Remedios caseros para el sudor
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es la hiperhidrosis?
- 2.¿Por qué se suda?
- 3.Causas del sudor excesivo
- 4.Mejores remedios caseros para combatir el sudor
- Té de salvia
- Vinagre de manzana, romero y tomillo
- Bicarbonato de sodio y limón
- Patata
- Té verde
- Aloe vera
- Aceite de coco
- Piedra de alumbre
- 5.Tratamiento médico de la hiperhidrosis
- 6.Cómo evitar la sudoración excesiva
- Alimentación
- Hidratación
- Prendas
- Higiene
- Estilo de vida
- 7.Cuándo acudir al médico
- 8.Conclusión
- 9.Referencias
El sudor es un fluido ácido que se segrega mediante las glándulas sudoríparas, las cuales se encuentran en el interior de la piel. El sudor contiene una serie de ácidos grasos, así como un alto contenido en minerales, que actúan a modo de agentes antibacterianos. Está compuesto principalmente por agua (99 %), sales minerales (sodio, potasio, cloro), urea y ácido láctico.
La sudoración es un proceso natural del organismo para regular la temperatura corporal, un mecanismo fundamental conocido como termorregulación. No obstante, en ocasiones resulta muy incómodo y molesto ya que causa mal olor, así como sensación de humedad constante.
En determinados casos, como por ejemplo los cambios hormonales del embarazo, la práctica de actividades deportivas o la exposición a altas temperaturas, la sudoración es algo habitual y esperable. No obstante, se considera anormal cuando aparece sin razón aparente, incluso sin realizar ningún tipo de esfuerzo físico, una condición conocida como hiperhidrosis.
¿Qué es la hiperhidrosis?
La hiperhidrosis es una afección que se caracteriza por una sudoración excesiva que va más allá de lo necesario para regular la temperatura corporal. Se estima que afecta a entre el 1 y el 3 % de la población. Se clasifica en dos tipos principales:
- Hiperhidrosis primaria (focal): sudoración excesiva localizada en zonas concretas como las axilas, las palmas de las manos, las plantas de los pies, la cara o la ingle. No tiene una causa médica subyacente y suele comenzar en la infancia o la adolescencia. Tiene un componente genético importante.
- Hiperhidrosis secundaria (generalizada): sudoración excesiva que afecta a todo el cuerpo o a áreas extensas. Se debe a una causa médica subyacente (enfermedades tiroideas, diabetes, menopausia, infecciones, ciertos medicamentos, trastornos neurológicos) o a la toma de determinados fármacos.
¿Por qué se suda?
El sudor es un mecanismo natural del cuerpo para regular la temperatura. Quienes se encargan de secretar el sudor son las glándulas sudoríparas, las cuales se encuentran en todas las zonas del organismo. No obstante, no liberan la misma cantidad en todas ellas.
Las glándulas sudoríparas pueden ser de dos tipos. Por un lado, las ecrinas, las cuales tienen un papel protagonista en el proceso de termorregulación. Liberan su contenido de forma directa al exterior de la piel; la mayor concentración de ellas se encuentra en las palmas de las manos, las plantas de los pies y el rostro. El cuerpo humano tiene entre 2 y 4 millones de glándulas ecrinas. El sudor que producen es inodoro, ya que está compuesto casi exclusivamente por agua y sales.
Y, por otro lado, las apocrinas, que tienen un papel diferente ya que se activan principalmente por estímulos emocionales (estrés, ansiedad, excitación) y se encargan de liberar una secreción más rica en proteínas y lípidos. Estas glándulas no salen de manera directa al exterior, sino que finalizan en los folículos pilosos, en los que secretan el sudor. De este modo, sale al exterior mezclado con la grasa. El mal olor no lo produce el sudor en sí, sino las bacterias que viven en la piel (especialmente Corynebacterium y Staphylococcus), que descomponen los componentes orgánicos del sudor apocrino generando ácidos grasos volátiles. Este tipo de glándulas se concentran en las axilas, la ingle y alrededor de los pezones. Se activan durante la pubertad.
Causas del sudor excesivo

