Miopía
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es la miopía?
- 2.Causas de la miopía
- Factores que contribuyen a la miopía
- 3.Tipos de miopía
- Miopía simple o fisiológica
- Miopía magna, patológica o degenerativa
- 4.Síntomas de la miopía
- En niños: señales de alarma
- 5.Complicaciones de la miopía
- 6.Diagnóstico de la miopía
- 7.Tratamiento de la miopía
- Corrección óptica
- Cirugía refractiva
- Control de la progresión de la miopía en niños
- 8.Prevención
- 9.Cuándo acudir al oftalmólogo
- 10.Referencias
La miopía es un defecto refractivo del ojo en el cual la visión de lejos es borrosa mientras que la visión de cerca suele ser buena. Se trata del error refractivo más frecuente a nivel mundial y su prevalencia está aumentando de forma significativa, especialmente en las últimas décadas, hasta el punto de que la Organización Mundial de la Salud la considera un problema de salud pública.
Se estima que actualmente la miopía afecta a más del 30 % de la población mundial, y los estudios epidemiológicos proyectan que para 2050 podría afectar a cerca del 50 % de la población. En España, se calcula que aproximadamente un 25-30 % de la población es miope. Es importante detectar la miopía lo antes posible, especialmente antes de los seis años, por lo que se recomienda realizar exámenes de agudeza visual a todos los niños en edad preescolar.
¿Qué es la miopía?
En un ojo normal (emétrope), los rayos de luz que llegan paralelos convergen exactamente sobre la retina, formando una imagen nítida. En el ojo miope, los rayos de luz se enfocan por delante de la retina, lo que produce una imagen borrosa de los objetos lejanos. Para ver con nitidez, el ojo miope necesita acercarse al objeto para que los rayos lleguen divergentes y la imagen se forme sobre la retina.
La miopía se mide en dioptrías (con signo negativo). Cuanto mayor es el número de dioptrías, mayor es la miopía y peor es la visión de lejos sin corrección.

Causas de la miopía
La miopía se produce fundamentalmente por dos mecanismos:
- Miopía axial: se produce por un aumento en la longitud anteroposterior del globo ocular, es decir, el ojo es más largo de lo normal. Es la forma más frecuente y la que tiene mayor potencial de progresión.
- Miopía de índice o refractiva: se produce por un aumento de la potencia refractiva de alguno de los medios ópticos del ojo (córnea demasiado curvada, cristalino con mayor poder de refracción). También puede aparecer asociada a cataratas nucleares en personas mayores.
Factores que contribuyen a la miopía
La miopía es una afección multifactorial en la que intervienen tanto factores genéticos como ambientales:
Factores genéticos
La influencia de la herencia es muy importante en la miopía. Un niño con ambos padres miopes tiene un riesgo significativamente mayor (hasta 6 veces) de desarrollar miopía que un niño sin antecedentes familiares. Se han identificado más de 200 loci genéticos asociados a la miopía.
Factores ambientales
La investigación reciente ha demostrado que los factores ambientales desempeñan un papel fundamental, especialmente en el aumento de la prevalencia:
- Trabajo de cerca prolongado: la lectura, el estudio y, especialmente, el uso de pantallas digitales a corta distancia durante largos períodos se asocian con un mayor riesgo de desarrollar miopía.
- Tiempo al aire libre insuficiente: múltiples estudios han demostrado que pasar tiempo al aire libre (al menos 2 horas diarias) tiene un efecto protector contra el desarrollo de la miopía en niños. La luz natural parece estimular la liberación de dopamina en la retina, que inhibe el crecimiento axial del ojo.
- Nivel educativo y carga de trabajo visual: existe una clara asociación entre mayor nivel educativo y mayor prevalencia de miopía.
- Urbanización: las tasas de miopía son significativamente mayores en entornos urbanos que en rurales.
Tipos de miopía
Por su comportamiento clínico se distinguen dos tipos principales:
Miopía simple o fisiológica
Es la más frecuente, afectando a más del 20 % de la población. Por lo general no suele superar las 6-8 dioptrías. Normalmente aparece en la edad escolar (entre los 6 y los 12 años), con una evolución lentamente progresiva hasta aproximadamente los 20-25 años. Las estructuras oculares son normales y las complicaciones son infrecuentes. Se corrige completamente con lentes o cirugía refractiva.
