¿Qué son y cuáles son las funciones de los pulmones?

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¿Qué son y cuáles son las funciones de los pulmones?
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A través del sistema respiratorio el organismo tiene la capacidad de recibir el aire. Las funciones de los pulmones están dirigidas principalmente al intercambio de gases, por lo que hacen posible obtener oxígeno y expulsar el dióxido de carbono. Una afectación de estas estructuras puede interferir en la correcta oxigenación del organismo.

De por sí el cuerpo humano cuenta con mecanismos de defensa que evitan que estos órganos puedan verse afectados por alguna patología. Sin embargo, existen factores que aumentan el riesgo de padecer alguna afección pulmonar, comprometiendo su funcionamiento.

¿Qué son los pulmones?

Los pulmones son dos órganos pertenecientes al sistema respiratorio. Forma parte de una gran red de tejidos y estructuras que permiten al cuerpo no solo respirar sino obtener oxígeno para todo el organismo. En condiciones normales, una persona nace con dos pulmones, ubicados en el tórax. Si bien muchos piensan que son idénticos, cada uno cuenta con características específicas:

  • Pulmón derecho: Está dividido en tres lóbulos: superior, medio e inferior. Aunque tiene una longitud menor que el pulmón izquierdo, destaca por ser más ancho.
  • Pulmón izquierdo: A diferencia del derecho, este solo se encuentra dividido en dos lóbulos: superior e inferior. Su tamaño es menor debido a que el corazón ocupa más espacio de ese lado, lo que modifica su estructura. Al estar muy cercano a este órgano, también es posible encontrar otras diferencias como la escotadura cardiaca que es una depresión que permite alojar al corazón.

Funciones de los pulmones

Ambos se encuentran recubiertos de tejido pleural, una membrana delgada adherida a la superficie de los pulmones y a la pared torácica. Actúa como una capa protectora que funciona como amortiguador al permitir que estos órganos se deslicen suavemente dentro de la cavidad torácica.

Al pertenecer al sistema respiratorio, es claro afirmar que entre las principales funciones de los pulmones destaca el intercambio de gases. Este proceso permite obtener el oxígeno necesario para el correcto funcionamiento de todas las células y tejidos del cuerpo, y eliminar el dióxido de carbono. Por lo que si esta función se ve alterada, se produce una fuerte disminución del oxígeno, lo cual deriva en daño celular y acidosis respiratoria. Por consecuencia, se desarrollan otros graves problemas de salud que afectan a cada parte del cuerpo humano.

¿Cómo son los pulmones?

Los pulmones se encuentran a cada lado del pecho dentro de la cavidad torácica, reposando cada uno sobre el diafragma. Este último es un músculo implicado dentro del proceso de respiración, por lo que guarda estrecha relación con los pulmones.

Destacan por una coloración rosada grisácea. Cuando existe alguna patología, o han sido afectados por factores externos como fumar, es posible que este color cambie. Esto facilita los diagnósticos. El tejido se oscurece y puede llegar a presentar manchas fácilmente observables en su superficie.

Tienen una forma ligeramente triangular. En condiciones normales, en adultos pueden llegar a pesar hasta 1,2 kg. Se estima que miden un largo de 25 cm. Cuando se expanden, esta longitud puede aumentar a 27 cm. Sin embargo, estas medidas pueden variar según el sexo y la capacidad torácica de la persona.

Se afirma que se encuentran flotando dentro del cuerpo. Por determinadas razones, es posible que se evalúe extirpar parte de un pulmón, o incluso retirarlo completo. Aun así, un individuo tiene la capacidad de vivir con un solo pulmón tras una neumonectomía, aunque su capacidad pulmonar se verá reducida y puede haber limitaciones en la actividad física intensa.

Funciones de los pulmones

Entre las principales funciones de los pulmones se encuentran la oxigenación del organismo y eliminación de gases como el dióxido de carbono. Se considera que una persona realiza hasta 20 respiraciones por minuto para lograr obtener y expulsar gases.

