Pólipos en la vejiga: síntomas, causas y tratamiento
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué son los pólipos en la vejiga?
- 2.Síntomas
- 3.Causas y factores de riesgo
- 4.Diagnóstico
- 5.Tratamiento
- 6.Pronóstico
- 7.Prevención
- 8.Cuándo acudir al médico
- 9.Preguntas frecuentes
- ¿Los pólipos en la vejiga siempre son cancerosos?
- ¿Pueden volver a aparecer los pólipos después de su eliminación?
- ¿Existe relación entre los pólipos en la vejiga y los cálculos renales?
- 10.Referencias
Los pólipos en la vejiga son crecimientos de tejido que se produce en el revestimiento de la vejiga. Destacan por un tamaño pequeño con una forma que se asemeja a la de una coliflor. En muchos casos no producen síntomas, lo cual los hace pasar desapercibidos. Debido a esto, se retrasa el diagnóstico aumentando el riesgo de padecer cáncer de vejiga.
Aun así, estamos ante una condición poco frecuente y que suele ser más común en hombres que en mujeres. Debido a que algunas de estas masas están conformadas por células cancerígenas, un diagnóstico tardío puede poner en riesgo la vida del paciente.
¿Qué son los pólipos en la vejiga?
Se le conoce como un pólipo a un crecimiento de tejido anormal en alguna membrana mucosa del cuerpo. En el caso de los pólipos en la vejiga, se hace referencia a una masa que crece en el revestimiento de la vejiga. Se trata de un órgano hueco el cual se encarga de almacenar la orina producida por los riñones.

Hay que tener en cuenta que las células que crecen son anormales, por lo que estos tumores en muchos casos están asociados al cáncer de vejiga. De esta forma, pueden ser benignos, por lo que las células que forman esta masa no representan un riesgo a la salud de la persona. A su vez, no se producirá metástasis, lo que significa que no se extenderán a otros tejidos u órganos.
Mientras que, cuando se habla de tumores malignos, se hace referencia a aquellos crecimientos que están conformados por células cancerosas. Esto quiere decir que tendrán la capacidad de reproducirse en otros tejidos cercanos a la vejiga, siendo más afectado el tracto urinario. El cáncer de vejiga se considera uno de los tipos de cáncer más comunes, por lo que si se presentan pólipos en la vejiga será necesario monitorear con regularidad aunque se considere que las células son inofensivas.
Síntomas
En las primeras etapas de los pólipos en la vejiga es posible que no se presenten síntomas. Sin embargo, no es una regla que define todos los casos ya que es posible que se presenten signos tempranos. Incluso pueden aparecer con el tiempo a pesar de que al inicio no se haya sentido nada.
Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Necesidad constante o urgente de orinar.
- Dolor abdominal o a los costados.
- Dolor al orinar.
- Micción más frecuente.
- Sangre en la orina.
Cuando se detectan algunos de estos síntomas se debe actuar pronto y acudir a un médico. Si bien puede tratarse de pólipos benignos, también se encuentran asociados al cáncer de vejiga. Sin embargo, no siempre es sinónimo de alguna patología de gravedad, ya que este cuadro también es similar a las infecciones del tracto urinario, cálculos renales, agrandamiento de la próstata, entre otros.
Causas y factores de riesgo
Si bien esta afección puede desarrollarse en cualquier persona, existen poblaciones de riesgo. En primer lugar se considera que los hombres son más propensos a desarrollar estos pólipos, incluso cáncer de vejiga. Además, el riesgo aumenta en personas de más de 40 años. Estudios afirman que 9 de cada 10 pacientes con cáncer de vejiga tienen más de 55 años.
Mantener hábitos poco saludables como fumar o consumir sustancias que contienen toxinas que se acumulan en la orina provocan daños en el revestimiento de la vejiga. Esto también ocurre en quienes trabajan o se encuentran en contacto con sustancias cancerígenas, lo cual aumenta el riesgo de crecimiento de estas células.

Se ha comprobado que quienes sufren de infecciones de orina recurrentes están propensos a sufrir de pólipos en la vejiga. Esto se debe a que irritan el revestimiento de este órgano, lo cual provoca daño en esta membrana.
Incluso se han registrado factores que pueden aumentar la probabilidad de padecer cáncer de vejiga:
- Uso prolongado de un catéter en la vejiga.
- Cálculos en la vejiga.
- Pacientes que han recibido quimioterapia o radioterapia. Se ha comprobado que la ciclofosfamida y la radioterapia a nivel de la pelvis aumenta el riesgo de cáncer de vejiga.
- Ciertos medicamentos como el caso de tratamientos para la diabetes, siendo muy común con la pioglitazona.
- Existen antecedentes familiares de pólipos o cáncer en la vejiga. Muchos lo asocian a algún gen que se hereda de padres a hijos. Sin embargo, no ha logrado comprobarse.
- Aunque no está comprobado, se considera que el VPH puede estar relacionado con casos de cáncer de este tipo.
- Factores étnicos pueden crear mayor predisposición, observándose con mayor frecuencia en personas caucásicas.
Diagnóstico
Se considera esencial realizar un estudio exhaustivo para lograr un diagnóstico correcto. Ignorar los pólipos en la vejiga u obtener un diagnóstico erróneo puede impedir que se trate el cáncer de vejiga en sus etapas tempranas. Si bien no son todos los casos, si no se aplica el tratamiento adecuado estas células se propagarán a otros tejidos.
En el momento en que se sospeche que se han desarrollado estas masas, será necesario acudir a un médico. Indagará su historial clínico y cada uno de los síntomas que presenta. De considerarse que es un paciente con pólipos o cáncer de vejiga se debe remitir a un urólogo para un diagnóstico más exacto. Y suele apoyarse en una cistoscopia, un procedimiento que permite visualizar el interior de la vejiga y observar de cerca los pólipos. Para lograrlo introducen un pequeño tubo con una cámara e iluminación. En algunos casos posee una herramienta que le permite extraer tejido para realizar una biopsia. Es así como se podrá determinar si las células son malignas o benignas.

