Densitometría ósea

La densitometría es una prueba utilizada para evaluar la densidad de calcio en los huesos. Se utiliza para evaluar el riesgo de fracturas y la osteoporosis.

La densitometría ósea es una técnica diagnóstica que se utiliza para medir la densidad de calcio presente en los huesos. Se trata de una prueba muy común en personas adultas y ancianas ya que uno de sus principales usos es detectar la osteoporosis de manera precoz; además, sirve para evaluar cómo está funcionando el tratamiento. La densitometría es una prueba muy sencilla de realizar para el paciente y, además, muy rápida; ni siquiera requiere de ingreso hospitalario.

Para llevar a cabo esta prueba diagnóstica se utilizan por lo general rayos X; a pesar de que actualmente existen otras técnicas más innovadoras, los rayos X siguen siendo ampliamente utilizados a la hora de realizar la densitometría.

La prueba se realiza sobre un único hueso, que en la gran mayoría de ocasiones es la cadera, o las vértebras inferiores de la columna vertebral. En determinados casos la densitometría se puede realizar sobre todo el cuerpo, pero no es lo más habitual.

¿Qué es la densitometría?

Qué es la densitometría ósea

La densitometría ósea es una prueba médica utilizada para evaluar la densidad de calcio que existe en los huesos. Es por ello que se utiliza con frecuencia para evaluar el riesgo de fracturas, así como si el paciente presenta o no determinadas enfermedades óseas, como la osteoporosis.

A la hora de realizar la densitometría, se tienen en cuenta dos grupos de datos estadísticos.

  • T-score: este parámetro indica la densidad de calcio que presenta el hueso analizado en relación a la cantidad máxima que tendría ese mismo hueso en condiciones normales. Cuando la puntuación es mayor a -1, el resultado es normal. Mientras, si el valor osculpa entre -1 y -2,5 implica que el paciente presenta una densidad ósea ligeramente menor a lo habitual. Y, por último, se considera que el paciente padece osteoporosis cuando la puntuación es inferior a -2,5.
  • Z-score: en este grupo estadístico se incluyen aquellos parámetros que indican la densidad de calcio que tiene el hueso en cuestión en comparación con la media de la población en función de varios factores demográficos: edad, sexo e IMC. Aunque no son parámetros determinantes, valores anormales de los mismos pueden llevar al médico a solicitar pruebas adicionales.

¿Cuánto dura esta prueba?

Duración: el examen de densidad ósea suele durar entre 10 y 30 minutos, dependiendo del equipo empleado y las zonas a ser examinadas. Es una prueba bastante rápida.

¿A quiénes se les realiza la densitometría?

Actualmente, existe un gran debate en el ámbito médico acerca de cuándo resulta conveniente realizar esta prueba médica. Hay determinados grupos de población para los que la densitometría está indicada.

  • Postmenopausia: aquellas mujeres que ya hayan atravesado la fase de la menopausia y que no lleven a cabo ningún tratamiento hormonal, pero que padezcan síntomas de carácter grave. También las mujeres postmenopáusicas que sean fumaduras habituales debido a que el tabaco acelera de forma notable la pérdida de calcio en los huesos.
  • Ancianos: la densitometría también es una prueba indicada para aquellas personas mayores en cuya familia existan antecedentes de fractura de cadera.
  • Medicamentos: en algunos casos es recomendable evaluar la densidad de calcio presnte en los huesos cuando las personas consumen medicamentos tales como corticoides o antiepilépticos.
  • Alcohol: y, por último, aquellas personas que consuman alcohol de forma habitual ya que favorece la pérdida de calcio en los huesos del cuerpo.

¿Por qué se realiza la densitometría?

La densitometría es una prueba diagnóstica que tiene una gran selección de aplicaciones.

Osteoporosis

Osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad ósea que se caracteriza por la dismunición de la densidad de masa ósea. De este modo, los huesos se vuelven más porosos ya que aumenta tanto el número como el tamaño de las cavidades presentes en su interior. Es por ello que los huesos tienen una mayor fragilidad, aumentando así el riesgo de fractura.

Por lo general, las personas alcanzan la cantidad máxima de masa ósea cuando tienen entre 30 y 35 años. A partir de ese momento, se produce una pérdida progresiva de la misma.

La osteoporosis es una enfermedad que afecta sobre todo a las mujeres, principalmente por dos motivos. Por un lado, su pico de masa ósea es menor al de los hombres. Y, por otro lado, la menopausia acelera de forma notable la pérdida de masa ósea.

