Huesos del cuerpo humano: definición, tipos y patologías
Tabla de contenidos
Los huesos del cuerpo humano no solo funcionan como sostén y protección de ciertos órganos y tejidos. También están implicados en el movimiento, por lo que también necesitan de otras estructuras para lograr la estabilidad y mantenerse fijos en su lugar. Gracias a ellos podemos mantenernos en pie, sentarnos o hasta comer.
Se considera que un individuo puede tener hasta 213 huesos que componen su cuerpo. Sin embargo, por ciertos factores, es posible que esta cantidad puede variar de una persona a otra. Y, debido a que existe riesgo de que se vean afectados por ciertas afecciones, es necesario seguir recomendaciones para mantenerlos saludables.
¿Qué son los huesos del cuerpo humano?
Los huesos son un conjunto de estructuras que unidas dan soporte al cuerpo humano. Pertenecen al sistema musculoesquelético, necesitando de los ligamentos para unirse unos con otros, así como a las articulaciones. Esto permite que siempre mantengan su posición, viéndose apoyados por otros tejidos como los músculos. Todo esto hace que sea posible el movimiento.
En este sentido, se reconocen como estructuras que permiten darle forma al cuerpo. Destacan por estar formados de un tejido sólido y resistente, lo que brinda estabilidad y firmeza. Podemos encontrarlos distribuidos por todo el cuerpo, desde la cabeza, tronco y hasta los pies.

Además, aunque muchos lo ignoren, es un tejido vivo. Esta afirmación se comprueba gracias al hecho de que a lo largo de nuestra vida los huesos crecen y cambian su forma. Incluso sus células se renuevan permitiendo que se mantengan saludables. Se trata de un proceso conocido como remodelación donde se elimina el tejido viejo y se sustituye por tejido óseo nuevo.
En el momento del nacimiento un bebé tiene un total de 270 huesos del cuerpo humano. A medida que el individuo se desarrolla, estos se van fusionando hasta llegar a la edad adulta donde el esqueleto se conforma de aproximadamente 206 a 213 huesos. En algunos casos puede tener más o menos huesos. Y es que no necesariamente todos los esqueletos son iguales:
- Algunas personas tienen un número diferente de costillas.
- Ausencia o cantidad extra de dedos.
- Se observa ausencia de vértebras en la columna vertebral.
Composición de los huesos
Los huesos del cuerpo humano están compuestos de células, proteínas y otras sustancias. De esta forma, se ha logrado definir que se encuentran mayormente conformado por:
- Osteoblastos: son células óseas encargadas de la formación de hueso, así como de la síntesis del osteoide permitiendo su mineralización.
- Osteoclastos: células óseas de gran tamaño y con muchos núcleos implicadas en la reabsorción y remodelación del hueso al eliminar el tejido no deseado. Por lo que son esenciales en el proceso de reparación de los huesos.
- Osteocitos: se consideran las células óseas más abundantes. Son células maduras cuya función se encuentra enfocada en la reabsorción y síntesis del osteoide, ayudando a mantener el hueso. Además, regula la actividad de los osteoblastos y osteoclastos.
- Colágeno: proteína que le brinda flexibilidad a los huesos, lo cual permite que puedan resistir las fracturas.
- Fosfato de calcio: la presencia de este mineral le brinda dureza y resistencia al tejido óseo.
Además, se tiene en cuenta que el hueso se divide en la corteza, siendo la parte dura y rígida que observamos a simple vista. Mientras que también se encuentra el hueso esponjoso, el cual es protegido por la corteza y es la parte que contiene la médula ósea.
Función de los huesos
En primera instancia se habla de los huesos como las estructuras que sostienen todo el cuerpo. No solo le brinda estabilidad mientras se encuentra quieto, sino que también están implicados en el movimiento. Si bien se ven protegidos por los músculos y otros tejidos, los huesos también protegen los órganos:
- El cráneo es el encargado de contener al cerebro y protegerlo de traumatismos y otras lesiones.
- La caja torácica, compuesta por las costillas, la columna vertebral y el esternón, se encarga de proteger el corazón, los pulmones, nervios y otros tejidos.
- La pelvis ayuda a proteger y sostener los órganos reproductivos, la vejiga, el recto y el colon.

