Cardo mariano
Tabla de contenidos
- 1.Composición del cardo mariano
- 2.Propiedades y beneficios del cardo mariano
- 3.Cómo tomar cardo mariano
- Preparar una infusión de cardo mariano
- Tomar extracto líquido de cardo mariano
- Tomar cardo mariano en cápsulas o comprimidos
- 4.Interacciones farmacológicas
- 5.Efectos secundarios del cardo mariano
- 6.Contraindicaciones del cardo mariano
- 7.Referencias
El cardo mariano (Silybum marianum (L.) Gaertn.), conocido popularmente como cardo borriquero, es una planta bienal de la familia Asteraceae (compuestas) que crece de forma silvestre en cunetas, terrenos baldíos y suelos secos de la cuenca mediterránea. Para fines fitoterapéuticos se emplean sobre todo los frutos maduros (comúnmente llamados «semillas»), aunque también se han utilizado las hojas y las raíces. Su principal interés medicinal reside en la silimarina, un complejo de flavolignanos con demostrada actividad hepatoprotectora y antioxidante in vitro, si bien la evidencia clínica presenta limitaciones que conviene conocer.
Composición del cardo mariano
Los frutos del cardo mariano contienen entre un 1,5 % y un 3 % de silimarina, mezcla de flavolignanos que constituye su principio activo más relevante. Los componentes principales son:
- Flavolignanos (silimarina): silibinina (también denominada silibina, considerada el componente más activo), isosilibinina, silicristina, silidianina y otros análogos minoritarios.
- Ácidos grasos: ácido linoleico, ácido oleico y ácido palmítico.
- Flavonoides: taxifolina, apigenina, camferol y luteolina.
- Fitoesteroles: campesterol y estigmasterol.
- Otros componentes: proteínas, fibra, carbohidratos, vitamina C, betacarotenos y minerales (calcio, magnesio, potasio y selenio).
Propiedades y beneficios del cardo mariano

A continuación se detallan las propiedades atribuidas al cardo mariano y los datos de los que se dispone:
Hepatoprotección y salud del hígado. La silimarina —y en particular la silibinina— actúa como estabilizadora de la membrana del hepatocito, estimula la síntesis de proteínas y posee actividad antioxidante y antiinflamatoria. Tradicionalmente se ha empleado como coadyuvante en hepatitis, cirrosis, esteatosis hepática (hígado graso) e insuficiencia hepática leve. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) reconoce en su monografía el uso tradicional de los extractos de frutos de Silybum marianum como hepatoprotector. No obstante, es importante señalar que la revisión Cochrane de Rambaldi et al. (2007, actualizada en 2011) concluyó que no existe evidencia suficiente de alta calidad para recomendar la silimarina en el tratamiento de la hepatopatía alcohólica u otras enfermedades hepáticas crónicas, debido a la heterogeneidad de los ensayos y al riesgo de sesgo.
Actividad antioxidante. La silimarina neutraliza radicales libres y aumenta la concentración intracelular de glutatión, uno de los principales sistemas antioxidantes del organismo.
Efecto sobre la vesícula biliar. En la medicina tradicional se ha utilizado para favorecer el flujo biliar (acción colerética) y mejorar las molestias digestivas de origen biliar.
Regulación metabólica. Algunos estudios preliminares sugieren que la silimarina podría contribuir a mejorar el perfil glucémico en pacientes con diabetes tipo 2 y a reducir los niveles de colesterol LDL y triglicéridos, aunque se necesitan ensayos de mayor calidad para confirmar estos efectos.
Posible neuroprotección. Datos preclínicos indican un potencial efecto neuroprotector de la silibinina frente al estrés oxidativo cerebral, si bien los estudios en humanos son muy escasos.
Alivio de molestias menstruales. Se le atribuye tradicionalmente un efecto beneficioso sobre la circulación pélvica que podría aliviar la dismenorrea, aunque no se dispone de ensayos clínicos específicos.
Uso tópico tradicional. En la herbolaria popular se ha empleado como coadyuvante ante picaduras de insectos y para mejorar el estado de la piel, gracias a su acción antioxidante.
Propiedades hemostáticas. Se le ha atribuido utilidad para frenar pequeñas hemorragias, como las epistaxis (hemorragias nasales).
Actividad antialérgica. Algunos autores señalan un efecto inhibidor de la liberación de histamina, lo que podría explicar su uso tradicional para aliviar síntomas alérgicos leves.
Cómo tomar cardo mariano

El cardo mariano puede adquirirse en herboristerías, farmacias y tiendas especializadas en productos naturales. Está disponible en infusión, extracto líquido y cápsulas o comprimidos estandarizados.
