TSH baja: síntomas, causas y tratamiento
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué significa tener la TSH baja?
- 2.Síntomas de TSH baja
- 3.Causas
- Factores que afectan los niveles de TSH
- 4.Hipertiroidismo subclínico
- 5.¿Cuándo consultar al médico?
- 6.Tratamiento
- 7.Complicaciones
- En el embarazo
- 8.Preguntas frecuentes
- ¿La TSH baja siempre significa hipertiroidismo?
- ¿Qué diferencia hay entre TSH baja y TSH suprimida?
- ¿Con qué frecuencia se deben controlar los niveles de TSH?
- 9.Referencias
Cuando se observa tirotropina o TSH baja se suele sospechar de un cuadro de hipertiroidismo. Sin embargo, la disminución de esta hormona puede estar condicionada a otros factores que no ponen en riesgo la salud de la persona. Por lo que es indispensable indicar otras pruebas tiroideas que permitan tener un contexto general de la salud del paciente.
Es posible que en algunos casos aparezcan síntomas o no, aunque puede estar relacionado a la causa subyacente que provoca la aparición de esta condición. Es por esta razón que el tratamiento no solo debe estar dirigido a regular los niveles de TSH, sino que debe tratarse también el detonante de esta alteración hormonal.
¿Qué significa tener la TSH baja?
La TSH, hormona estimulante de la tiroides o tirotropina, regula la producción de hormonas tiroideas en el organismo por parte de la glándula tiroides. Es una hormona producida, almacenada y liberada por la hipófisis o glándula pituitaria.
Debido a que su función está relacionada con el funcionamiento de la glándula tiroides, una vez que es liberada en el torrente sanguíneo, actúa como un mensajero que envía una señal a esta glándula y le indica que debe producir T4 (Tiroxina), que luego se transformará en T3 (Triyodotironina). Sin embargo, esta última hormona también es producida por la glándula tiroides aunque en menor cantidad.

Ambos son esenciales para que el cuerpo cumpla sus procesos metabólicos. Asegura el funcionamiento de los distintos órganos y tejidos, así como de la salud de los mismos.
La liberación de TSH se ve condicionada por la cantidad de T3 y T4 que se encuentran libres en el organismo. La hipófisis detecta los niveles de estas hormonas en sangre para determinar si es necesario o no producir más tirotropina. Si su concentración disminuye, entonces habrá más producción de TSH. Los niveles normales suelen oscilar entre:
- Bebés de hasta 5 días: 0,7 - 15,2 mU/L.
- Lactantes de 6 a 90 días: 0,72 - 11,0 mU/L.
- Bebés de 4 a 12 meses: 0,73 - 8,35 mU/L.
- De 1 a 6 años: 0,7 - 5,97 mU/L.
- De 7 a 11 años: 0,6 - 4,84 mU/L.
- De 12 a 20 años: 0,51 - 4,3 mU/L.
- De 21 a 99 años: 0,27 . 4,2 mU/L.
Se considera que debajo de estos límites la persona presenta TSH baja, aunque se sabe que las mujeres embarazadas necesitan mantener niveles bajos de TSH entre 0,1 y 2,5 mU/L.
Síntomas de TSH baja
El análisis de los niveles de TSH pueden brindar un panorama de qué ocurre en la función tiroidea aunque no es determinante. Se sabe que en algunos casos las personas no presentan síntomas al mantener una TSH baja. Sin embargo, está estrechamente relacionado con el hipertiroidismo, lo cual puede generar en la persona:
- Irritabilidad.
- Fatiga o cansancio.
- Debilidad muscular.
- Dolor muscular y articular.
- Pérdida de cabello.
- Intolerancia al frío o al calor.
- Dificultad para dormir.
- Temblores.
- Latidos cardíacos rápidos e irregulares.
- Diarrea.
- Pérdida de peso sin causa aparente.
- Cambios de humor.
- Ansiedad.
- Cambios en la vista.
- Bocio, presentando agrandamiento del cuello.
- Problemas de concentración.
- Periodos menstruales irregulares.
- Cambios en la piel, observándose fina y húmeda.
Aunque no es común, se han identificado otros signos relacionados a esta condición:
- Arritmias cardíacas como la fibrilación auricular.
