Uña negra
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es la uña negra?
- 2.Posibles causas
- Traumatismo directo
- Microtraumatismos repetidos
- Onicomicosis
- Melanoma subungueal
- Calzado incorrecto
- Uñas largas o deformadas
- Otras causas menos frecuentes
- 3.¿A quiénes afecta la uña negra?
- 4.Síntomas de la uña negra
- Síntomas principales
- Evolución natural del hematoma subungueal
- 5.Diagnóstico
- 6.Tratamiento recomendado
- Drenaje del hematoma (trefina)
- Avulsión ungueal
- Tratamiento expectante
- Tratamiento de causas específicas
- 7.Cómo prevenir la uña negra
- 8.Remedios caseros para la uña negra
- 9.Cuándo acudir al médico de forma urgente
- 10.Conclusión
- 11.Referencias
La uña negra es un trastorno caracterizado por la acumulación de sangre debajo de la uña. Una de las causas más frecuentes es una lesión en el dedo, como por ejemplo la caída sobre el mismo de un objeto pesado. Así, a raíz de la lesión, la uña se torna, total o parcialmente, de color negro o morado. Aunque en la mayoría de los casos se trata de un problema benigno y autolimitado, es importante conocer sus causas para descartar patologías más graves como el melanoma subungueal.
¿Qué es la uña negra?
La uña negra, cuya denominación técnica es hematoma subungueal, es un hematoma localizado debajo de la uña. Dicho de otro modo, se trata de un moratón que en vez de encontrarse en la piel se ubica bajo la lámina ungueal.
Aunque las causas que dan lugar a esta condición son muy variadas, en un alto porcentaje de casos la uña negra se da como consecuencia de un fuerte impacto en la misma o por microtraumatismos que se repiten con frecuencia. Sin embargo, también puede ocurrir sin dolor o aviso.
La uña negra es especialmente común entre los corredores de larga distancia. En este tipo de deportes los pies son sometidos a una sesión de pisadas continua durante un largo periodo de tiempo; pequeños impactos que los dedos deben absorber y que pueden dar lugar a lo que se conoce como uña negra. Se estima que hasta un 14 % de los corredores de maratón presentan al menos un episodio de hematoma subungueal durante su práctica deportiva.
Posibles causas

A continuación señalamos las principales causas por las que se da esta condición.
Traumatismo directo
Una de las causas de uña negra que más se repiten es una lesión a raíz de un golpe de gran intensidad, como por ejemplo la caída de un objeto pesado sobre el pie o un golpe accidental contra una superficie dura. Ante este tipo de situaciones, los vasos sanguíneos del lecho ungueal se rompen, acumulándose la sangre bajo la uña. El hematoma resultante puede abarcar toda la uña o solo una parte, y el dolor suele ser intenso e inmediato.
Microtraumatismos repetidos
La presión repetida durante un largo periodo de tiempo en los dedos de los pies puede dar lugar a lo que se denomina trauma repetitivo, originando con ello la formación de coágulos de sangre bajo la uña. Es la causa más frecuente en deportistas y personas que pasan muchas horas de pie o caminando.
Onicomicosis
La onicomicosis es una infección que se produce por hongos en las uñas de los pies, causada principalmente por dermatofitos (Trichophyton rubrum y Trichophyton mentagrophytes). En la gran mayoría de los casos la infección se origina en el dedo gordo, y si no se da el tratamiento adecuado, se puede extender al resto de uñas.
Uno de los indicios más notorios de la onicomicosis es el cambio de color y forma de la uña afectada, la cual puede volverse de color oscuro, marrón o negro. Por lo general, no causa grandes molestias en un inicio, por lo que quienes la padecen no acuden al médico con brevedad. Así, el riesgo de que la infección invada por completo la uña es alto.
Melanoma subungueal
El melanoma subungueal es una forma poco frecuente pero potencialmente grave de cáncer de piel que merece especial atención. Se trata de un tumor maligno que se deriva de los melanocitos, las células encargadas de la producción de pigmento en la piel.
A diferencia del hematoma subungueal, el melanoma subungueal presenta ciertas características que deben alertarnos (regla ABCDEF del melanoma ungueal):
- A (Age/Race): más frecuente entre los 40 y 70 años, y en personas de piel oscura.