En relación a las causas del sudor, estas pueden ser muy diversas. A continuación señalamos algunas de las más habituales.
- Estrés y ansiedad: algunos expertos señalan que el estrés es una de las principales causas de sudoración excesiva. El sistema nervioso simpático se activa como respuesta al estrés, estimulando las glándulas sudoríparas. El sudor emocional afecta especialmente a las palmas de las manos, las plantas de los pies y las axilas.
- Cambios hormonales: sobre todo en el caso de las mujeres, la sudoración excesiva puede encontrar su causa en alteraciones hormonales, como por ejemplo el ciclo menstrual, el embarazo, la menopausia (los sofocos son una causa frecuente de sudoración nocturna) o trastornos tiroideos (hipertiroidismo).
- Deporte: como resulta lógico, el deporte y el sudor guardan una relación muy estrecha. Cuando la sudoración es normal, comienza a los pocos minutos de iniciar la actividad deportiva, y finaliza poco después de terminarla. Esto se explica porque al aumentar la temperatura corporal debido a la actividad, el sudor actúa a modo de termorregulador del organismo.
- Genética: algunos estudios han revelado que la genética juega un papel muy importante en la sudoración. La hiperhidrosis primaria tiene un fuerte componente hereditario, y hasta un 30-50 % de las personas que la padecen tienen antecedentes familiares.
- Peso: las personas que sufren de sobrepeso u obesidad sudan más de lo habitual, ya que la capa de grasa subcutánea actúa como aislante térmico y el cuerpo necesita sudar más para disipar el calor.
- Alimentación: hay determinados alimentos y bebidas que favorecen en gran medida el sudor, como las comidas picantes (que contienen capsaicina, un activador de los receptores térmicos), el café y otras bebidas con cafeína, y las bebidas alcohólicas.
- Prendas: especialmente durante el verano, es recomendable utilizar prendas de materiales naturales como el algodón, el lino o el bambú. Además, deben ser holgadas y de colores claros.
- Medicamentos: ciertos fármacos pueden causar hiperhidrosis como efecto secundario, incluyendo antidepresivos (ISRS), analgésicos opioides, antipiréticos, hipoglucemiantes y terapia hormonal.
- Enfermedades: determinadas condiciones médicas pueden provocar una sudoración excesiva, como la diabetes, el hipertiroidismo, las infecciones, ciertos tipos de cáncer (linfomas), la insuficiencia cardíaca y los trastornos del sistema nervioso.
Mejores remedios caseros para combatir el sudor

Existen una serie de remedios caseros que pueden ayudar a controlar la sudoración excesiva leve. Se elaboran de manera muy sencilla con ingredientes naturales. Es importante destacar que estos remedios son complementarios y no sustituyen el tratamiento médico en casos de hiperhidrosis moderada o severa.
Té de salvia
Uno de los mejores remedios naturales que existen para hacer frente al sudor. La salvia (Salvia officinalis) es una planta con propiedades antitranspirantes reconocidas en la fitoterapia tradicional. Se ha sugerido que sus compuestos (ácido rosmarínico y taninos) pueden inhibir parcialmente la actividad de las glándulas sudoríparas. Además, tiene un alto contenido en magnesio y vitaminas del complejo B.
La preparación y aplicación de este remedio son muy sencillas. Hay que poner a hervir en una olla un litro de agua a fuego lento. Una vez llegue a su punto de ebullición, se añaden 5 cucharadas de salvia seca, y se deja cocinar a fuego lento unos minutos.
Una vez lista la infusión, se deja reposar y se cuela. Existen dos opciones en cuanto a su aplicación. Por un lado, tomar una o dos tazas de infusión al día. Y, por otro lado, empapar varias compresas en la infusión de salvia (una vez fría) y aplicar directamente sobre las zonas afectadas por el sudor. La salvia no se recomienda durante el embarazo ni la lactancia.
Vinagre de manzana, romero y tomillo

La combinación de estos tres ingredientes forma un remedio natural útil para regular la sudoración y, además, combatir el mal olor. El romero y el tomillo tienen propiedades antisépticas que ayudan a controlar las bacterias causantes del mal olor, mientras que el vinagre de manzana equilibra el pH de la piel.
Los ingredientes son los siguientes: 1 cucharada de romero, 1 cucharada de tomillo, 250 ml de agua y 125 ml de vinagre de manzana.
Para la preparación, en primer lugar se ponen el tomillo y el romero junto con el agua en una cacerola, y se ponen a hervir. Una vez la infusión esté lista, se cuela y se mezcla con el vinagre de manzana. Se deja enfriar.
Para su aplicación, se empapa una compresa en la mezcla y se frota suavemente sobre las zonas afectadas por el sudor; generalmente, axilas, cuello y pies. Se puede aplicar después de la ducha diaria.
Bicarbonato de sodio y limón