Preparar una infusión de cardo mariano
Para preparar una infusión se necesitan los frutos (semillas) de la planta. Se calienta una taza de agua sin que llegue a hervir, se añade una cucharada de semillas ligeramente machacadas y se deja infusionar entre 5 y 10 minutos a fuego bajo. Se cuela, se puede endulzar con un poco de miel y se bebe. Se recomienda tomar entre 2 y 3 tazas al día. Cabe señalar que la silimarina es poco hidrosoluble, por lo que la infusión aporta una cantidad limitada de principio activo.
Tomar extracto líquido de cardo mariano
El extracto líquido se prepara a partir de los frutos maduros. La posología habitual oscila entre 25 y 30 gotas diluidas en un vaso de agua, de dos a tres veces al día. Es recomendable seguir las indicaciones del fabricante y consultar a un profesional sanitario.
Tomar cardo mariano en cápsulas o comprimidos
Los extractos estandarizados en cápsulas o comprimidos suelen contener entre 140 y 200 mg de silimarina por unidad. La dosis más estudiada en ensayos clínicos es de 200-400 mg de silimarina al día, repartidos en 2-3 tomas. En cualquier caso, conviene no superar los 420 mg diarios y seguir siempre la recomendación de un profesional de la salud.
Interacciones farmacológicas
La silimarina puede inhibir enzimas del citocromo P450 (CYP2C9, CYP3A4) y la glucoproteína P, lo que podría alterar las concentraciones plasmáticas de diversos fármacos. Se debe tener especial precaución si se toman:
- Anticoagulantes orales (warfarina, acenocumarol).
- Antidiabéticos orales e insulina (riesgo de hipoglucemia aditiva).
- Estatinas y otros hipolipemiantes metabolizados por CYP3A4.
- Inmunosupresores (ciclosporina, tacrolimús, sirolimús).
- Antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, diclofenaco).
- Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y otros antidepresivos.
- Antiepilépticos (fenitoína, carbamazepina).
Ante cualquier duda, se debe consultar al médico o al farmacéutico antes de combinar cardo mariano con medicamentos.
Efectos secundarios del cardo mariano
El cardo mariano se considera generalmente bien tolerado. Los efectos adversos descritos son poco frecuentes y suelen ser de carácter leve:
- Molestias gastrointestinales: náuseas, diarrea, hinchazón abdominal.
- Efecto laxante suave.
- Reacciones alérgicas (dermatitis, eccema, urticaria) en personas hipersensibles a plantas de la familia Asteraceae (manzanilla, ambrosía, milenrama, etc.).
Contraindicaciones del cardo mariano
Antes de empezar a consumir cardo mariano, conviene conocer sus contraindicaciones, ya que en ciertos casos podría resultar contraproducente. No está aconsejado si:
- Se está embarazada o en período de lactancia (no se dispone de datos de seguridad suficientes).
- Se padece hipertensión arterial, ya que podría elevar la presión arterial en algunos pacientes.
- Se tiene alergia conocida a plantas de la familia Asteraceae.
- Se padece una enfermedad hepática grave y se está en tratamiento farmacológico (posibles interacciones).
- Se padece diabetes en tratamiento, salvo supervisión médica (puede potenciar el efecto hipoglucemiante).
- Se están tomando medicamentos con estrecho margen terapéutico (véase la sección de interacciones).
Es fundamental consultar a un profesional sanitario antes de iniciar cualquier suplementación con cardo mariano, especialmente si se padece alguna patología o se está tomando medicación.
Referencias
- European Medicines Agency (EMA). Monograph: Silybum marianum (L.) Gaertn., fructus. Committee on Herbal Medicinal Products (HMPC). EMA/HMPC/294187/2013. Londres: EMA; 2018.
- Rambaldi A, Jacobs BP, Gluud C. Milk thistle for alcoholic and/or hepatitis B or C virus liver diseases. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2007;(4):CD003620. doi:10.1002/14651858.CD003620.pub3.
- Saller R, Meier R, Brignoli R. The use of silymarin in the treatment of liver diseases. Drugs. 2001;61(14):2035-2063. doi:10.2165/00003495-200161140-00003.
- Abenavoli L, Capasso R, Milic N, Capasso F. Milk thistle in liver diseases: past, present, future. Phytotherapy Research. 2010;24(10):1423-1432. doi:10.1002/ptr.3207.
- Flora K, Hahn M, Rosen H, Benner K. Milk thistle (Silybum marianum) for the therapy of liver disease. American Journal of Gastroenterology. 1998;93(2):139-143. doi:10.1111/j.1572-0241.1998.00139.x.
- Comisión E del Instituto Federal Alemán de Medicamentos y Productos Sanitarios. Monografía: Cardui mariae fructus. Berlín; 1986 (revisada en 1992).
- Vargas-Mendoza N, Madrigal-Santillán E, Morales-González A, et al. Hepatoprotective effect of silymarin. World Journal of Hepatology. 2014;6(3):144-149. doi:10.4254/wjh.v6.i3.144.
