¿Qué son los cepillos interdentales y cómo utilizarlos?
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es un cepillo interdental?
- 2.Tipos de cepillos interdentales
- Clasificación por colores según la norma ISO 16409
- ¿Cómo elegir el tamaño adecuado?
- 3.¿Cómo debe ser un buen cepillo interdental?
- 4.¿Cómo usar el cepillo interdental?
- 5.¿Quiénes deben usar cepillos interdentales?
- 6.Cepillo interdental frente a hilo dental
- 7.Recomendaciones de uso
- 8.Referencias
Los cepillos interdentales son instrumentos de higiene bucodental diseñados para limpiar los espacios entre los dientes, donde el cepillo convencional no llega con eficacia. De hecho, las directrices actuales de la Federación Europea de Periodoncia (EFP) los consideran la herramienta de primera elección para la higiene interproximal, por encima del hilo dental, en pacientes con espacios interdentales accesibles.
Su uso está indicado para cualquier persona que desee mejorar su higiene oral, aunque resultan especialmente necesarios en portadores de ortodoncia, implantes o prótesis fijas. En cualquier caso, es el dentista quien debe valorar la necesidad y el tamaño adecuado para cada paciente.
¿Qué es un cepillo interdental?
Los cepillos interdentales, también llamados interproximales, son pequeños cepillos que facilitan la limpieza de los espacios interdentales: el hueco entre dientes naturales, brackets de ortodoncia, puentes e implantes dentales.

Aunque realicemos un cepillado correcto, es habitual que queden restos de comida y placa bacteriana en las superficies interproximales. Incluso el hilo dental puede resultar insuficiente en determinadas situaciones. Los cepillos interdentales destacan por su tamaño reducido y su forma cilíndrica o cónica, que les permite acceder a estos espacios y arrastrar de forma eficaz la placa y los restos alimenticios.
Diversos estudios, como la revisión sistemática de Slot et al. (2020), han demostrado que los cepillos interdentales reducen la placa interproximal y la gingivitis de manera significativamente superior al hilo dental en la mayoría de pacientes. Por ello, la EFP recomienda su uso como método preferente de limpieza interdental siempre que el espacio lo permita.
Estos instrumentos cuentan con la posibilidad de adaptarse a un mango ergonómico, lo que facilita el acceso a todas las zonas y mejora la manipulación del cepillo.
Tipos de cepillos interdentales
En primer lugar, podemos clasificar los cepillos interdentales según su forma. Pueden ser rectos o curvados. Los rectos son ideales para los dientes anteriores, mientras que los curvados se recomiendan para los dientes posteriores, ya que permiten un mejor acceso.
Además, existen otras formas disponibles, cada una más eficaz en determinadas situaciones:
- Cónico: diseñado para implantes y para limpiar entre los elementos de los aparatos de ortodoncia.
- Cilíndrico: permite una mejor higiene de las zonas proximolinguales y entre los molares.
- Fino: ideal para espacios interdentales reducidos.
- Ultrafino: indicado cuando el espacio interdental es muy estrecho.
Estos cepillos también varían en grosor, por lo que cada uno se ajusta a diferentes espacios interdentales.

Clasificación por colores según la norma ISO 16409
Se clasifican por colores según su tamaño, siguiendo un código estandarizado:
- Rosa: el grosor más fino, de 0,4 mm. Adecuado para espacios muy reducidos.
- Naranja: mide 0,45 mm; ideal para espacios de 0,8 mm o menos.
- Rojo: mide 0,5 mm; indicado para espacios de 0,9 mm a 1,0 mm.
- Azul: mide 0,6 mm; indicado para espacios de 1,1 mm a 1,2 mm.
- Amarillo: mide 0,7 mm; indicado para espacios de 1,3 mm a 1,5 mm.
- Verde: mide 0,8 mm; indicado para espacios de 1,6 mm a 1,8 mm.
- Violeta: mide 1,1 mm; recomendado para espacios mayores de 1,9 mm.
- Gris: tiene un grosor de 1,3 mm.
- Negro: tiene un grosor de 1,5 mm.
Es fundamental elegir la talla correcta: si el cepillo es demasiado fino, no contactará con las superficies dentales y no arrastrará la placa. Si es demasiado grueso, no podrá introducirse en el espacio y puede dañar la encía.
En la actualidad también es posible encontrar cepillos interdentales eléctricos.
¿Cómo elegir el tamaño adecuado?
La principal consideración al elegir un cepillo interdental es el tamaño del espacio interproximal. Lo más recomendable es acudir al dentista para que realice la medición con una sonda calibrada y determine el grosor adecuado. En muchos casos es necesario utilizar varios tamaños, ya que los espacios pueden variar entre distintas zonas de la boca.
También se puede adquirir un medidor de espacios interdentales (sonda de colores) que permite identificar la talla necesaria. Si se opta por probar de forma autónoma, conviene comenzar por el tamaño más fino e ir subiendo. La referencia correcta es que solo los filamentos deben rozar la superficie del diente, nunca el alambre metálico central.
¿Cómo debe ser un buen cepillo interdental?
No solo se trata de elegir el tamaño adecuado. Existen otras características que influyen en la eficacia y la comodidad de uso:
- Debe contar con un diseño ergonómico que favorezca una correcta sujeción.
- Un cabezal pequeño que pueda acceder a todas las zonas, incluidas las posteriores.
- Los filamentos deben ser flexibles y suaves para no dañar la encía ni el esmalte, pero a la vez suficientemente resistentes para remover la placa dental.
¿Cómo usar el cepillo interdental?
Una vez identificado el tamaño adecuado y comprobado que el cepillo accede al espacio sin forzar, se puede iniciar la limpieza.

