Elegir el champú ideal para todos los tipos de pelo

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Elegir el champú ideal para todos los tipos de pelo
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La elección de un champú adecuado para nuestras necesidades es más importante de lo que en un principio podemos imaginar. Nuestro cabello no solo es un indicador de nuestra salud general, sino que la textura y el tipo de pelo que tenemos vienen determinados en gran medida por la genética.

El champú tiene, principalmente, una función limpiadora. Sin embargo, en el mercado podemos encontrar una amplia gama de champús con formulaciones específicas para tratar diversos problemas capilares, como la caspa, la dermatitis seborreica, el exceso de grasa, la caída del cabello y otras afecciones frecuentes.

Al comprar un champú conviene tener en cuenta varios factores además de la función limpiadora: es importante que no irrite el cuero cabelludo, que no dañe la fibra capilar, que cubra nuestras necesidades específicas y, sobre todo, que sea el adecuado para potenciar la belleza y el brillo natural del pelo.

Tipos de pelo y sus características

Tipos de pelo

Fino

El cabello fino se caracteriza por su falta de volumen, su fragilidad y su vulnerabilidad, lo que hace que necesite un cuidado especial.

Entre las causas principales del pelo fino se encuentran la herencia genética y el estrés. Los factores medioambientales, así como el uso inadecuado de productos cosméticos capilares, también contribuyen a su delicado estado.

Graso

Este tipo de pelo se engrasa y se ensucia con facilidad, lo que provoca que se apelmace y quede lacio. Su necesidad principal es evitar la obstrucción de los folículos pilosos para reducir la producción excesiva de sebo.

Al contrario de lo que se pueda suponer, no es necesario un lavado diario, ya que puede producirse un efecto rebote. Es decir, cuanto mayor sea la frecuencia de lavado, mayor será la producción de grasa capilar [1].

Seco

El cabello seco es fácil de identificar por su evidente falta de hidratación, lo que le confiere un aspecto áspero y dañado. Habitualmente, las puntas están abiertas y el encrespamiento resulta difícil de controlar.

Puede deberse a distintos motivos, entre los que se encuentran el uso excesivo de productos cosméticos o tratamientos químicos. Las permanentes, los tintes o el abuso de planchas y secadores le confieren ese aspecto opaco y falto de nutrición.

Caspa

La caspa es una descamación excesiva que se produce en el cuero cabelludo. Puede estar motivada por diversas causas, y en algunos casos es recomendable acudir a un profesional de la dermatología para obtener un diagnóstico adecuado.

Los cambios o desequilibrios hormonales, la dermatitis seborreica, el déficit de vitamina D o el estrés se encuentran entre las posibles causas de la aparición de caspa [2].

Caída

Las causas de la caída del cabello pueden ser muy diversas, entre las que podemos destacar las siguientes:

  • Alteraciones hormonales, ya sea por un embarazo, la menopausia o el uso de tratamientos anticonceptivos.
  • Algunos medicamentos, infecciones o agresiones de naturaleza química.
  • Una alimentación deficiente o desequilibrada.
  • Afecciones del cuero cabelludo como alergias, psoriasis, caspa o dermatitis seborreica.

Cómo elegir el champú adecuado según el tipo de pelo

Elegir el champú adecuado a nuestro tipo de pelo

Fino

Los champús más recomendados para el cabello fino son los formulados para dar volumen, que aporten cuerpo al pelo y contengan activos que protejan su estructura.

Las fórmulas extra suaves que no incluyan sulfatos ni siliconas, pero sí proteínas y polímeros, ayudan a fortalecer el cabello y hacen que su apariencia sea más resistente [3].

Graso

Cuando el cuero cabelludo presenta exceso de sebo, conviene usar dos tipos de champús: uno específico que equilibre la producción sebácea y otro para cabello normal con pH neutro, alternándolos para no provocar el efecto contrario.

Si se abusa de un champú antigrasa, se acaba por resecar el pelo y, además de irritar el cuero cabelludo, no se consigue una limpieza en profundidad.

Seco

Los champús con ingredientes de efecto suavizante son los más eficaces para tratar el pelo seco, puesto que no sobrecargan el cabello con exceso de acondicionadores.

Este tipo de cabello requiere productos especiales que favorezcan la hidratación y aporten vitaminas y nutrientes esenciales.

Caspa

Es fundamental elegir un champú anticaspa que sea suave y eficaz para que no reseque el cabello. Debe contener una fórmula que regule la producción de sebo y que esté formulada a base de principios activos como el piritionato de zinc, el ketoconazol o el ácido salicílico [4].

Una vez se noten mejoras, es recomendable ir combinando con champús más suaves y limitar su uso a una vez por semana como mantenimiento.

Caída

Lo más adecuado para este tipo de problema capilar es utilizar un producto con formulación dermatológica y efectos estimulantes. Los champús que aporten un extra de volumen también están aconsejados, pero no frenan la caída por sí solos.

Es imprescindible que dejen el cuero cabelludo limpio y sin residuos, ya que si los poros se obstruyen se facilita la caída del cabello.

Cuidados complementarios según el tipo de cabello

Cuidados específicos para el cuidado del cabello

Fino

Conviene evitar los acondicionadores convencionales, ya que pueden apelmazar el pelo y hacerle perder volumen. Es preferible usar productos sin aclarado específicos para cabello fino. Después del lavado, secar el pelo boca abajo ayudándose con los dedos aporta más cuerpo y movimiento.

Graso

Limitar el uso de agua caliente y no abusar del secador mejora la sensación grasa del cuero cabelludo. Cuidar la alimentación, evitando los alimentos ultraprocesados, también se refleja en el aspecto y el brillo natural del pelo.

Seco

Es recomendable evitar los champús muy agresivos, que generalmente producen mucha espuma. Es preferible utilizar acondicionadores nutritivos sin aclarado después del lavado y dejarlos actuar unos minutos antes de peinar.

Caspa

Los productos con efecto descongestionante, purificante y acondicionador ayudan a reducir la caspa y contribuyen a cubrir las necesidades del cabello. Es importante no cepillar ni frotar con fuerza para no generar más descamación.

Caída

Los cabellos que presenten este problema deben tratarse con productos específicos, sin limitarlo únicamente al champú. Las ampollas anticaída, las mascarillas o los acondicionadores formulados para este fin aportarán los cuidados que necesita este tipo de pelo.

En definitiva, elegir el champú de manera adecuada es una tarea que merece atención. De nuestra decisión dependerá que nuestro cabello esté y se vea sano, o que, por el contrario, presente un aspecto débil y una apariencia poco saludable.

Referencias

  1. Draelos, Z. D. (2010). Essentials of Hair Care often Neglected: Hair Cleansing. International Journal of Trichology, 2(1), 24-29.
  2. Borda, L. J., & Wikramanayake, T. C. (2015). Seborrheic Dermatitis and Dandruff: A Comprehensive Review. Journal of Clinical and Investigative Dermatology, 3(2).
  3. Gavazzoni Dias, M. F. (2015). Hair Cosmetics: An Overview. International Journal of Trichology, 7(1), 2-15.
  4. Ranganathan, S., & Mukhopadhyay, T. (2010). Dandruff: The Most Commercially Exploited Skin Disease. Indian Journal of Dermatology, 55(2), 130-134.
Gabriel Giner

Escrito por

Gabriel Giner

Editor

Fundador y editor de eSalud. Apasionado de la salud digital y la divulgación sanitaria, dirige el proyecto editorial desde sus inicios con el compromiso de acercar la información de salud a todos los lectores.

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