También se reconoce que protegen en su interior a la médula ósea. Es un tejido blando cuya función es la formación de células, siendo clave para la producción de: glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas.
Además, se observa que muchos tejidos se conectan a los huesos, destacando:
- Ligamentos.
- Tendones.
- Músculos.
- Nervios.
Tipos de huesos
La clasificación de los huesos del cuerpo humano varía según su forma y tamaño. Es así como se identifican:
- Huesos largos: como su nombre lo indica, hace referencia a los huesos más largos que pueden encontrarse en el cuerpo. Destacan por ser duros y gruesos, lo que les brinda mucha resistencia. Se suelen observar en las extremidades, siendo estas los brazos y las piernas. En este grupo destacan el fémur, el húmero, la tibia y el peroné.
- Huesos cortos: tienen una consistencia más débil en comparación con los huesos largos. Y esto se encuentra asociado al hecho de que son más delgados. Están implicados en la estabilidad y movilidad de las articulaciones. En este grupo figuran los huesos de las manos, las muñecas y los huesos tarsianos del tobillo.
- Huesos planos: como su nombre lo indica, son huesos con forma aplanada. Destacan por ser largos y anchos, mientras que tienen dos capas de corteza y en el medio hueso esponjoso. Además, se observa que almacenan calcio y fósforo. Aquí se identifican los huesos del cráneo, la caja torácica, la clavícula y el omóplato.
- Huesos irregulares: tienen una forma compleja, poco definida y variable, cuya función está enfocada en la protección de ciertos tejidos u órganos. Entre estos se encuentran las vértebras de la columna y los huesos de la pelvis.
- Huesos sesamoideos: estos huesos se identifican por ser de forma redondeada y están incrustados dentro de ciertos tejidos como los tendones o los músculos. Están implicados en los movimientos del cuerpo y ayudan en el soporte. La rótula es uno de los ejemplos más conocidos, aunque en las manos y en los pies también se pueden encontrar algunos de estos tipos de huesos.
Trastornos de los huesos y su tratamiento
Al igual que cualquier otro tejido, los huesos pueden verse afectados por lesiones o enfermedades. Entre las más comunes se encuentran:
Fracturas
Es el término médico utilizado para definir un hueso roto, bien sea total o parcial. En este último caso, el hueso todavía permanece unido en cierta región. Están asociadas a traumatismos, teniendo su origen en caídas, accidentes de auto o lesiones deportivas. Requiere atención inmediata, por lo que es indispensable acudir a urgencias para un diagnóstico y lograr un abordaje adecuado. Será necesario realizar una radiografía de la zona afectada.
Dependiendo de la gravedad del cuadro es posible que se le indique colocar una férula o yeso. Si el paciente tiene una complicación mayor deberá ser sometido a una cirugía para colocar el hueso en su lugar, siendo necesario fijarlo con placas, clavos o tornillos según sea el caso.
Osteoporosis
Es una afección que provoca el debilitamiento de los huesos, por lo que se vuelven más frágiles. Existe un deterioro del tejido óseo debido a que cuando este es reemplazado, el tejido óseo nuevo no es suficiente. Como consecuencia se observa una disminución de la masa ósea. Es más común en la población femenina en edad postmenopáusica, por lo que se considera como factor de riesgo tener una edad mayor a 60 años.
El tratamiento se basa en un cambio de la alimentación, optando por una dieta balanceada. Es posible que sea necesaria la suplementación de vitaminas y minerales, y se le recete algunos medicamentos que ayuden a aumentar la densidad ósea. Además, será indispensable hacer ejercicio de fuerza para fortalecer los huesos.

Osteomielitis
Se produce una infección del tejido óseo originada por variedad de microorganismos patógenos como bacterias. En general no se encuentra afectado directamente el hueso, sino que este se infecta porque los gérmenes llegan hasta esta estructura debido a una lesión cercana o incluso a través del torrente sanguíneo.
El paciente debe ser sometido a cirugía para drenar el pus o líquido acumulado en la zona. También se busca eliminar el tejido óseo muerto. En cuadros complicados es posible que se contemple la amputación. Además, será necesario administrar antibióticos.
Cáncer de hueso
Se observa un crecimiento de células cancerígenas en el tejido óseo, llegando a desplazar a las células normales y sanas. Aunque puede afectar a cualquier hueso, es más común observar esta patología en las piernas, los brazos y las pelvis. Suele tratarse con quimioterapia, radiación y cirugía para eliminar el tejido afectado y parte del tejido sano para evitar que se disemine. En pacientes con cuadros graves se procede a la amputación.
¿Cómo cuidar los huesos del cuerpo humano?
Para el mantenimiento adecuado de los huesos se considera esencial mantener una alimentación balanceada, así como hábitos saludables. Esto implica mantener actividad física regular, siendo esencial ejercitarse de alguna manera. También es necesario llevar un control médico de forma frecuente, sobre todo cuando existe predisposición a padecer ciertas enfermedades óseas.
Se reconoce que el envejecimiento puede afectar la salud de los huesos del cuerpo humano. Es posible que su proveedor de atención médica le solicite realizar una prueba de densidad ósea si usted tiene más de 65 años, o existen antecedentes familiares de osteoporosis.
De cualquier forma, se recomienda siempre tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Utilizar siempre el cinturón de seguridad cuando se está en un vehículo. No importa que no se encuentre en movimiento.
- Si se requiere en alguna actividad, utilice todo el equipamiento de protección. Aquí se incluye el uso de casco cuando se está en una motocicleta o bicicleta.
- Mantenga organizado su hogar y evite colocar objetos en sitios donde las personas suelen transitar con frecuencia.
- Utilice equipo adecuado para alcanzar objetos, como escaleras de mano. Evite usar sillas o mesas.
- En caso de que sufra alguna condición que le dificulte el movimiento, utilice bastón o andador.
Referencias
- MedlinePlus. Enfermedades de los huesos. MedlinePlus
- Sociedad Española de Reumatología (SER). Osteoporosis: guía clínica.
- Drake, R. L., Vogl, A. W., & Mitchell, A. W. M. (2019). Gray’s Anatomy for Students. 4.ª edición. Elsevier.
- National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases (NIAMS). Bone Health. NIAMS
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Prevención de caídas en el anciano.
