Endurecer las uñas con remedios caseros

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Endurecer las uñas con remedios caseros
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La dureza y solidez de las uñas dependen en gran medida de la calidad de la producción de queratina, la proteína estructural que permite mantener las uñas sanas y fuertes. Sin embargo, existen muchos factores que pueden alterar la queratina y provocar, en consecuencia, que las uñas se vuelvan frágiles, se descamen, se abran en capas o se rompan con extrema facilidad. Esta condición, cuando se convierte en una dolencia y constituye un problema de salud, se denomina onicorrexis. Para hablar de las causas de las uñas blandas y débiles, debemos diferenciar entre los problemas médicos que pueden ocasionarla y los factores externos:

  • Problemas médicos: enfermedades que pueden afectar a la superficie ungueal y causar fragilidad, como hipotiroidismo, psoriasis, hongos (onicomicosis), liquen plano, anemia ferropénica, enfermedad de Raynaud o deficiencias de vitaminas A, B, C, D y ácido fólico en la alimentación.
  • Factores externos: contacto prolongado y excesivo de las uñas con el agua, sequedad debida al frío, al calor o al polvo, contacto con jabones, detergentes y productos químicos, someter a las uñas a manicuras excesivas, a técnicas de limado o pulido y a esmaltes y quitaesmaltes agresivos.

Los mejores remedios caseros para endurecer las uñas

Las uñas frágiles y quebradizas se caracterizan por ser muy finas y tener muy poca resistencia, rompiéndose al menor contacto o golpe. Existen productos naturales que, cuando las uñas están sanas, pueden fortalecerlas y aportarles dureza gracias a sus propiedades nutritivas y reparadoras. A continuación, mostramos cuáles son los remedios caseros más efectivos para endurecer las uñas de forma natural.

Es importante señalar que estos remedios no sustituyen la consulta médica. Si las uñas presentan cambios de color, dolor, deformación o fragilidad persistente, conviene acudir a un dermatólogo para descartar causas subyacentes.

Ajo y aceite de oliva

A pesar de que su fuerte olor puede resultar un tanto desagradable, el ajo es uno de los mejores remedios naturales para fortalecer las uñas. Es un alimento rico en compuestos azufrados —especialmente alicina— y posee propiedades antioxidantes y antimicrobianas muy potentes, por lo que además de endurecer las uñas, ayuda a prevenir las infecciones por hongos u otros gérmenes. Por su parte, el aceite de oliva nutre e hidrata las uñas desde las capas internas gracias a su contenido en ácidos grasos y vitamina E.

Se necesita:

  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Un bote de esmalte transparente vacío y limpio

Tratamiento: machacar o triturar los dientes de ajo y verter el líquido obtenido junto con el aceite de oliva en el frasco de esmalte. Aplicar este endurecedor casero sobre las uñas dos veces al día.

Vinagre de manzana

Uñas fuertes con vinagre de manzanaEl vinagre de manzana tiene propiedades antifúngicas, por lo que resulta excelente para prevenir y tratar los hongos. Además, contiene ácido acético, vitaminas y minerales beneficiosos para fortalecer las uñas quebradizas e impedir que se dañen y rompan con facilidad.

Se necesita:

  • 20 ml de vinagre de manzana
  • 20 ml de agua
  • 1 recipiente pequeño

Tratamiento: verter en el recipiente la misma cantidad de vinagre de manzana y agua. Sumergir las uñas en la solución durante unos 10 minutos. Repetir el proceso dos o tres veces por semana.

Zumo de cebolla

De igual forma que el ajo, el aroma de la cebolla no resulta agradable, pero su composición es idónea para que las uñas estén mucho más fuertes y saludables. Esto se debe, principalmente, a su contenido en compuestos azufrados, vitamina E y hierro.

Se necesita:

  • 1 cebolla mediana

Tratamiento: picar la cebolla y triturarla hasta obtener el jugo. Aplicar el jugo de cebolla sobre las uñas con la ayuda de una gasa o un algodón y dejar actuar durante unos 10 minutos. Repetir el procedimiento unas tres veces a la semana, preferiblemente por las noches.

Cola de caballo

Uñas resistentes gracias a la cola de caballo

La cola de caballo (Equisetum arvense) no solo ofrece magníficas propiedades diuréticas, sino que también posee cantidades elevadas de sílice, un mineral que contribuye a endurecer las uñas, evita que se quiebren y favorece su crecimiento, ayudando así a lucir unas manos más cuidadas y bonitas.

Se necesita:

  • 1 puñado de hojas de cola de caballo
  • Un vaso de agua

Tratamiento: hervir el agua, colocar las hojas de cola de caballo en un recipiente y verter el agua sobre ellas. Esperar unos 5 minutos y, a continuación, sumergir las uñas en la preparación durante 10 minutos.

Manzanilla y menta

Estas dos plantas medicinales son idóneas para combatir problemas en las uñas como la deshidratación, la descamación y la debilidad. Consiguen mejorar su apariencia en poco tiempo.

Se necesita:

  • 2 cucharadas de manzanilla
  • 5 hojas de menta
  • ½ cucharada de aceite de oliva
  • Una taza de agua

Tratamiento: hervir la taza de agua, añadir la manzanilla y la menta y dejar reposar durante 10 minutos. Agregar el aceite de oliva y sumergir las uñas en la solución durante unos 10 o 15 minutos.

Aceites naturales para endurecer las uñas

  • Aceite de almendras: su gran poder hidratante, además de ser beneficioso para la piel y el cabello, resulta excelente para mantener las uñas fuertes, sanas y nutridas en todo momento.
  • Aceite de ricino: es rico en vitamina E y ácido ricinoleico, ideal para nutrir las uñas y combatir la sequedad que puede provocar su rotura.
  • Aceite de coco: sus ácidos grasos saturados hidratan profundamente las uñas e impiden que se debiliten con facilidad.

Para su aplicación, se debe empapar un trozo de algodón con el aceite seleccionado y pasarlo por la superficie de las uñas, realizando un suave masaje circular. Se recomienda aplicar el tratamiento a diario, preferiblemente antes de dormir.

Consejos adicionales para el cuidado de las uñas

  • Mantener una alimentación equilibrada rica en proteínas, biotina, hierro y zinc.
  • Utilizar guantes al manipular productos de limpieza o detergentes.
  • Evitar el uso excesivo de esmaltes y quitaesmaltes con acetona.
  • Hidratar las cutículas con regularidad.
  • No morderse las uñas ni arrancar las pieles.

Referencias

  1. Scheinfeld, N., Dahdah, M. J., & Scher, R. (2007). Vitamins and minerals: their role in nail health and disease. Journal of Drugs in Dermatology, 6(8), 782-787.
  2. Cashman, M. W., & Sloan, S. B. (2010). Nutrition and nail disease. Clinics in Dermatology, 28(4), 420-425.
  3. Baran, R., & André, J. (2005). Side effects of nail cosmetics. Journal of Cosmetic Dermatology, 4(3), 204-209.
  4. Iorizzo, M., Piraccini, B. M., & Tosti, A. (2012). Nail cosmetics in nail disorders. Journal of Cosmetic Dermatology, 6(1), 53-58.
  5. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Información sobre cosméticos y productos de cuidado personal. Disponible en: https://www.aemps.gob.es
Marta Vicente

Escrito por

Marta Vicente

Redactora

Redactora especializada en salud y nutrición en eSalud.

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