Sentido de la vida

¿Cuál es el sentido de vivir? El sentido de la vida es una cuestión filosófica que seguramente te hayas puesto a pensar más de una vez.

“Aprende a vivir bien, y sabrás morir bien”, con estas palabras Confucio nos dio una clave sobre el sentido que la vida tiene. Morir es parte del proceso en un mundo efímero de continuo cambio, donde lo único que importa es cómo hayamos aprendido a vivir.

Encontrar un sentido a nuestras vidas, es algo que tarde o temprano a todas las personas se nos acaba pasando por la mente. Muchos sabios han intentado dar una respuesta, y a lo largo de la historia siempre ha sido un tema recurrente.

Como seres humanos poseemos la suficiente inteligencia como para plantearnos ciertas cuestiones acerca de nuestra existencia. Constantemente, y sobre todo en momentos difíciles, nos hacemos preguntas como: ¿qué sentido tiene la vida? ¿cuál es mi propósito en la vida? ¿para qué quiero vivir? Son cuestiones verdaderamente profundas que no tienen una respuesta única, ya que para cada persona hay unas determinadas respuestas, que pueden ir cambiando a lo largo de su experiencia y vivencias.

Pero objetivamente, en términos generales, ¿cuáles son las cosas que realmente pueden dar sentido a nuestras vidas? Sabemos que nuestras vidas tienen sentido cuando tenemos unos objetivos, cuando hallamos satisfacción en los pequeños actos cotidianos, y cuando estamos lo suficiente contentos con nuestras vidas como para centrarnos solo en dar amor, sin importar lo que estamos recibiendo… Muchos autores, filósofos, profetas y psicólogos han intentado dar respuestas al sentido de la vida. Veamos a continuación algunas de las actitudes en las que coinciden la mayoría de ellos, que sirven para encontrar nuestro camino y dar un sentido a nuestra existencia.

¿Por qué necesitamos encontrar un sentido a nuestras vidas?

Intentar dar un sentido a nuestras vidas es algo característico de los seres humanos. Necesitamos encontrar un para qué de nuestra existencia, para poder entenderla y comprenderla. Muchas veces para tener una razón por la que vivir, hallar un sentido que nos haga querer seguir adelante a pesar de las dificultades, a pesar de las injusticias y los infortunios, a pesar de la enfermedad y las miserias humanas.

Publicidad

Todas las personas emprendemos un camino diferente desde que nacemos, y a través de nuestras decisiones vamos alterando ese camino que nos va llevando a vivir múltiples experiencias de todo tipo, únicas, en las que aprendemos a convivir con nuestras emociones, sentimientos y vulnerabilidades. Los errores son uno de los procesos que más nos cuesta aceptar y que, sin embargo, más nos ayudan a avanzar.

Muchas veces vivimos sin más, no nos cuestionamos hacia dónde vamos y para qué, simplemente ponemos el modo automático y nos dedicamos a seguir la corriente del contexto en el que nos desenvolvemos. Llega un momento en el que la tristeza, la pérdida y la desilusión, nos hace plantearnos cómo estamos viviendo – ¿Es esta la vida que quiero llevar? ¿Realmente soy feliz con la vida que tengo? Es a través de estas situaciones, en las que experimentamos dolor y sufrimiento, cuando comenzamos a intentar dar un sentido a nuestras vidas…

Necesitamos esas respuestas que nos ayuden a saber por qué vivimos, para qué estamos en este mundo y cuál es nuestro propósito. Necesitamos asimilar estas cuestiones para dar un sentido a lo que hacemos y para darle un impulso a nuestra motivación y fuerza de voluntad. Cuando todo carece de sentido, nuestras vidas se encuentran vacías y sin fuerza para seguir manteniendo ilusiones y esperanzas. Nos encontramos paralizados, desorientados; siendo los espectadores en vez de los protagonistas de nuestra propia vida. En ese punto exacto es cuando se vuelve totalmente imprescindible dar un sentido a nuestro camino.

