Cómo disimular o eliminar las cicatrices

· Actualizado: Belleza
Cómo disimular o eliminar las cicatrices
Tabla de contenidos

Las cicatrices son el resultado natural del proceso de reparación de la piel tras sufrir una lesión. Aunque algunas personas las consideran parte de su historia personal, para muchas otras representan marcas indeseadas que afectan a su autoestima y bienestar. Por eso, conocer las opciones disponibles para reducir o disimular las cicatrices resulta de gran interés.

Cuando la piel se daña, el organismo genera un tejido fibroso denominado tejido cicatricial, que se forma sobre la lesión para repararla y proteger la zona afectada [1]. Este proceso conduce a la aparición de la cicatriz. Las causas más habituales son accidentes, intervenciones quirúrgicas, cortes, quemaduras, picaduras de insectos, acné, varicela, vacunas o perforaciones en la piel como pendientes o piercings.

Tipos de cicatrices

Tipos de cicatrices

Existen varios tipos de cicatrices en función de cómo se forman y evolucionan durante el proceso de curación [2].

Cicatriz atrófica

Son marcas hundidas, con poca profundidad, pero a menudo bastante visibles. Su aspecto recuerda a pequeños cráteres en la superficie de la piel.

Las cicatrices atróficas son muy características del acné severo y de la varicela, tanto en el rostro como en la espalda. El proceso de curación deja pequeñas depresiones incluso después de que los granos y las lesiones hayan desaparecido.

La razón es que el organismo no genera suficiente colágeno para rellenar la zona dañada y restaurar el nivel normal de la piel [3]. Uno de sus principales inconvenientes es que, si no se tratan durante el proceso de cicatrización, pueden quedar fijadas de forma permanente.

En esos casos, las opciones naturales para reducirlas son limitadas y con frecuencia se recurre a procedimientos dermatológicos como el láser fraccionado, la microdermoabrasión o los rellenos dérmicos.

Cicatriz hipertrófica

Son más elevadas y se producen, por ejemplo, después de un corte profundo o una quemadura, cuando el organismo genera una cantidad excesiva de colágeno para reparar la herida.

Suelen ser abultadas y de color rojizo o rosado, ya que el cuerpo deposita fibras de colágeno en exceso durante el proceso de curación. A diferencia de los queloides, las cicatrices hipertróficas se mantienen dentro de los límites de la herida original [4].

Su textura es diferente al resto de la piel: sobresalen de forma redondeada, con una superficie gruesa y desigual.

Con el tiempo, muchas cicatrices hipertróficas mejoran de forma espontánea. Aunque el proceso puede ser lento, en algunos casos la marca se atenúa considerablemente. Los tratamientos tópicos y las láminas de silicona pueden acelerar la mejora [5].

Cicatriz queloide

Este tipo es el más llamativo, porque la cicatriz acaba siendo mayor que la propia herida. La producción de colágeno es excesiva y sobrepasa los límites de la lesión original. La piel se eleva por encima del nivel normal de la zona circundante y, aunque su composición es fina y vulnerable, tiene un aspecto abultado y enrojecido que a veces puede causar picor o dolor [6].

La cicatriz queloide es más frecuente en personas con tonos de piel oscuros y existe un componente genético que predispone a ciertos individuos a desarrollarla.

Cicatrices anómalas

Se producen cuando las características de una cicatriz hipertrófica o queloide se agravan de manera desmesurada. Pueden aparecer, por ejemplo, en personas que realizan ejercicio intenso y someten la piel a estiramientos constantes.

Esto puede interrumpir el proceso de cicatrización y dar lugar a una zona de piel con superficie irregular, fibrosa y con diferencias de grosor respecto al tejido circundante.

Curación y tratamiento de las cicatrices

El organismo posee mecanismos naturales para reparar y remodelar el tejido cicatricial, aunque no siempre la piel recupera su aspecto original. En casos severos, se puede recurrir a procedimientos dermatológicos y quirúrgicos como el láser, la dermoabrasión, la inyección de corticoides o la cirugía de revisión de cicatrices [7].

También existen remedios tópicos y cuidados complementarios que pueden contribuir a mejorar el aspecto de las cicatrices. El objetivo es favorecer la regeneración celular, reducir el tejido cicatricial y promover una piel más uniforme.

