Densitometría ósea
Tabla de contenidos
- 1.Qué es la densitometría ósea
- Duración de la prueba
- 2.A quiénes se les realiza la densitometría
- 3.Por qué se realiza la densitometría
- Osteoporosis
- Osteogénesis imperfecta
- Mieloma múltiple
- Enfermedades renales
- Enfermedades hepáticas
- 4.Cómo se realiza la densitometría
- Procedimiento
- 5.Riesgos y precauciones
- 6.Conclusión
- 7.Referencias
La densitometría ósea, también conocida como absorciometría de rayos X de energía dual (DXA o DEXA), es una técnica diagnóstica que se utiliza para medir la densidad mineral ósea (DMO). Se trata de una prueba muy frecuente en personas adultas y de edad avanzada, ya que uno de sus principales usos es detectar la osteoporosis de manera precoz. Además, permite evaluar la eficacia de los tratamientos para esta enfermedad. La densitometría es una prueba sencilla, rápida e indolora que no requiere ingreso hospitalario.
Para llevar a cabo esta prueba diagnóstica se utilizan por lo general rayos X de baja energía. Aunque existen otras técnicas como la tomografía computarizada cuantitativa (QCT) o los ultrasonidos cuantitativos, la DXA sigue siendo el método de referencia recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el diagnóstico de osteoporosis.
La prueba se realiza habitualmente sobre la columna lumbar y la cadera (cuello femoral), que son las localizaciones más frecuentes de fracturas osteoporóticas. En determinados casos, la densitometría se puede realizar sobre el antebrazo o sobre todo el cuerpo, aunque no es lo más habitual.
Qué es la densitometría ósea

La densitometría ósea es una prueba médica utilizada para evaluar la densidad mineral presente en los huesos. Se emplea con frecuencia para valorar el riesgo de fracturas, así como para determinar si el paciente presenta enfermedades óseas como la osteoporosis.
A la hora de interpretar los resultados de la densitometría, se tienen en cuenta dos parámetros estadísticos fundamentales:
- T-score: este parámetro compara la densidad mineral ósea del paciente con la de un adulto joven sano del mismo sexo. Según los criterios de la OMS, cuando la puntuación es mayor a -1, el resultado se considera normal. Si el valor se sitúa entre -1 y -2,5, se habla de osteopenia, es decir, una densidad ósea ligeramente inferior a lo habitual. Y, por último, se considera que el paciente padece osteoporosis cuando la puntuación es inferior a -2,5.
- Z-score: este parámetro compara la densidad mineral ósea del paciente con la media de la población de su misma edad, sexo y complexión corporal. Aunque no se utiliza para diagnosticar osteoporosis, valores anormalmente bajos (por debajo de -2,0) pueden indicar que existe una causa secundaria de pérdida ósea y llevar al médico a solicitar pruebas adicionales.
Duración de la prueba
El examen de densidad ósea suele durar entre 10 y 30 minutos, dependiendo del equipo empleado y las zonas que se examinen. Se trata de una prueba bastante rápida y cómoda para el paciente.
A quiénes se les realiza la densitometría
Actualmente, las principales guías clínicas establecen indicaciones claras sobre cuándo resulta conveniente realizar esta prueba. Existen determinados grupos de población para los que la densitometría está especialmente indicada:
- Mujeres posmenopáusicas: aquellas mujeres que hayan atravesado la menopausia y que no sigan tratamiento hormonal, especialmente si presentan factores de riesgo adicionales. También las mujeres posmenopáusicas que sean fumadoras habituales, debido a que el tabaco acelera de forma notable la pérdida de masa ósea.
- Personas mayores: la densitometría también está indicada para personas mayores de 65 años (mujeres) o de 70 años (hombres), así como para aquellas en cuya familia existan antecedentes de fractura de cadera.
