RDW bajo: qué significa este parámetro y cómo regular sus niveles
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es la amplitud de distribución eritrocitaria?
- ¿Cómo se calcula el RDW?
- 2.Parámetros relacionados en el hemograma
- 3.¿Por qué se solicita un análisis de sangre RDW?
- 4.¿Qué significa tener un RDW bajo?
- 5.RDW alto: ¿qué indica?
- 6.RDW como marcador pronóstico
- 7.¿Cómo regular los niveles de RDW?
- Alimentación equilibrada
- Hábitos de vida saludables
- Tratamiento médico específico
- 8.Cuándo consultar al médico
- 9.Preguntas frecuentes
- ¿Un RDW bajo significa que estoy enfermo?
- ¿Puedo tener anemia con un RDW bajo?
- ¿Con qué frecuencia debo realizarme un hemograma?
- ¿El embarazo afecta los niveles de RDW?
- 10.Referencias
El análisis de sangre RDW es un estudio de laboratorio que permite evaluar la salud de los glóbulos rojos. Suele causar preocupación cuando vemos estos valores alterados. Sin embargo, se ha comprobado que si los resultados muestran un RDW bajo, puede ser considerado como algo positivo en la mayoría de los casos.
A esto se le conoce como isocitosis y se relaciona con glóbulos rojos sanos y homogéneos en tamaño. Cuanto más bajo se encuentre este parámetro, quiere decir que las variaciones entre estas células sanguíneas son mínimas. Por lo que se considera que el cuerpo puede recibir oxígeno adecuadamente en cada uno de sus tejidos.
No obstante, conviene entender bien qué mide exactamente este parámetro, cómo se interpreta en el contexto de un hemograma completo y en qué situaciones un RDW bajo podría requerir atención médica adicional.
¿Qué es la amplitud de distribución eritrocitaria?
La amplitud de distribución eritrocitaria (ADE) también es conocida como análisis de sangre RDW por sus siglas en inglés (Red Cell Distribution Width). Por lo que puedes encontrarlo en variedad de laboratorios bajo este nombre. Se trata de una prueba de laboratorio que se utiliza para medir la variación del tamaño y volumen de los glóbulos rojos. Estas células sanguíneas son las encargadas de transportar el oxígeno desde los pulmones a todos los tejidos del organismo. Gracias a esto, el cuerpo tiene energía para cumplir sus funciones.

Al ser células tan esenciales, su tamaño se considera un factor de gran importancia dentro de la salud humana. En condiciones normales mantienen dimensiones muy similares, variando entre 6,2 µm y 8,2 µm. Si existe mucha variación en el tamaño, el valor de RDW será alto. Se considera una condición anormal y que puede tener graves implicaciones en la salud de la persona. En este sentido, los glóbulos rojos que circulan en sangre no se encuentran sanos, lo cual impide el transporte normal de oxígeno.
¿Cómo se calcula el RDW?
El RDW se calcula mediante una fórmula matemática que relaciona la desviación estándar del tamaño de los glóbulos rojos con el volumen corpuscular medio (VCM). La fórmula es:
RDW (%) = (Desviación estándar del volumen eritrocitario / VCM) × 100
Existen dos formas de expresar el RDW:
- RDW-CV (coeficiente de variación): es la forma más habitual y se expresa como un porcentaje. Los valores normales oscilan entre el 11,5 % y el 14,5 %.
- RDW-SD (desviación estándar): se expresa en femtolitros (fL) y mide directamente la anchura de la curva de distribución de tamaños. Los valores normales se sitúan entre 39 y 46 fL.
Los analizadores hematológicos automatizados realizan este cálculo de forma automática al procesar la muestra de sangre.
Parámetros relacionados en el hemograma
El análisis de sangre RDW forma parte del conteo sanguíneo completo (CSC), mejor conocido como hemograma completo. A través de este se obtiene información relevante sobre distintas células sanguíneas. Dentro del mismo se encuentra un apartado denominado conteo de glóbulos rojos (RBC), brindando información sobre estas células, encontrando:
- Análisis de sangre RDW: mide la variación del tamaño de los glóbulos rojos.