Para que este proceso se lleve a cabo, una persona puede inhalar aire a través de la boca o la nariz. El mismo atraviesa la faringe para luego pasar a la laringe y llegar a la tráquea. Esta pequeña estructura es un tubo que en un extremo se divide en dos conductos conocidos como bronquios. Cada lado se conecta a un pulmón, lo que permite el paso de aire hasta estos órganos.

Luego se encuentran ramificados en conductos muchos más pequeños conocidos como bronquiolos, encargados de conducir los gases a los alvéolos pulmonares. Es en estas estructuras en forma de sacos donde se producirá el intercambio de gases, permitiendo la absorción de oxígeno para que pase a la sangre. Al mismo tiempo, reciben dióxido de carbono de la sangre y es expulsado al exhalar. Sin embargo, hasta este punto el proceso solo podrá ser posible si las vías respiratorias se encuentran libres. En caso de presencia de inflamación o fluido, se obstruye el flujo de aire.

Es en los pulmones donde el oxígeno logra pasar a la sangre. A través de este líquido vital llega al corazón, permitiendo que sea bombeado a cada célula del organismo. Estas obtienen y utilizan el oxígeno, para producir dióxido de carbono que se deposita en la sangre y viaja de vuelta a los pulmones para que pueda ser expulsado.

Trastornos asociados a los pulmones

Se han registrado un gran número de condiciones que pueden afectar las funciones de los pulmones, dificultando la respiración y oxigenación de los tejidos. Entre las afecciones más comunes se encuentran:

  • Asbestosis: Se producen lesiones en los pulmones y el tejido pleural debido a la inhalación de fibras de asbesto.
  • Asma: Caracterizada por un estrechamiento de las vías respiratorias que impide el correcto flujo de aire.
  • Bronquiectasia: Es una condición irreversible que provoca el ensanchamiento de los bronquios, favoreciendo la aparición de mocos y tos.
  • Bronquitis: Inflamación aguda o crónica de los bronquios, destacando por la aparición de tos. 
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC): Enfermedad respiratoria progresiva que provoca dificultad respiratoria. En la mayoría de los casos no se puede revertir
  • COVID-19: Infección respiratoria causada por el virus SARS-CoV-2, derivando en enfermedad respiratoria aguda o grave.
  • Crup: Infección de las vías respiratorias superiores que produce tos seca y dificultad respiratoria. Es muy común en niños menores de 5 años.
  • Fibrosis quística: Enfermedad hereditaria que favorece la acumulación de moco espeso y pegajoso en los pulmones y órganos del sistema digestivo.
  • Influenza: Mejor conocida como gripe, es una infección viral caracterizada por presentar fiebre, tos, secreción nasal, tos, dolor de garganta y muscular. 
  • Cáncer de pulmón: Crecimiento descontrolado de células cancerígenas que forman tumores en los pulmones. Un factor de riesgo importante para desarrollar cáncer de pulmón es fumar cigarrillos.
  • Neumonía: Infección del sistema respiratorio donde se produce acumulación de líquido en los pulmones.
  • Fibrosis pulmonar: La cicatrización de los pulmones causa dificultad para respirar. No tiene cura.
  • Nódulos pulmonares: Crecimiento en los pulmones, en la mayoría de los casos son benignos. 
  • Virus respiratorio sincitial (VSR): Provoca infección en las vías respiratorias y los pulmones. Puede afectar tanto a niños como a adultos.
  • Tuberculosis: Infección que afecta principalmente a los pulmones, pero también puede afectar a otros tejidos del organismo.

Síntomas de afecciones pulmonares

Cada afección presenta un cuadro clínico particular. Sin embargo, es común observar alguno de los siguientes síntomas cuando la salud de los pulmones está comprometida:

  • Dificultad para respirar.
  • Dolor en el pecho.
  • Tos, puede variar entre seca o productiva. Es común que se presente de forma crónica y con presencia de fluidos como sangre o mocos.
  • Fatiga y cansancio.
  • Sibilancias​.
  • Hinchazón en los tobillos y los pies.

