Dolor en la boca del estómago
Tabla de contenidos
- 1.¿Cuál es la causa del dolor en la boca del estómago?
- Nervios y estrés
- Gases
- Acidez y reflujo gastroesofágico
- Síndrome del intestino irritable
- Medicación
- Mala alimentación o mala digestión
- Gastritis
- Gastroenteritis
- Úlceras
- Esofagitis
- Apendicitis
- Problemas cardíacos
- 2.Remedios naturales para el dolor en la boca del estómago
- 3.Referencias
El dolor en la boca del estómago, también denominado dolor epigástrico, se considera una de las molestias gastrointestinales más frecuentes. Se produce habitualmente por una alteración en la mucosa o en el funcionamiento de este órgano, lo cual puede derivar en síntomas como estreñimiento, vómitos o diarrea.
Las causas por las cuales aparece este tipo de dolor son muy variadas, siendo una de las razones principales los cuadros de ansiedad, los nervios o el estrés. No obstante, diversas alteraciones en el funcionamiento del sistema digestivo también pueden estar relacionadas con este dolor. Por ello, independientemente de la intensidad, se recomienda acudir a un profesional sanitario para determinar el tratamiento más adecuado.
¿Cuál es la causa del dolor en la boca del estómago?
Según la literatura médica, la dispepsia funcional afecta aproximadamente a un 20-30 % de la población en algún momento de su vida [1], lo que da buena cuenta de que se trata de un problema frecuente.
A continuación se detallan algunas de las causas que pueden provocar dolor en la boca del estómago:
Nervios y estrés
En algunas ocasiones, el dolor en la boca del estómago no tiene causas orgánicas, sino que se debe a una situación de estrés o de ansiedad. Se ha comprobado que existe una conexión bidireccional entre el cerebro y el intestino, conocida como eje intestino-cerebro [2]. Al presentarse una situación que altere el equilibrio del sistema nervioso, se puede alterar el funcionamiento del estómago. En muchos casos se produce un aumento de la secreción de ácido gástrico, siendo esta la causa del dolor. Si no se controla, puede derivar en una gastritis.

En estas situaciones conviene aprender técnicas de relajación y gestión del estrés para reducir la sintomatología.
Gases
Los gases también constituyen una causa muy común de este malestar, pudiendo incluso provocar dolor torácico. Por lo general, aparece por la presión que ejerce el aire acumulado sobre las paredes del estómago. No solo produce dolor: la persona puede sentir pinchazos en la zona, además de una sensación de hinchazón abdominal.
El origen de los gases, a su vez, se encuentra en una mala digestión o en el consumo de alimentos muy pesados o que favorecen la flatulencia. Las bebidas carbonatadas suelen provocar gases. También su acumulación puede deberse al aire que se traga al hablar o masticar muy rápido durante las comidas. En algunas personas puede ser necesario identificar y controlar qué alimentos generan más molestias.
Acidez y reflujo gastroesofágico
El reflujo ácido también puede ser causante de los dolores en la boca del estómago, y es algo bastante habitual, especialmente en personas de cierta edad. Los ácidos que se producen en el estómago ascienden hasta el epigastrio, provocando sensación de dolor y ardor en la zona [3]. Es frecuente tras comidas copiosas o alimentos de digestión lenta. Suele aliviarse con antiácidos, aunque conviene consultar con un profesional si se repite con frecuencia.
Síndrome del intestino irritable
El colon irritable o síndrome del intestino irritable (SII) es un trastorno funcional que afecta al intestino y también puede causar dolor en la boca del estómago. Es un problema más complejo que los anteriores, por lo que conviene consultar con un gastroenterólogo.
Este trastorno afecta tanto al estómago como al intestino, provocando alteraciones en la motilidad intestinal e inflamación. Por lo general suele provocar la aparición de estreñimiento, diarrea, gases, hinchazón y dolor abdominal, lo que puede afectar significativamente a la calidad de vida de quien lo padece [4].
Medicación
Hay algunos medicamentos, como el ibuprofeno u otros antiinflamatorios no esteroideos (AINE), así como ciertos suplementos de hierro, que pueden causar dolor en la boca del estómago. Son muchos los fármacos que se relacionan con alteraciones gastrointestinales, por lo que es habitual encontrar este dato entre los efectos secundarios.
En estos casos, es importante consultar con el médico antes de interrumpir cualquier tratamiento. Para proteger el sistema digestivo se suele recomendar un protector gástrico durante el tiempo que dure el tratamiento con fármacos gastrolesivos.