Antes de aplicar cualquier producto sobre una cicatriz, es fundamental asegurarse de que la herida está completamente cerrada y la zona está limpia. Además, conviene consultar con un dermatólogo antes de iniciar cualquier tratamiento.

Este proceso requiere tiempo, dependiendo de la forma, el tamaño y el tipo de cicatriz. Por eso es necesaria paciencia y constancia en la aplicación. Hay que tener en cuenta que no todos los remedios funcionan igual en todas las personas.

Productos naturales para el cuidado de las cicatrices

Algunos productos naturales cuentan con propiedades que pueden ayudar a mejorar el aspecto de las cicatrices leves. Es importante recordar que su eficacia varía y que las cicatrices profundas o extensas suelen requerir valoración médica.

1. Aloe vera: el gel de aloe vera contiene polisacáridos y compuestos que favorecen la hidratación y la regeneración de la piel. Se aplica directamente sobre la cicatriz con un suave masaje [8].

Gel de aloe vera

2. Aceite de oliva: rico en vitamina E y ácidos grasos, el aceite de oliva ayuda a mantener la piel hidratada. Se aplican unas gotas sobre la cicatriz con un masaje circular diario.

3. Zumo de limón: el ácido cítrico del limón tiene un efecto aclarador natural que puede ayudar a reducir la hiperpigmentación de algunas cicatrices. Se aplica con precaución, evitando la exposición solar posterior, ya que puede provocar fotosensibilidad [9].

4. Aceite de rosa mosqueta: es uno de los aceites más estudiados para la mejora del aspecto de las cicatrices. Contiene ácidos grasos esenciales y vitamina A, que favorecen la regeneración cutánea. Se aplica con un suave masaje dos veces al día [10].

5. Aceite de ajo: el ajo posee propiedades antimicrobianas. Se pueden aplicar unas gotas de aceite de ajo sobre la cicatriz, dejándolo actuar unos 15 minutos antes de retirar. No es apto para pieles sensibles.

6. Aceite del árbol del té: conocido por sus propiedades antisépticas, puede contribuir a la mejora de cicatrices leves. Debe utilizarse siempre diluido en un aceite portador, ya que aplicado puro puede irritar la piel [11].

7. Aceite de coco: gracias a su contenido en ácido láurico y su capacidad emoliente, el aceite de coco mantiene la piel hidratada y flexible, lo que puede favorecer la mejora del aspecto de las cicatrices.

Aceite de coco para la piel

8. Aceite de lavanda: el aceite esencial de lavanda posee propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar en la mejora de cicatrices leves. Se aplica diluido sobre la zona afectada [12].

9. Aceite de hígado de bacalao: rico en vitaminas A y D y ácidos grasos omega-3, puede contribuir a la regeneración cutánea cuando se aplica de forma constante.

10. Miel: la miel, especialmente la miel de manuka, tiene propiedades humectantes y antimicrobianas que favorecen la reparación de la piel. Se aplica una fina capa sobre la cicatriz y se deja actuar [13].

11. Pasta de sándalo: el sándalo se ha utilizado tradicionalmente en el cuidado de la piel. Mezclado con agua de rosas hasta formar una pasta, se aplica sobre la cicatriz durante una hora y después se aclara con agua fría.

12. Almendras: se remojan dos o tres almendras durante la noche. Por la mañana, se pelan y se trituran hasta formar una pasta. Se añaden unas gotas de agua de rosas y se aplica sobre la cicatriz.

13. Patata: el almidón y las enzimas de la patata cruda pueden contribuir a aclarar la piel. Se frota una rodaja directamente sobre la cicatriz o se aplica su jugo.

14. Fenogreco: esta planta medicinal se puede utilizar en forma de pasta elaborada con sus semillas hervidas. Una vez enfriada, se aplica sobre la zona afectada.

15. Pepino: rico en agua y vitaminas, una rodaja de pepino crudo aplicada sobre la cicatriz aporta hidratación y frescor a la piel.

Pepino para el cuidado de cicatrices

16. Tomate: el licopeno del tomate tiene propiedades antioxidantes. Se puede aplicar una rodaja o un poco de zumo de tomate sobre la cicatriz.

17. Mezcla de yogur y cúrcuma: se combinan yogur natural y cúrcuma en proporciones iguales hasta formar una pasta. Se aplica sobre la cicatriz y se deja actuar unos minutos antes de aclarar.

