Beneficios del té rojo: cuáles son y cuándo evitar su consumo

· Actualizado: Nutrición
Beneficios del té rojo: cuáles son y cuándo evitar su consumo
Tabla de contenidos

Aunque mucho se habla del té verde por ser una de las variedades más populares, no hay que pasar por alto que los beneficios del té rojo han despertado un interés creciente en todo el mundo. Esta bebida, muy conocida en China desde hace siglos, ha sido objeto de numerosos estudios que han permitido a la medicina occidental reconocer varias de sus propiedades.

El té rojo destaca por su aporte a la salud cardiovascular, ya que contribuye a proteger el corazón y a prevenir distintas enfermedades cardíacas. Además, su alto contenido en antioxidantes ayuda a mantener fortalecido el sistema inmunitario.

Qué es el té rojo

El té rojo, también conocido como Pu-erh o Pu’er, es una bebida originaria de China, más concretamente de la provincia de Yunnan. En esta provincia existe una región llamada Pu’er, de la cual deriva su nombre. China sigue siendo el mayor productor mundial de este té.

Se obtiene a partir de las hojas de la planta Camellia sinensis, pero a diferencia de otros tés se utilizan hojas procedentes de árboles de mayor edad. Otra particularidad es que no se emplean las hojas tiernas, sino exclusivamente las hojas maduras, que se distinguen por su mayor tamaño y por la presencia de pequeños pelos en su superficie.

Nota importante: en España, el término “té rojo” se emplea habitualmente para referirse al Pu-erh (Camellia sinensis fermentado). No debe confundirse con el rooibos (Aspalathus linearis), una infusión sudafricana sin cafeína que en algunos países también recibe el nombre de “té rojo”. Son plantas completamente distintas con propiedades diferentes.

Té rojo

La recolección de este té se remonta a siglos atrás y forma parte de la cultura oriental china. En el pasado era consumido únicamente por la nobleza china, mientras que en la actualidad es accesible para cualquier persona, incluidos los consumidores occidentales. Su creciente popularidad se atribuye precisamente a los beneficios del té rojo.

A diferencia de la mayoría de los tés, cuyas hojas se recolectan y se secan para su consumo directo, el té rojo atraviesa un proceso de fermentación microbiana (también llamada postfermentación). Una vez recolectadas, las hojas se colocan en barricas de bambú donde se fermentan durante al menos dos años, aunque en algunos casos el proceso puede prolongarse hasta 60 años.

La manera en que se almacena permite que adquiera su característico color rojizo. Las hojas deben mantenerse a una temperatura de entre 20 y 30 grados, con una ventilación adecuada. Todos estos factores provocan cambios físicos y bioquímicos que confieren al té una amplia variedad de compuestos bioactivos favorables para la salud.

Comercialización

Una vez culminado el proceso de fermentación, se procede a extraer las hojas de las barricas para preparar las distintas presentaciones comerciales:

  • Hojas sueltas: es la presentación más habitual. Las hojas se someten a una fermentación más corta, lo que ha permitido que puedan adquirirse también en forma de bolsitas de té.
  • Hojas comprimidas: se presentan en tortas o discos que deben deshacerse a medida que se desea preparar la infusión. Se considera que esta presentación conserva mejor las propiedades de la planta.

Propiedades del té rojo

Las razones de su creciente popularidad no se limitan a sus propiedades; muchos consumidores disfrutan también de su agradable sabor, que destaca por ser intenso con notas terrosas y ligeramente dulces.

El té rojo ha sido valorado por favorecer la salud cardiovascular. Sus principales componentes activos incluyen:

  • Antioxidantes: sustancias que se encargan de combatir los radicales libres. De esta forma se logra proteger a las células del estrés oxidativo, responsable del envejecimiento prematuro y de otras afecciones. Destacan especialmente los flavonoides, los polifenoles y las teabrowninas (pigmentos propios de la fermentación del Pu-erh).
  • Compuestos digestivos: contiene taninos y teofilina, sustancias que favorecen la producción de jugos gástricos y bilis, lo que facilita la digestión de alimentos y grasas.
  • Vitaminas y minerales: diversos estudios han identificado un contenido apreciable de vitaminas del grupo B, vitamina C, flúor, potasio, magnesio, selenio y zinc, nutrientes implicados en el correcto funcionamiento del sistema inmunitario.
  • Cafeína y teofilina: el té rojo contiene cafeína (entre 30 y 70 mg por taza aproximadamente, según la preparación), lo que le confiere un efecto estimulante. La combinación de cafeína y teofilina puede contribuir a acelerar ligeramente el metabolismo basal.

Beneficios del té rojo

Los beneficios del té rojo abarcan distintos ámbitos de la salud. A continuación se detallan los más estudiados, indicando el grado de evidencia disponible.

Fortalece el sistema inmunitario

Es una bebida nutritiva, con un contenido relevante de vitaminas, minerales y antioxidantes. Esta combinación favorece el funcionamiento del sistema inmunitario, lo que ayuda al organismo a defenderse frente a virus, bacterias y otros patógenos. No obstante, la evidencia procede principalmente de estudios in vitro y en modelos animales, por lo que se necesitan más ensayos clínicos en humanos.

Contribuye a regular el colesterol

Varios estudios clínicos sugieren que el consumo regular de té Pu-erh puede ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL (el denominado “colesterol malo”). Se cree que los compuestos derivados de la fermentación microbiana inhiben parcialmente la síntesis hepática de colesterol. No obstante, los efectos son modestos y no sustituyen al tratamiento farmacológico cuando este es necesario.

