Sequedad ocular

Analizamos las causas y los síntomas de la sequedad ocular, una afección cada vez más común tanto entre jóvenes como entre mayores. Además, explicamos las diferentes opciones de tratamiento y cuáles son los mejores remedios caseros para tratar los ojos secos.

El síndrome del ojo seco es una afección relativamente común, que afecta a en torno a un 15% de la población adulta. Se trata de una enfermedad casada por una gran selección de factores: ambiente seco, exposición al sol prolongada, humo del tabaco…

¿Qué es el ojo seco?

Se conoce con el nombre de síndrome del ojo seco a una afección que se da cuando la lubricación de la superficie ocular no es suficiente. Las causas de esta afección pueden ser muchas, como por ejemplo una producción de lágrima pobre.

La sequedad ocular se da especialmente en personas mayores. No obstante, en los últimos años el número de personas jóvenes que sufren esta afección se ha disparado, en gran parte debido a las nuevas tecnologías; cada vez son más las personas que pasan muchísimas horas frente a una pantalla, lo cual en ocasiones causa el síndrome del ojo seco.

Otro grupo de población al que afecta especialmente esta enfermedad son las mujeres que están atravesando la menopausia o que están embarazadas; los cambios hormonales pueden reducir la producción de lágrimas.

Sequedad ocular severa

La sequedad ocular severa en una gran mayoría de los casos es una afección crónica. Se trata de una variante que resulta muchísimo más grave, que genera unos síntomas más graves que la dolencia común. En algunos casos puede llegar incluso a comprometer de alguna manera la visión del paciente, quien puede experimentar determinados síntomas, como visión borrosa, úlceras corneales e incluso queratitis.

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El tratamiento del ojo seco severo generalmente pasa por la administración de colirios con corticoides. En determinados casos, el oftalmólogo puede recurrir a la cirugía para taponar los puntos lagrimales.

Causas del ojo seco

Causas del ojo seco

En general, no existe una sola causa en concreto que explique esta afección. En la gran mayoría de los casos se da por una combinación de factores, tanto internos como externos. Lo cierto es que la incidencia de la sequedad ocular aumenta de forma progresiva con la edad. Algunas de las causas más habituales son las siguientes.

  • Ambiente seco: el aire acondicionado y la calefacción resecan muchísimo el ambiente. Por lo tanto, pasar muchísimo tiempo en estos espacios puede causar sequedad ocular.
  • Sol: la exposición prolongada al sol sin la adecuada protección ocular es otra de las causas probables de esta afección. Es importante proteger los ojos de los rayos UVA del sol, utilizando unas gafas con una buena categoría de filtro solar.
  • Tabaco: el tabaco también influye en el síndrome del ojo seco, especialmente el humo.

Síntomas de la sequedad ocular

Los síntomas del ojo seco son muy fáciles de detectar, lo cual es una gran “ventaja” porque permite diagnosticar esta afección en sus fases iniciales y acudir al oftalmólogo para que establezca el tratamiento adecuado.

Una de las señales de alerta que se da en prácticamente el 100% de los pacientes es la sensación de picazón en el ojo, la cual es muy intensa y prolongada. Además, algunos pacientes sienten que tienen algo en el ojo y sufren fotofobia. El lagrimeo y la visión borrosa son otros de los síntomas que se presentan con más frecuencia.

Aunque parezca contradictorio, lo cierto es que la falta de hidratación en la superficie del ojo puede dar lugar a un exceso de lágrima. No obstante, esto no hace que mejore la condición de los pacientes; se trata simplemente de un síntoma más de la sequedad ocular.

Tratamiento

No existe una cura definitiva para tratar esta afección. La gran mayoría de las personas sufren de sequedad ocular en periodos intermitentes a lo largo de toda su vida. En aquellos casos de síndrome de ojo seco severo, quienes lo padecen sufren los síntomas de forma continua.

Claro que existen diferentes tratamientos que ayudan en gran medida a minimizar los síntomas. En la gran mayoría de los casos, el oftalmólogo recomienda aplicar lágrimas artificiales, las cuales se pueden adquirir sin receta. En cuanto al ojo seco severo, se recomienda la aplicación de corticoides. Existe un tratamiento muy novedoso y que algunos hospitales están llevando a cabo, que consiste en la aplicación de suero autólogo, el cual se crea a partir de la sangre del paciente.