Miopía magna, patológica o degenerativa
Es una verdadera enfermedad ocular, en la que el paciente tiene más de 6 dioptrías y se asocian importantes cambios degenerativos en la retina, la coroides y el vítreo, que pueden comprometer de forma importante la visión. Es menos frecuente (afecta al 2-4 % de la población) y no siempre se corrige completamente con lentes. Su curso es progresivo y las complicaciones son frecuentes, por lo que requiere un control estricto por parte del oftalmólogo.
Síntomas de la miopía
El síntoma fundamental es la visión borrosa de lejos. Las personas miopes necesitan acercarse a los objetos para verlos con nitidez. Otros síntomas que pueden alertar de la presencia de miopía son:
- Entrecerrar los ojos: para intentar enfocar mejor los objetos lejanos (efecto estenopeico).
- Dolor de cabeza: especialmente frontal, por el esfuerzo visual.
- Fatiga visual: sensación de cansancio ocular tras períodos de trabajo visual.
- Dificultad para ver la pizarra o pantalla en el colegio o el trabajo.
- Necesidad de sentarse cerca de la televisión o la pantalla.
- Parpadeo excesivo.
- Frotarse los ojos con frecuencia.
En niños: señales de alarma
Los niños pequeños no suelen quejarse de mala visión porque no tienen referencia de lo que es ver bien. Las señales que deben alertar a los padres son:
- Se acerca mucho a los libros, la televisión o la tablet.
- Entrecierra los ojos con frecuencia.
- Tuerce la cabeza para mirar.
- Se queja de dolor de cabeza.
- Tiene dificultades en el rendimiento escolar.
- Evita actividades al aire libre que requieran buena visión de lejos.
Complicaciones de la miopía
Especialmente en la miopía magna, pueden producirse complicaciones graves:
- Degeneraciones retinianas periféricas: algunas de ellas presentan un alto riesgo de desprendimiento de retina.
- Desprendimiento de retina: los miopes tienen un riesgo entre 4 y 10 veces mayor que la población general. Es más frecuente cuanto mayor es la miopía.
- Maculopatía miópica: adelgazamiento de la coroides en la zona macular, con posibles roturas, hemorragias y neovascularización coroidea, que pueden causar pérdida severa de visión central.
- Degeneraciones del vítreo: licuefacción y desprendimiento posterior del vítreo, que pueden contribuir al desprendimiento de retina.
- Glaucoma de ángulo abierto: los miopes tienen mayor riesgo de desarrollar glaucoma.
- Cataratas: especialmente subcapsulares posteriores y nucleares, a edades más tempranas.
- Estafiloma posterior: protrusión del polo posterior del ojo por adelgazamiento de la esclera.
Diagnóstico de la miopía
El diagnóstico se realiza mediante un examen oftalmológico completo:
- Prueba de agudeza visual (optotipos): se evalúa la capacidad visual de lejos y de cerca. Si el paciente no alcanza la agudeza visual normal, se investiga la causa.
- Prueba del estenopeico: si al mirar a través de un agujero estenopeico (pequeño orificio) la visión mejora, indica que el problema es refractivo (como la miopía) y no patológico.
- Refracción: determinación de la graduación exacta necesaria para corregir la miopía. Puede realizarse de forma objetiva (con autorefractómetro o retinoscopio) y subjetiva (con gafas de prueba).
- Examen del fondo de ojo: especialmente importante en miopes altos para detectar degeneraciones retinianas, lesiones maculares u otras complicaciones.
- Topografía corneal: mide la curvatura de la córnea y es fundamental antes de considerar cirugía refractiva.
- Biometría ocular: mide la longitud axial del ojo, dato esencial para monitorizar la progresión de la miopía en niños.
Tratamiento de la miopía
Corrección óptica
- Gafas con lentes divergentes (cóncavas): son la forma más habitual y segura de corrección. Las lentes cóncavas dan una determinada divergencia a los rayos de luz, retrasando la formación de la imagen para que coincida con la retina.
- Lentes de contacto: proporcionan un campo visual más amplio y natural que las gafas. Existen lentes blandas, rígidas permeables al gas y de uso diario o prolongado. Requieren una correcta higiene y revisiones periódicas para evitar infecciones corneales.
Cirugía refractiva
Actualmente existen diversas técnicas quirúrgicas para corregir la miopía en pacientes adultos cuya graduación se ha estabilizado (generalmente a partir de los 20-21 años):
- LASIK (Laser-Assisted In Situ Keratomileusis): es la técnica más utilizada. Mediante un láser excímer se modifica la curvatura de la córnea, aplanándola para corregir la miopía. Permite corregir miopías de hasta 8-10 dioptrías con resultados predecibles.
