Gripe

La gripe se cura en una semana con antibióticos y en siete días sin antibióticos.

Se trata de un verdadero “efecto 2000”, aunque el causante no sea un virus informático, sino un virus que nos visita cada año en el otoño y que continuará haciendo sus estragos durante el invierno.

Lo verdaderamente importante es que podemos y debemos controlarlo.

Síntomas de la gripe

  • Fiebre moderada, a veces alta (38,5 a 40ºC), con escalofríos.
  • Astenia (cansancio), debilitamiento general y dolores musculares.
  • Rinitis y congestión nasal.
  • Conjuntivitis y lagrimeo.
  • Tos y estornudos.

Recomendaciones generales

1. Evitar la automedicación, y en todo caso el uso de antibióticos, que, además de no hacer nada contra el virus de la gripe, podría favorecer la aparición de resistencias bacterianas. Recientemente contamos con Relenza, un nuevo fármaco que necesita prescripción médica y no está indicado para menores de 12 años, ni para mayores de 65, principales grupos de riesgo para padecer gripe. También en este caso debemos evitar la automedicación.

2. No acudir al hospital como primera opción, y confiar en los médicos de cabecera y médicos de familia de nuestra red de atención primaria. De este modo, estaremos contribuyendo a reducir los innecesarios colapsos en los servicios de urgencias hospitalarios.

3. Guardar reposo en cama, al menos durante tres o cuatro días. De este modo, favoreceremos el control de la epidemia, reduciendo los nuevos casos al evitar el contagio de persona a persona.

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4. La hidratación es la clave del tratamiento, a base de líquidos azucarados, zumos naturales ricos en vitamina C, infusiones calientes y agua. En total, hemos de beber el equivalente a dos litros o dos litros y medio de líquidos cada 24 horas.

5. Es recomendable el uso de antitérmicos, antigripales y antihistamínicos, pero se ha de recordar que la mayoría de estos medicamentos provoca somnolencia, por lo que no son buenos compañeros de viaje al volante de nuestro vehículo.

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6. La persona con gripe ha de evitar el contagio a las personas que la rodean en casa o en el trabajo.

Hay que tener en cuenta que el virus de la gripe se contagia a través de las gotitas de saliva que expulsamos al hablar, al reír, al toser o al estornudar. Evitemos, por tanto, la visita a enfermos a hospitales, porque podemos complicar su enfermedad.

7. Recordar que los grupos que tienen más riesgo de contagio son los niños, los mayores y todos aquellos que padezcan alguna enfermedad crónica, como diabetes mellitus, sida, cáncer, enfermedades cardiovasculares, bronquitis, asma, etc.

8. Evitar los cambios bruscos de temperatura y sobre todo el frío. Es recomendable abrigarnos y taparnos la boca cuando salimos de un espacio caliente a otro con temperaturas más bajas.

9. La vacuna sigue siendo el método más eficaz para prevenir la gripe. A pesar de ello, un 5-10% de los vacunados pueden padecerla. También hemos de recordar que existen multitud de virus similares al de la gripe, que ocasionan cuadros clínicos muy parecidos, en los que el tratamiento de base es el mismo que hemos indicado anteriormente.

10. Recordar, finalmente, que los antibióticos no son eficaces contra los virus, y por ende tampoco contra el de la gripe. No obstante, en algunos casos los médicos utilizan los antibióticos para evitar la infección por bacterias oportunistas, que aprovecharán la disminución de defensas de quien padece gripe.

De forma resumida, este es el tratamiento recomendado:

  • No practicar la automedicación. No usar antibióticos.
  • Reposo en cama durante tres o cuatro días.
  • Antitérmicos, antigripales y antihistamínicos.
  • 2 a 2,5 litros de líquidos al día (agua, infusiones, zumos azucarados).
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura.
  • Evitar el consumo de tabaco.

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