10 consejos para cuidar la salud mental

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10 consejos para cuidar la salud mental
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El cerebro, del mismo modo que cualquier otra estructura corporal, tiende a deteriorarse con la edad. No obstante, el ritmo de ese proceso de envejecimiento depende en gran medida de los hábitos que se adopten a lo largo de la vida. Es por ello que resulta tan importante conocer cómo cuidar la salud mental y qué estrategias pueden ayudar a preservarla.

Existe un amplio abanico de hábitos que se pueden introducir de forma sencilla en la rutina diaria, así como ejercicios que contribuyen a mantener el cerebro activo y en buen estado.

¿Qué es la salud mental?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental es un estado de bienestar en el que la persona es capaz de desarrollar sus capacidades, afrontar el estrés cotidiano, trabajar de forma productiva y contribuir a su comunidad. Abarca el bienestar psicológico, social y emocional, por lo que afecta de forma notable al modo en que se afronta el día a día y los obstáculos que aparecen en el camino. Además, la salud mental influye en la forma de manejar el estrés, las relaciones sociales y la toma de decisiones.

Tener una buena salud mental es fundamental en todas las etapas de la vida, ya que permite enfrentarse a los problemas y mantener relaciones sanas con las personas del entorno. Asimismo, con una salud mental adecuada la persona puede aprovechar al máximo sus cualidades y habilidades en todos los ámbitos de la vida.

Las enfermedades mentales son trastornos de salud de carácter grave que pueden perjudicar de forma notable procesos como el pensamiento y el comportamiento. Según datos de la OMS, una de cada ocho personas en el mundo padece algún tipo de trastorno mental, siendo la depresión y la ansiedad los más frecuentes a nivel mundial.

¿Por qué es importante cuidar la salud mental?

Cuando se pregunta a una persona sobre su salud, lo más habitual es que responda refiriéndose a su salud física. Así, la salud mental en la gran mayoría de ocasiones se deja de lado, a pesar de que ambas dimensiones están estrechamente relacionadas.

Los problemas de salud mental no tienen por qué vincularse necesariamente con trastornos clínicos graves. A veces se trata de periodos en los que una persona se encuentra sobrecargada desde el punto de vista emocional y necesita recursos para recuperar el equilibrio.

Ansiedad y estrés

Actualmente hay dos grandes problemas vinculados con la salud mental que afectan tanto a niños como a adultos: la ansiedad y el estrés.

La ansiedad se define como una respuesta del organismo cuando percibe una determinada amenaza o situación de peligro. Tiene una serie de componentes que varían en cada persona, como la historia personal, la predisposición genética o el contexto social. Cuando la ansiedad es desproporcionada o persistente puede dar lugar a un trastorno de ansiedad, que en sus formas más intensas se manifiesta con ataques de pánico.

En cuanto al estrés, también es una respuesta fisiológica del organismo ante exigencias o demandas del entorno. El estrés mantenido en el tiempo (estrés crónico) puede afectar tanto a la vida personal como profesional o formativa de quien lo padece, y se ha asociado con un mayor riesgo de problemas cardiovasculares, inmunológicos y psicológicos.

10 pautas para cuidar la salud mental

10 pautas para cuidar la salud mental

Para cuidar la salud mental de forma adecuada hay una serie de pautas y consejos que merece la pena poner en práctica. Son rutinas sencillas que se pueden incorporar fácilmente a la vida diaria.

Actitud positiva

La vida no es en absoluto un camino de rosas. Existen numerosos obstáculos hasta alcanzar los objetivos propuestos. Una de las principales claves para el bienestar emocional consiste en cultivar una actitud constructiva y enfrentarse a las dificultades de la mejor manera posible. Tomar decisiones reflexivas y mantener una perspectiva esperanzadora facilita la superación de los obstáculos.

Estilo de vida activo

La salud mental guarda una relación muy estrecha con el estado físico de la persona. La evidencia científica indica que el ejercicio físico regular tiene efectos positivos sobre el estado de ánimo, la ansiedad y la función cognitiva. Se recomienda practicar alguna actividad física con frecuencia. No es necesario que sea de gran intensidad: es suficiente con actividades como nadar, caminar a buen ritmo o montar en bicicleta durante al menos 150 minutos semanales, según las recomendaciones de la OMS.

Alimentación

La alimentación desempeña un papel muy importante en la salud mental. Lo ideal es limitar aquellos alimentos con un alto contenido en grasas trans y azúcares añadidos, los cuales no aportan beneficios a la salud en general. Por el contrario, se recomienda consumir frutas y verduras, así como alimentos ricos en fibra, ácidos grasos omega-3 y cereales integrales. Diversos estudios han relacionado los patrones alimentarios de tipo mediterráneo con un menor riesgo de depresión.

Relaciones sociales

El ser humano es social por naturaleza, por lo que resulta muy importante cuidar al máximo las relaciones sociales. Hay que trabajar el modo en que se establecen las relaciones con las personas del entorno y cómo se mantienen con el paso del tiempo. La investigación en psicología social demuestra que las conexiones sociales de calidad son uno de los factores protectores más importantes para la salud mental.

