Orquitis

Toda la información acerca de la orquitis, la inflamación de uno o ambos testículos. Explicamos cuáles son sus causas, síntomas y cómo se realiza el diagnóstico. Además, señalamos cuál es el tratamiento y pronóstico de los pacientes.

La orquitis es una inflamación de uno o ambos testículos, en la gran mayoría de ocasiones, a raíz de una infección bacteriana o el virus de las paperas.

La orquitis bacteriana se puede dar por enfermedades de transmisión sexual, como la gonorrea o la clamidia. También puede darse por otros trastornos como la epididimitis.

Resulta un trastorno muy doloroso y que, si no se trata a tiempo y de la forma adecuada, puede afectar a la fertilidad. El dolor en algunos casos puede ser muy intenso y, además, se presenta una inflamación y enrojecimiento del escroto.

Por suerte, la gran mayoría de las orquitis se curan en apenas dos o tres semanas sin ningún tipo de complicación o secuela. Hasta el momento no existe un tratamiento específico para este trastorno, pero sí hay medidas que alivian en gran medida el dolor y la inflamación.

¿Qué es la orquitis?

Se conoce como orquitis a la inflamación de uno o ambos testículos; la causa en la gran mayoría de los casos es la propagación de una infección de origen bacteriano  desde el epidimo. Aunque puede darse en todos los hombres, esta enfermedad es muchísimo más frecuente en aquellos cuyas edades están comprendidas entre los 19 y los 35 años.

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Qué es la orquitis

Causas de la orquitis

En lo relativo a las causas de la orquitis, éstas pueden clasificarse en dos grandes grupos. Por un lado, aquellas no relacionadas con una enfermedad de transmisión sexual. Y, por otro lado, aquellas que sí guardan relación con una ETS.

Transmisión sexual

Gonorrea

La gonorrea es la enfermedad de tranmisión sexual que con mayor frecuencia da lugar a la orquitis. Se trata de una infección de origen bacteriano que se transmite por vía sexual; se propaga cuando el semen, el líquido preeyaculatorio y las secreciones vaginales entran en contacto con los genitales, el ano, o la boca. Afecta sobre todo a personas jóvenes, de entre 20 y 30 años de edad.

Se trata de un trastorno silencioso, es decir, que en un inicio apenas presenta síntomas. Este es precisamente uno de los motivos por los que es una infección tan habitual. No obstante, las complicaciones para la salud pueden ser de carácter grave si la gonorrea no se trata de la manera adecuada, llegando incluso a causar infertilidad en mujeres.

Clamidia

La clamidia es una enfermedad de transmisión sexual común tanto entre hombres como entre mujeres; en el caso de las mujeres, afecta al cuello del útero o la gargana, mientras que a los hombres les afecta en la uretra, el recto o la garganta.

Se trata de una enfermedad que apenas presenta síntomas, por lo que es habitual que personas con clamidia ni siquiera sean conscientes de la enfermedad. En la gran mayoría de casos, los indicios comienzan varias semanas después de contraer la bacteria: sensación de ardor al orinar y dolor intenso durante las relaciones sexuales.

Otras causas

Paperas

Entre los diferentes virus que con frecuencia causan la orquitis se encuentra el de las paperas. Se trata de una infección vírica contagiosa cuya principal característica es el agrandamiento de las glándulas salivales; también puede afectar a otros órganos, sobre todo en personas adultas. El contagio de esta enfermedad se puede dar a través del contacto directo con objetos contaminados, así como a través de la saliva o la orina.

Uno de los síntomas que se da con mayor frecuencia es el endurecimiento y el dolor intenso en la zona en la que se localiza la glándula parótida; es decir, entre el lóbulo de la oreja y la mandíbula.

Infección de próstata

La infección de próstata se da en un gran número de casos a raíz de una bacteria que causa la hinchazón e inflamación de la glándula prostática. Los síntomas más habituales que comprenden este trastorno son: escalofríos, fiebre, enrojecimiento de la piel, cierto grado de sensibilidad en la parte baja del abdomen, y dolor de cuerpo.

Factores de riesgo de la orquitis

Más allá de las causas de esta enfermedad, existen una serie de factores de riesgo que es interesante conocer.

  • Tener varias parejas sexuales y practicar con ellas comportamientos sexuales de alto riesgo, entendiendo como tal a cualquier tipo de relación sin protección. Tal y como hemos señalado, las enfermedades de transmisión sexual son una de las causas más frecuentes de la orquitis.
  • Sufrir cualquier tipo de malformación congénita de las vías urinarias.
  • Padecer infecciones urinarias con cierta regularidad.
  • Haber sufrido una cirugía de las vías urinarias.