- B (Band): banda pigmentada longitudinal en la uña (melanoniquia longitudinal) con bordes irregulares o anchura superior a 3 mm.
- C (Change): cambio rápido en la pigmentación o en la morfología de la uña.
- D (Digit): afecta preferentemente al dedo gordo del pie o al pulgar.
- E (Extension): extensión del pigmento al pliegue ungueal (signo de Hutchinson).
- F (Family): antecedentes familiares de melanoma.
Ante cualquier banda pigmentada longitudinal que aparezca en una uña sin antecedente traumático claro, es imprescindible consultar al dermatólogo para descartar melanoma.
Calzado incorrecto
La uña negra también puede deberse al uso de calzado incorrecto. Si este es de una talla más pequeña, los dedos del pie se comprimen y están sometidos a un continuo golpeteo en el interior. Del mismo modo, si el calzado es de una talla más grande, se produce un movimiento repetido debido a la falta de agarre.
Tampoco se recomienda el uso de calzado de punta estrecha ya que ejerce una gran presión por el roce del calzado contra los dedos.
Uñas largas o deformadas
Aunque las uñas largas o deformadas no son una causa directa de la uña negra, sí aumentan de forma notable el riesgo de sufrir este trastorno. Las uñas excesivamente largas tienen más superficie de contacto con el interior del calzado, lo que aumenta la probabilidad de traumatismo repetido. Es por ello que se debe prestar especial atención al cuidado de las uñas de los pies.
Otras causas menos frecuentes
- Anticoagulantes: los pacientes que toman medicamentos anticoagulantes (como warfarina, acenocumarol o los nuevos anticoagulantes orales) tienen mayor facilidad para desarrollar hematomas subungueales incluso con traumatismos mínimos.
- Trastornos de la coagulación: enfermedades como la hemofilia o la trombocitopenia favorecen el sangrado bajo la uña.
- Psoriasis ungueal: puede provocar cambios de coloración y deformidad en las uñas que simulan una uña negra.
- Enfermedad vascular periférica: la mala circulación en las extremidades inferiores puede contribuir a la aparición de hematomas subungueales.
¿A quiénes afecta la uña negra?
Uno de los grupos de población más afectados por este trastorno son los corredores de larga distancia. No obstante, esta condición también puede afectar a otros deportistas, como por ejemplo los futbolistas. Golpean el balón cientos de veces durante el partido, provocando así microtraumatismos repetidos, los cuales se localizan especialmente en las uñas ya que el balón se golpea con la puntera de la bota.
También en esquiadores, ya que en la práctica de este deporte se basa en el descenso por pistas con un gran desnivel, en las cuales el peso corporal recae sobre la punta de los dedos. Otros deportes con mayor incidencia incluyen:
- Senderismo y trekking: por las bajadas prolongadas
- Ballet y danza: por la presión sobre las puntas de los pies
- Tenis y pádel: por los cambios bruscos de dirección
- Baloncesto y balonmano: por los saltos y las pisadas
Claro que no es un trastorno exclusivo del ámbito deportivo. Todas aquellas personas que utilicen un calzado inapropiado o que no mantengan una buena higiene de sus pies tienen una alta probabilidad de sufrirlo. También es frecuente en profesionales que trabajan muchas horas de pie o que manipulan objetos pesados (trabajadores de almacén, construcción, etc.).
Síntomas de la uña negra
Tal y como su propio nombre indica, el indicio más notorio de este trastorno es el cambio de color de la uña afectada. No obstante, del mismo modo que un hematoma, la gama de colores es muy amplia; puede ser desde un tono rojizo o violáceo en las fases iniciales hasta el negro más oscuro cuando el hematoma se consolida.
Síntomas principales
- Cambio de coloración: la uña se oscurece progresivamente, pasando por tonos rojizos, violáceos y finalmente negros.
- Dolor: quienes sufren de este trastorno sienten un dolor intenso y pulsátil en la zona, especialmente en las primeras 24-48 horas. El dolor se debe a la presión que ejerce la sangre acumulada sobre el lecho ungueal.
- Sensación de presión: percepción de palpitación bajo la uña que puede empeorar al bajar el pie o al caminar.
- Inflamación: el dedo puede presentar hinchazón en las zonas circundantes a la uña.