Sin embargo, es posible que se soliciten otros análisis como:
- Cultivo de orina: permite identificar la presencia de bacterias en la orina que pueden estar causando alguna infección.
- Examen citológico de la orina: es un análisis de orina que permite evaluar si existen células anormales en este fluido corporal. Es de gran ayuda para detectar cáncer de las vías urinarias y de vejiga.
- Marcadores tumorales de orina: prueba de laboratorio que permite evaluar la presencia de sustancias químicas que producen las células tumorales.
- Pruebas de imagen: se utilizan para visualizar los pólipos permitiendo observar si se han propagado a otros tejidos. Es común que el médico solicite una resonancia magnética o una tomografía computarizada.
Tratamiento
El tratamiento que decida aplicar el médico dependerá del tipo de pólipo que se haya diagnosticado. Los pólipos en la vejiga que han sido identificados como benignos no suelen recibir ningún tratamiento, aunque el especialista recomendará monitorear estas masas con frecuencia para evidenciar si existe riesgo de padecer cáncer o no. Es posible que se decida remover el tejido si está causando síntomas molestos.
En algunos casos se opta por una resección transuretral de vejiga para lograr eliminar los pólipos. Se introduce un cistoscopio a través de la uretra y, una vez dentro de la vejiga, utiliza energía para eliminar las células anormales.
Cuando se trata de pólipos malignos que causan cáncer, posiblemente se evalúen otras opciones de tratamiento. Esto es frecuente en aquellos casos donde se ha extendido el tumor. El médico puede recomendar someter al paciente a quimioterapia o inmunoterapia. Si el cuadro es más complicado y ha invadido la capa más profunda de la vejiga, se considera necesario extraer este órgano. A esta cirugía se le conoce como cistectomía radical. Si se ha diseminado a otros órganos, es posible que también se extirpe parte de estos o en su totalidad. Suele suceder con los ovarios, la próstata, la uretra y el útero.
Es adecuado acompañar todos estos procedimientos de algunos cambios en el estilo de vida, siendo recomendable:
- Evitar fumar, consumir alcohol o sustancias nocivas para la salud.
- Optar por una dieta equilibrada y saludable.
- Complementar la alimentación con administración de vitaminas y otros suplementos.
- Aplicar acupuntura.
Pronóstico
El pronóstico está condicionado dependiendo de si se trata de un pólipo benigno o maligno. Si se identifica una masa formada por células benignas, se considera que no representa un riesgo para la salud de la persona. Por lo general se recomienda eliminar el tejido para tratar los síntomas.
Por el contrario, si es un caso de cáncer de vejiga, el pronóstico dependerá del estadio de la afección. Se ha comprobado una alta tasa de supervivencia, sobre todo en aquellos pacientes que se le detectó en las etapas más tempranas.
Prevención
A pesar de que se han identificado algunas de las causas de los pólipos en la vejiga, para los médicos no ha resultado sencillo indicar una pauta para prevenir estos crecimientos. Sin embargo, se ha indicado que es posible reducir el riesgo si se evita el consumo de alcohol y tabaco, así como llevar un estilo de vida adecuado con una alimentación equilibrada y actividad física regular.
Cuándo acudir al médico
Es importante consultar con un profesional sanitario ante la presencia de cualquiera de los siguientes signos de alarma:
- Sangre en la orina (hematuria), aunque sea en una sola ocasión, ya que puede ser el primer signo de pólipos o cáncer de vejiga.
- Dolor persistente al orinar que no responde al tratamiento habitual de infecciones urinarias.
- Necesidad urgente y frecuente de orinar sin una causa aparente.
- Dolor abdominal o pélvico de causa desconocida.
La detección precoz es fundamental para mejorar el pronóstico, especialmente si los pólipos resultan ser malignos.
Preguntas frecuentes
¿Los pólipos en la vejiga siempre son cancerosos?
No. Los pólipos en la vejiga pueden ser benignos o malignos. Los pólipos benignos no contienen células cancerosas y no representan un riesgo inmediato para la salud. Sin embargo, debido a la asociación frecuente con el cáncer de vejiga, todos los pólipos deben ser evaluados por un especialista para determinar su naturaleza.
¿Pueden volver a aparecer los pólipos después de su eliminación?
Sí, existe la posibilidad de recurrencia. Por esta razón, los pacientes que han tenido pólipos en la vejiga deben someterse a controles periódicos, que suelen incluir cistoscopias de seguimiento cada 3 a 12 meses durante los primeros años tras la detección.
¿Existe relación entre los pólipos en la vejiga y los cálculos renales?
Aunque son patologías diferentes, los cálculos renales y las infecciones urinarias recurrentes pueden irritar el revestimiento de la vejiga y aumentar el riesgo de desarrollo de pólipos. Mantener una buena hidratación y tratar adecuadamente las infecciones urinarias puede contribuir a reducir este riesgo.
Referencias
- Asociación Española de Urología (AEU). Tumores vesicales no músculo-invasivos. https://www.aeu.es/
- American Cancer Society. Bladder Cancer. https://www.cancer.org/cancer/bladder-cancer.html
- MedlinePlus. Cáncer de vejiga. https://medlineplus.gov/spanish/bladdercancer.html
- Babjuk, M., et al. (2022). EAU Guidelines on Non-Muscle-invasive Bladder Cancer. European Association of Urology.
- National Cancer Institute. Bladder Cancer Treatment. https://www.cancer.gov/types/bladder

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.