Metas y objetivos

Del mismo modo que en cualquier proyecto personal o profesional, conviene marcarse una serie de objetivos en la vida. De este modo, con la mirada puesta en una determinada meta, resulta mucho más sencillo superar los obstáculos con actitud positiva. Es importante que los objetivos cumplan una serie de requisitos: que sean alcanzables, realistas y medibles.

Buen descanso

El descanso, un factor esencial para la salud mental

Dormir adecuadamente influye de forma sustancial en la salud mental. Por lo tanto, hay que procurar que el descanso sea el correcto a lo largo de las diferentes etapas de la vida. La National Sleep Foundation recomienda que los adultos duerman entre siete y nueve horas diarias, manteniendo una buena higiene del sueño: no consumir alcohol ni cafeína antes de dormir, acostarse y levantarse siempre a la misma hora, limitar la exposición a pantallas antes de acostarse y crear un entorno adecuado para el descanso.

Desarrollo de habilidades

A lo largo de la vida, tanto personal como profesional, es esencial contar con una serie de habilidades: negociación, comunicación, liderazgo, resolución de conflictos, etc. Dichas habilidades hay que trabajarlas y potenciarlas para lograr un buen ajuste psicológico y poder alcanzar los objetivos propuestos.

Meditación

La meditación es una práctica milenaria que influye de manera notable en la salud mental. Aporta un amplio abanico de beneficios para el bienestar general: reduce el estrés, favorece la toma de decisiones, influye positivamente en el sistema inmunitario, mejora las relaciones sociales y potencia la capacidad de atención y la memoria. Revisiones científicas han confirmado que la meditación de tipo mindfulness puede reducir significativamente los síntomas de ansiedad y depresión.

Se recomienda dedicar entre 10 y 20 minutos diarios a la meditación. Se puede realizar de manera cómoda en casa. Para ello solo hay que ponerse ropa cómoda y buscar un lugar tranquilo. Lo más importante es sentarse de forma correcta, en el suelo o en una silla con la espalda recta. Una vez en la postura adecuada, hay que centrarse en la respiración y observar los pensamientos que surgen sin juzgarlos, dejándolos pasar.

Control de las emociones

A pesar de tener una serie de objetivos propuestos, no todo sale siempre como uno desea. Es importante aceptar que en el camino de la vida existen obstáculos que van a requerir la toma de decisiones y la adaptación de planes. En este tipo de situaciones es esencial mantener la regulación emocional y saber gestionar correctamente las emociones. Técnicas como la reevaluación cognitiva o la aceptación emocional pueden ser de gran ayuda.

Compartir

Para poder disfrutar de una buena salud mental es importante saber compartir las emociones y pensamientos con los seres queridos, tanto si son positivos como negativos. La expresión emocional y la apertura a los demás constituyen pilares fundamentales del bienestar psicológico. Si las dificultades persisten, no hay que dudar en buscar ayuda profesional de un psicólogo o psiquiatra.

Los mejores ejercicios para la salud mental

Los mejores ejercicios para la salud mental

Para gozar de una buena salud mental hay una serie de ejercicios de estimulación cognitiva que resultan de gran ayuda.

  • Repasar las tareas diarias: este es uno de los ejercicios más efectivos para ejercitar la memoria. Tan solo hay que dedicar unos minutos al día a recordar todo lo que se hizo el día anterior, tratando de evocar el máximo número de detalles posible. Un ejercicio muy sencillo, apto para personas de todas las edades, que mejora tanto la concentración como la capacidad de observación.
  • Crear mapas mentales: al llegar a casa o a la oficina, se trata de crear un mapa mental del camino recorrido. Es un ejercicio que se puede realizar cada vez que se vaya a un determinado sitio. Una opción muy útil para mejorar la memoria y desarrollar lo que se conoce como inteligencia espacial.
  • Utilizar el tacto: el cerebro depende fundamentalmente de la información visual para distinguir entre los diferentes objetos. Este ejercicio consiste en identificar diferencias entre distintos objetos a través del tacto. Por ejemplo, se pueden colocar varias monedas en una taza y tratar de adivinar cuál es el valor de cada una de ellas solo con el tacto.
  • Localizar los objetos: este es un ejercicio muy sencillo para ejercitar el cerebro. Tan solo hay que situarse en una habitación y elegir cinco objetos, tratando de memorizar cuál es la ubicación de cada uno de ellos. Luego, al salir de dicha habitación, hay que tratar de recordar cuáles eran esos objetos y dónde estaban colocados.
  • Hacer sudokus: los sudokus son uno de los mejores ejercicios para estimular la mente. Diversas investigaciones sugieren que este tipo de pasatiempos puede ayudar a mantener e incluso mejorar la capacidad de razonamiento, así como la memoria y la velocidad de los procesos mentales.

Cuidar la salud mental es, por tanto, una prioridad. Conviene activar el cerebro estimulándolo con juegos o actividades que exijan un nivel de concentración alto, así como capacidad de pensamiento crítico. Además, se recomienda incorporar los hábitos señalados a la rutina diaria: hacer ejercicio, mantener relaciones sociales saludables, practicar la meditación, llevar un plan de alimentación equilibrado y dormir las horas necesarias. Es importante comenzar desde la juventud para que en la edad adulta y en la vejez el cerebro se mantenga en el mejor estado posible.

Referencias

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Janire Manzanas

Escrito por

Janire Manzanas

Periodista de salud

Universidad del País Vasco

Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.

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