Cómo detectar el cáncer de próstata

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Cómo detectar el cáncer de próstata
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El cáncer de próstata constituye el tumor maligno más frecuente en varones en España y en gran parte del mundo occidental. Detectarlo en fases tempranas resulta clave para mejorar el pronóstico, ya que la supervivencia a cinco años supera el 90 % cuando se diagnostica en estadios localizados. A continuación, revisamos qué es esta enfermedad, cómo se detecta, cuáles son sus factores de riesgo y qué opciones de tratamiento existen en la actualidad.

¿Qué es el cáncer de próstata?

La próstata es una glándula del aparato reproductor masculino situada debajo de la vejiga y delante del recto. Su función principal es producir parte del líquido seminal que nutre y transporta los espermatozoides.

Qué es la próstata

El cáncer de próstata se origina cuando las células de esta glándula comienzan a multiplicarse de forma descontrolada, formando un tumor. La mayoría de los cánceres de próstata son adenocarcinomas, es decir, se desarrollan a partir de las células glandulares que producen el líquido prostático.

Se trata de un cáncer que predomina en varones mayores de 65 años, aunque puede diagnosticarse a partir de los 50. En muchos casos, crece de forma lenta y puede permanecer confinado a la glándula durante años, mientras que en otros puede comportarse de manera más agresiva y diseminarse a otros órganos.

Síntomas y señales de alerta

En sus fases iniciales, el cáncer de próstata suele ser asintomático, lo que refuerza la importancia del cribado en varones con factores de riesgo. Cuando la enfermedad progresa, pueden aparecer los siguientes síntomas:

  • Dificultad para iniciar la micción o flujo urinario débil e intermitente.
  • Aumento de la frecuencia urinaria, especialmente durante la noche (nicturia).
  • Molestias al orinar, como ardor o dolor.
  • Sensación de vaciado incompleto de la vejiga.
  • Presencia de sangre en la orina (hematuria) o en el semen (hemospermia).
  • Dolor en la zona pélvica, la espalda baja o las caderas, que puede indicar enfermedad avanzada.
  • Disfunción eréctil de aparición reciente.

Es fundamental no confundir estos síntomas con los de la hiperplasia benigna de próstata (HBP), una condición no cancerosa muy frecuente a partir de los 50 años que también causa síntomas urinarios similares. Solo un profesional sanitario puede establecer el diagnóstico correcto mediante las pruebas adecuadas.

Ante cualquier sospecha, lo más adecuado es acudir a un urólogo para realizar una evaluación completa. Si eres español, los centros de GenesisCare España pueden ser la opción ideal para acudir y hacerte un chequeo. Estos, se especializan en todo lo relacionado al tratamiento del cáncer de próstata utilizando técnicas innovadoras, de las que hablaremos con mayor detalle más adelante.

Métodos de detección y diagnóstico

Antígeno prostático específico (PSA)

El análisis de sangre del PSA mide los niveles de una proteína producida por la próstata. Valores elevados pueden sugerir la presencia de cáncer, aunque también pueden estar aumentados por otras causas como la HBP, la prostatitis o incluso el ejercicio intenso reciente.

El debate sobre el cribado con PSA

El uso rutinario del PSA como herramienta de cribado poblacional es objeto de debate en la comunidad médica. Por un lado, puede contribuir a detectar tumores en fases tempranas y reducir la mortalidad por cáncer de próstata. Por otro, presenta riesgos de sobrediagnóstico y sobretratamiento, es decir, la detección y tratamiento de tumores indolentes que nunca habrían causado síntomas ni comprometido la vida del paciente.

Organismos como la U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) recomiendan que la decisión de realizar el cribado con PSA se tome de forma individualizada entre el paciente y su médico, tras valorar los beneficios y riesgos, especialmente en varones de 55 a 69 años. La Asociación Europea de Urología (EAU) también recomienda un enfoque individualizado basado en los factores de riesgo de cada paciente.

Tacto rectal

El tacto rectal permite al urólogo palpar directamente la próstata para detectar posibles irregularidades en su forma, tamaño o consistencia. Aunque tiene limitaciones —solo permite explorar la zona posterior de la glándula—, sigue siendo una prueba complementaria útil junto al PSA.

Biopsia de próstata

Cuando el PSA está elevado o el tacto rectal es sospechoso, se realiza una biopsia guiada por ecografía transrectal para obtener muestras de tejido prostático y analizarlas al microscopio. Es la única prueba que confirma el diagnóstico de cáncer de próstata.

Resonancia magnética multiparamétrica

La resonancia magnética multiparamétrica (RMmp) se ha convertido en una herramienta cada vez más utilizada antes de la biopsia, ya que permite identificar áreas sospechosas y guiar la toma de muestras, reduciendo biopsias innecesarias y mejorando la precisión diagnóstica.

Factores de riesgo

Causas del cáncer de próstata

Aunque no existe una causa única que explique la aparición del cáncer de próstata, sí se han identificado varios factores que aumentan la probabilidad de desarrollarlo:

  • Edad avanzada: el riesgo aumenta notablemente a partir de los 50 años. Aproximadamente el 60 % de los casos se diagnostican en varones mayores de 65 años.
  • Antecedentes familiares: tener un familiar de primer grado (padre o hermano) con cáncer de próstata duplica, aproximadamente, el riesgo de padecerlo. Mutaciones en genes como BRCA2 también se asocian con un riesgo elevado.
  • Origen étnico: los varones de ascendencia africana presentan una incidencia y mortalidad más elevadas que otros grupos étnicos.
  • Dieta rica en grasas saturadas: un consumo elevado de grasas animales y carnes rojas procesadas se ha asociado con un mayor riesgo, aunque la evidencia no es concluyente.
  • Obesidad: varios estudios sugieren que la obesidad se asocia con un mayor riesgo de cáncer de próstata agresivo.

