Dismenorrea

La dismenorrea se define como la aparición de dolor abdominal o pélvico inmediatamente antes de la menstruación o coincidiendo con ella.

Existen dos tipos:

  • Primaria, cuando no se encuentra ninguna enfermedad pélvica de origen orgánico.
  • Secundaria, cuando el dolor es producido por una patología orgánica pélvica o, por lo menos, se asocia a dicha patología.

Se calcula que aproximadamente el 50% de las mujeres en la edad pospuberal padecen dismenorrea, y que alrededor del 10% quedan incapacitadas 1-3 días de cada mes, siendo ésta una causa importante de pérdidas de horas de asistencia a la escuela y al trabajo en la mujer joven.

La dismenorrea primaria suele aparecer en mujeres por debajo de los 25 años y es más frecuente en nulíparas (curiosamente, cuando estas mujeres quedan embarazadas, desaparecen los síntomas de dismenorrea después del parto).

¿Por qué se produce?

No se conoce con exactitud la causa que produce la dismenorrea primaria. Se habla de múltiples factores que pueden intervenir en su aparición:

  • Psicológicos
  • Hormonales
  • Cervicales
  • Contractilidad uterina
  • Flujo sanguíneo uterino
  • Prostaglandinas
  • Los nervios uterinos

En cuanto a la dismenorrea secundaria, se asocia con más frecuencia a:

  • Endometriosis
  • Procesos infecciosos
  • Adenomiosis
  • Estenosis cervicales
  • Síndrome de la congestión pelviana
  • DIU

Se supone que la dismenorrea primaria se produce por un aumento de prostaglandinas, que, a su vez, origina un incremento de la contractilidad uterina, lo que conduce a una isquemia del útero.

Y estos dos factores, el aumento de la actividad uterina y la isquemia del útero, unidos al aumento de la sensibilidad de las terminaciones nerviosas uterinas, conducen al dolor de la menstruación.

Causas de la dismenorrea

Síntomas de la dismenorrea

Los síntomas no suelen aparecer en las primeras menstruaciones, después de la menarquia , sino que se manifiestan súbitamente 1 ó 2 años después.

Es característico que el dolor empiece uno o dos días antes de iniciarse la menstruación y continúe durante el primer día, aunque en algunos casos se puede prolongar hasta el segundo día.

El dolor, que puede ser más o menos agudo, se localiza habitualmente en la línea media, por encima del pubis. Otras veces se presenta en forma de calambres. Además puede existir apatía generalizada, dolor lumbar, dolor de ambas piernas, dolores de cabeza, nerviosismo y a veces náuseas. Cuando dichos episodios se repiten varios meses el psiquismo y el ánimo suelen estar afectados.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se hace por la historia clínica y la exploración ginecológica que, por definición, será completamente negativa en la dismenorrea primaria.

En el caso de la dismenorrea secundaria se realizarán las pruebas necesarias para diagnosticar las posibles causas ya comentadas anteriormente.

Tratamiento para la dismenorrea

El tratamiento de la dismenorrea secundaria es el de la causa que la produce. En el caso de la dismenorrea primaria se dispone de los siguientes tratamientos:

  1. Psicoterapia
  2. Tratamiento hormonal: se utilizan los anticonceptivos orales, que son el tratamiento de elección en mujeres que no deseen quedarse embarazada. Este tratamiento hace cesar la dismenorrea en más del 90% de los casos. En principio, se hace un tratamiento de prueba de 3-4 meses, que puede prolongarse si tiene éxito. Si fracasa, se recurrirá a los inhibidores de la síntesis de prostaglandinas.
  3. Inhibidores de la síntesis de prostaglandinas: indometacina, ácido mefenámico, ácido flufenámico, ibuprofén, naprosén, etc. Están indicados cuando han fracasado los anticonceptivos hormonales orales o cuando la paciente no desea realizar anticoncepción. Tienen la ventaja de que sólo se administran durante los tres primeros días de la menstruación.
  4. Cirugía: dilatación cervical, sección de los ligamentos uterosacros y resección del presacro. Está indicada cuando no se consigue mejoría con los medicamentos expuestos, sin embargo, conviene hacer antes una laparoscopia para descartar, con seguridad, que no existe una causa orgánica responsable de la dismenorrea que no fue diagnosticada previamente.

¿Cómo evitarla?

En cuanto a la dismenorrea primaria no se puede hacer nada para evitarla, ya que no se conoce la causa que la produce.

Para prevenir la dismenorrea secundaria hay que evitar, en la medida de lo posible, la aparición de los procesos que se asocian a ella.

Se debe acudir al ginecólogo cuando se presente dolor abdominal o pélvico acompañando a la menstruación o precediéndola, para que el médico pueda valorarlo y realizar las pruebas pertinentes en cada caso.


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