- Sensibilidad al tacto: incluso el contacto más suave con la uña puede provocar molestias.
Evolución natural del hematoma subungueal
Si el hematoma no se trata, la evolución habitual es la siguiente:
- Fase aguda (primeras 48 horas): dolor intenso, coloración rojo-violácea, posible elevación de la lámina ungueal.
- Fase subaguda (días a semanas): el dolor disminuye progresivamente, la coloración se oscurece hasta el negro.
- Fase de resolución (semanas a meses): la uña nueva crece desde la base empujando al hematoma hacia el extremo libre. La uña afectada puede desprenderse parcial o totalmente (onicolisis) mientras crece la nueva.
- Regeneración completa: una uña del pie tarda entre 9 y 12 meses en crecer completamente, por lo que la renovación total puede llevar hasta un año.
A pesar de que la uña negra no es una afección que revista gravedad desde el punto de vista médico en la mayoría de los casos, sí es necesario aplicar el tratamiento adecuado a la mayor brevedad posible. De lo contrario, puede surgir incapacidad para apoyar el pie debido al dolor que supone hacerlo.
Diagnóstico
El diagnóstico del hematoma subungueal es fundamentalmente clínico, basado en la historia de traumatismo previo y la exploración visual de la uña. Sin embargo, en algunos casos son necesarias pruebas complementarias:
- Dermatoscopia: permite visualizar patrones de coloración que ayudan a diferenciar un hematoma subungueal de un melanoma subungueal. En el hematoma se observa una pigmentación homogénea con bordes bien definidos.
- Radiografía del dedo: indicada cuando el traumatismo ha sido intenso, para descartar una fractura de la falange distal.
- Biopsia ungueal: solo se realiza cuando existe sospecha de melanoma subungueal u otra neoplasia.
Un dato clínico importante para diferenciar un hematoma de un melanoma es que el hematoma crece distalmente con la uña (se desplaza hacia el borde libre con el tiempo), mientras que el melanoma permanece fijo en su localización o se expande.
Tratamiento recomendado

En caso de observar un hematoma localizado debajo de la uña del pie es importante acudir al médico a la mayor brevedad posible. Y es que el factor tiempo juega un papel esencial en cualquier tipo de trastorno clínico.
El médico en primer lugar realiza la historia médica del paciente, preguntándole acerca de los síntomas, así como si practica algún tipo de deporte o si ha sufrido un golpe recientemente.
Drenaje del hematoma (trefina)
Si la uña negra se ha originado en las últimas 48 horas y el cuerpo no ha comenzado a reabsorber el coágulo de sangre, el tratamiento más habitual consiste en el drenaje de dicho coágulo. El médico procede a realizar una pequeña perforación en la uña (trefina), mediante una aguja estéril calentada o un dispositivo electrocauterio, a través de la cual se drena la sangre acumulada en la zona.
Este procedimiento:
- Produce un alivio inmediato del dolor al liberar la presión
- Es rápido, sencillo y prácticamente indoloro
- No requiere anestesia en la mayoría de los casos
- Preserva la uña intacta
Avulsión ungueal
En casos en los que el hematoma ocupa más del 50 % de la superficie de la uña o cuando la lámina ungueal está muy dañada o parcialmente desprendida, puede ser necesaria la extracción (avulsión) de la uña. Esto permite examinar el lecho ungueal en busca de laceraciones que requieran sutura y facilita la cicatrización.
Tratamiento expectante
Si ha transcurrido demasiado tiempo desde que ha aparecido el hematoma debajo de la uña (más de 48-72 horas) y el dolor es tolerable, generalmente no se requiere intervención médica. El organismo reabsorbe gradualmente la sangre acumulada y la uña nueva va creciendo desde la matriz. En algunos casos, la uña afectada se desprende espontáneamente y es sustituida por una nueva.
Tratamiento de causas específicas
- Onicomicosis: requiere tratamiento antifúngico tópico (amorolfina, ciclopirox) o sistémico (terbinafina, itraconazol) durante varios meses.
- Melanoma subungueal: requiere biopsia urgente y, si se confirma, tratamiento oncológico específico (generalmente cirugía con márgenes amplios).
Cómo prevenir la uña negra
Hay una serie de medidas a tener en cuenta para prevenir en la medida de lo posible este trastorno.