- Volumen corpuscular medio (VCM): mide el tamaño promedio de los glóbulos rojos. Valores normales: 80-100 fL.
- Hemoglobina corpuscular media (HCM): permite determinar la cantidad promedio de hemoglobina que contiene un glóbulo rojo. Valores normales: 27-33 pg.
- Concentración de hemoglobina corpuscular media (CHCM): determina la concentración de hemoglobina en un volumen determinado de glóbulos rojos. Valores normales: 32-36 g/dL.
- Recuento de reticulocitos: mide los glóbulos rojos inmaduros, indicando la actividad de la médula ósea.
Se solicita en conjunto con otras pruebas, sobre todo cuando se presenta RDW bajo, ya que por sí solo no representa un riesgo.
¿Por qué se solicita un análisis de sangre RDW?
Por lo general, se suele solicitar un análisis de sangre RDW cuando el paciente presenta síntomas de anemia. Cuando se cursa esta afección es común que este valor se encuentre alterado. De la misma forma, se ha asociado a patologías o enfermedades que causan anemia. Por lo que se debe realizar esta prueba si se presenta:
- Fatiga o cansancio extremo.
- Debilidad generalizada.
- Aturdimiento.
- Mareos frecuentes.
- Somnolencia persistente.
- Sensación de frío constante.
- Piel pálida.
- Dolor de cabeza.
- Dificultad para respirar (disnea).
- Taquicardia o palpitaciones.
- Uñas frágiles o quebradizas.

Suele ser un gran apoyo para determinar la causa de la anemia, e incluso puede ayudar a identificar más de un tipo de anemia simultáneamente. Aun así, se convierte en una prueba de rutina en los siguientes casos:
- Existen antecedentes familiares o trastornos hereditarios de la sangre como talasemia o anemia falciforme.
- Sufre de alguna inflamación. En estos casos se observa un aumento de citocinas lo cual interfiere en la producción de glóbulos rojos, aumentando los niveles de RDW.
- Padece de una enfermedad crónica como VIH, diabetes o enfermedad de Crohn.
- Detección temprana de bajos índices de hierro en mujeres embarazadas, pudiendo evitar cuadros de anemia.
- Detección de deficiencia temprana de vitamina B12 o folatos.
- Se es paciente de cáncer.
- Sufre de alguna enfermedad hepática o renal.
- Es un paciente de riesgo de enfermedad cardiovascular o padece de esta.
- Ha recibido múltiples transfusiones de sangre.
- Sufrió una hemorragia, ya sea por traumatismo, lesión interna o postoperatoria.
- Mantiene un alto consumo de bebidas alcohólicas o es un paciente alcohólico aunque no presente ningún tipo de enfermedad o afección hepática.
- Sufre de un trastorno o alteración del sueño.
Incluso en la actualidad el análisis de sangre de RDW ha servido para monitorizar pacientes que sufren de insuficiencia cardiaca, ya que niveles elevados de RDW se han asociado a peor pronóstico en esta patología.
¿Qué significa tener un RDW bajo?
En el caso del índice de RDW, en distintas poblaciones se mantienen los mismos rangos. De esta manera, se consideran valores normales aquellos que se ubiquen entre 11,5 % y 14,5 %. Aun así, esto puede variar de un laboratorio a otro, aunque cada uno suele mostrar cuál es el rango normal en los resultados, evitando así confusiones. Aunque se observe un porcentaje normal, no quiere decir que no exista una afección en curso. Es la razón de que se necesiten evaluar otros indicadores para determinar el estado de salud del paciente.
En general, los médicos se preocupan cuando estos valores superan el límite superior. Por lo que si se encuentra un RDW bajo por debajo de 11,5 %, suelen no darle importancia clínica. Se considera que mientras menor sea el valor, los glóbulos rojos mantienen un tamaño muy similar entre sí. Cuando esto ocurre, se le conoce como isocitosis, un término asociado a buena salud eritrocitaria.