- Fiebre alta.
- Cambios en el estado mental.
- Anemia.
Causas
Para determinar si una persona mantiene niveles adecuados de tirotropina, es necesario realizar una prueba de TSH que mide la cantidad de esta hormona en sangre. Cuando se observa que el paciente presenta TSH baja, se asocia a un aumento del funcionamiento de la glándula tiroides. En este sentido, se habla de una producción excesiva de hormonas tiroideas. Cuando esto ocurre, se hace referencia a un condición conocida como hipertiroidismo, lo cual significa glándula tiroides hiperactiva.

Su prevalencia varía entre las distintas poblaciones del mundo, considerándose que existen aproximadamente un 1,3% de afectados por esta condición. Las hormonas tiroideas son las encargadas de suprimir la liberación de TSH, por lo que si existe una concentración elevada entonces se observará una disminución de la tirotropina, llegando a niveles por debajo de lo normal.
En general está asociado a muchas afecciones, siendo común:
- Aumento de la función tiroidea a causa de una enfermedad autoinmune como la enfermedad de Graves.
- Cambios en la glándula tiroides como presencia de nódulos tiroideos.
- Agrandamiento de la glándula tiroides o bocio.
- Disminución de los niveles de TSH producto de un embarazo. Se conoce que la hormona hCG puede afectar la producción de hormonas tiroideas.
- Disfunción o alteración del funcionamiento de la glándula pituitaria, pudiendo estar relacionado con un adenoma hipofisario.
- Dosis elevadas de medicación en personas con tratamiento para el hipotiroidismo.
- Alteración de los niveles de otras hormonas, como el caso de la disminución de los estrógenos en el embarazo.
- Hipotiroidismo central, afección que provoca deficiencia de hormonas tiroideas y otras hormonas hipofisiarias.
- Ser fumador.
- Altos niveles de estrés pueden alterar la producción de hormonas, incluida la tirotropina.
- Factores genéticos.
- Dietas bajas en yodo y zinc.
Factores que afectan los niveles de TSH
Cuando los valores arrojados por la prueba se consideran no confiables, es necesario repetir el análisis. En algunos casos permite esclarecer si existe alguna alteración en la concentración de la hormona, o está relacionado con el laboratorio. En este sentido, se consideran los siguientes factores:
- Error de laboratorio: aunque no es común, puede deberse a un error en la toma de muestra, emisión de resultados o incluso problemas al manipular la muestra.
- Anticuerpos: se encuentra relacionado con los anticuerpos tiroideos, anticuerpos heterófilos, anticuerpos anti-rutenio y anti-estreptavidina. Estos pueden alterar los resultados de la prueba, observando alteración en los niveles de TSH.
- Hábitos de sueño: la calidad de sueño puede interferir en una producción adecuada de tirotropina.
- Medicamentos: se ha comprobado que tratamientos farmacológicos para el cáncer o administración de antiinflamatorios no esteroideos pueden afectar los resultados.
Hipertiroidismo subclínico
Se le conoce como hipertiroidismo subclínico a la presencia de una TSH baja cuando se mantienen niveles normales de T3 y T4. Si bien el paciente no es diagnosticado con hipertiroidismo, se reconoce que existe un riesgo alto de que desarrolle este trastorno. Debido a que las hormonas tiroideas se mantienen en niveles adecuados, es ponderado como una afección no grave o que no compromete la salud de la persona.
En general es algo temporal, y puede afectar a cualquier persona. Aun así, se ha catalogado como población de riesgo a pacientes que mantienen un tratamiento para el hipotiroidismo o adultos mayores de 65 años.
Suele ser un cuadro asintomático, aunque cuando se observan síntomas, estos son similares a los del hipertiroidismo. Así mismo, en la mayoría de los casos los médicos prefieren una actitud expectante y no indicar ningún tipo de tratamiento. Sólo será recomendado en aquellos casos donde se identifique una causa subyacente.
¿Cuándo consultar al médico?
El médico suele solicitar la prueba cuando existen síntomas evidentes. En general no se considera una emergencia médica dependiendo del cuadro del paciente. Se deberá indagar las causas de la disminución de esta hormona para lograr el diagnóstico adecuado. Esto permitirá determinar cuál es el tratamiento más adecuado para cada caso en particular.

