Hongos en los pies: causas, síntomas y tratamiento
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué son los hongos en los pies?
- 2.Tipos de hongos en los pies
- Pie de atleta (tinea pedis)
- Onicomicosis
- 3.Causas de los hongos en los pies
- 4.Síntomas de los hongos en los pies
- Síntomas del pie de atleta
- Síntomas de la onicomicosis
- 5.Diagnóstico
- 6.Tratamiento médico
- Pie de atleta
- Onicomicosis
- 7.Consejos para prevenir los hongos en los pies
- 8.Remedios naturales complementarios
- Ajo
- Aloe vera
- Vinagre de manzana
- Aceite de árbol de té
- Baños de sal
- Zumo de limón
- 9.Cuándo consultar al médico
- 10.Referencias
Los hongos en los pies son una de las afecciones dermatológicas más frecuentes, sobre todo en los meses cálidos. Suelen estar causados por dermatofitos, levaduras y otras variedades de microorganismos que, en combinación con diferentes tipos de virus y bacterias, dan lugar a una infección. Se estima que entre el 15 % y el 25 % de la población mundial padece algún tipo de micosis en los pies a lo largo de su vida.
Tanto su aparición como su gravedad pueden variar de forma notable en cada persona; hay quienes sufren hongos en los pies de forma ocasional, mientras que otras personas tienen que hacer frente a ellos de manera recurrente. No constituyen un problema de salud grave en la mayoría de los casos, pero pueden ser complicados de tratar si no se abordan a tiempo. Además, resultan muy molestos y antiestéticos.
¿Qué son los hongos en los pies?
Se trata de una infección que se desarrolla a causa del crecimiento de microorganismos fúngicos en la piel de esta zona del cuerpo. Generalmente, comienza entre los dedos y, poco a poco, si no se trata adecuadamente, puede extenderse hasta las plantas y las uñas.
Los principales tipos de hongos responsables de estas infecciones son:
- Dermatofitos: especialmente las especies Trichophyton rubrum y Trichophyton mentagrophytes. Se alimentan de la queratina de la piel y las uñas.
- Levaduras: como Candida albicans, que puede afectar a los espacios interdigitales.
- Mohos no dermatofitos: menos frecuentes, pero pueden causar onicomicosis en determinados pacientes.
Tipos de hongos en los pies
Pie de atleta (tinea pedis)
Es la forma más común de micosis en los pies. Los hongos se encuentran entre los dedos de los pies o en la planta. Existen tres variantes clínicas principales:
- Interdigital: la más frecuente. Afecta a los espacios entre los dedos, especialmente entre el cuarto y el quinto. Provoca maceración, descamación y fisuras.
- Hiperqueratósica o mocasín: afecta a la planta del pie y los laterales, con engrosamiento y descamación crónica de la piel.
- Vesicular o inflamatoria: se caracteriza por ampollas que pueden supurar, generalmente en el arco plantar.
Onicomicosis

La onicomicosis es la afección fúngica más habitual de las uñas de los pies, y también una de las más complicadas de curar. Afecta a aproximadamente el 10 % de la población general y su prevalencia aumenta con la edad, llegando al 20 % en mayores de 60 años.
Es por ello que resulta tan importante prestar atención a los síntomas y, ante la más mínima señal de alerta, acudir al médico. La infección por hongos hace que las uñas se vean más amarillentas o blanquecinas; si no se tratan, el tono se va oscureciendo hasta que las uñas pueden volverse marrones o negras. Además, la parte superior de las uñas tiene un aspecto desgastado, engrosado y picado, y pueden volverse quebradizas o desprenderse del lecho ungueal.
Existen distintos tipos de onicomicosis según la zona afectada de la uña:
- Subungueal distal y lateral: la más frecuente. Comienza por el borde libre de la uña.
- Subungueal proximal: comienza por la base de la uña. Más frecuente en inmunodeprimidos.
- Blanca superficial: manchas blancas en la superficie de la uña.
