La gimnasia facial: ejercicios para evitar flacidez en la cara

Gimnasia facial

La lucha contra el envejecimiento del rostro es una de las máximas preocupaciones para las mujeres y, cada vez más, para los hombres.

El paso del tiempo, las tensiones acumuladas y la falta de sueño se ven reflejadas en el rostro en forma de arrugas y falta de tono en la piel.

El ritmo de vida actual no beneficia en absoluto un buen cuidado de la piel. Pasar demasiadas horas delante de una pantalla agota el rostro y genera tensión en diferentes zonas de la cara.

La vida en las ciudades es altamente agresiva para la dermis, ya que hace que se adhieran partículas provenientes de la contaminación y, estas, obstruyen los poros impidiendo una buena oxigenación celular.

Para combatir los estragos del tiempo, el mercado pone a disposición de usuarios y usuarias una innumerable variedad de cremas y tratamientos que prometen actuar en las diferentes zonas del rostro. Obviando aquellas cremas que prometen milagros, un producto de calidad bien aplicado (sobre una piel previamente higienizada y preparada) ayuda a mejorar el aspecto de la cara.

Existen también opciones más radicales para tratar de eliminar las huellas de la edad en la piel, como son los tratamientos de medicina estética. Gracias a las técnicas, cada vez más avanzadas, de esta rama sanitaria, pueden conseguirse resultados notables imposibles de alcanzar con otros métodos. Sin embargo, estas prácticas pueden resultar invasivas, son susceptibles de producir algún efecto secundario y tienen un coste, por lo general, muy elevado.

Lucir unos rasgos jóvenes y descansados cuenta con un aliado natural y económico, al alcance de todos los bolsillos y condiciones: estamos hablando de la gimnasia facial, también conocida como fitness facial o yoga facial.

Qué es y en qué consiste la gimnasia facial

Qué es la gimnasia facial

En el rostro tenemos más de cincuenta músculos que, a pesar de intervenir en nuestras expresiones diarias y utilizarlos con frecuencia, apenas se ejercitan correctamente.

Como ocurre con el resto de músculos del cuerpo, que si no se entrenan pierden tono y pueden sufrir flacidez, en la cara sucede exactamente lo mismo. Un rostro que no se ejercita va debilitándose poco a poco hasta llegar a descolgarse por efecto de la gravedad.

Para tonificar la musculatura facial se han ideado una serie de movimientos que, a fuerza de repetirlos de manera constante y consciente, consiguen fortalecer la zona, aliviar tensiones y evitar el envejecimiento prematuro.

Los ejercicios de fitness facial se deben realizar, preferentemente, por la noche y frente a un espejo. De esta manera, se consiguen eliminar las tensiones acumuladas durante el día y aumentar el efecto positivo de las cremas de cuidado de la piel.

Beneficios de la gimnasia facial

Este ritual de belleza ayuda a fortalecer los músculos de cara y cuello. Es muy eficaz como método de prevención para las conocidas patas de gallo, así como para evitar el descolgamiento de los párpados inferior y superior.

El yoga facial dota de mayor expresividad al rostro y da turgencia a los labios, previniendo las arrugas que se forman en su contorno.

Al ser un tratamiento completamente natural, carece de contraindicaciones o efectos secundarios.

Consejos antes de afrontar una rutina de gimnasia facial

Ejercicios de gimnasia facial

Existen diferentes tipos de ejercicios dependiendo de la zona que se quiera reafirmar o relajar, ya sean las mejillas, el cuello, las ojeras, la zona del contorno de labios, etc. Aún así, hay algunas recomendaciones generales aplicables a cualquier tipo de gimnasia facial.

  • Los ejercicios deben realizarse con lentitud y siendo conscientes de cada movimiento. Para ello, es conveniente ponerse delante de un espejo y observar las oscilaciones del rostro.
  • El mejor momento para practicar el yoga facial es por la noche, antes de irse a la cama. Además de conseguir disminuir los efectos de las tensiones diarias, se consigue potenciar los efectos de las cremas de noche y se favorece el descanso de la piel.
  • Se recomienda seguir esta rutina a partir de los treinta años, aunque puede ser adoptada por personas de todas las edades.
  • Debe hacerse con una frecuencia mínima de dos veces a la semana, aunque como consejo general se recomienda dedicarle unos minutos todas las noches.

A continuación, expondremos tres sencillos ejemplos de yoga facial para tratar las preocupaciones de belleza más comunes.

Ejercicio 1: para reducir y prevenir bolsas y ojeras

Se trata de cerrar los ojos utilizando solo el párpado inferior, dejando fijo el superior y sin que intervengan otras partes de la cara como el entrecejo. Debe repetirse quince veces y aguantar la posición de la última repetición al menos diez segundos; después, se relaja el ojo.

Realizar esta rutina con frecuencia da muy buenos resultados.

Ejercicio 2: para combatir el doble mentón, también conocido como papada

Para este ejemplo, hay que levantar la barbilla y poner la mano justo debajo de la mandíbula. En esta posición, se estira hacia adelante y hacia arriba y se intenta abrir la boca suavemente hasta alcanzar su apertura máxima. Esta posición debe mantenerse al menos diez segundos y, a continuación, relajar.

Ejercicio 3: para suavizar las arrugas de la frente y prevenir la aparición de nuevos surcos

Para llevarlo a cabo, se deben colocar las yemas de los dedos sobre el arco de las cejas y moverlas de arriba hacia abajo lentamente. Es conveniente realizar entre quince y cincuenta repeticiones en cada ceja y relajar.

Sin llegar a quitar los dedos de esta posición, se pueden hacer movimientos circulares similares a los anteriores. Este último ejercicio también es útil para rebajar las patas de gallo.

El yoga facial es uno de los mejores aliados para mantener una piel joven, radiante y descansada. No requiere ningún desembolso económico, no se necesita equipación específica y no tiene efectos secundarios, por lo que puede ser realizado por personas de todas las edades y condiciones.

Además de los beneficios visibles en el aspecto de la dermis, la gimnasia facial proporciona un gran bienestar, al reducir las tensiones que se acumulan en esta zona. Esta práctica favorece el descanso nocturno y la oxigenación celular, por lo que la piel se muestra más sana y las expresiones lucen más naturales.

Compartir

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here