Síntomas de la orquitis

Síntomas de la orquitis

En la gran mayoría de casos los síntomas propios de la orquitis se dan entre cuatro y siete días después de haber contraído la enfermedad. En el 30% de los casos, en el plazo máximo de nueve días, la enfermedad se disemina al otro testítulo.

Los síntomas propios de la orquitis varían en gran medida entre unos pacientes y otros, sobre todo en función de la causa que haya dado lugar a esta enfermedad. La gran mayoría de pacientes presentan un dolor muy intenso en el testículo, así como sangre en el semen y secreción del pene.

En función del grado de afección de la orquitis, el paciente puede presentar fiebre, así como un dolor muy intenso en la ingle que puede aumentar cuando mantiene relaciones sexuales. En determinados casos también se presenta dolor al orinar.

Prácticamente el 100% de los pacientes que sufren orquitis tienen el testículo afectado muy hinchado y sensible al tacto; además, puede darse una ligera sensación de pesadez.

Diagnóstico

Ante los síntomas señalados en el apartado anterior, es importante acudir al médico con relativa urgencia para que establezca un diagnóstico y tratamiento adecuados. En primer lugar el médico realiza una historia del paciente en función de los síntomas que presenta, así como su estado de salud en general: enfermedades crónicas, medicamentos…

A continuación procede a realizar un examen físico, en el cual hay tres factores que pueden ayudar en gran medida a determinar la orquitis: agrandamiento de la próstata y sensibilidad en la misma, inflamación de los ganglios linfáticos en la zona inguinal del lado afectado, y agrandamiento y sensibilidad del testículo afectado por la enfermedad.

Si existe sospecha de orquitis, el médico procede a realizar una serie de pruebas médicas para confirmar el diagnóstico. Las más habituales son un análisis sanguíneo y una ecografía testicular.

Una ecografía testicular es una prueba de imagen que se utiliza para examinar el escroto y determinar cualquier posible anomalía en el mismo. El procedimiento es muy sencillo, y completamente indoloro: el paciente se acuesta boca arriba con las piernas separadas y el médico procede a levantar ligeramente el saco escrotal con ambos testículos ubicados a cada lado. A continuación aplica un gel transparente en el saco escrotal y desplaza una sonda manual sobre el escroto para visualizar la zona.

Tratamiento de la orquitis

Tratamiento de la orquitis

Actualmente no existe ningún tratamiento específico para combatir esta enfermedad. Así, el tratamiento más habitual consiste en la aplicación de frío y analgésicos para hacer frente a la inflamación y al dolor, respectivamente.

Además, si se confirma que la infección ha sido causada por bacterias, el tratamiento más recomendado es la aplicación de antibióticos. En determinados casos puede resultar conveniente la administración de antiinflamatorios y analgésicos.

El paciente afectado por la orquitis debe guardar reposo en cama y aplicar compresas de hielo durante varios días.

Complicaciones de la orquitis

En líneas generales, el 100% de los pacientes mejoran sin ningún tipo de complicación. No obstante, en determinados casos pueden surgir complicaciones de diversa índole.

  • Absceso escrotal:  una enfermedad poco frecuente que en la gran mayoría de los casos surge como una complicación de casos avanzados o no tratados de orquitis. Generalmente, se da en pacientes con inmunodepresión o diabetes.
  • Epidimitis crónica: se conoce como tal a la inflamación del epidídimo, una estructura con forma cilíndria que se encuentra en la parte trasera del testículo; se encarga tanto del almacenamiento como del transporte de loes espermatozoides. Se da con mayor frecuencia en personas de entre 14 y 35 años. Los síntomas más habituales de esta condición son los siguientes: dolor e hinchazón del escroto, micción frecuente y dolorosa, y dolor al eyacular.

Pronóstico de la orquitis

En relación al pronóstico de pacientes con orquitis, en un porcentaje muy alto de casos el testículo afectado se recupera de manera normal. No obstante, si esta enfermedad se presenta en niños, es habitual que estos sufran atrofia testicular; es decir, el encogimiento del testículo.

Respecto a las relaciones sexuales, uno de los síntomas principales de esta enfermedad es precisamente el dolor a la hora de mantener relaciones sexuales. Por lo tanto, es esencial a que la enfermedad esté completamente curada para poder mantenerlas.

Conclusión

Es muy importante que ante la aparición de dolor, así como de inflamación, o cualquier otra molestia en los testículos, se consulte a un profesional médico. Es muy habitual que los pacientes tomen la postura de “a ver si se pasa” u opten por la automedicación o el uso exclusivo de plantas. Pues bien, es importante recordar que este tipo de acciones sólo puede traer complicaciones o agravamientos de la propia enfermedad.


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