Parálisis cerebral
Tabla de contenidos
- 1.Causas de la parálisis cerebral
- Causas prenatales (antes del nacimiento)
- Causas perinatales (durante el parto)
- Causas postnatales (después del nacimiento)
- 2.Síntomas de la parálisis cerebral
- Síntomas motores principales
- Síntomas asociados
- Clasificación por nivel funcional
- 3.Tipos de parálisis cerebral
- Parálisis cerebral espástica
- Parálisis cerebral discinética (o disquinética)
- Parálisis cerebral atáxica
- Parálisis cerebral mixta
- 4.Diagnóstico
- 5.Tratamientos
- Fisioterapia
- Terapia ocupacional
- Logopedia
- Intervención psicológica
- Tratamiento farmacológico
- Tratamiento quirúrgico
- Órtesis y ayudas técnicas
- 6.Pronóstico y esperanza de vida
- 7.Cuándo consultar con un especialista
- 8.Referencias
La parálisis cerebral es un conjunto de trastornos neurológicos permanentes que afectan al movimiento, la postura, el equilibrio y el tono muscular. Se trata del trastorno motor más frecuente en la infancia, con una prevalencia de aproximadamente 2-3 casos por cada 1.000 nacidos vivos en los países desarrollados.
Toda parálisis cerebral está asociada a una lesión o alteración en el cerebro en desarrollo, que puede producirse antes, durante o poco después del nacimiento. Es importante destacar que se trata de una lesión no progresiva, es decir, el daño cerebral no empeora con el tiempo, aunque las manifestaciones clínicas pueden evolucionar a medida que el niño crece.
La parálisis cerebral se debe a diferentes lesiones cerebrales que afectan al área del cerebro que controla la capacidad de mover los músculos. La misma puede ocurrir cuando la parte del cerebro lesionada no se desarrolla como debería o se encuentra dañada desde el nacimiento.
Debido a daños en ciertas partes del cerebro, los movimientos voluntarios o involuntarios pueden verse afectados. Además de las alteraciones motoras, con frecuencia se asocian trastornos sensoriales, cognitivos, de comunicación, de percepción, de conducta y/o epilepsia.
Este tipo de parálisis no afecta necesariamente a la inteligencia o capacidad cognitiva. De hecho, muchas personas con parálisis cerebral tienen una inteligencia normal o incluso superior a la media. No empeora con la edad, e incluso en algunas personas los síntomas tienden a mejorar con el transcurso del tiempo gracias a la neuroplasticidad cerebral y a la rehabilitación.
Causas de la parálisis cerebral
Las causas de la parálisis cerebral pueden ser variadas y se clasifican según el momento en que se produce la lesión cerebral.
Causas prenatales (antes del nacimiento)
Son las más frecuentes y representan aproximadamente el 70-80 % de los casos:
- Infecciones maternas durante el embarazo: toxoplasmosis, rubéola, citomegalovirus, herpes (infecciones TORCH).
- Accidentes cerebrovasculares fetales: ictus hemorrágico o isquémico en el feto.
- Malformaciones cerebrales debidas a alteraciones en la migración neuronal o en la formación de las estructuras cerebrales.
- Anomalías genéticas y cromosómicas.
- Exposición a tóxicos: consumo de alcohol, drogas o determinados medicamentos durante el embarazo.
- Insuficiencia placentaria que compromete el aporte de oxígeno y nutrientes al feto.
- Incompatibilidad Rh o hiperbilirrubinemia grave (kernicterus).
Causas perinatales (durante el parto)
Representan aproximadamente un 10-20 % de los casos:
- Asfixia perinatal: falta de oxígeno durante el parto (encefalopatía hipóxico-isquémica).
- Prematuridad: los bebés prematuros (especialmente los nacidos antes de la semana 32) tienen un riesgo significativamente mayor de leucomalacia periventricular y hemorragia intraventricular.
