Talones agrietados
Tabla de contenidos
- 1.Causas de los talones agrietados
- Calzado
- Sequedad de la piel
- Pasar horas de pie
- Alimentación poco saludable
- Condiciones médicas subyacentes
- Factores ambientales
- 2.Síntomas de los talones agrietados
- 3.Tratamiento médico de los talones agrietados
- 4.Remedios caseros para los talones agrietados
- Limón y vaselina
- Plátano y aguacate
- Harina de arroz
- Avena y aceite de coco
- Miel
- Papaya
- Aceite de oliva virgen extra
- Manteca de karité
- 5.¿Cómo evitar los talones agrietados?
- 6.Cuándo acudir al médico
- 7.Conclusión
- 8.Referencias
Los talones agrietados se dan cuando la piel del talón se reseca de tal modo que aparecen grietas, las cuales pueden llegar a abrirse debido a la presión que se ejerce en los pies al caminar. Aunque no es un trastorno médico de carácter grave, resulta muy incómodo y molesto en quienes lo padecen. Y es que los talones agrietados causan dolor, e incluso sangrado e infección si no se tratan adecuadamente.
Esta afección, también conocida como queratodermia fisuraria plantar, es extremadamente frecuente: se estima que afecta aproximadamente al 20 % de la población adulta. Aunque puede presentarse a cualquier edad, es más habitual en personas mayores de 40 años y resulta más común en mujeres que en hombres.
Causas de los talones agrietados
Las causas por las que pueden aparecer grietas en los talones son muy amplias. A continuación se detallan las más frecuentes.
Calzado
El uso de un calzado incorrecto es una de las principales causas de esta condición. Es esencial optar por calzado transpirable, que permita mantener los pies sanos, secos y cómodos. Además, debe adecuarse de manera precisa a cada tipo de pie: plano, cavo, etc.
El uso habitual de sandalias abiertas, chancletas o zapatos sin contrafuerte favorece la aparición de grietas, ya que la almohadilla grasa del talón se expande lateralmente sin ningún soporte, lo que aumenta la presión y la sequedad en la zona.
Sequedad de la piel
Los talones agrietados también pueden ser resultado de que la piel de esta zona esté demasiado seca. Así, cuando se ejerce demasiada presión sobre los talones, aparecen las temidas grietas.
Es esencial hidratarse correctamente, tanto por fuera como por dentro. Los expertos recomiendan consumir entre dos y dos litros y medio de agua diarios para que el organismo funcione adecuadamente; es el mejor modo de evitar la deshidratación. Además, conviene aplicar a diario una crema hidratante específica para los pies.
Pasar horas de pie
Algunas personas se ven obligadas a pasar muchas horas de pie por cuestiones laborales, quienes tienen un mayor riesgo de sufrir esta condición. La razón es que se ejerce una gran presión sobre los talones.
Alimentación poco saludable
Otra de las causas probables de los talones agrietados tiene que ver con una alimentación poco saludable, en la que se abuse de alimentos ricos en grasas y con un valor nutricional muy pobre. Lo ideal es optar por una dieta con un alto contenido en vitaminas, minerales y ácidos grasos omega 3.
Condiciones médicas subyacentes
Diversas enfermedades y condiciones pueden favorecer la aparición de grietas en los talones:
- Diabetes mellitus: la neuropatía diabética reduce la sensibilidad en los pies y altera la sudoración, lo que provoca sequedad extrema. Además, la mala circulación dificulta la cicatrización, aumentando el riesgo de infección.
- Hipotiroidismo: la disminución de la función tiroidea reduce la actividad de las glándulas sudoríparas y sebáceas, provocando piel seca y engrosada.
- Dermatitis atópica y psoriasis: ambas enfermedades pueden afectar a la piel de los pies, provocando sequedad, engrosamiento y fisuración.
- Pie de atleta (tiña pedis): las infecciones fúngicas pueden provocar descamación y agrietamiento de la piel de los talones.
- Déficit de vitaminas: la carencia de vitaminas A, C, E y del complejo B se asocia con una piel más seca y menos elástica.
- Envejecimiento: con la edad, la piel pierde grosor, elasticidad y capacidad de retención de humedad.
Factores ambientales
Los climas secos, fríos o muy cálidos favorecen la deshidratación de la piel. La exposición prolongada al agua caliente (duchas o baños largos) también puede despojar a la piel de sus aceites naturales, paradójicamente empeorando la sequedad.
Síntomas de los talones agrietados

En la gran mayoría de los casos, las grietas en los talones no aparecen de repente. Se trata de un proceso que lleva varios días, e incluso semanas. Por lo tanto, es sencillo detectar los talones agrietados antes de que la afección vaya a más y haya un alto riesgo de sufrir una infección.
Los síntomas suelen progresar de la siguiente manera:
- Sequedad y picor en la zona. La piel de los talones se pela poco a poco y, además, tiene un color blanquecino o amarillento.
- Aparición de callosidades (hiperqueratosis). La piel se engrosa formando una capa dura alrededor del borde del talón.