- Uso de determinados medicamentos: es recomendable evaluar la densidad mineral ósea en personas que consuman medicamentos que puedan afectar al hueso, como corticoides de uso prolongado, antiepilépticos o inhibidores de la aromatasa.
- Consumo excesivo de alcohol: las personas que consuman alcohol de forma habitual y excesiva presentan mayor riesgo de pérdida de masa ósea.
- Bajo peso corporal: personas con un índice de masa corporal inferior a 20 kg/m2 tienen mayor riesgo de osteoporosis.
Por qué se realiza la densitometría
La densitometría es una prueba diagnóstica con diversas aplicaciones clínicas. Entre las principales condiciones que pueden requerir su realización se encuentran las siguientes:
Osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad ósea que se caracteriza por la disminución de la densidad mineral ósea y el deterioro de la microarquitectura del tejido óseo. De este modo, los huesos se vuelven más porosos, ya que aumenta tanto el número como el tamaño de las cavidades presentes en su interior. Esto implica una mayor fragilidad ósea, lo que incrementa significativamente el riesgo de fractura.
Por lo general, las personas alcanzan la cantidad máxima de masa ósea (pico de masa ósea) cuando tienen entre 25 y 30 años. A partir de ese momento, se produce una pérdida progresiva de la misma, que se acelera especialmente en las mujeres tras la menopausia.
La osteoporosis afecta de manera predominante a las mujeres, principalmente por dos motivos. Por un lado, su pico de masa ósea es generalmente inferior al de los hombres. Y, por otro lado, la caída de estrógenos durante la menopausia acelera de forma notable la pérdida de masa ósea.
Osteogénesis imperfecta
La osteogénesis imperfecta es una enfermedad genética caracterizada por una alteración en la producción de colágeno tipo I, lo que provoca que los huesos sean muy frágiles y se fracturen con gran facilidad. Los primeros síntomas suelen presentarse en la infancia y pueden ser muy variados: debilidad muscular, columna vertebral desviada, escleróticas azuladas y pérdida de audición, entre otros.
La gravedad con la que se manifiesta esta enfermedad varía de forma notable de unas personas a otras. En algunos casos simplemente se producen unas pocas fracturas a lo largo de la vida, mientras que otras personas sufren varias decenas de ellas.
Mieloma múltiple

El mieloma múltiple es un tumor maligno que se origina en las células plasmáticas, las cuales forman una parte importante del sistema inmunitario. A medida que la enfermedad avanza, las células del mieloma se acumulan en la médula ósea y pueden provocar lesiones óseas destructivas (osteolíticas).
Es una enfermedad que afecta sobre todo a personas mayores de 60 años y cuyos síntomas principales son los siguientes: dolor óseo de intensidad variable, fracturas frecuentes, fatiga sin causa aparente, anemia e insuficiencia renal.
Enfermedades renales
Determinadas enfermedades renales crónicas pueden alterar el metabolismo del calcio, el fósforo y la vitamina D, lo que conduce a una pérdida de masa ósea conocida como osteodistrofia renal. Cuando los riñones están dañados, no pueden filtrar la sangre de manera adecuada ni producir suficiente forma activa de vitamina D. Esta situación puede provocar que los huesos se debiliten progresivamente.
Enfermedades hepáticas
El hígado es el órgano interno más grande del cuerpo y cumple funciones esenciales para el metabolismo óseo, incluida la hidroxilación de la vitamina D. Diversas enfermedades hepáticas crónicas pueden derivar en una pérdida de masa ósea, como la hepatitis crónica, la cirrosis o la hemocromatosis. Esta complicación, conocida como osteodistrofia hepática, es frecuente en pacientes con enfermedad hepática avanzada.
Cómo se realiza la densitometría
La densitometría es una prueba médica sencilla que se realiza en apenas 10 a 30 minutos y que no requiere ingreso hospitalario; se lleva a cabo de manera ambulatoria. Es indolora y no invasiva, por lo que resulta muy cómoda para el paciente.