Tanto el bicarbonato de sodio como el limón tienen propiedades antibacterianas, de modo que son dos ingredientes útiles para combatir el mal olor corporal. El bicarbonato absorbe la humedad y crea un ambiente alcalino desfavorable para las bacterias, mientras que el limón tiene un pH ácido que también ayuda a controlar la proliferación bacteriana.
Para preparar este remedio los ingredientes son muy sencillos: 1 cucharada de bicarbonato de sodio y el zumo de medio limón.
Se mezclan ambos ingredientes hasta formar una pasta espesa. Luego, con dicha pasta, se frotan las zonas deseadas con suaves masajes circulares. Se deja actuar durante 15 minutos y se enjuaga con abundante agua fría.
Precaución: el limón puede producir fotosensibilidad, por lo que no se debe aplicar antes de exponerse al sol. Además, no se recomienda usar inmediatamente después del afeitado o la depilación, ya que puede irritar la piel.
Patata
Uno de los remedios caseros más sencillos y que proporcionan un alivio rápido.
Solo hay que cortar una patata fresca por la mitad y frotar con ambas mitades las zonas afectadas, como las axilas. El almidón de la patata ayuda a absorber la humedad, y además neutraliza el mal olor, lo cual es un gran punto a favor. Se puede aplicar después de la ducha y dejar secar al aire.
Té verde
El té verde contiene ácido tánico y antioxidantes (catequinas) que actúan como astringentes para ayudar a controlar la sudoración. Los taninos tienen un efecto astringente que puede contribuir a reducir el tamaño de los poros y la secreción de las glándulas sudoríparas.
Los ingredientes para preparar este remedio casero son los siguientes: 1 litro de agua y 4 bolsitas de té verde.
La preparación consiste en la elaboración de una infusión de té verde concentrada. Una vez esté lista, se deja enfriar completamente, y se utiliza para lavar las manos, axilas y pies. También se puede sumergir las manos o los pies en un baño de té verde durante 15-20 minutos. El ácido tánico del té es el principio activo del tratamiento médico conocido como iontoforesis con agua del grifo.
Aloe vera

El aloe vera es uno de los ingredientes naturales con mayor número de propiedades beneficiosas para la salud de la piel. En el caso de la sudoración, ayuda a regular la producción de sudor gracias a sus propiedades astringentes y, además, neutraliza el mal olor por sus propiedades antibacterianas.
Para preparar este remedio necesitas una hoja de aloe vera. Con ayuda de un cuchillo, ábrela y extrae el gel que hay en su interior. A continuación, mezcla con 1 cucharadita de bicarbonato hasta formar una pasta.
La pasta se aplica en las zonas afectadas (axilas, pies) y se deja actuar durante 15 minutos. Luego, se enjuaga con abundante agua tibia y se seca la zona con una toalla de algodón sin frotar, dando suaves toquecitos.
Aceite de coco
El aceite de coco virgen contiene ácido láurico, un ácido graso con potentes propiedades antimicrobianas que ayuda a eliminar las bacterias causantes del mal olor. Además, es un emoliente natural que suaviza la piel de las axilas, especialmente si está irritada por el afeitado o la depilación.
Aplica una pequeña cantidad de aceite de coco puro en las axilas después de la ducha. Puedes mezclarlo con un poco de bicarbonato de sodio y almidón de maíz para crear un desodorante natural casero.
Piedra de alumbre
La piedra de alumbre (alumbre de potasio) es un mineral natural que se ha utilizado como desodorante durante siglos en muchas culturas. Actúa como un astringente que contrae los poros y crea una capa salina sobre la piel que dificulta la proliferación de las bacterias causantes del mal olor. No bloquea la sudoración por completo (a diferencia de los antitranspirantes con clorhidrato de aluminio), sino que la regula.
Para utilizarla, humedece la piedra de alumbre con agua y frótala sobre las axilas u otras zonas donde se produce sudoración excesiva. Deja que se seque al aire.
Tratamiento médico de la hiperhidrosis
Cuando la sudoración excesiva es severa y los remedios caseros no son suficientes, existen opciones de tratamiento médico:
- Antitranspirantes de alta concentración: productos con cloruro de aluminio al 15-25 %, disponibles con receta médica, que se aplican por la noche.
- Iontoforesis: procedimiento que utiliza corrientes eléctricas de baja intensidad aplicadas a través del agua para reducir la actividad de las glándulas sudoríparas. Es especialmente eficaz para la hiperhidrosis palmar y plantar.
- Toxina botulínica (bótox): inyecciones de toxina botulínica en las axilas u otras zonas afectadas que bloquean temporalmente la señal nerviosa a las glándulas sudoríparas. Su efecto dura entre 4 y 12 meses.
- Medicamentos orales: los anticolinérgicos (como la oxibutinina o el glicopirrolato) pueden reducir la sudoración, aunque tienen efectos secundarios como sequedad de boca y visión borrosa.
- Cirugía (simpatectomía torácica): en casos muy severos y resistentes a otros tratamientos, se puede realizar una cirugía para interrumpir las fibras nerviosas simpáticas que controlan la sudoración. Se reserva para casos excepcionales debido a sus posibles efectos secundarios (sudoración compensatoria en otras zonas).
Cómo evitar la sudoración excesiva
A continuación señalamos algunos consejos para controlar el exceso de sudor.
Alimentación
Tal y como hemos señalado, existen algunos alimentos que favorecen en gran medida la sudoración. Así, es recomendable evitar el consumo de platos muy picantes, así como de alimentos procesados y azucarados.
Del mismo modo, se aconseja moderar el consumo de cafeína. Hay que recordar que la cafeína es un estimulante del sistema nervioso que aumenta la producción de adrenalina y, con ella, la sudoración.
En cambio, es conveniente optar por el consumo de frutas, verduras, granos enteros y carnes magras. Los alimentos ricos en agua (sandía, pepino, lechuga) ayudan a mantener el cuerpo hidratado y a regular la temperatura.
Hidratación