- PRK/LASEK: técnicas de superficie en las que se aplica el láser directamente sobre la superficie corneal tras retirar el epitelio. Indicadas cuando el grosor corneal no permite un LASIK.
- SMILE (Small Incision Lenticule Extraction): técnica más reciente en la que se extrae un lentículo de tejido corneal a través de una pequeña incisión. Es menos invasiva que el LASIK.
- Lentes intraoculares (ICL): para miopías altas (superiores a 8-10 dioptrías) o cuando la córnea no permite cirugía láser. Se implanta una lente entre el iris y el cristalino.
- Sustitución del cristalino: en pacientes con miopía magna y cataratas, se sustituye el cristalino por una lente intraocular con la graduación adecuada.
Es fundamental que la indicación de cirugía refractiva sea valorada por un oftalmólogo especialista, que realizará un estudio preoperatorio completo para determinar la técnica más adecuada.
Control de la progresión de la miopía en niños
Ante el aumento alarmante de la miopía infantil, se han desarrollado estrategias para frenar su progresión:
- Atropina a baja concentración (0,01-0,05 %): gotas oculares que se aplican por la noche. Han demostrado reducir la progresión de la miopía entre un 30-70 % según la concentración utilizada. Es actualmente una de las estrategias más prometedoras.
- Lentes de contacto de desenfoque periférico: diseñadas para producir un desenfoque en la retina periférica que frena el crecimiento axial del ojo.
- Ortoqueratología nocturna (Orto-K): lentes de contacto rígidas que se utilizan durante la noche para moldear temporalmente la córnea. Proporcionan buena visión durante el día sin corrección y frenan la progresión de la miopía.
- Lentes oftálmicas especiales: lentes con diseños de desenfoque periférico (como las lentes DIMS o las lentes de aspecto) que han mostrado eficacia en el control de la progresión.
- Tiempo al aire libre: se recomienda que los niños pasen al menos 2 horas diarias al aire libre, preferiblemente con luz natural.
Prevención
Este defecto visual es difícil de evitar completamente, especialmente cuando existe predisposición genética. Sin embargo, se pueden adoptar medidas para reducir el riesgo y frenar su progresión:
- Garantizar que los niños pasen al menos 2 horas diarias al aire libre.
- Limitar el tiempo de uso de pantallas y dispositivos electrónicos.
- Mantener una distancia adecuada de lectura (al menos 30-40 cm).
- Seguir la regla 20-20-20: cada 20 minutos de trabajo de cerca, mirar a un objeto a 20 pies (6 metros) durante 20 segundos.
- Asegurar una buena iluminación durante la lectura y el estudio.
- Realizar revisiones oftalmológicas periódicas en la infancia.
- Identificar los antecedentes hereditarios y los factores de riesgo ambientales.
- Los pacientes con miopía alta deben evitar deportes de contacto o alto impacto por la posibilidad de desprendimiento de retina.
- Utilizar pantallas con filtro de luz azul y mantener una distancia adecuada.
Cuándo acudir al oftalmólogo
Se recomienda consultar con un profesional en los siguientes casos:
- Si se nota visión borrosa de lejos.
- Si un niño presenta señales de mala visión.
- Revisiones rutinarias: a los 3-4 años, antes de comenzar la escolarización, y posteriormente según las indicaciones del oftalmólogo.
- Si se es miope y aparecen destellos luminosos, moscas volantes, cortina oscura en el campo visual o pérdida brusca de visión (pueden ser signos de complicaciones graves como el desprendimiento de retina).
- Si se desea información sobre cirugía refractiva o control de la progresión de la miopía.
Referencias
- Holden, B. A., et al. (2016). Global prevalence of myopia and high myopia and temporal trends from 2000 through 2050. Ophthalmology, 123(5), 1036-1042. PubMed
- Morgan, I. G., et al. (2018). IMI – Risk factors for myopia. Investigative Ophthalmology & Visual Science, 60(3), M52-M68. PubMed
- Wildsoet, C. F., et al. (2019). IMI – Interventions for controlling myopia onset and progression report. Investigative Ophthalmology & Visual Science, 60(3), M106-M131. PubMed
- Sociedad Española de Oftalmología (SEO). SEO
- MedlinePlus en español. Miopía. MedlinePlus
- Organización Mundial de la Salud. World report on vision. OMS

Escrito por
Gabriel GinerEditor
Fundador y editor de eSalud. Apasionado de la salud digital y la divulgación sanitaria, dirige el proyecto editorial desde sus inicios con el compromiso de acercar la información de salud a todos los lectores.