento, el movimiento que se ejecuta y el orden de los actos.
- Praxia facial: capacidad para realizar movimientos o gestos faciales de forma intencionada.
- Praxia visoconstructiva: planificar y ejecutar movimientos que permitan organizar elementos en el espacio permitiendo construir figuras. Puede incluir dibujos o figuras en tercera dimensión. En este último caso destaca el uso de plastilina.
Memoria
Es la capacidad de procesar, almacenar y recuperar información aprendida considerándose importante de una forma consciente. Se clasifica en:
- Memoria episódica: hace referencia a información sobre situaciones específicas.
- Memoria semántica: se considera como un tipo de memoria a largo plazo y donde se almacena información de conocimiento general.
- Memoria procedimental: está relacionada con habilidades o destrezas, permitiendo almacenar secuencia de acciones que se utilizan de forma inconsciente.
Lenguaje
Es considerada una función cognitiva superior, y es una habilidad que nos diferencia del resto de las especies. Permite la comunicación entre individuos, sea de forma verbal o no verbal. Esto quiere decir que es posible comunicar ideas y pensamientos a través del habla, escritura, imágenes, símbolos, entre otros. Sin embargo, no solo implica la expresión y la comprensión, sino otros aspectos indispensables como:
- Denominación: reconocer bajo un nombre objetos, personas o situaciones.
- Repetición: repetir los sonidos que se escuchan.
- Escritura: capacidad de transformar las ideas en símbolos e imágenes.
- Lectura: capacidad de comprender e interpretar símbolos e imágenes.
Deterioro de las funciones cognitivas
Las funciones cognitivas pueden verse afectadas por diversos factores:
- Envejecimiento: con la edad, algunas funciones cognitivas como la velocidad de procesamiento y la memoria de trabajo tienden a disminuir de forma natural.
- Enfermedades neurodegenerativas: el Alzheimer, el Parkinson y otras demencias afectan progresivamente a las funciones cognitivas.
- Lesiones cerebrales: traumatismos craneoencefálicos, accidentes cerebrovasculares e infecciones del sistema nervioso central.
- Factores modificables: estrés crónico, falta de sueño, sedentarismo, mala alimentación y consumo de sustancias tóxicas.
Cómo mantener las funciones cognitivas en buen estado
- Ejercicio físico regular: mejora la circulación cerebral y favorece la neuroplasticidad.
- Estimulación cognitiva: lectura, juegos de estrategia, aprendizaje de idiomas y actividades novedosas.
- Alimentación equilibrada: una dieta rica en omega-3, antioxidantes y vitaminas del grupo B contribuye a la salud cerebral.
- Sueño de calidad: el descanso adecuado es fundamental para la consolidación de la memoria.
- Relaciones sociales: la interacción social estimula múltiples funciones cognitivas.
Referencias

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.