- Uñas: tal y como hemos señalado, uno de los principales factores de riesgo son las uñas largas o deformadas. Es por ello que resulta tan importante mantener las uñas recortadas, realizando siempre un corte en recto, dejando aproximadamente 1-2 mm de borde libre.
- Calcetines: del mismo modo que se adapta el calzado a cada actividad, los calcetines también deben ser diferentes. Para practicar deporte se recomienda optar por calcetines sin costuras, con refuerzo en la puntera y de materiales que evacuen la humedad.
- Calzado: para evitar la uña negra es esencial escoger el calzado adecuado. Se recomienda probar el calzado al final del día (cuando el pie está más hinchado) y asegurarse de que queda al menos medio centímetro entre el dedo más largo y la punta del zapato. Para correr, es habitual usar media talla o una talla más que la habitual.
- Cordones y cierre: un buen atado del calzado deportivo evita que el pie se desplace hacia delante con cada pisada, reduciendo el impacto sobre las uñas.
- Protectores de silicona: existen fundas de silicona para los dedos que amortiguan los impactos y reducen la fricción.
Remedios caseros para la uña negra
Por último, queremos señalar una serie de remedios caseros que resultan muy efectivos para la uña negra. Merece la pena destacar que funcionan como medidas complementarias cuando la uña ha sufrido un golpe y se quiere reducir la inflamación inicial.
- Hielo: la aplicación de frío local inmediatamente después del traumatismo (envuelto en un paño, nunca directamente sobre la piel) durante 15-20 minutos cada 2-3 horas reduce la hemorragia y la inflamación. Es la medida más eficaz si se aplica en los primeros minutos.
- Elevación: mantener el pie elevado por encima del nivel del corazón durante las primeras horas ayuda a reducir el flujo sanguíneo a la zona y la formación del hematoma.
- Manzanilla: la manzanilla tiene propiedades antiinflamatorias. Basta con elaborar una infusión de manzanilla y cuando esté templada introducir el dedo afectado. Ayuda a disminuir tanto la inflamación como el dolor.
- Sal: otro remedio casero consiste en introducir la uña afectada en un recipiente de agua tibia con sal marina. Es efectivo para reducir la inflamación.
- Reposo: evitar la actividad física y el uso de calzado cerrado hasta que disminuya el dolor.
Cuándo acudir al médico de forma urgente
Es importante buscar atención médica en los siguientes casos:
- Dolor intenso e insoportable que no cede con analgésicos habituales.
- Sospecha de fractura: si el traumatismo fue muy violento y hay deformidad o imposibilidad de mover el dedo.
- Signos de infección: enrojecimiento progresivo, calor, supuración o fiebre.
- Pigmentación sin antecedente traumático: una uña que se oscurece sin haber recibido ningún golpe debe ser evaluada para descartar melanoma.
- Línea pigmentada longitudinal: una banda oscura que recorre la uña de base a punta (melanoniquia longitudinal) requiere valoración dermatológica.
- Pacientes diabéticos o inmunodeprimidos: cualquier lesión en los pies requiere atención profesional por el mayor riesgo de complicaciones.
Conclusión
En la mayoría de los casos, la uña negra es un trastorno benigno causado por un traumatismo que se resuelve por sí solo con el tiempo. El drenaje precoz del hematoma alivia rápidamente el dolor cuando se realiza en las primeras 48 horas. Sin embargo, ante cualquier cambio de coloración en una uña que no tenga un antecedente traumático claro, se recomienda acudir al dermatólogo para descartar un melanoma subungueal, una patología que, aunque poco frecuente, requiere un diagnóstico y tratamiento precoces.
Referencias
- Jellinek NJ. Nail surgery: practical tips and treatment options. Dermatologic Therapy. 2007;20(1):68-74.
- Haneke E. Nail surgery. Clinics in Dermatology. 2013;31(5):516-525.
- MedlinePlus. Hematoma subungueal. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000857.htm
- American Academy of Dermatology. Nail fungus. Disponible en: https://www.aad.org/public/diseases/nail-fungus
- Braun RP, Baran R, Le Gal FA, et al. Diagnosis and management of nail pigmentations. Journal of the American Academy of Dermatology. 2007;56(5):835-847.

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.