- Bajo peso al nacer (menos de 1.500 g).
- Parto instrumentado complicado o traumatismo obstétrico.
Causas postnatales (después del nacimiento)
Representan aproximadamente un 5-10 % de los casos y ocurren en los primeros años de vida:
- Derrame cerebral (ictus infantil).
- Daños cerebrales causados por traumatismos craneoencefálicos (accidentes, maltrato).
- Infecciones del sistema nervioso central: meningitis, encefalitis.
- Convulsiones cerebrales prolongadas durante la primera infancia.
- Asfixia accidental (ahogamiento, atragantamiento).
- Bajo nivel de flujo sanguíneo a órganos importantes.
Es importante señalar que en un porcentaje significativo de casos (hasta un 30-40 %), no se logra identificar una causa concreta.
Síntomas de la parálisis cerebral

Los síntomas de la parálisis cerebral son muy variables en tipo y gravedad, dependiendo de la localización y extensión de la lesión cerebral. Los signos suelen manifestarse durante los primeros dos o tres años de vida y pueden incluir:
Síntomas motores principales
- Tono muscular anormal (aumentado, disminuido o fluctuante).
- Control muscular deficiente y movimientos involuntarios.
- Retrasos en el logro de hitos del desarrollo: por ejemplo, no mantenerse sentado a los 8 meses o no caminar a los 18 meses.
- Espasmos musculares o sensación de rigidez.
- Preferencia marcada hacia un lado del cuerpo (uso predominante de una mano antes de los 12 meses).
- Mala coordinación y equilibrio (ataxia).
- Movimientos involuntarios, espasmódicos, torpes o incontrolados.
- Temblores musculares.
- Dificultad para la motricidad fina (agarrar objetos, escribir).
Síntomas asociados
Además de las alteraciones motoras, las personas con parálisis cerebral pueden presentar:
- Problemas de audición y visión: estrabismo, déficit visual cortical, hipoacusia.
- Dificultades del habla y la comunicación (disartria).
- Dificultades para la alimentación: problemas de succión, deglución o masticación.
- Epilepsia: presente en un 25-45 % de los casos.
- Discapacidad intelectual: en aproximadamente un 30-50 % de los casos, aunque muchos tienen inteligencia normal.
- Problemas de comportamiento y emocionales.
- Dolor crónico: frecuente y a menudo infradiagnosticado.
- Alteraciones ortopédicas: luxación de cadera, escoliosis, contracturas articulares.
- Problemas urinarios e intestinales.
- Babeo excesivo (sialorrea).
Clasificación por nivel funcional
El Sistema de Clasificación de la Función Motora Gruesa (GMFCS) permite clasificar la parálisis cerebral en cinco niveles según la capacidad funcional:
- Nivel I: camina sin limitaciones.
- Nivel II: camina con limitaciones.
- Nivel III: camina con dispositivos de ayuda (andador, muletas).
- Nivel IV: movilidad autónoma limitada, puede usar silla de ruedas motorizada.
- Nivel V: transportado en silla de ruedas, control cefálico y postural muy limitado.
Tipos de parálisis cerebral
Parálisis cerebral espástica
Es la forma más frecuente, representando aproximadamente el 70-80 % de todos los casos. La parálisis cerebral espástica implica un aumento en el tono muscular (hipertonía). Los músculos se contraen haciendo a los miembros más rígidos y resistentes a la flexión y extensión.
Según la distribución corporal afectada, se distinguen:
- Hemiplejia espástica: afecta a un lado del cuerpo (brazo y pierna del mismo lado).
- Diplejia espástica: afecta predominantemente a las extremidades inferiores, con menor afectación de las superiores. Es la forma más frecuente en prematuros.
- Tetraplejia espástica: afecta a las cuatro extremidades. Es la forma más grave y se asocia frecuentemente a discapacidad intelectual y epilepsia.