Reflexiones que nos ayudan a conocer el sentido de la vida

El sentido de la vida según Elisabeth Kübler-Ross

“En lo más profundo, todos sabemos que hay alguien que estamos destinados a ser. Y podemos sentir cuándo nos vamos convirtiendo en ese alguien. Lo contrario también es verdad: sabemos cuando algo no encaja y no somos la persona que estábamos destinados a ser.

Consciente o inconscientemente, todos buscamos respuestas, intentando aprender las lecciones de la vida. Andamos a tientas por miedo y culpa. Vamos en busca de sentido, amor y poder. Tratamos de comprender el miedo, la pérdida, el tiempo. Tratamos de descubrir quiénes somos y cómo podemos llegar a ser realmente.”

“No tendrás otra vida como ésta. Nunca volverás a desempeñar este papel y experimentar esta vida tal como se te ha dado. Nunca volverás a experimentar el mundo como en esta vida, en esta serie de circunstancias concretas, con estos padres, hijos y familiares. Nunca tendrás los mismos amigos otra vez. Nunca experimentarás de nuevo la tierra en este tiempo con todas sus maravillas. No esperes para echar una última mirada al océano, al cielo, las estrellas o a un ser querido. Ve a verlo ahora”.

El sentido de la vida según Erich Fromm

“No es rico el que tiene mucho, sino el que da mucho. Sin embargo, la esfera más importante del dar no es la de las cosas materiales, sino el dominio de lo específicamente humano. ¿Qué le da una persona a otra? Da de sí misma, de lo más precioso que tiene, de su propia vida. Ello no significa que sacrifica su vida por la otra, sino que da lo que está vivo en él: da de su alegría, de su interés, de su comprensión, de su conocimiento, de su humor, de su tristeza…”.

El sentido de la vida para Krishnamurti

“Las religiones han tratado de brindarnos el significado de la vida ‑es decir, las religiones organizadas con su propaganda y sus rituales-. Pero, a pesar de dos mil o diez mil años, el hombre ha afirmado meramente ciertos principios, ciertos ideales, ciertas conclusiones, todo ello verbal, superficial, carente de realidad. Pienso, pues, que se torna muy importante descubrir un significado por nosotros mismos, si es que somos del todo serios ‑y uno tiene que ser serio, de lo contrario no vive en absoluto verdaderamente, lo cual no implica que uno jamás ría o sonría-, serios en el sentido de un compromiso cabal con toda la cuestión del vivir. Por lo tanto, al preguntarnos cuál es el significado de la vida, nos enfrentamos al hecho de que nuestro cerebro está preso en una rutina, preso en el hábito, en la tradición, en el condicionamiento de nuestra educación, y así, cultivando sólo el conocimiento, la información, se vuelve cada vez más mecánico.”

También te puede interesar:  Imágenes mentales e imágenes hipnagógicas

El sentido de la vida según Viktor Frankl

Para el psiquiatra Viktor Frankl, que estuvo en los campos de concentración nazi y experimentó la importancia que tenía dar un sentido a seguir viviendo, a pesar de estar bajo circunstancias atroces e inhumanas. Fue totalmente necesario no solo hallar su propio sentido sino animar a los demás a que lo encontrasen. Fue así como creó la logoterapia, una terapia basada fundamentalmente en el pilar básico de encontrar un sentido por el cual vivir. Para Frankl la vida plena ha de tener un significado, y esta es una de las misiones más importantes con las que se encuentra el ser humano.

Para Viktor Frank, tenemos que tener en cuenta tres grandes fuentes fundamentales de significado:

  • Amar cuidando a una persona querida.
  • Cultivar la fuerza y el coraje para cuando se presenten tiempos difíciles.
  • Trabajar y dedicarle nuestro tiempo a algo que realmente nos merezca la pena.

