Pichón Rivière: el vínculo y la teoría de los grupos

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Pichón Rivière: el vínculo y la teoría de los grupos
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Pichón Rivière, también conocido como “el Freud argentino”, fue un gran pionero del psicoanálisis y la psicología social en su país. Sus aportes en el área social lo llevaron a convertirse en uno de los grandes exponentes de la psicología social, tanto así que hoy en día en diferentes universidades del mundo es común escuchar acerca de la psicología social pichoniana.

Su obra ha tenido una influencia profunda en la comprensión de los procesos grupales, la comunicación humana y la construcción del vínculo. A continuación, exploramos su biografía, sus principales teorías y su legado en la psicología contemporánea.

¿Quién fue Pichón Rivière?

Enrique Pichón Rivière fue conocido como uno de los psiquiatras más importantes de Argentina y quien introdujo la teoría del psicoanálisis al país.

Rivière nació el 25 de junio de 1907 en Ginebra (Suiza). A sus 3 años de edad tocó suelo argentino y se instaló en el país con sus padres —Alfonso Pichón y Joséphine Rivière— y sus cinco hermanos y hermanas. La familia se estableció en el noreste de Argentina, región del Chaco, en medio del bosque virgen, por lo que Rivière se crio en puro contacto con la cultura indígena guaraní. Esta afiliación multicultural fue una importante inspiración de su creación.

A los 6 años, Rivière se entera del secreto que había estado guardando su familia durante tanto tiempo: sus hermanos no eran hijos biológicos de su madre; eran hijos concebidos durante el primer matrimonio de su padre. Este descubrimiento marcó profundamente su interés por las relaciones familiares y los vínculos ocultos que se tejen dentro de los grupos.

Formación académica y trayectoria profesional

La tercera etapa de su vida tuvo lugar en Buenos Aires, donde comienza a estudiar medicina en la ciudad de Rosario. Sus prácticas en psiquiatría comenzaron en el Asilo de Torres, donde trabajó 2 años como practicante. Durante este período, trabajó como periodista y se relacionó con artistas e intelectuales del movimiento surrealista, lo que le aportó un significativo crecimiento a nivel intelectual.

A comienzos de la década de los 40, da origen junto a otros psicoanalistas de su entorno a la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA). Más tarde, siguiendo otros intereses, comenzó su trabajo en la Escuela de Psicología Dinámica, donde adquiere los conocimientos necesarios para crear en 1953 su propia Escuela de Psicología Social. Dos años más tarde, funda el Instituto Rosarino de Estudios Sociales.

Una de sus experiencias más conocidas fue la llamada Experiencia Rosario (1958), un trabajo de campo pionero en el que aplicó la técnica de grupos operativos en una comunidad amplia, demostrando la viabilidad de su método fuera del ámbito clínico.

Rivière falleció en Buenos Aires el 16 de julio de 1977. Gracias a su exhaustivo trabajo y sus grandes aportes en los estudios sociales y la psicología social, Rivière es considerado uno de los psiquiatras más relevantes a nivel mundial.

Teoría del vínculo

La teoría del vínculo de Pichón Rivière surge del concepto de relación de objetos. Este vínculo se compone por factores emocionales, cognitivos y conductuales, y se encuentra formado por la relación e interacción entre dos o más personas.

Según Rivière, las relaciones intersubjetivas se establecen sobre la base de las necesidades y la motivación del vínculo. Cada vínculo implica la existencia de un transmisor y un receptor, de un código y una decodificación de mensajes.

Estructura del vínculo

Para Pichón Rivière, el vínculo no es simplemente una relación entre dos personas, sino una estructura compleja que incluye al sujeto, al objeto y a los procesos de comunicación y aprendizaje que se dan entre ambos. Esta concepción supera la idea clásica de la relación de objeto del psicoanálisis freudiano, ya que incorpora la dimensión social y comunicacional.

El vínculo se establece como una estructura dinámica que se modifica constantemente a través de la interacción. No es estático, sino que evoluciona con las experiencias compartidas, los conflictos y las resoluciones que se van produciendo en la relación.

Niveles del vínculo inconsciente

Rivière define al vínculo inconsciente en tres niveles:

  1. Comunicación con el mundo interno o matriz de aprendizaje: es la estructura básica desde la cual el sujeto interpreta la realidad y se relaciona con los demás.
  2. Transmisión del aprendizaje o comunicación inconsciente intergeneracional: se refiere a los patrones vinculares que se transmiten de una generación a otra dentro del grupo familiar.
  3. Transmisión transgeneracional: como un punto de articulación entre el mundo interno y el mundo exterior, abarca los legados culturales y sociales que trascienden las generaciones.

