Arginina
Tabla de contenidos
La arginina (o L-arginina) es uno de los 20 aminoácidos estándar que forman las proteínas. Se clasifica como aminoácido condicionalmente esencial: el organismo adulto puede sintetizarla en cantidades suficientes en condiciones normales, pero durante la infancia, el estrés metabólico, traumatismos o ciertas enfermedades, la producción endógena resulta insuficiente y debe obtenerse a través de la dieta.
Funciones en el organismo
La arginina interviene en varios procesos bioquímicos clave:
- Síntesis de óxido nítrico (NO): la arginina es el sustrato directo de la enzima óxido nítrico sintasa (NOS). El NO resultante produce vasodilatación, mejora el flujo sanguíneo y contribuye a la regulación de la presión arterial.
- Ciclo de la urea: participa en la detoxificación del amoniaco, facilitando su conversión en urea para su excreción renal.
- Síntesis proteica: como aminoácido proteinogénico, es necesaria para la construcción y reparación de tejidos.
- Función inmunitaria: estimula la proliferación de linfocitos T y la actividad de los macrófagos.
- Secreción hormonal: puede estimular la liberación de hormona del crecimiento, insulina y prolactina.

Fuentes alimentarias

La arginina se encuentra de forma natural en alimentos ricos en proteínas:
- Carnes rojas y aves
- Pescados y mariscos
- Huevos y productos lácteos
- Frutos secos: almendras, avellanas, nueces
- Semillas de calabaza y de girasol
- Legumbres: lentejas, garbanzos, soja
Una dieta equilibrada y variada suele aportar entre 3 y 6 g diarios de arginina, cantidad suficiente para cubrir las necesidades de la mayoría de adultos sanos.
Uso en suplementación deportiva

La arginina es un ingrediente habitual en suplementos deportivos, principalmente por su papel como precursor del óxido nítrico. La vasodilatación inducida por el NO aumenta teóricamente el aporte de oxígeno y nutrientes al músculo durante el ejercicio.
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en Nutrients (2020) concluyó que la suplementación crónica con arginina puede mejorar el VO₂ máx en personas sanas, aunque los resultados varían según la dosis, la duración y el tipo de ejercicio. Las dosis estudiadas oscilan entre 1,5 y 12 g/día dependiendo del protocolo.
No obstante, la evidencia es heterogénea: algunos ensayos no muestran mejoras significativas en el rendimiento, especialmente en atletas bien entrenados. Se recomienda consultar con un profesional sanitario antes de iniciar la suplementación.
Aplicaciones clínicas
La arginina se ha investigado en diversas condiciones:
- Hipertensión: varios metaanálisis sugieren una reducción modesta de la presión arterial sistólica y diastólica con suplementación oral de L-arginina.
- Disfunción eréctil: la evidencia disponible es limitada. Una revisión sistemática (Rhim et al., 2019) señala que la L-arginina puede mejorar la función eréctil leve-moderada, pero su eficacia como monoterapia es inferior a la de los inhibidores de PDE5. Los mejores resultados se observan en combinación con otros tratamientos.
- Cicatrización de heridas: puede acelerar la reparación tisular al favorecer la síntesis de colágeno y la función inmunitaria local.
- Hipertensión arterial: se estudia su papel complementario en el control de la presión arterial.
Efectos adversos

A las dosis habituales (3-6 g/día), la arginina oral se considera generalmente segura. En dosis elevadas pueden aparecer:
- Molestias gastrointestinales: náuseas, diarrea, dolor abdominal
- Descenso de la presión arterial
- Alteraciones electrolíticas
Déficit de arginina
Es poco frecuente en adultos con una alimentación adecuada. Puede aparecer en situaciones de estrés metabólico grave o enfermedad renal, manifestándose con:
- Alteraciones en el metabolismo de la insulina
- Fatiga y debilidad muscular
- Hígado graso
- Caída del cabello
- Estreñimiento
Contraindicaciones y precauciones
Se debe consultar con un profesional sanitario antes de suplementar con arginina en los siguientes casos:
- Embarazo o lactancia
- Asma u otras enfermedades respiratorias
- Herpes (puede favorecer la replicación viral)
- Diabetes o alteraciones de la glucemia
- Enfermedad renal o hepática
- Tratamiento con anticoagulantes, antihipertensivos o inhibidores de PDE5 (sildenafilo y similares)
- Antecedentes recientes de infarto de miocardio
Referencias
- Böger RH. The pharmacodynamics of L-arginine. J Nutr. 2007;137(6 Suppl 2):1650S-1655S. PubMed
- Khalaf D, Krüger M, Wehland M, Infanger M, Grimm D. Role of L-Arginine in Nitric Oxide Synthesis and Health in Humans. Adv Exp Med Biol. 2021;1332:167-174. PubMed
- Bai Y, Sun L, Yang T, et al. Therapeutic Benefits of l-Arginine: An Umbrella Review of Meta-analyses. J Chiropr Med. 2016;15(3):184-189. PubMed
- Viribay A, Burgos J, Fernández-Landa J, Seco-Calvo J, Mielgo-Ayuso J. Effects of Arginine Supplementation on Athletic Performance Based on Energy Metabolism: A Systematic Review and Meta-Analysis. Nutrients. 2020;12(5):1300. PubMed
- Rhim HC, Kim MS, Park YJ, et al. The Potential Role of Arginine Supplements on Erectile Dysfunction: A Systemic Review and Meta-Analysis. J Sex Med. 2019;16(2):223-234. PubMed
- Menzel D, Haller H, Wilhelm M, Robenek H. L-Arginine and B vitamins improve endothelial function in subjects with mild to moderate blood pressure elevation. Eur J Nutr. 2018;57(2):557-568. PubMed

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.