Cabe destacar que el cáncer de próstata puede ser una enfermedad silenciosa de avance lento. Sin embargo, conforme progresa, los síntomas se hacen más evidentes y las opciones terapéuticas pueden reducirse. Por ello, la detección temprana es fundamental para un tratamiento más eficaz.

Tratamientos del cáncer de próstata

El tratamiento depende del estadio de la enfermedad, la agresividad del tumor (valorada mediante la puntuación de Gleason o el grado ISUP), la edad del paciente y su estado general de salud. Las principales opciones incluyen:

Vigilancia activa

En tumores de bajo riesgo y crecimiento lento, la vigilancia activa permite monitorizar la enfermedad mediante controles periódicos (PSA, tacto rectal, biopsias de seguimiento) sin iniciar un tratamiento inmediato. El objetivo es evitar efectos secundarios innecesarios en tumores que podrían no progresar durante la vida del paciente.

Cirugía (prostatectomía radical)

La prostatectomía radical consiste en la extirpación completa de la próstata y las vesículas seminales. Es una opción habitual en tumores localizados (estadios I, II y III) y en pacientes con buena esperanza de vida.

Cirugía para el cáncer de próstata

Las técnicas actuales incluyen la cirugía laparoscópica y la cirugía robótica asistida, que permiten una recuperación más rápida y una mejor preservación de la función urinaria y sexual. Los principales efectos secundarios potenciales son la incontinencia urinaria y la disfunción eréctil, aunque su frecuencia ha disminuido con las técnicas modernas.

Radioterapia

La radioterapia emplea radiación de alta energía para destruir las células cancerosas. Existen diversas modalidades adaptadas a cada caso:

  • Radioterapia con haz externo (EBRT): dirige radiación desde fuera del cuerpo hacia la próstata.
  • Radioterapia de intensidad modulada (IMRT): permite ajustar la dosis de radiación para minimizar el daño a los tejidos sanos circundantes.
  • Braquiterapia: consiste en la implantación de semillas radiactivas directamente en la próstata.
  • SBRT + hidrogel: tratamiento estereotáctico corporal (Stereotactic Body Radiation Therapy) combinado con hidrogel espaciador, que protege el recto de la radiación. Esta técnica permite administrar dosis más altas en tan solo 5 sesiones, frente a las 20-30 de la radioterapia convencional.

En los centros de GenesisCare España se ofrece el tratamiento SBRT combinado con hidrogel como alternativa innovadora. El hidrogel actúa como barrera entre la próstata y el recto, reduciendo los efectos secundarios rectales y permitiendo dosis más precisas y potentes.

Hormonoterapia (terapia de deprivación androgénica)

Los andrógenos, como la testosterona, estimulan el crecimiento de las células prostáticas cancerosas. La hormonoterapia tiene como objetivo reducir los niveles de andrógenos o bloquear su acción para frenar el avance del tumor. Se utiliza habitualmente en enfermedad avanzada o como complemento de la radioterapia.

Terapias focales

Las terapias focales son procedimientos mínimamente invasivos que tratan únicamente la zona afectada de la próstata, preservando el tejido sano circundante. Entre ellas se incluyen la crioterapia (uso de frío extremo), los ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU) y la terapia fotodinámica.

Estas terapias se consideran opciones en investigación o para casos seleccionados de bajo riesgo. Es importante consultar con el equipo médico las ventajas y limitaciones de estos tratamientos antes de tomar una decisión.

Prevención y recomendaciones

Aunque no es posible prevenir por completo el cáncer de próstata, se pueden adoptar ciertas medidas para reducir el riesgo:

  • Mantener una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, legumbres y baja en grasas saturadas.
  • Realizar actividad física regular, que se ha asociado con un menor riesgo de cáncer de próstata agresivo.
  • Consultar con el urólogo a partir de los 50 años (o de los 45 si existen antecedentes familiares) para valorar la conveniencia de realizar pruebas de cribado.
  • No ignorar los síntomas urinarios, aunque puedan parecer leves o atribuibles a la edad.

Recuerda que, a pesar de que la aparición de esta enfermedad es más frecuente en edades avanzadas, no se descarta la posibilidad de que pueda presentarse en cualquier momento de la vida adulta.

Referencias

  1. Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Cáncer de próstata. Disponible en: https://seom.org/info-sobre-el-cancer/prostata
  2. Asociación Española de Urología (AEU). Cáncer de próstata: diagnóstico y tratamiento. Disponible en: https://www.aeu.es/
  3. Mottet, N., et al. (2024). EAU Guidelines on Prostate Cancer. European Association of Urology. Disponible en: https://uroweb.org/guidelines/prostate-cancer
  4. U.S. Preventive Services Task Force (2018). Screening for Prostate Cancer: US Preventive Services Task Force Recommendation Statement. JAMA, 319(18), 1901-1913. DOI: 10.1001/jama.2018.3710
  5. Rawla, P. (2019). Epidemiology of Prostate Cancer. World Journal of Oncology, 10(2), 63-89. DOI: 10.14740/wjon1191
  6. Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Cáncer de próstata. Disponible en: https://www.contraelcancer.es/es/todo-sobre-cancer/tipos-cancer/cancer-prostata
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

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