Beneficios del té rojo

Puede ayudar en el control de peso

Por sí solo, el té rojo no produce una pérdida de peso significativa. Algunos estudios preliminares indican que puede favorecer la oxidación de grasas, pero siempre debe acompañarse de una dieta equilibrada y actividad física regular. Es recomendable contar con el asesoramiento de un profesional de la nutrición que diseñe un plan personalizado.

Favorece la digestión

En la tradición china se recomienda consumir esta bebida tras una comida copiosa. El té rojo ayuda a equilibrar la microbiota intestinal gracias a los compuestos generados durante la fermentación, lo que a su vez facilita la digestión y reduce molestias gastrointestinales.

Alivia la retención de líquidos

Gracias a su contenido en cafeína y teofilina, el té rojo posee un efecto diurético suave que favorece la producción de orina y la eliminación de líquidos y toxinas del organismo.

Favorece la salud cardiovascular

Su contenido en antioxidantes contribuye a proteger el corazón y los vasos sanguíneos frente al daño oxidativo. Combinado con su posible efecto sobre los niveles de colesterol y triglicéridos, el consumo habitual de té rojo se asocia a un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, según estudios observacionales realizados en poblaciones asiáticas.

Consumir té rojo

Mejora la concentración y el estado de alerta

El té rojo favorece el flujo sanguíneo cerebral y, gracias a su contenido en cafeína, puede mejorar la capacidad de concentración y el estado de alerta. A diferencia del café, la liberación de cafeína del té es más gradual, lo que produce un efecto estimulante más sostenido y con menos picos de nerviosismo.

Proporciona un aporte moderado de energía

La cafeína presente en el té rojo ofrece un efecto energizante más suave que el del café. Para quienes buscan una alternativa estimulante con menos cafeína, el Pu-erh constituye una opción interesante. Conviene recordar que no está libre de cafeína, por lo que no es adecuado para personas sensibles a esta sustancia.

Contraindicaciones

A pesar de que se reconocen los beneficios del té rojo, existen situaciones en las que su consumo está desaconsejado o debe limitarse:

  • Hipertensión arterial: al contener cafeína, se desaconseja en personas con tensión arterial elevada no controlada, salvo indicación médica.
  • Embarazo y lactancia: se recomienda limitar el consumo de cafeína durante estas etapas. Conviene consultar con el profesional sanitario antes de incluir el té rojo en la dieta.
  • Trastornos del sueño: no debe consumirse en las horas previas al descanso nocturno, ya que puede interferir con el sueño y favorecer el insomnio.
  • Ansiedad y nerviosismo: la cafeína puede agravar cuadros de ansiedad o estrés. En estos casos conviene valorar infusiones sin cafeína, como el rooibos o la manzanilla.
  • Interacciones farmacológicas: el té rojo puede interactuar con ciertos medicamentos (anticoagulantes, antihipertensivos, entre otros). Es importante informar al médico sobre su consumo habitual.
  • Anemia ferropénica: los taninos del té pueden reducir la absorción de hierro no hemo, por lo que se recomienda no tomarlo junto a las comidas principales en personas con déficit de hierro.

Al tener pocos efectos secundarios relevantes, se considera una opción segura siempre que se consuma de forma moderada (2-3 tazas al día como máximo). Como cualquier otra sustancia, su consumo excesivo puede desencadenar efectos adversos.

Cómo preparar el té rojo correctamente

Para obtener el máximo beneficio del té rojo Pu-erh, se recomienda seguir estos pasos:

  1. Calentar el agua a una temperatura de entre 90 y 100 grados (justo antes de que hierva).
  2. Lavar las hojas con un primer vertido de agua caliente que se desecha tras unos segundos. Este paso elimina impurezas propias de la fermentación.
  3. Infusionar durante 3 a 5 minutos, según la intensidad deseada.
  4. Las hojas de Pu-erh de calidad pueden reinfusionarse varias veces, obteniéndose matices de sabor distintos en cada infusión.

Referencias

  1. Huang, F., et al. (2019). “Theabrownin from Pu-erh tea attenuates hypercholesterolemia via modulation of gut microbiota and bile acid metabolism.” Nature Communications, 10(1), 4971.
  2. Zhao, L., et al. (2014). “Long-term consumption of Pu-erh tea and its effects on body weight and serum lipids: a randomized controlled trial.” Nutrition Research, 34(12), 1016-1024.
  3. Kuo, K. L., et al. (2005). “Comparative studies on the hypolipidemic and growth suppressive effects of oolong, black, Pu-erh, and green tea leaves in rats.” Journal of Agricultural and Food Chemistry, 53(2), 480-489.
  4. Hou, Y., et al. (2009). “Pu-erh tea aqueous extracts lower atherosclerotic risk factors in a systemic manner.” European Journal of Clinical Nutrition, 63(1), 48-56.
  5. Cao, Z. H., et al. (2011). “Effects of Pu-erh tea on body fat and lipid profiles.” Phytotherapy Research, 25(2), 234-238.
  6. Zheng, X., et al. (2020). “Pu-erh tea: a review of chemical composition, processing, and health benefits.” Food Science and Human Wellness, 9(4), 304-312.
  7. Jeng, K. C., et al. (2007). “Effect of microbial fermentation on content of statin, GABA, and polyphenols in Pu-erh tea.” Journal of Agricultural and Food Chemistry, 55(21), 8787-8792.
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

Artículos relacionados