Una correcta hidratación es fundamental para el buen funcionamiento del organismo. Además, en lo relativo al sudor, beber suficiente agua permite regular la temperatura corporal de forma más eficiente, lo que puede reducir la necesidad de sudar en exceso. Se recomiendan al menos 2 litros de agua al día, aumentando esta cantidad en épocas de calor o durante el ejercicio físico.
Prendas
Por supuesto, es muy importante utilizar ropa holgada y de materiales 100 % naturales como el algodón, el lino o el bambú. La ropa sintética ajustada no permite que los poros transpiren correctamente, agravando así el problema. Los colores claros reflejan la luz solar y ayudan a mantener la temperatura corporal más baja.
Higiene
Es importante extremar la higiene en las zonas donde más se suda. Se recomienda la ducha diaria con un jabón antibacteriano suave, secando bien todas las zonas, especialmente los pliegues cutáneos. En cuanto al vello axilar, su presencia puede favorecer la retención de humedad y la proliferación bacteriana, por lo que algunas personas optan por depilarlo.
Estilo de vida
Y, por último, destacar que una de las principales causas del sudor emocional es el estrés. Así, es conveniente incorporar técnicas de gestión del estrés como la meditación, el yoga, la respiración profunda o el ejercicio regular. Dormir las horas suficientes también contribuye a reducir el estrés y a regular los procesos fisiológicos del cuerpo.
Cuándo acudir al médico
Es recomendable consultar con un profesional sanitario en las siguientes situaciones:
- La sudoración excesiva interfiere con las actividades cotidianas, el trabajo o las relaciones sociales.
- Se producen sudoraciones nocturnas frecuentes sin causa aparente (pueden ser signo de infecciones, trastornos hormonales o enfermedades más graves).
- La sudoración ha aparecido de forma repentina sin un factor desencadenante claro.
- Se acompaña de otros síntomas como pérdida de peso, fiebre, palpitaciones o fatiga.
- Los antitranspirantes de venta libre no proporcionan un control suficiente.
Conclusión
La sudoración, a pesar de ser un proceso natural e indispensable del organismo, puede resultar incómoda cuando es excesiva. Los remedios caseros aportados en los puntos anteriores, elaborados con ingredientes naturales, pueden ser de gran ayuda tanto para controlar la sudoración leve como para neutralizar el mal olor. Sin embargo, si la sudoración excesiva afecta significativamente a la calidad de vida, la consulta con un dermatólogo es el paso más adecuado para valorar las opciones de tratamiento disponibles.
Referencias
- Nawrocki S, Cha J. The etiology, diagnosis, and management of hyperhidrosis: A comprehensive review. J Am Acad Dermatol. 2019;81(3):657-666. PubMed
- MedlinePlus. Sudoración. Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. MedlinePlus
- Mayo Clinic. Hyperhidrosis – Diagnosis and treatment. Mayo Clinic
- Walling HW. Clinical differentiation of primary from secondary hyperhidrosis. J Am Acad Dermatol. 2011;64(4):690-695. PubMed

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.