Mala alimentación o mala digestión
El consumo excesivo de alimentos o de aquellos a los que se pueda padecer intolerancia puede derivar en este tipo de malestar. Al dificultar la digestión, se puede irritar la mucosa del estómago, lo cual genera dolor. Además, favorece la aparición de gases, alteraciones en la motilidad intestinal y reflujo. El dolor puede extenderse a todo el abdomen.
Comer demasiado rápido también provoca que el estómago trabaje con mayor dificultad, lo que puede causar dispepsia. Esto se asocia con alimentos mal masticados, que constituyen una causa frecuente de este tipo de malestar. Es recomendable comer despacio, salivando y masticando bien los alimentos.
Gastritis
Se trata de una afección en la que la mucosa del estómago se encuentra inflamada, causando molestias como dolor intenso en la boca del estómago, ardor, náuseas, gases y sensación de plenitud. Los síntomas suelen presentarse sobre todo tras las comidas.
Las causas de la gastritis son bastante variadas. En su mayoría está asociada a una mala alimentación, con un consumo excesivo de alimentos ricos en grasas, alcohol o cafeína. El consumo de tabaco también puede producir este cuadro. Otra causa frecuente es la infección por Helicobacter pylori, así como la administración prolongada de ciertos fármacos, especialmente los AINE [5].
Gastroenteritis
Conocida coloquialmente como gripe estomacal, la gastroenteritis consiste en una inflamación de la mucosa del estómago y del intestino como consecuencia de una infección por virus, parásitos o bacterias. Esto ocasiona la aparición de síntomas como dolor estomacal, náuseas, fiebre y diarrea.
No solo se contagia al estar en contacto directo con otra persona. Es bastante común que se produzca por el consumo de alimentos o agua contaminados. Los síntomas suelen aparecer tras haber consumido los alimentos contaminados o en las 24-48 horas siguientes al contagio.
Úlceras
Las úlceras pépticas constituyen otra causa importante de dolor en la boca del estómago. Este problema puede ser grave, por lo que conviene acudir al médico si el dolor aparece al consumir alimentos irritantes y, además, se acompaña de vómitos. Se trata de un cuadro muy doloroso que dificulta mucho la digestión adecuada.
En el caso de la úlcera péptica, esta suele presentarse en el revestimiento del esófago, el estómago o el duodeno. Su aparición se relaciona con un desequilibrio entre los factores agresivos y protectores de la mucosa, siendo su causa primaria la bacteria Helicobacter pylori [6]. Suele causar mayores molestias por la noche o de madrugada.
Cuando se trata de una úlcera perforada, estamos ante un cuadro grave, producto de una lesión no tratada, que constituye una urgencia médica. Produce un dolor punzante que puede extenderse hasta la zona de la espalda, acompañado de náuseas, pesadez estomacal y vómitos.
Esofagitis
Durante el curso de esta afección se produce una inflamación del tejido del esófago, siendo frecuente la aparición de dolor, incluido en la boca del estómago. También es posible que se observe ardor en la zona abdominal superior. Este cuadro suele derivar de la presencia de reflujo gastroesofágico o de una hernia de hiato.
Los síntomas se evidencian sobre todo tras las comidas, o por el consumo de ciertos tipos de alimentos y bebidas como las frituras, el café o el alcohol. Además, suelen empeorar por la noche y de madrugada, sin presentar mejoría con el reposo.
Apendicitis
Si bien es bastante habitual que el dolor de la apendicitis se inicie en la zona periumbilical, también es posible sentir dolor en la boca del estómago. Al complicarse, el malestar se desplaza a la fosa ilíaca derecha, aumentando su intensidad.
El apéndice se inflama al producirse una obstrucción e infección de este pequeño órgano. Suele provocar fiebre, náuseas, vómitos, escalofríos y dolor intenso. El tratamiento definitivo es la apendicectomía (extracción quirúrgica del apéndice), junto con la administración de antibióticos.
Problemas cardíacos
Ciertas afecciones cardíacas pueden manifestarse con dolor en la boca del estómago. Los infartos de miocardio pueden presentar esta molestia como síntoma inicial [7]. En general suele percibirse como una sensación de ardor o presión en esta zona, acompañada de otros signos como náuseas, vómitos, sudoración fría o dificultad respiratoria. Ante estos síntomas, es fundamental acudir a urgencias de inmediato.