Diagnóstico

Cuando se sospecha de alguna afección respiratoria, en primera instancia el médico evaluará a través de un examen físico. Esto permitirá:

  • Escuchar los sonidos que producen sus pulmones, y determinar si hay algo fuera de lo común.
  • Contar el número de respiraciones en un determinado tiempo.
  • Observar si existen cambios en la voz mientras se escuchan los pulmones.
  • Utilizar un oxímetro de pulso para medir los niveles de oxígeno en la sangre.

Pulmones

Dependiendo de la condición del paciente y cada caso en particular, puede solicitarse algunas de las siguientes pruebas: 

  • Radiografía de tórax.
  • Tomografía computarizada.
  • Ultrasonido.
  • Resonancia magnética.
  • Pletismografía corporal .
  • Prueba de difusión.
  • Prueba de óxido nítrico exhalado.
  • Prueba de volumen pulmonar.
  • Prueba de inhalación de metacolina.
  • Prueba de caminata de seis minutos.
  • Espirometría.

Incluso el médico puede indicar realizar ciertos procedimientos que requieren el uso de sedantes o anestesia:

Tratamiento

Para elegir un tratamiento se debe tomar en cuenta factores como la afección en curso, la condición del paciente y si existe alguna contraindicación farmacológica. El primer abordaje puede estar dirigido a la administración de alguno de estos medicamentos:

  • Esteroides: Ayuda a reducir la inflamación en las vías respiratorias.
  • Antibióticos: Indicados para tratar infecciones.
  • Broncodilatadores: Permite dilatar las vías respiratorias para un mejor flujo de aire.
  • Mucolíticos: Ayudan a que la mucosidad sea más líquida, favoreciendo su expulsión.
  • Terapia de oxígeno: Se utiliza para mejorar los niveles de oxígeno.
  • Quimioterapia o radiación: Es indicado solo para casos donde se ha sido diagnosticado con cáncer. 
  • Vacunas: Indicadas para la prevención de infecciones.

De la misma forma, algunos pacientes se les indican ejercicios:

  • Respiración con los labios fruncidos: Es una técnica que permite disminuir el ritmo respiratorio al mismo tiempo que aumenta la inhalación y exhalación de aire. Ayuda a lograr una respiración más efectiva en casos de dificultad respiratoria.
  • Dispositivos de depuración de las vías respiratorias: Son productos que ayudan a eliminar la mucosidad, despejando las vías respiratorias para un mejor flujo de aire.

En cuadros más graves, se utiliza un abordaje quirúrgico:

  • Lobectomía, procedimiento donde se extirpan lóbulos del pulmón.
  • Extirpación de secciones de pulmones.
  • Toracocentesis, indicado para drenar líquido de los pulmones.
  • Toracotomía, permitiendo acceder a la cavidad torácica para tratar afecciones pulmonares.
  • Neumonectomía, extirpación de un pulmón.
  • Trasplante de pulmón.

Función pulmonar

Mejorar la salud pulmonar

Muchas afecciones del sistema respiratorio se pueden prevenir, permitiendo salvaguardar las funciones de los pulmones. De la misma forma, estas recomendaciones ayudan a mejorar condiciones de salud que comprometen la salud de estos órganos:

  • Evitar fumar o usar vaper.
  • Mantener un peso saludable acorde a su condición física.
  • Hacer actividad física de forma regular.
  • Mantener una dieta variada y saludable.
  • Aumentar la ingesta de agua para mejorar la hidratación.
  • Lavar las manos con frecuencia para evitar el contagio de infecciones.
  • Evitar el contacto con sustancias tóxicas.

Referencias

  1. National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI). How the Lungs Work. Enlace
  2. MedlinePlus. Enfermedades de los pulmones. Enlace
  3. Mayo Clinic. Enfermedades pulmonares. Enlace
  4. Organización Mundial de la Salud (OMS). Enfermedades respiratorias crónicas. Enlace
  5. American Lung Association. Lung Health & Diseases. Enlace
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

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