18. Vitamina E tópica: las cremas o aceites con vitamina E pueden ayudar a mantener la hidratación de la piel durante el proceso de cicatrización.

19. Manteca de cacao: además de hidratar la piel en profundidad, mantiene su elasticidad, lo que puede favorecer un mejor aspecto de la cicatriz.

20. Bicarbonato de sodio: se mezclan cinco cucharadas de bicarbonato de sodio con una cucharada de agua hasta formar una pasta. Se aplica sobre la cicatriz, se deja secar y se aclara. No es recomendable para pieles sensibles.

21. Infusión de manzanilla: lavar suavemente la cicatriz con una infusión de manzanilla tibia puede aportar propiedades calmantes y antiinflamatorias a la zona.

Constancia y actuación temprana

A la hora de cuidar una cicatriz y minimizar su apariencia, lo fundamental es comenzar el tratamiento lo antes posible, cuando la herida ya está cerrada pero la cicatriz aún se está formando. Una actuación temprana y constante, con los cuidados adecuados, puede reducir considerablemente la marca final.

No obstante, es importante recordar que las cicatrices profundas, extensas o de tipo queloide requieren valoración y seguimiento por parte de un dermatólogo, que podrá recomendar el tratamiento más adecuado en cada caso.

Referencias

  1. Gurtner, G. C., Werner, S., Barrandon, Y., & Longaker, M. T. (2008). Wound repair and regeneration. Nature, 453(7193), 314-321.
  2. Bayat, A., McGrouther, D. A., & Ferguson, M. W. (2003). Skin scarring. BMJ, 326(7380), 88-92.
  3. Fabbrocini, G., Annunziata, M. C., D’Arco, V., et al. (2010). Acne scars: pathogenesis, classification and treatment. Dermatology Research and Practice, 2010, 893080.
  4. Gauglitz, G. G., Korting, H. C., Pavicic, T., Ruzicka, T., & Jeschke, M. G. (2011). Hypertrophic scarring and keloids: pathomechanisms and current and emerging treatment strategies. Molecular Medicine, 17(1-2), 113-125.
  5. Mustoe, T. A., Cooter, R. D., Gold, M. H., et al. (2002). International clinical recommendations on scar management. Plastic and Reconstructive Surgery, 110(2), 560-571.
  6. Berman, B., Maderal, A., & Raphael, B. (2017). Keloids and hypertrophic scars: pathophysiology, classification, and treatment. Dermatologic Surgery, 43(Suppl 1), S3-S18.
  7. Gold, M. H., McGuire, M., Mustoe, T. A., et al. (2014). Updated international clinical recommendations on scar management: part 2 - algorithms for scar prevention and treatment. Dermatologic Surgery, 40(8), 825-831.
  8. Hashemi, S. A., Madani, S. A., & Abediankenari, S. (2015). The review on properties of aloe vera in healing of cutaneous wounds. BioMed Research International, 2015, 714216.
  9. Usuki, A., Ohashi, A., Sato, H., Ochiai, Y., Ichihashi, M., & Funasaka, Y. (2003). The inhibitory effect of glycolic acid and lactic acid on melanin synthesis in melanoma cells. Experimental Dermatology, 12(Suppl 2), 43-50.
  10. Valerón-Almazán, P., Gómez-Duaso, A. J., Santana-Molina, N., García-Bello, M. A., & Carretero, G. (2015). Evolution of post-surgical scars treated with pure rosehip seed oil. Journal of Cosmetics, Dermatological Sciences and Applications, 5(2), 157-167.
  11. Carson, C. F., Hammer, K. A., & Riley, T. V. (2006). Melaleuca alternifolia (Tea Tree) oil: a review of antimicrobial and other medicinal properties. Clinical Microbiology Reviews, 19(1), 50-62.
  12. Mori, H. M., Kawanami, H., Kawahata, H., & Aoki, M. (2016). Wound healing potential of lavender oil by acceleration of granulation and wound contraction through induction of TGF-beta in a rat model. BMC Complementary and Alternative Medicine, 16, 144.
  13. Martinotti, S., & Ranzato, E. (2015). Propolis: a new frontier for wound healing? Burns & Trauma, 3, 9.
Sergio Pérez

Escrito por

Sergio Pérez

Redactor

Redactor especializado en salud y bienestar en eSalud.

Artículos relacionados