Sin embargo, un RDW bajo no debe interpretarse de forma aislada. Si se acompaña de otros valores alterados como el volumen corpuscular medio (VCM), puede ser necesaria una evaluación más profunda. A través del VCM se mide el tamaño medio de los glóbulos rojos, y su combinación con el RDW permite orientar el diagnóstico:
- RDW bajo + VCM bajo: podría sugerir talasemia menor o rasgo talasémico, donde los glóbulos rojos son uniformemente pequeños.
- RDW bajo + VCM normal: generalmente indica una población eritrocitaria sana y homogénea.
- RDW bajo + VCM alto: es una combinación poco frecuente que podría asociarse a determinadas enfermedades crónicas.
Si esto ocurre, es posible que se sospeche de un caso de diabetes, VIH, cáncer, problemas renales o hepáticos. El profesional de la salud indicará realizar otras pruebas complementarias para determinar la causa de estos valores alterados y abordar la patología.
Mientras que el resto de los parámetros se encuentren dentro de su rango normal, no tiene ninguna importancia clínica mantener un RDW bajo.
RDW alto: ¿qué indica?
A diferencia del RDW bajo, un RDW alto (por encima del 14,5 %) sí tiene mayor relevancia clínica y puede indicar diversas patologías. Cuando el RDW se eleva, significa que existe una gran variabilidad en el tamaño de los glóbulos rojos, lo que se denomina anisocitosis. Las causas más frecuentes de un RDW alto incluyen:
- Anemia ferropénica: la causa más común. La deficiencia de hierro provoca la producción de glóbulos rojos de tamaño irregular.
- Anemia megaloblástica: causada por déficit de vitamina B12 o ácido fólico, genera glóbulos rojos anormalmente grandes.
- Anemias hemolíticas: la destrucción acelerada de glóbulos rojos estimula la producción de reticulocitos, aumentando la variabilidad de tamaño.
- Síndrome mielodisplásico: trastornos de la médula ósea que afectan a la producción normal de células sanguíneas.
- Enfermedades hepáticas crónicas: la hepatopatía puede alterar la morfología eritrocitaria.
- Post-transfusión: la mezcla de glóbulos rojos propios y transfundidos genera heterogeneidad.
Un RDW alto acompañado de otros parámetros alterados requiere siempre una evaluación médica para identificar la causa subyacente.
RDW como marcador pronóstico
En los últimos años, numerosos estudios han demostrado que el RDW puede servir como marcador pronóstico en diversas enfermedades, más allá de su uso tradicional en el diagnóstico de anemias. Las investigaciones han encontrado asociaciones significativas entre niveles elevados de RDW y:
- Enfermedades cardiovasculares: un RDW alto se ha asociado a mayor mortalidad en pacientes con insuficiencia cardiaca, enfermedad coronaria y fibrilación auricular.
- Enfermedades respiratorias: niveles elevados se relacionan con peor pronóstico en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la embolia pulmonar.
- Enfermedades infecciosas: el RDW elevado se ha correlacionado con mayor gravedad en infecciones como la sepsis y la neumonía.
- Enfermedades renales: valores altos se asocian a mayor riesgo de progresión de la enfermedad renal crónica.
- Mortalidad general: diversos estudios poblacionales han encontrado que un RDW elevado se asocia a mayor riesgo de mortalidad por cualquier causa en la población general.
Estos hallazgos sugieren que el RDW podría reflejar el estado inflamatorio y de estrés oxidativo del organismo, lo que explicaría su utilidad como marcador pronóstico en múltiples patologías.
¿Cómo regular los niveles de RDW?
Ya sea porque se presenta un RDW bajo o alto, es necesario primero indagar la causa subyacente de esta alteración. Una vez realizado el diagnóstico, el médico indicará el tratamiento más adecuado al caso. Sin embargo, se pueden implementar algunas recomendaciones que favorezcan unos adecuados niveles de RDW:
Alimentación equilibrada
Mantener una dieta equilibrada que permita obtener todos los nutrientes necesarios para que el organismo pueda producir glóbulos rojos sanos. Es especialmente importante asegurar un aporte adecuado de:
- Hierro: presente en carnes rojas, legumbres, espinacas y frutos secos. La absorción mejora al combinarlo con vitamina C.
- Vitamina B12: se encuentra en carnes, pescados, huevos y lácteos. Las personas vegetarianas o veganas deben considerar la suplementación.