La noción de bicorporalidad y tripersonalidad

Para el autor, el vínculo corresponde a una relación bicorporal y tripersonal, por lo que introduce en su teoría la noción de un “tercero” intrasubjetivo. Bicorporal hace referencia a la relación entre dos cuerpos y tripersonal hace referencia a la existencia de un tercer grupo (familiar, cultural o social). Esta idea implica que toda relación entre dos personas está inevitablemente mediada por el contexto social y cultural en el que se desarrolla.

Ruido y obstáculo epistémico

Rivière cuestiona el tema de la transmisión. En este sentido, agrega la noción de “ruido” para denotar interferencia en la comunicación inconsciente entre los sujetos del vínculo. Y utiliza la noción de obstáculo “epistémico” para designar los obstáculos de la transmisión en el nivel transubjetivo. Estos obstáculos son las resistencias al cambio que aparecen cuando el sujeto se enfrenta a lo nuevo y desconocido.

El pionero argentino del psicoanálisis cuestiona y critica a los psicoanalistas para quienes el vínculo es tomado como un espacio de proyección y construcción de redes identificatorias. A su vez, también critica la teoría del doble vínculo, del antropólogo inglés Gregory Bateson, que según él, ignora el lugar del inconsciente en la construcción de la psique en una relación con los demás.

Teoría de los grupos

Teoría de los grupos

La teoría de los grupos de Pichón Rivière propone que los grupos vendrían a ser un espacio para modificar las condiciones concretas de existencia, una gestalt, una estructura en movimiento por su dimensión temporal. Desde una concepción operativa entiende al grupo como un conjunto de personas ligadas entre sí por constantes de tiempo y espacio, articulados por su mutua representación interna que se plantea explícita e implícitamente una tarea que constituye su finalidad.

El grupo operativo

El concepto de grupo operativo es quizás la aportación más original y práctica de Pichón Rivière. Se trata de un grupo centrado en una tarea, donde los integrantes trabajan de forma conjunta para alcanzar un objetivo común. A diferencia de otros enfoques grupales, el grupo operativo no se centra exclusivamente en lo terapéutico, sino que puede aplicarse en ámbitos educativos, comunitarios, institucionales y organizacionales.

El coordinador del grupo operativo tiene la función de facilitar la comunicación, señalar los obstáculos y promover el aprendizaje grupal. No es un líder en el sentido tradicional, sino un facilitador que ayuda al grupo a avanzar en su tarea.

Ansiedades básicas del grupo

El grupo puede desencadenar ansiedades primitivas frente a lo nuevo, lo desconocido, lo extranjero y el hecho de mostrarse a sí mismo. Estas ansiedades pueden limitarse a dos ansiedades básicas, que Pichón Rivière llama el miedo a la pérdida y el miedo al ataque. Los llama “miedos” para connotar el carácter emocional del objeto externo y el efecto de presencia del otro.

  • El miedo al ataque surge porque lo nuevo es experimentado como peligroso, arriesgándose a atacar al Yo y ser motivo de preocupación.
  • El miedo a la pérdida surge cuando se teme dañar el patrimonio del grupo o perder las estructuras conocidas que proporcionan seguridad.

Rivière agrega que esta situación es empírica y no virtual, sino un grupo limitado de personas que se encuentran unidas en un mismo tiempo y espacio, en un interjuego de representaciones reunidas por una tarea en común.

Momentos grupales: pre-tarea, tarea y proyecto

Según el autor, no hay un vínculo de grupo sin tarea. Esto está relacionado con el ideal del yo. La teoría de los grupos separa tres momentos grupales bien diferenciados en relación a esa tarea que tienen en común:

  • Pre-tarea: se da un tipo de ansiedad confusional y está definido por la capacidad del grupo de centrarse en la tarea. En este momento predominan las técnicas defensivas que estructuran la resistencia al cambio. El grupo evita la tarea real y se dedica a actividades que la sustituyen.
  • Tarea: da lugar a la ansiedad esquizo-paranoide y al miedo al ataque, es decir, a niveles de amenaza que genera lo desconocido. El grupo comienza a abordar la tarea de manera directa, elaborando las ansiedades y los obstáculos que se presentan.
  • Proyecto: aparece en esta instancia la posibilidad de un proyecto colectivo, que luego da lugar a un tipo de ansiedad depresiva y miedo a la pérdida de los referentes que se venían manejando. El grupo logra trascender la tarea inmediata y proyectarse hacia el futuro.