Parálisis cerebral discinética (o disquinética)
Representa aproximadamente el 10-15 % de los casos. La parálisis cerebral discinética se produce cuando los ganglios basales cerebrales se encuentran dañados.
Los ganglios basales están situados en la base del prosencéfalo y son los encargados de controlar el aprendizaje, el movimiento ocular, los movimientos voluntarios, las emociones y la cognición. Se caracteriza por movimientos involuntarios e incontrolados que pueden ser:
- Atetósicos: movimientos lentos, sinuosos y continuos.
- Coreicos: movimientos bruscos, rápidos e impredecibles.
- Distónicos: contracciones mantenidas que provocan posturas anómalas.
Parálisis cerebral atáxica
Este tipo de parálisis cerebral es el menos frecuente (aproximadamente un 5-10 % de los casos). Se produce por una lesión en el cerebelo y se caracteriza por un tono muscular bajo (hipotonía) y dificultades en la coordinación y el equilibrio. Los movimientos son imprecisos y presentan temblor intencional (que aparece al intentar realizar una acción concreta).
Puede ser causada por: lesiones cerebelosas, lesiones cerebrales prenatales o en el nacimiento, anomalías genéticas o factores ambientales.
Parálisis cerebral mixta
La parálisis cerebral mixta se produce cuando existe un daño en varias estructuras cerebrales simultáneamente. Quienes padecen más de un tipo de trastorno del tono muscular y del movimiento son diagnosticados con parálisis cerebral mixta. La combinación más frecuente es la espástica-discinética.
Diagnóstico
El diagnóstico de la parálisis cerebral es fundamentalmente clínico y se basa en la observación del desarrollo motor del niño. No existe una prueba única que confirme el diagnóstico, pero se utilizan diversas herramientas:
- Historia clínica detallada: antecedentes del embarazo, parto y período neonatal.
- Exploración neurológica completa: valoración del tono muscular, reflejos, postura y movimiento.
- Escalas de desarrollo: para detectar retrasos en los hitos motores.
- Resonancia magnética (RM) cerebral: es la prueba de neuroimagen de elección, que permite identificar la lesión cerebral subyacente en la mayoría de los casos.
- Electroencefalograma (EEG): especialmente importante si se sospecha epilepsia asociada.
- Estudios genéticos: para descartar enfermedades genéticas que puedan simular una parálisis cerebral.
- Valoración multidisciplinar: oftalmológica, audiológica, psicológica, logopédica.
El diagnóstico definitivo suele establecerse entre los 12 y los 24 meses de edad, aunque en los casos más leves puede retrasarse hasta los 4-5 años. Actualmente se trabaja en el diagnóstico precoz (antes de los 6 meses) mediante herramientas como la evaluación de los movimientos generales de Prechtl y la RM cerebral neonatal.
Tratamientos

La parálisis cerebral no tiene una cura definitiva, pero existen múltiples tratamientos que pueden mejorar significativamente la calidad de vida y la funcionalidad de las personas afectadas. El abordaje debe ser multidisciplinar e individualizado.
Fisioterapia
La terapia física o fisioterapia es el pilar fundamental en el tratamiento de la parálisis cerebral. Ayuda a mejorar las habilidades motoras, prevenir contracturas, mantener la flexibilidad y fortalecer la musculatura. Se utilizan diversos enfoques como el método Bobath, Vojta, la terapia acuática o la hipoterapia.
La fisioterapia es sumamente beneficiosa, ya que se implementan ejercicios de fuerza y flexibilidad, acompañados por técnicas especializadas que logran una mejora notable en la movilidad y previenen futuros problemas musculoesqueléticos.
Terapia ocupacional
La terapia ocupacional se centra en mejorar la autonomía funcional del paciente en las actividades de la vida diaria: vestirse, comer, escribir, jugar. También incluye la adaptación del entorno y la prescripción de ayudas técnicas.