- Pequeños surcos en forma vertical localizados alrededor del talón; en un inicio estos surcos son superficiales, pero si las grietas no se tratan adecuadamente pueden hacerse cada vez más profundos.
- Dolor al caminar debido a la presión ejercida sobre el talón, que puede hacer que las lesiones empeoren, generando así una mayor sensación de dolor.
- Endurecimiento de la piel debido a la pérdida de humedad.
- Sangrado y riesgo de infección cuando las grietas se abren y alcanzan la dermis. Si se observa enrojecimiento, calor, supuración o mal olor, es necesario consultar a un profesional sanitario.
Ante la más mínima señal de grietas en los talones es importante ponerle remedio. De lo contrario, dichas grietas pueden llegar a abrirse y provocar un sangrado, lo que supone un alto riesgo de infección.
Tratamiento médico de los talones agrietados
Antes de recurrir a los remedios caseros, conviene conocer las opciones de tratamiento que pueden recomendar los profesionales sanitarios:
- Cremas con urea (10-40 %): la urea es un potente humectante y queratolítico que suaviza la piel engrosada y favorece la penetración de otros ingredientes hidratantes. Cremas con urea al 20-40 % son las más recomendadas para grietas pronunciadas.
- Cremas con ácido salicílico: ayudan a eliminar las capas de piel muerta acumulada (efecto exfoliante químico).
- Apósitos líquidos o hidrocoloides: sellan las grietas, protegen de infecciones y favorecen la cicatrización.
- Antifúngicos tópicos: si la causa de las grietas es una infección fúngica, será necesario aplicar un tratamiento antifúngico específico.
- Antibióticos tópicos u orales: en caso de infección bacteriana secundaria.
En pacientes con diabetes, el cuidado de los pies debe ser especialmente riguroso. Se recomienda la revisión podológica periódica y nunca retirar callosidades sin supervisión profesional, ya que el riesgo de complicaciones graves es elevado.
Remedios caseros para los talones agrietados
Existen una serie de remedios caseros que pueden complementar el tratamiento médico. Están elaborados con ingredientes naturales y pueden resultar útiles en casos leves. No obstante, si las grietas son profundas, sangran o presentan signos de infección, es preferible consultar a un profesional.
Limón y vaselina
Este es uno de los remedios caseros que mejor funcionan para combatir los talones agrietados de un modo efectivo. Ambos ingredientes ayudan a ablandar las durezas al mismo tiempo que las reducen. Repitiendo este remedio a diario acabar con este problema es cuestión de días.
Lo primero es sumergir los talones en agua caliente con sal marina durante 20 minutos. A continuación, se secan con una toalla de algodón y se aplica una cucharada de zumo de limón y vaselina. Se cubren los pies con calcetines de algodón para que la mezcla actúe durante toda la noche. A la mañana siguiente, se aclara la zona con agua tibia.
Plátano y aguacate
El plátano y el aguacate son dos ingredientes con grandes propiedades hidratantes y nutritivas. Ayudan a suavizar la piel de la zona y a mejorar de forma notable la apariencia que tienen los talones agrietados.
Tanto la preparación como la aplicación de esta solución natural son muy sencillas. En primer lugar se pela el plátano y se corta en trozos pequeños. A continuación, se mezcla con la pulpa del aguacate y se forma una pasta con ayuda de un tenedor. Cuando esté lista, se aplica la mezcla sobre los talones agrietados y se deja actuar durante media hora. Una vez transcurrido el tiempo, se aclara con abundante agua tibia y se seca la zona con una toalla de algodón limpia, dando suaves toquecitos.
Harina de arroz

La harina de arroz es uno de los mejores ingredientes naturales para acabar con los talones agrietados. Se trata de un exfoliante orgánico que ablanda la piel de la zona, reduciendo así las durezas y mejorando su aspecto.
Para su preparación solo hay que mezclar tres cucharadas de harina de arroz con media cucharada de miel y media cucharada de vinagre de manzana. Se sumergen los pies en un recipiente con agua tibia y, a continuación, una vez secos, se aplica la pasta con suaves masajes circulares, realizando una ligera presión con las yemas de los dedos. Se deja actuar durante unos minutos y se aclara con agua tibia.
Avena y aceite de coco
Un exfoliante 100 % natural que funciona muy bien para curar los talones agrietados de manera casera. Además de suavizar la zona, la mezcla de avena y aceite de coco ayuda a mejorar su aspecto.
Los ingredientes son muy sencillos: cuatro cucharadas de avena en polvo y una cucharada de aceite de coco. Se mezclan ambos ingredientes hasta conseguir una pasta untuosa y se aplica masajeando los talones, con suaves masajes circulares. Se deja actuar durante 15 minutos y una vez transcurrido el tiempo se aclara con abundante agua tibia.
Miel
La miel es un ingrediente natural con un gran poder regenerante. Una sustancia muy recomendable para acelerar el proceso de curación tanto de heridas como de quemaduras, y que resulta de gran ayuda para combatir los talones agrietados.