Vectores del grupo operativo

Diferencia en su teoría de los grupos varios vectores grupales que permiten evaluar el funcionamiento del grupo:

  • Afiliación: es la identificación de los integrantes con el grupo. Existe un momento en donde los integrantes se sienten más o menos afiliados. Representa el primer nivel de compromiso con el grupo.
  • Pertenencia: sentirse pertenecientes, en otras palabras, que cada integrante del grupo tenga una representación de cada uno de los integrantes. Implica un grado mayor de compromiso que la afiliación.
  • Pertinencia: está directamente vinculada con la tarea. Pertinencia con respecto al acercamiento que se da hacia la tarea, producir en función de la tarea explícita.
  • Cooperación: muestra los niveles de cooperación, es decir, si predomina la cooperación o la competencia. Es fundamental para el avance del grupo hacia sus objetivos.
  • Aprendizaje: se ven los niveles de aprendizaje formal y no formal que atraviesan el grupo. El aprendizaje genuino implica una modificación en los esquemas referenciales de los integrantes.
  • Comunicación: se muestra el tipo de comunicación entre los integrantes del grupo. Se analiza si la comunicación es fluida, si hay malentendidos recurrentes o si existen canales privilegiados de información.
  • Telé: término tomado del psicodrama que tiene que ver con los niveles de afinidad y rechazo que hay entre los integrantes del grupo. La telé puede ser positiva (atracción) o negativa (rechazo).

Roles en el grupo

Pichón Rivière identificó una serie de roles funcionales que emergen espontáneamente en todo grupo:

  • Portavoz: es el integrante que denuncia lo que le ocurre al grupo en un momento determinado. No habla solo por sí mismo, sino que expresa lo que el grupo siente pero no logra verbalizar.
  • Chivo emisario: es el depositario de los aspectos negativos del grupo. Sobre él recaen las tensiones y conflictos que el grupo no puede asumir colectivamente.
  • Líder: es el depositario de los aspectos positivos del grupo. Encarna las expectativas y aspiraciones colectivas.
  • Saboteador: es el integrante que, de forma consciente o inconsciente, dificulta el avance del grupo hacia la tarea.

Estos roles son rotativos y funcionales, es decir, no están fijados en una persona, sino que van cambiando a medida que el grupo evoluciona. La rigidez en los roles es un indicador de patología grupal.

El concepto de ECRO

Otro concepto fundamental en la obra de Pichón Rivière es el ECRO (Esquema Conceptual, Referencial y Operativo). Se trata del conjunto de conocimientos, actitudes y afectos con los que el individuo piensa y actúa. Es el marco de referencia desde el cual cada persona interpreta la realidad.

En el contexto grupal, uno de los objetivos del grupo operativo es la construcción de un ECRO grupal, es decir, un marco de referencia compartido que permita al grupo abordar la tarea de manera eficaz. Este proceso implica que cada integrante revise y modifique su propio esquema referencial en función de la interacción con los demás.

La concepción de enfermedad mental

Pichón Rivière revolucionó la comprensión de la enfermedad mental al plantear que esta no es un fenómeno exclusivamente individual, sino que tiene un componente vincular y grupal. El paciente psiquiátrico es, según su perspectiva, el portavoz de la disfunción del grupo familiar.

Esta visión supone un cambio radical respecto al modelo médico tradicional: en lugar de considerar al enfermo como el único portador de la patología, Pichón Rivière propone que toda la estructura vincular del grupo familiar está implicada en la génesis y el mantenimiento del trastorno.

Legado y aplicaciones actuales

La obra de Pichón Rivière sigue vigente en múltiples ámbitos:

  • Psicología clínica y psicoterapia grupal: sus conceptos de grupo operativo y vínculo son herramientas fundamentales en la práctica clínica contemporánea.
  • Educación: la técnica de grupos operativos se aplica en contextos educativos para fomentar el aprendizaje colaborativo.
  • Organizaciones e instituciones: los vectores grupales y el análisis de roles se utilizan para comprender y mejorar la dinámica de equipos de trabajo.
  • Trabajo comunitario: la perspectiva pichoniana permite abordar problemáticas sociales desde una comprensión grupal y vincular.

En Argentina y en diversos países de América Latina existen numerosas escuelas de psicología social que continúan su legado formando profesionales en la tradición pichoniana. Su influencia se extiende también a disciplinas como el trabajo social, la sociología y las ciencias de la comunicación.

Referencias

  • Pichon-Rivière, E. (1985). El proceso grupal: del psicoanálisis a la psicología social. Buenos Aires: Nueva Visión.
  • Pichon-Rivière, E. (1980). Teoría del vínculo. Buenos Aires: Nueva Visión.
  • Quiroga, A. P. de. (1998). Enfoques y perspectivas en psicología social. Buenos Aires: Ediciones Cinco.
  • Zito Lema, V. (1976). Conversaciones con Enrique Pichon-Rivière: sobre el arte y la locura. Buenos Aires: Timerman Editores.
  • Primera Escuela Privada de Psicología Social. (s.f.). La obra de Enrique Pichon-Rivière. Recuperado de https://www.psicologiasocial.esc.edu.ar
Melissa Bacigalupi

Escrito por

Melissa Bacigalupi

Editora jefe

Máster en Salud Pública

University of South Florida

Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.

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