Sin embargo, se considera esencial acudir con urgencia al médico si presenta síntomas poco comunes como la fiebre alta, la arritmia o alteración de las funciones cognitivas como la memoria.
Tratamiento
El tratamiento indicado por el médico dependerá según la causa subyacente que produce la disminución de los niveles de TSH. En aquellos casos en que se trate de un caso de hipertiroidismo será recomendable:
- Administración de medicamentos como betabloqueantes o fármaco antitiroideo metimazol.
- Terapia con yodo radiactivo. Se debe administrar vía oral. Existe el riesgo de desarrollar hipotiroidismo.
- Cirugía en aquellos casos donde se presenta bocio.
- Cambios en el estilo de vida: se recomendará evitar el sedentarismo y mantener una dieta más equilibrada.
Complicaciones
Al estar relacionado con la función tiroidea, un proceso esencial en la salud y funcionamiento de muchos órganos, por lo que requiere evaluación y tratamiento. De no atender la situación, es posible que se desarrollen complicaciones que compromete la salud del paciente:
- Oftalmopatía de Graves, o enfermedad ocular tiroidea, que provoca hinchazón alrededor de los ojos.
- Osteoporosis o pérdida ósea.
- Infertilidad.
- Problemas del corazón. Existe el riesgo de padecer arritmias cardíacas, lo cual puede ocasionar un accidente cerebrovascular o insuficiencia cardíaca.
- Debilitamiento del sistema inmune, aumentando el riesgo de contraer infecciones y desarrollar enfermedades.
- Alteraciones del sistema nervioso, provocando cambios de humor y problemas cognitivos.
En el embarazo
Es común que las mujeres presenten TSH baja en el embarazo, lo cual no suele causar preocupación en el médico. Sin embargo, cuando se considera que la paciente sufre de hipertiroidismo moderado o severo, es posible que represente un riesgo tanto para la madre como para el bebé:
- Para el bebé: se asocia a bebés de tamaño pequeño o de bajo peso. También puede ocasionar parto prematuro, malformaciones congénitas o incluso muerte fetal.
- Para la madre: es común que se desarrolle preeclampsia. En menor medida, siendo muy raro, se han observado casos de tormenta tiroidea.
Preguntas frecuentes
¿La TSH baja siempre significa hipertiroidismo?
No necesariamente. Aunque es la causa más frecuente, la TSH baja también puede deberse a un exceso de medicación tiroidea, el embarazo, estrés intenso, uso de ciertos medicamentos (como corticoides o dopamina) o alteraciones de la glándula hipofisaria. Por eso es fundamental complementar la prueba de TSH con la medición de T3 y T4 libres.
¿Qué diferencia hay entre TSH baja y TSH suprimida?
Se habla de TSH baja cuando los valores están por debajo del rango normal pero son detectables. La TSH suprimida hace referencia a valores extremadamente bajos (generalmente inferiores a 0,01 mU/L), lo que sugiere un hipertiroidismo más grave o una sobredosificación de hormona tiroidea.
¿Con qué frecuencia se deben controlar los niveles de TSH?
En personas sanas sin factores de riesgo, se recomienda realizar un control de TSH cada 5 años a partir de los 35 años. En pacientes con patología tiroidea conocida o en tratamiento con levotiroxina, el control suele realizarse cada 6-12 meses, o con mayor frecuencia si se han realizado ajustes de dosis.
Referencias
- Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). Guía clínica de hipertiroidismo.
- MedlinePlus. Prueba de TSH. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. https://medlineplus.gov/spanish/lab-tests/tsh-thyroid-stimulating-hormone-test/
- Ross, D. S., et al. (2016). 2016 American Thyroid Association Guidelines for Diagnosis and Management of Hyperthyroidism. Thyroid, 26(10), 1343-1421.
- De Leo, S., Lee, S. Y., & Braverman, L. E. (2016). Hyperthyroidism. The Lancet, 388(10047), 906-918.
- Cardioalianza. Fibrilación auricular. https://cardioalianza.org/las-enfermedades-cardiovasculares/fibrilacion-auricular/

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.