El mejor momento para aplicar este remedio es justo antes de irse a dormir, por la noche. Solo hay que aplicar la miel como si fuese una crema por los talones y, a continuación, colocarse un calcetín de algodón. Se deja actuar durante media hora y se aclara con abundante agua tibia.
Papaya
La papaya es otro de los mejores ingredientes naturales para acabar con el problema de los talones agrietados. Una de las principales ventajas que ofrece es que sirve para sanar la piel y renovarla, de modo que se puede utilizar incluso si las grietas están abiertas porque repara los tejidos.
Solo hay que preparar una pasta a base de papaya y aplicarla sobre los talones perfectamente limpios. Se deja actuar durante unos minutos y se aclara con abundante agua tibia. Se recomienda repetir el proceso hasta que las grietas se hayan curado y los talones hayan mejorado su aspecto.
Aceite de oliva virgen extra
El aceite de oliva virgen extra es rico en ácidos grasos y vitamina E, lo que lo convierte en un excelente hidratante natural. Aplicar unas gotas sobre los talones antes de dormir, cubrir con calcetines de algodón y dejar actuar durante toda la noche. A la mañana siguiente, lavar los pies con agua tibia.
Manteca de karité
La manteca de karité posee propiedades emolientes y antiinflamatorias que ayudan a reparar la barrera cutánea. Se puede aplicar directamente sobre los talones limpios y secos, preferiblemente por la noche, y cubrir con calcetines para potenciar su efecto.
¿Cómo evitar los talones agrietados?

- Alimentación: uno de los mejores modos de evitar que aparezcan grietas en los talones es seguir un plan de alimentación saludable. La piel necesita elasticidad, por lo que es importante incluir en la dieta alimentos ricos en ácidos grasos como el aceite de oliva virgen extra, el aguacate o el salmón, entre otros. Las frutas y verduras también aportan vitaminas, minerales y, sobre todo, mucha agua.
- Calzado: tal y como hemos señalado, una de las principales causas de este problema tiene que ver con el uso de un calzado incorrecto. Es importante escoger adecuadamente el número y, a la hora de caminar durante mucho tiempo o permanecer largas horas de pie, mejor evitar el calzado abierto.
- Cuidado diario: las grietas en los talones hacen acto de aparición cuando la piel de la zona está demasiado seca, por lo que es esencial cuidar a diario los pies, prestando especial atención a su correcta hidratación.
- Exfoliación: en los talones también se acumulan células muertas y toxinas que impiden a la piel respirar adecuadamente. Es por ello que se recomienda realizar una exfoliación de los pies al menos una vez por semana. En primer lugar se sumergen en un recipiente con agua tibia y sal marina. A continuación, una vez estén limpios y sobre la piel húmeda, se pasa la piedra pómez para evitar el desarrollo de durezas.
- Obesidad: son las personas que sufren obesidad quienes tienen un mayor riesgo de sufrir este problema ya que existe una mayor presión sobre los talones. Así, se recomienda seguir una dieta saludable y equilibrada, baja en grasas.
- Hidratación constante: aplicar una crema hidratante con urea o glicerina inmediatamente después del baño, cuando la piel aún está ligeramente húmeda, maximiza la absorción y la retención de humedad.
- Calcetines de algodón: utilizar calcetines de fibras naturales ayuda a mantener la humedad de la piel y protege los talones de la fricción con el calzado.
- Evitar duchas excesivamente calientes: el agua muy caliente elimina los aceites naturales de la piel. Es preferible utilizar agua templada y limitar la duración de las duchas a 10-15 minutos.
Cuándo acudir al médico
Es recomendable consultar a un profesional sanitario (podólogo o dermatólogo) en los siguientes casos:
- Las grietas son profundas, sangran o presentan signos de infección (enrojecimiento, calor, pus o mal olor).
- Los talones agrietados no mejoran tras dos semanas de cuidados domiciliarios.
- Se padece diabetes, enfermedad vascular periférica o inmunodepresión, ya que en estos pacientes las heridas en los pies pueden complicarse gravemente.
- Se sospecha una infección fúngica (descamación, picor, enrojecimiento entre los dedos).
- Las grietas están asociadas a una enfermedad cutánea como psoriasis o dermatitis.
Conclusión
Los talones agrietados son una afección común que, con los cuidados adecuados, se puede prevenir y tratar eficazmente. La clave reside en mantener una hidratación constante, utilizar un calzado apropiado y seguir una alimentación equilibrada. En casos persistentes o cuando existen enfermedades de base, es fundamental contar con la orientación de un profesional sanitario para evitar complicaciones.
Referencias
- MedlinePlus. Cuidado de los pies. medlineplus.gov
- Colegio Oficial de Podólogos. Recomendaciones para el cuidado del pie. icopcv.org
- American Academy of Dermatology. Dry skin relief. aad.org
- Parker J, et al. Heel fissures: epidemiology and management. Australas J Dermatol. 2019;60(4):276-282.

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.