Se deben seguir los siguientes pasos:
- Introducir la cabeza del cepillo interdental en horizontal en el espacio y realizar un movimiento suave de vaivén (de dentro hacia fuera). No se debe girar.
- Es recomendable empezar desde la cara interna (lingual o palatina) hacia la externa (vestibular).
- En la zona de premolares y molares, doblar ligeramente la cabeza del cepillo o utilizar uno curvado para lograr un mejor acceso.
- Repetir el proceso en cada espacio interdental, enjuagando el cepillo entre uso y uso.
¿Quiénes deben usar cepillos interdentales?
Si bien los cepillos interdentales pueden ser utilizados por cualquier persona para mejorar la higiene dental, están especialmente indicados en los siguientes casos:
- Espacios interdentales amplios, donde el hilo dental no elimina correctamente los restos de comida y la placa.
- Portadores de prótesis fijas, como implantes dentales, y personas con ortodoncia.
- Pacientes con enfermedades periodontales. Tanto la gingivitis como la periodontitis favorecen la pérdida ósea y la retracción de encías, lo que genera espacios más amplios entre las piezas dentales. Los especialistas insisten en una higiene interproximal rigurosa para controlar la enfermedad y prevenir la pérdida dentaria.
Cepillo interdental frente a hilo dental
Tradicionalmente se ha recomendado el hilo dental como complemento del cepillado. Sin embargo, la evidencia científica actual indica que los cepillos interdentales son superiores al hilo dental en la reducción de placa interproximal y sangrado gingival, siempre que exista espacio suficiente para introducirlos (Slot et al., 2020).
El hilo dental sigue siendo la opción recomendada en espacios interdentales muy estrechos, donde ningún cepillo interproximal puede acceder. En muchas bocas conviene combinar ambos métodos según la zona.
En cualquier caso, lo mejor es acudir al dentista para que valore cada situación y recomiende la herramienta más adecuada.
Recomendaciones de uso
Los cepillos interdentales son grandes aliados de la higiene bucodental si se utilizan de forma correcta. Conviene seguir estas recomendaciones:
- Para estos cepillos no es necesario usar pasta dentífrica. Si se desea, se puede aplicar un gel de clorhexidina por indicación del dentista.
- Si se ha doblado el cabezal, no intentar enderezarlo, ya que se puede romper el alambre y dejarlo inservible.
- Si es necesario aplicar presión para introducir el cepillo, conviene pasar a un tamaño menor.
- Limpiar el cepillo con agua después de cada uso.
- Aunque son reutilizables, se recomienda sustituirlos cada dos a cuatro semanas o cuando los filamentos estén deteriorados.
- Utilizarlos al menos una vez al día, preferiblemente por la noche, para evitar la acumulación de placa bacteriana.
Referencias
- Slot, D. E., Čongara Tičić, M., al2, & Van der Weijden, G. A. (2020). The efficacy of interdental brushes on plaque and parameters of periodontal inflammation: a systematic review. International Journal of Dental Hygiene, 18(1), 4-17.
- Galgut, P. N. (1990). The need for interdental cleaning. Dental Health, 29(6), 8-10.
- Eastern European Periodontology (EFP). (2022). Clinical practice guideline for the prevention and treatment of periodontal diseases. Disponible en: efp.org.
- 11.º Workshop Europeo de Periodoncia (2015). Effective prevention of periodontal and peri-implant diseases. Journal of Clinical Periodontology, 42(S16).
- MedlinePlus. Periodontitis. Disponible en: medlineplus.gov.

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.