- Ácido fólico: abundante en verduras de hoja verde, legumbres, cítricos y cereales integrales.
- Cobre: necesario para la absorción del hierro; se encuentra en mariscos, nueces y semillas.
Hábitos de vida saludables
- Evitar hábitos dañinos como consumir alcohol en exceso y fumar. El tabaco interfiere en la absorción de nutrientes y el alcohol puede dañar la médula ósea.
- Mantener buenos hábitos de sueño que permitan dormir lo suficiente, considerándose adecuado descansar entre 7 y 9 horas por noche.
- Evitar el sedentarismo y mantener una rutina diaria de ejercicio. La actividad física favorece la circulación sanguínea y la salud en general.
- Mantenerse bien hidratado, ya que la deshidratación puede afectar a la concentración de los componentes sanguíneos.
Tratamiento médico específico
Cuando el RDW alterado se debe a una causa subyacente identificada, el tratamiento se orienta a dicha causa:
- Deficiencia de hierro: suplementos de hierro oral o intravenoso según la gravedad.
- Déficit de vitamina B12: inyecciones intramusculares de cianocobalamina o suplementos orales en dosis altas.
- Déficit de ácido fólico: suplementación oral.
- Enfermedades crónicas: tratamiento de la enfermedad de base.
- Talasemia: seguimiento hematológico y, en casos graves, transfusiones periódicas.
Cuándo consultar al médico
Aunque un RDW bajo generalmente no es motivo de preocupación, es recomendable acudir al médico en las siguientes situaciones:
- Si se presentan síntomas de anemia como fatiga persistente, palidez, mareos o dificultad para respirar, independientemente de los valores de RDW.
- Si el RDW bajo se acompaña de otros valores alterados en el hemograma, como VCM bajo, hemoglobina baja o recuento de glóbulos rojos anormal.
- Si existen antecedentes familiares de trastornos sanguíneos hereditarios como la talasemia.
- Si se padece una enfermedad crónica que pueda afectar a la producción de glóbulos rojos.
- Para realizar controles periódicos si se está en tratamiento con suplementos de hierro, vitamina B12 o ácido fólico.
El médico valorará el conjunto de resultados del hemograma y la historia clínica del paciente para determinar si es necesario realizar pruebas adicionales o iniciar algún tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿Un RDW bajo significa que estoy enfermo?
No necesariamente. Un RDW bajo generalmente indica que los glóbulos rojos tienen un tamaño uniforme, lo cual suele ser un signo positivo. Solo adquiere relevancia clínica si se acompaña de otros valores alterados en el hemograma.
¿Puedo tener anemia con un RDW bajo?
Sí, es posible. Algunas formas de anemia, como la talasemia menor, pueden presentar un RDW bajo o normal junto con un VCM bajo. Por eso es fundamental interpretar el RDW en el contexto del hemograma completo.
¿Con qué frecuencia debo realizarme un hemograma?
Para personas sanas sin factores de riesgo, un hemograma anual suele ser suficiente como parte de un chequeo preventivo. En pacientes con enfermedades crónicas o en tratamiento, la frecuencia será determinada por el médico según cada caso.
¿El embarazo afecta los niveles de RDW?
Sí. Durante el embarazo se producen cambios fisiológicos en la sangre, como el aumento del volumen plasmático, que pueden alterar los parámetros del hemograma, incluido el RDW. Es habitual que se monitoricen estos valores durante la gestación para prevenir anemias.
Referencias
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- Lippi, G., & Plebani, M. (2014). Red blood cell distribution width (RDW) and human pathology. One size fits all. Clinical Chemistry and Laboratory Medicine, 52(9), 1247-1249.
- Montagnana, M., Cervellin, G., Meschi, T., & Lippi, G. (2012). The role of red blood cell distribution width in cardiovascular and thrombotic disorders. Clinical Chemistry and Laboratory Medicine, 50(4), 635-641.
- Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH). Parámetros hematológicos de referencia. https://www.sehh.es
- Mayo Clinic. Complete blood count (CBC). https://www.mayoclinic.org/tests-procedures/complete-blood-count/about/pac-20384919

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.