El paciente puede acudir a la clínica con total normalidad, ya que no es necesario ir en ayunas. En cuanto a los medicamentos, es importante comunicar al médico todos los que se consumen habitualmente. En caso de tomar suplementos de calcio, se recomienda no ingerirlos durante las 24 horas previas a la prueba.
Procedimiento

Cuando el paciente acude al centro donde se va a realizar la prueba, en primer lugar debe vestirse con una bata hospitalaria y retirar cualquier objeto metálico (cinturones, joyas, cremalleras) que pueda interferir con las imágenes.
A continuación, debe colocarse en la camilla en la posición que le indique el técnico en función del hueso sobre el que se quiera realizar la prueba. Por ejemplo, si se desea medir la densidad ósea de la columna lumbar, las piernas se colocan sobre un soporte elevado de modo que la espalda quede completamente apoyada sobre la camilla.
Seguidamente, el equipo de DXA realiza un barrido con rayos X de baja energía sobre la zona seleccionada. Se trata de un procedimiento totalmente indoloro para el paciente, que simplemente debe permanecer inmóvil durante unos minutos. Una vez finalizado el barrido, la prueba ha concluido y el paciente puede retomar su actividad normal de forma inmediata.
Riesgos y precauciones
Los riesgos de la densitometría ósea son mínimos, ya que es una prueba indolora y no invasiva. La dosis de radiación empleada es muy baja, significativamente inferior a la de una radiografía convencional de tórax (aproximadamente una décima parte). Por este motivo, no es necesario que el paciente utilice protectores de plomo para proteger órganos sensibles.
No obstante, la prueba está contraindicada en mujeres embarazadas o con sospecha de embarazo, debido a la exposición a radiación ionizante, aunque sea mínima. También se recomienda informar al médico si se ha realizado recientemente alguna prueba con contraste de bario o medio de contraste yodado, ya que podría interferir con los resultados.
Conclusión
Se estima que la osteoporosis afecta a aproximadamente tres millones de personas en España, con una prevalencia especialmente alta entre los mayores de 50 años. Según datos de la Sociedad Española de Reumatología, aproximadamente el 25 % de las mujeres y el 13 % de los hombres mayores de 50 años sufrirán una fractura osteoporótica a lo largo de su vida.
En estos casos, la densitometría ósea es la prueba de referencia para diagnosticar la osteoporosis y evaluar el riesgo de fractura. Además, permite realizar un seguimiento de los pacientes en tratamiento para valorar su eficacia a lo largo del tiempo.
En definitiva, el principal objetivo de la densitometría ósea es contribuir a la prevención de fracturas mediante la detección precoz de la pérdida de masa ósea y facilitar la toma de decisiones sobre el tratamiento más adecuado.
Referencias
- World Health Organization. Assessment of fracture risk and its application to screening for postmenopausal osteoporosis. WHO Technical Report Series, 843. Geneva: WHO, 1994.
- Sociedad Española de Reumatología. Guía de práctica clínica para la prevención y el tratamiento de la osteoporosis posmenopáusica. Revista Española de Reumatología, 2003.
- Kanis, J. A., et al. “European guidance for the diagnosis and management of osteoporosis in postmenopausal women.” Osteoporosis International, vol. 30, no. 1, 2019, pp. 3-44.
- Sociedad Española de Investigación Ósea y del Metabolismo Mineral (SEIOMM). Guías de práctica clínica en la osteoporosis posmenopáusica, glucocorticoidea y del varón. Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral, 2015.
- International Society for Clinical Densitometry (ISCD). Official Positions 2019. Disponible en: https://iscd.org/learn/official-positions/
- National Institutes of Health. Osteoporosis Overview. NIH Osteoporosis and Related Bone Diseases National Resource Center, 2023. Disponible en: https://www.bones.nih.gov/health-info/bone/osteoporosis/overview

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.