Listeriosis

Toda la información relativa a la listeriosis, una enfermedad infecciosa provocada por la bacteria Listeria monocytogenes: qué es, cómo se transmite, cuáles son los síntomas y consejos de prevención.

La listeriosis es una infección causada por la bacteria Listeria monocytogenes, la cual forma parte del grupo de los bacilos Gram positivos; esta se puede encontrar en una gran selección de sitios, como por ejemplo zonas de aguas residuales o animales domésticos. No obstante, el principal foco de contagio hacie el ser humano es el consumo de alimentos infectados con la bacteria. Desde que la persona ingiere este tipo de alimentos hasta que se desarrolla la enfermedad pueden transcurrir hasta seis semanas, lo cual dificulta en gran medida averiguar cuál era el alimento que estaba contaminado por la bacteria Listeria monocytogenes.

¿Qué es la listeriosis?

La listeriosis es una infección grave causada por el microbio Listeria monocytogenes. La forma de contagio que se da en prácticamente el 100% de los casos es el consumo de alimentos contaminados. Aunque cualquier persona puede contagiarse de listeriosis, esta enfermedad afecta principalmente a cuatro grupos de población: mujeres embarazadas, bebés recién nacidos, ancianos y personas que tengan el sistema inmunitario debilitado.

En el caso de las mujeres embarazadas, la enfermedad resulta leve para las futuras madres; no obstante, causa graves daños en el feto, e incluso puede originar la muerte fetal.

En cuanto al resto de grupos de población, la listeriosis puede originar la infección de determinadas enfermedades graves del torrente sanguóneo, lo cual puede derivar en septicemia o encefalitis.

La gran mayoría de personas con listeriosis requiere de ingreso hospitalario. La tasa de mortalidad actual es del 20%.

Síntomas de la listeriosis

Esta enfermedad presenta un amplio abanico de síntomas, los cuales varían en gran medida en función del estado de salud general de cada persona. Generalmente, las señales de alarma que se dan son fiebre y diarrea; dos síntomas que también se dan en afecciones causadas por otros microbios transmitidos por los alimentos.

Los grupos de población más afectados por la listeriosis pueden presentar otros síntomas. En el caso de las mujeres embarazadas, algunas de las señales de alarma son fatigas y dolores musculares. En la gran mayoría de los casos las mujeres no acuden al médico ya que relacionan los síntomas con el periodo de gestación. No obstante, la infección puede causar series problemas como aborto espontáneo, muerte fetal e incluso parto prematuro.

En cuanto a los ancianos y a las personas con el sistema inmunológico debilitado, algunos de los símtomas más comunes son dolor de cabeza, rigidez en el cuello, pérdida de equilibrio y convulsiones.

Generalmente, los síntomas aparecen a las tres semanas de haber consumido los alimentos contaminados.

Síntomas de la Listeriosis

Diagnóstico

El diagnóstico de la listeriosis no siempre resulta sencillo ya que en la gran mayoría de los casos los síntomas se relacionan con otras enfermedades. Para poder determinar un diagnóstico definitivo de esta enfermedad es esencial identificar el microorganismo en una muestra que generalmente es estéril; esto es algo que se da en prácticamente todas las enfermedades infecciosas.

Si la listeriosis genera una sepsis, algo muy habitual en personas ancianas y/o con el sistema inmunológico debilitado, lo más habitual es tomar una muestra de sangre, la cual se cultiva para que la bacteria crezca y, de esta manera identificarla.

Si la enfermedad causada por la listeria ha causado meningitis, el médico debe tomar una muestra del líquido defalorraquídeo a través de una punción lumbar. Una vez tomada la muestra, se cultuva para detectar la bacteria.

Tratamiento de la listeriosis

Una vez diagnosticada la listeriosis, esta enfermedad se trata con antibióticos, los cuales se encargan de destruir la bacteria e impedir que se replique. El tratamiento más habitual es un derivado de la penicilina, denominado ampicilina; no destruye la bacteria de una manera directa, pero sí evita que se replique, lo cual es suficiente para que la infección no se expanda.

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Además de la toma de antibióticos, es importante tratar determinados síntomas de la listeriosis. Para controlar la fiebre, el médico receta antipiréticos; si se da sepsis, el tratamiento habitual es la administración de oxígeno; y si esta enfermedad ha causado meningitis, se recetan corticoides.

Es importante recordar que la supervivencia ante una infección por listeria guarda una relación directa con un diagnóstico precoz; cuando más tardío sea, las probabilidades de supervivencia descienden de forma notable, especialmente en los grupos de población más sensibles.

Brotes de listeriosis

Prácticamente todos los años se desencadena un brote de listeriosis en algún país del mundo. No obstante, en la gran mayoría de las ocasiones pasan desapercibidos, sin causar grandes daños.

No obstante, en 2016 y 2017 se vivió el peor brote de listeriosis de la historia en Sudáfrica, el cual dejó un total de 180 muertos y cerca de 1.000 casos probados en el país, lo que supone una tasa de mortalidad del 27%. El brote se desencadenó a raíz de un lote de alimentos contaminados del mayor productor de alimentos envasados de África.

Listeria y alimentos

Actualmente, los brotes de listeria están directamente relacionados con determinados productos alimenticios, especialmente lácteos, frutas y verduras. Lo explicamos todo a continuación.

Quesos

Se estima que hay hasta 135 más posibilidades que los quesos blandos elaborados con leche no pasteurizada causen listeriosis que aquellos que se elaboran con leche pasteurizada. La explicación es muy sencilla: la pasteurización acaba con la listeria. Claro que si los quesos con leche pasteurizada se elaboran en instalaciones que no guardan las mínimas condiciones higiénicas, también pueden transmitir esta enfermedad.

Alimentos germinados crudos

Este tipo de alimentos requieren de unas condiciones tanto de temperatura como de humedad adecuadas para crecer, las cuales son idóneas para que crezcan determinadas bacterias, como la listeria. Por lo tanto, es recomendable no consumir ningún tipo de germinado como el rábano crudo o poco cocido.

Frutas

Una de las frutas con las que resulta más sencillo contagiarse de listeriosis es el melón. Así, merece la pena tener en cuenta una serie de recomendaciones básicas a la hora de consumirlo. En primer lugar, resulta aconsejable comer el melón inmediatamente después de haberlo cortado. En segundo lugar, el melón debe mantenerse en la nevera un máximo de siete días. Y en tercer y último lugar, hay que desechar todas aquellas porciones de melón que hayan estado a temperatura ambiente durante más de cuatro horas.

Consejos para evitar la infección por listeriosis

Hay una serie de consejos que merece la pena tener en cuenta para evitar la transmisión de la Listeria monocytogenes, especialmente en los grupos de población más sensibles a esta bacteria.

  • Es importante evitar que aquellas personas que tengan mayor riesgo de contraer la enfermedad manipulen alimentos, ya sea a nivel industrial o doméstico.
  • A la hora de manipular cualquier tipo de alimento es esencial lavarse muy bien las manos así como todos los utensilios de cocina que se vayan a utilizar. Las medidas de higiene son indispensables.
  • Imprescindible consumir todos los alimentos cocinados a altas temperaturas, a ser posible a la plancha o al horno.
  • Es fundamental lavar muy bien las frutas y verduras antes de consumirlos.
  • Todos los productos lácteos es importante conservarlos en el frigorífico a una temperatura inferior a los 5ºC.
  • Si perteneces a uno de los grupos de población sensibles en relación a la listeriosis, consulta de forma inmediata a tu médico si presentas alguno de los siguientes síntomas: dolor de cabeza, fiebre, dolores musculares, náuseas y vómitos.

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