La pericarditis también es una afección dolorosa que puede irradiar a la boca del estómago. Se presenta como una inflamación del pericardio, el tejido que recubre el corazón. Las causas por las que se produce pueden estar asociadas a infecciones, la tuberculosis, el lupus o la artritis reumatoide. También puede aparecer tras someterse a radioterapia en el tórax.
Remedios naturales para el dolor en la boca del estómago
La medicina convencional suele emplear antiácidos, analgésicos o protectores gástricos para aliviar los síntomas del dolor epigástrico. No obstante, el tratamiento debe estar dirigido a la causa subyacente que provoca la aparición del dolor.

Además del tratamiento médico, existen algunos remedios complementarios que pueden ayudar a aliviar las molestias leves. A continuación se señalan algunas alternativas:
- Infusiones digestivas: Las infusiones de anís y menta favorecen la digestión y pueden reducir las molestias, además de ayudar a relajar la musculatura del tracto digestivo [8]. También puedes probar con una infusión de jengibre, que posee propiedades antiinflamatorias que pueden mejorar el estado de la mucosa estomacal. Es recomendable tomarlas después de comer.
- Salvia y manzanilla: La salvia y la manzanilla son conocidas por sus propiedades digestivas y, además, poseen efectos relajantes. También pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación leve.
- Baño tibio con masaje abdominal: Un baño tibio acompañado de un suave masaje en la zona abdominal puede ayudar a aliviar las molestias. Esto no resolverá los problemas de origen orgánico, pero sí contribuirá a relajar la musculatura. Se recomienda realizar el masaje con aceite de lavanda y con movimientos lentos y circulares.
- Mejores hábitos alimentarios: Una de las mayores recomendaciones para prevenir problemas gastrointestinales es mantener una dieta sana y equilibrada. Conviene aumentar el consumo de frutas y verduras, y reducir los azúcares, los alimentos ultraprocesados, las grasas saturadas y las comidas copiosas. También es importante mantener una hidratación adecuada para favorecer la digestión.
Como se ha visto, el dolor en la boca del estómago puede tener muchas causas distintas, por lo que conviene tener en cuenta esta información para poder actuar de la forma más adecuada cuando aparezca el problema. En cualquier caso, si el dolor es intenso, persistente o se acompaña de otros síntomas de alarma, se debe consultar con un profesional sanitario.
Referencias
- Ford, A. C., Mahadeva, S., Carbone, M. F., Barber, C., & Moayyedi, P. (2020). Functional dyspepsia. The Lancet, 396(10263), 1689-1702. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)30469-4
- Carabotti, M., Scirocco, A., Maselli, M. A., & Severi, C. (2015). The gut-brain axis: interactions between enteric microbiota, central and enteric nervous systems. Annals of Gastroenterology, 28(2), 203-209. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4367209/
- Vakil, N. (2010). Disease definition, clinical manifestations, epidemiology and natural history of GERD. Best Practice & Research Clinical Gastroenterology, 24(6), 759-764. https://doi.org/10.1016/j.bpg.2010.09.009
- Lacy, B. E., Mearin, F., Chang, L., et al. (2016). Bowel Disorders. Gastroenterology, 150(6), 1393-1407. https://doi.org/10.1053/j.gastro.2016.02.031
- Sipponen, P., & Maaroos, H. I. (2015). Chronic gastritis. Scandinavian Journal of Gastroenterology, 50(6), 657-667. https://doi.org/10.3109/00365521.2015.1019918
- Malfertheiner, P., Megraud, F., O’Morain, C. A., et al. (2017). Management of Helicobacter pylori infection—the Maastricht V/Florence Consensus Report. Gut, 66(1), 6-30. https://doi.org/10.1136/gutjnl-2016-312288
- Swap, C. J., & Nagurney, J. T. (2005). Value and limitations of chest pain history in the evaluation of patients with suspected acute coronary syndromes. JAMA, 294(20), 2623-2629. https://doi.org/10.1001/jama.294.20.2623
- McKay, D. L., & Blumberg, J. B. (2006). A review of the bioactivity and potential health benefits of peppermint tea (Mentha piperita L.). Phytotherapy Research, 20(8), 619-633. https://doi.org/10.1002/ptr.1936

Escrito por
Gabriel GinerEditor
Fundador y editor de eSalud. Apasionado de la salud digital y la divulgación sanitaria, dirige el proyecto editorial desde sus inicios con el compromiso de acercar la información de salud a todos los lectores.