Pápulas perladas

Toda la información relativa a las pápulas perladas, pequeñas protuberancias de color blanco o carne que aparecen en la corona del glande: causas, síntomas tratamiento, etc.

Las pápulas perladas son pequeñas protuberancias de color blanco o carne que se desarrollan en la corona del pene y que aparece frecuentemente en hombres de entre 20 y 30 años. No son causadas por ningún tipo de infección ni anomalía, por lo que no requieren de ningún tratamiento médico. No obstante, resultan antiestéticas y además dificultan las relaciones sexuales, por lo que la gran mayoría d elos hombres opta por eliminarlas por razones estéticas.

¿Qué son?

Las pápulas perladas, cuyo nombre científico es papillaris genitalis, es una enfermedad dermatológica que se da en hombres; se caracteriza por la aparición de pequeñas protuberancias similares a las perlas en la corona del glande. En la gran mayoría de los casos, dichas protuberancias se distribuyen en varias hileras alrededor de la corona del glande; el tamaño de cada una de ellas es de aproximadamente 1 milímetro y su color es carne o blanco.

Es una afección relativamente común, que afecta a entre el 14 y el 48 por ciento de los hombres. Generalmente se da durante o después de la pubertad.

A diferencia de lo que muchos creen, lo cierto es que las pápulas perladas no causan ningún tipo de dolor ni son una enfermedad infecciosa. Se trata de una afección benigna que responde a una particularidad anatómica que afecta a los genitales de los hombres.

Causas de las pápulas perladas en el glande

Son muchísimas las personas que consideran que las pápulas perladas es una enfermedad de transmisión sexual. Pero nada más lejos de la realidad; la aparición de estas pequeñas protuberancias en la corona del glande nada tiene que ver con la actividad sexual o la higiene íntima.

Las pápulas perladas están presentes en el pene desde el nacimiento; así, en algunos se desarrollan y adquieren un mayor tamaño durante la pubertad o después de esta, y en otros no. Se suele presentar a entre los 20 y los 30 años de edad.

Numerosas investigaciones han desvelado que las papulas perladas son de tipo hereditario y su naturaleza es benigna. Otros estudios señalan que esta afección se produce como consecuencia de que el glande sufre una saturación en las glándulas sudoríparas y los poros de la piel.

Aunque las causas de las pápulas perladas no están 100% claras a día de hoy, en lo que sí están de acuerdo los expertos es que son totalmente inofensivas; no tienen ningún tipo de riesgo de contagio ni de malignididad.

¿Cómo identificar la pápulas perladas?

Eliminar las pápulas perladas

Hay una serie de signos que permiten identificar estas protuberancias de forma rápida y sencilla; los médicos también se basan en ellos para diagnosticar la afección.

  • Corona del glande: las pápulas perladas se ubican siempre en la corona del glande. Si bien es cierto que en algunos casos las protuberancias se desarrollan en la cabeza del glande o incluso en el cuerpo del pene, no es lo más habitual.
  • Filas: una de las características principales de estas protuberancias es que se forman en filas alrededor de la corona del glande.
  • Tamaño: otra clave para identificar estas protuberancias es que éstas tienden a ser más grandes en la parte dorsal del pene, mientras que son más pequeñas en la zona del frenillo.
  • Diámetro: el diámetro de las pápulas perladas varía de forma considerable entre unos hombres y otros; hay quienes presentan protuberancias diminutas de apenas 1 milímetro de diámetro, mientras que hay otros cuyas protuberancias superan incluso los 33 milómetros.
  • Supuración: es importante destacar que las pápulas perladas son totalmente fibrosas, por lo que no supuran ni pus ni sangre; no contienen nada en su interior. Si se aprietan para reventarlas, cosa que no hay que hacer bajo ningún concepto, sólo aparecerá sangre, de la misma manera que si se rompe cualquier otro tejido del cuerpo humano.
  • Color: otro signo que permite identificar las pápulas es el color; generalmente es carne o blanco, aunque en algunos casos las protuberancias también pueden ser transparentes.
  • Filiformes: y, por último, son de aspecto filiforma, es decir, en forma de hilo, con un aspecto muy fino y alargado.
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Tratamiento de las pápulas perladas

Tratamiento de las pápulas perladas

Es importante tener en cuenta que las pápulas perladas no desaparecen por sí solas en el glande del pene. Aunque, tal y como hemos señalado, esta no es una afección maligna, la gran mayoría de los hombres opta por eliminar las protuberancias por motivos estéticos y porque resultan molestas a la hora de mantener relaciones sexuales.

Láser de CO2

El método más utilizado a día de hoy para eliminar las pápulas perladas es el láser de CO2; un tratamiento de cirugía estética muy efectivo para decir adiós de una vez por todas a las protuberancias. Mediante esta técnica se vaporizan las protuberancias con gran precisión, de forma que éstas desaparecen sin dañar lo más mínimo la piel del pene; además, no queda ningún tipo de cicatriz posterior.

El tratamiento dura en torno a 30 minutos y no es doloroso. Una vez realizado, los pacientes notan la zona un poco enrojecida durante los días posteriores, lo cual es completamente normal. Hay que evitar las relaciones sexuales durante las dos primeras semanas después del tratamiento y aplicar una crema antibiótica para evitar cualquier tipo de infección.

Remedios caseros

En la red se pueden encontrar una gran selección de remedios caseros para cabar con las pápulas perladas. No obstante, es importante señalar que no son eficaces ni seguros. Hasta el día de hoy no se ha demostrado que ningún producto natural sea capaz de eliminar por completo estas protuberancias. Es más, algunos remedios caseros pueden incluso llegar a ser contraproducentes, creando daños e irritaciones en los genitales.

Hay quienes incluso llegan a señalar que la mejor solución para acabar con las pápulas perladas es reventar las protuberancias. Pues bien, en este caso lo único que se consigue es generar dolor, herida e incluso una infección.

Pápulas perladas y herpes genital: las diferencias

Son muchísimas las personas que confunden ambas afecciones. Sin embargo, poco o nada tienen que ver la una con la otra. Estas son las diferencias.

Por un lado, las pápulas perladas son protuberancias de color blanco o carne de entre 1 y 3 miñimetros de diámetro que aparecen en la corona del glande. No se asocian con ningún tipo de agente patógeno. Mientras, el herpes genital es un virus que afecta a la zona genital; se caracteriza por presentar pequeñas úlceras que causan un gran dolor y que en la mayoría de los casos están infectadas; las úlceras en ocasiones se acompañan de ampollas que se rompen al tacto porque son muy sensibles.

Las pápulas perladas en ningún caso son contagiosas. Mientras, el herpes genital, sí se contagia, especialmente a través de las relaciones sexuales.

Respecto al tratamiento, las pápulas perladas se pueden eliminar por motivos estéticos o porque resulten molestas para mantener relaciones sexuales; sin embargo, por razones médicas no requieren tratamiento porque sin inofensivas. El herpes genital requiere el uso de medicamentos; aún así, es una afección que no tiene cura.

Si te ha gustado este artículo sobre las pápulas perladas en el glande y quieres seguir informándote sobre el tema, te dejamos un vídeo en YouTube que explica con detenimiento esta condición de la mano del doctor Cristian González, urólogo y oncólogo.


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