¿Tiene realmente algún sentido la vida?. La respuesta se encuentra en el sentido que cada cuál quiera ofrecer a su existencia. Podemos apoyarnos en las reflexiones que dan otras personas, aunque será a través de nuestro despertar interno como consigamos ofrecer nuestras propias respuestas…

Actitudes y claves prácticas para encontrar sentido a la vida

Sentido de vivir

Muchas veces necesitamos de un guía, de una inspiración que nos haga reflexionar y profundizar en nuestro mundo interior. Encontramos ciertos impulsos con frases de este tipo:

“Quien tiene algo por qué vivir, es capaz de soportar cualquier cómo.” Friedrich Nietzsche

“Ser lo que somos y convertimos en lo que somos capaces de ser es la única finalidad de la vida.” Robert Louis Stevenson

“Si el hombre no ha descubierto nada por lo que morir, no es digno de vivir.” Martin Luther King

¿A qué nos referimos cuando hablamos de actitud ante la vida? La actitud interior es aquella que está relacionada con la espiritualidad, por ende tiene un mayor significado para explicar nuestra existencia. Significa encontrarse más allá de las limitaciones físicas o materiales, de dar un significado a pesar de las circunstancias.

Algunas de las claves prácticas que necesitamos para vivir una vida con sentido van enfocadas a la propia actitud ante la vida. Es necesario que cultives estas actitudes que te vamos a detallar si lo que quieres es vivir con plenitud.

Conoce tu para qué

Tu para qué tiene incluso más sentido que tu por qué, el para qué te ayuda a considerar todas las cuestiones que te llevan a hacer lo que haces. A profundizar en tus acciones y a saber qué sentido tiene cada una de ellas. Analizando tu para qué te encuentras con tus principales motivaciones, las principales cuestiones básicas de lo que quieres, lo que necesitas y hacia dónde quieres dirigirte con tus acciones.

Acepta tus emociones

Las emociones que experimentas forman parte de ti, ellas te guiarán en todo tu camino, si estás atento a ellas, cuándo se producen y cómo se generan, lograrás un autoconocimiento que te lleve a obtener una mayor sabiduría. Que en definitiva es el conocimiento profundo hacia sí mismo. No luches contra tus emociones, alíate con ellas y aprende a comprenderte.

Vive con sentido

Le damos sentido a la vida cuando vamos respondiendo cada una de las preguntas que esta nos va planteando a través de las experiencias. Todo por lo que pasamos tiene un sentido. La vida nos plantea dificultades y desafíos continuos, cada uno de nosotros ofrecemos una respuesta ante esas vicisitudes. No importa lo que esperemos de la vida, lo que importa es lo que estemos dispuestos a ofrecerla a la vida…

Ofrece tu compasión y amor

Todas las personas tenemos esta capacidad intrínseca de amar y ofrecer compasión. Aunque esta hermosa capacidad la hayamos ocultado durante muchos años debido a los miedos, el conflicto, la falta de empatía, el dolor y las expectativas. Es hora de que la ejercitemos y la hagamos fuerte. Sobre todo, no esperando que los demás nos ofrezcan amor y compasión para que nosotros lo demos de vuelta. El mayor acto de amor y bondad es precisamente ofrecer lo mejor de nosotros mismos a quien consideramos que no son merecedores de amor y compasión. A través del amor vamos plantando las semillas que conmuevan e impulsen buenas acciones de las personas que nos rodean. Procura contagiar de amor, ese es uno de los sentidos que puede tener toda existencia. Ofrece tu compasión a quienes sufren, a quienes no ven una salida a sus vidas y a quienes se ocultan bajo malas acciones. Esta es la verdadera compasión proveniente del amor.

En definitiva, estas son algunas de las actitudes más importantes para tener una vida plena. Ya que nosotros mismos, a través de la experiencia, somos los artífices del sentido que le damos a nuestro camino. Estas actitudes tienen que ver con nuestra responsabilidad y compromiso para ser los protagonistas, y no los meros observadores de nuestro trayecto. Requiere de mucha consciencia, de aprender de los errores y estar abierto a nuevas perspectivas y puntos de vista, adquirir estas actitudes que dan sentido a cada una de las experiencias por las que pasamos.

Sentido de la vida
Valore este artículo


Te podría interesar