Logopedia
La terapia del habla y el lenguaje ayuda a controlar los músculos y articulaciones orofaciales. Es de gran ayuda para los niños con problemas de habla (disartria), deglución o comunicación, y suele iniciarse de forma precoz. En algunos casos se recurren a sistemas alternativos y aumentativos de comunicación (SAAC) cuando el habla no es funcional.
Intervención psicológica
La terapia cognitivo-conductual y otras intervenciones psicológicas brindan herramientas al niño y a su familia para afrontar los retos emocionales y conductuales asociados a la parálisis cerebral. Se trabajan aspectos como la autoestima, las habilidades sociales y la adaptación.
Tratamiento farmacológico
- Fármacos antiespasmódicos (relajantes musculares): como el baclofeno oral o intratecal (mediante bomba de baclofeno), el diazepam o el dantroleno. Ayudan a reducir la espasticidad y los espasmos musculares.
- Toxina botulínica (bótox): se inyecta en músculos específicos para reducir la espasticidad de forma localizada. Es uno de los tratamientos más eficaces y su efecto dura aproximadamente 3-6 meses.
- Anticonvulsivos: para prevenir y controlar las crisis epilépticas asociadas.
- Medicación para el dolor: especialmente importante dado que el dolor crónico es frecuente.
Tratamiento quirúrgico
- Cirugía ortopédica: para corregir contracturas, luxaciones de cadera, escoliosis o deformidades de los pies.
- Rizotomía dorsal selectiva: sección quirúrgica de raíces nerviosas seleccionadas para reducir la espasticidad de forma permanente en las extremidades inferiores.
- Neurocirugía: implantación de bombas de baclofeno intratecal o estimulación cerebral profunda en casos seleccionados.
Órtesis y ayudas técnicas
Los dispositivos ortésicos (férulas, corsés, ortesis de tobillo-pie), las sillas de ruedas adaptadas, los andadores y otros dispositivos de asistencia son fundamentales para mejorar la movilidad, la postura y la independencia funcional.
Pronóstico y esperanza de vida
El pronóstico de la parálisis cerebral es muy variable y depende del tipo y la gravedad de la lesión. Muchas personas con formas leves llevan vidas plenamente independientes, estudian, trabajan y forman familias.
La esperanza de vida ha mejorado notablemente gracias a los avances en la atención médica. La mayoría de las personas con parálisis cerebral leve o moderada tienen una esperanza de vida cercana a la de la población general. En las formas más graves, las complicaciones respiratorias, nutricionales e infecciosas pueden reducir la esperanza de vida.
Cuándo consultar con un especialista
Se debe consultar con el pediatra o neuropediatra si se observa:
- Retraso en la adquisición de hitos motores (no sostiene la cabeza a los 4 meses, no se sienta a los 9 meses, no camina a los 18 meses).
- Rigidez o flacidez excesiva en brazos o piernas.
- Uso preferente de una mano antes de los 12 meses de edad.
- Movimientos anormales o asimetrías corporales.
- Dificultades para alimentarse, succionar o tragar.
- Cualquier preocupación sobre el desarrollo del niño.
El diagnóstico y la intervención precoz son fundamentales para optimizar los resultados a largo plazo.
Referencias
- Rosenbaum, P., et al. (2007). A report: the definition and classification of cerebral palsy. Developmental Medicine & Child Neurology, 49(s109), 8-14. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17370477/
- Novak, I., et al. (2017). Early, accurate diagnosis and early intervention in cerebral palsy. JAMA Pediatrics, 171(9), 897-907. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28715518/
- MedlinePlus. Parálisis cerebral. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. https://medlineplus.gov/spanish/cerebralpalsy.html
- Confederación ASPACE. Parálisis cerebral. https://aspace.org/
- Surveillance of Cerebral Palsy in Europe (SCPE). https://eu-rd-platform.jrc.ec.europa.eu/scpe/

Escrito por
Melissa BacigalupiEditora jefe
Máster en Salud Pública
University of South Florida
Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.