Osteogénesis imperfecta

La osteogénesis imperfecta es una enfermedad genética caracterizada porque los huesos son muy frágiles, de modo que se fracturan con gran facilidad. Los primeros síntomas se presentan en la infancia, y pueden ser muy variados: debilidad en los músculos, columna vertebral desviada…

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La gravedad con la que se presenta esta enfermedad varía de forma notable de unas personas a otras. En algunos casos simplemente se presentan unas pocas fracturas a lo largo de la vida, mientras que otras personas sufren varias decenas de ellas.

Mieloma múltiple

Mieloma múltiple

Un tumor maligno que da comienzo en las células del plasma, las cuales forman una parte muy importante del sistema inmunitario. A medida que la enfermedad avanza, las células del mieloma se agrupan en la médula ósea, así como en las zonas más sólidas del hueso.

Es una enfermedad que afecta sobre todo a personas mayores y cuyos síntomas principales son los siguientes: dolor de intensidad variable en los huesos, fracturas frecuentes, debilidad sin razón aparente, y fiebre.

Enfermedades renales

Deeterminadas enfermedades renales también pueden dar lugar a una pérdida de masa ósea, lo cual puede llevar al médico a solicitar una densitometría. Este tipo de trastornos implican que de algún modo los riñones están dañados, de modo que no pueden filtrar la sangre de manera adecuada. Una condición que puede llevar a que los desechos se acumulen en el cuerpo, dando así lugar a problemas de salud potencialmente graves.

Enfermedades hepáticas

El hígado es el órgano más grande del cuerpo, y cumple funciones muy importantes para el buen funcionamiento del organismo. Existen una gran selección de trastornos que pueden derivar en una pérdida de masa ósea, como la hepatitis, la cirrosis o la hemocromatosis.

¿Cómo se realiza la densitometría?

Como hemos comentado antes, la duración de la densitometría es bastante corta. Se trata de una prueba médica muy sencilla que se realiza en apenas 15 – 30 minutos, que no requiere de ingreso hospitalario; se lleva a cabo de manera ambulatoria. Es indolora, de modo que resulta muy cómoda para el paciente.

En este caso, el paciente puede acudir a la clínica con total normalidad; no es necesario ir en ayunas. En relación a los medicamentos, es importante comunicar al médico todos los que se consumen de manera previa; en caso de tomar suplementos de calcio, no se deben ingerir 24 horas antes de que dé comienzo la densitometría.

Procedimiento

Cómo se realiza la densitometría

Cuando el paciente acude a la clínica en la que se va a realizar la prueba, en primer lugar debe vestirse con un batín para que al médico le resulte más sencillo proceder con la densitometría ósea.

A continuación debe colocarse en la camilla en la posición que le indique el médico en función del hueso sobre el que se quiera realizar la prueba. Por ejemplo, si se desea medir la densidad ósea de la columna vertebral, las piernas deben estar más elevadas, de modo que la espalda quede completamente apoyada sobre la camilla.

A continuación, el médico procede con la prueba, realizando una serie de radiografías. Un procedimiento totalmente indoloro para el paciente. Pasados unos minutos, el médico comunica que la densitometría ha finalizado.

Complicaciones

Las complicaciones de la densitometría ósea apenas existen ya que es una prueba indolora y no invasiva para el paciente. No obstante, al utilizar rayos X para su procedimiento, siempre existe un cierto riesgo, ante el cual se deben tomar una serie de precauciones básicas. Hay que tener en cuenta que la dosis de radiación es infinitamente inferior al de las pruebas de rayos X rutinarias.

De este modo, a diferencia de las pruebas radiológicas habituales, no es necesario que el paciente utilice protectores de plomo para proteger órganos sensibles como los genitales o los ovarios.

Conclusión

Actualmente, se estima que la osteoporosis es una enfermedad que afecta a en torno a tres millones de personas en España, sobre todo mayores de 50 años. Además, tal y como señalan los expertos, el 33% de las mujeres y el 17% de los hombres sufrirá una fractura a causa de la osteporosis.

En estos casos, la densitometría es una prueba radiológica clave para diagnosticar esta condición. Así, en función de la densidad de calcio presente en el hueso, el médico puede estimar el riesgo de padecer osteoporosis. Del mismo modo, la densitometría está recomendada en aquellos pacientes con osteoporosis que estén siguiendo un tratamiento para esta enfermedad, de manera que el médico puede evaluar su efectividad.

En definitiva, el principal objetivo de la densitometría es ayudar a que no se den fracturas óseas mediante la prevención en relación al estilo de vida, así como a la prescripción del tratamiento médico correspondiente cuando sea necesario.

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