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La sequedad ocular no es una patología grave, aunque sí puede llegar a ser muy molesta. Por lo tanto, ante el más mínimo síntoma, es recomendable acudir al oftalmólogo para que establezca el tratamiento más adecuado.

¿Sequedad ocular o alergia?

En ocasiones, la sequedad ocular y la alergia presentan síntomas muy similares, lo cual puede dificultar en gran medida el diagnóstico. No obstante, son afecciones completamente diferentes.

Las lágrimas tienen un papel clave en la salud de los ojos ya que los limpian y protegen de las bacterias nocivas. No obstante, en algunos casos hay personas que no producen la cantidad de lágrima suficiente para realizar estas funciones; o, en el caso de que sí produzcan la cantidad necesaria, ésta se evapora antes de tiempo. Pues bien, la insuficiencia de lágrima es lo que se denomina ojo seco.

El origen de la alergia es totalmente diferente. Se da a raíz de una reacción alérgica por el contacto con determinadas sustancias como el polen. El síntoma más habitual es la conjuntivitis alérgica, la cual genera una gran picazón acompañada de estornudos.

Remedios caseros para la sequedad ocular

Remedios caseros ojos secos

Si sufres de sequedad ocular leve y quieres aliviar los síntomas propios de esta afección, a continuación te explicamos una serie de remedios caseros que resultan muy efectivos.

Té negro

El té negro es un ingrediente 100% natural con grandes propiedades antioxidantes. Es muy efectivo para hidratar los ojos en profundidad. Preparar y aplicar este remedio es muy sencillo.

Lo primero que debes hacer es preparar una infusión de té negro. Luego, cuela y deja templar durante unos minutos. Para aplicarlo, empapa un par de compresas en la infusión y coloca sobre los ojos cerrados. Deja que actúe durante 20 minutos y retira. Notarás tus ojos muchísimo más hidratados y descansados.

Pepino

El pepino es uno de los remedios caseros más populares para tratar los ojos secos ya que tiene propiedades calmantes, antiinflamatorias y, además, hidratantes.

Si sufres de sequedad ocular con frecuencia, puedes colocar un par de rodajas de pepino sobre los ojos cerrados todas las noches. Notarás la diferencia.

Patata

La patata es un ingrediente muy rico en agua y, de la misma manera que el pepino, ayuda a combatir la sequedad ocular de una forma muy efectiva. Aplicar este remedio casero es muy sencillo.

Simplemente tienes que cortar un par de rodajas de patata y colocarlas sobre los ojos cerrados durante 15 minutos justo antes de irte a dormir. Te ayudará a hidratar los ojos, al mismo tiempo que los relaja y desinflama.

Los mejores consejos para combatir la sequedad ocular

Hay una serie de tips que merece la pena tener en cuenta para hacer frente al síndrome del ojo seco.

  • Es importante evitar en la medida de lo posible los movimientos de aire, tanto del exterior como el viento, como los producidos por aparatos como ventiladores o secadores de pelo. Si necesitas salir a la calle, el viento es inevitable, por lo que en éste caso lo ideal es que lleves gafas de sol.
  • Una de las principales causas de la sequedad ocular es un ambiente demasiado seco. Pues bien, una buena idea dentro del hogar es instalar un humidificador, el cual reduce la sequedad del ambiente.
  • Por supuesto, es muy importante que los ojos descansen. Determinadas actividades como leer o estar frente a la pantalla del ordenador pueden agravar los síntomas de esta afección. Debes realizar pausas cada 30 o 45 minutos para que los ojos puedan descansar.
  • Otro de los factores que más agrava los síntomas de la sequedad ocular es el humo del tabaco, por lo que es aconsejable que lo evites en la medida de lo posible.
  • Una alimentación rica en ácidos grasos Omega 3 también es beneficiosa para combatir esta afección; un nutriente que puedes encontrar en numerosos pescados azules como el salmón o las sardinas.

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