- Distrófica total: destrucción completa de la uña.
Causas de los hongos en los pies
La aparición de hongos en los pies es un problema que, en la gran mayoría de los casos, no reviste gravedad. No obstante, resulta esencial tratarlo cuanto antes para evitar complicaciones.
En relación a las causas de esta infección, las principales son:
- Humedad: cuando los pies están húmedos durante un largo periodo de tiempo, se convierten en el hábitat idóneo para los hongos. La época de mayor incidencia es durante el verano, ya que se pasan muchas horas en la playa o la piscina.
- Contacto con superficies contaminadas: los hongos se transmiten con facilidad en instalaciones públicas como gimnasios, piscinas, vestuarios y duchas comunitarias.
- Sudoración excesiva (hiperhidrosis): la sudoración de los pies, relacionada con el tipo de calzado y calcetines, crea un microambiente favorable para los hongos.
- Calzado inadecuado: zapatos cerrados de materiales sintéticos que no permiten la transpiración.
- Sistema inmunitario debilitado: diabetes, VIH o tratamientos inmunosupresores.
- Mala circulación sanguínea: la enfermedad vascular periférica dificulta la llegada de defensas inmunitarias a los pies.
- Traumatismos ungueales: las lesiones en las uñas facilitan la entrada de hongos.
- Edad avanzada: el crecimiento más lento de las uñas y la reducción del riego sanguíneo aumentan la susceptibilidad.
- Predisposición genética: algunas personas tienen mayor tendencia a padecer infecciones fúngicas.
Síntomas de los hongos en los pies
Una infección por hongos en los pies es relativamente sencilla de detectar, ya que los síntomas suelen ser visibles. Si presentas cualquiera de los siguientes síntomas, es aconsejable acudir al médico para que realice un diagnóstico adecuado:
Síntomas del pie de atleta
- Picor intenso y persistente entre los dedos o en la planta de los pies.
- Enrojecimiento e inflamación de la piel afectada.
- Piel seca, agrietada y descamativa.
- Maceración (piel blanquecina y reblandecida) entre los dedos.
- Mal olor en los pies.
- Ampollas que pueden supurar líquido transparente en los casos más graves.
- Sensación de ardor o escozor.
Síntomas de la onicomicosis
- Cambio de color de las uñas (amarillento, blanquecino, marrón o negro).
- Engrosamiento de la uña.
- Aspecto desgastado y picado de la superficie.
- Fragilidad y tendencia a romperse.
- Desprendimiento de la uña del lecho ungueal (onicólisis).
- Deformidad de la uña.
- Dolor en casos avanzados, especialmente al usar calzado cerrado.
Diagnóstico
El diagnóstico de los hongos en los pies se basa en:
- Exploración clínica: el médico examina las lesiones y valora sus características.
- Examen con KOH: se toma una muestra de escamas o fragmento de uña y se examina al microscopio tras tratamiento con hidróxido de potasio.
- Cultivo micológico: permite identificar la especie de hongo. Los resultados tardan entre 2 y 4 semanas.
- Dermatoscopia: ayuda a diferenciar la onicomicosis de otras patologías ungueales.
- Biopsia ungueal: en casos dudosos.
Tratamiento médico
El tratamiento depende del tipo y la extensión de la infección:
Pie de atleta
- Antifúngicos tópicos: cremas, sprays o polvos con clotrimazol, miconazol, terbinafina o ketoconazol. Se aplican una o dos veces al día durante 2 a 4 semanas.
- Antifúngicos orales: se reservan para casos extensos o resistentes al tratamiento tópico. Terbinafina o itraconazol durante 2 a 4 semanas.
Onicomicosis
- Lacas antifúngicas: con ciclopirox o amorolfina, aplicadas directamente sobre la uña. Útiles en onicomicosis leves o moderadas.
- Antifúngicos orales: terbinafina (6-12 semanas) o itraconazol (en pulsos) para onicomicosis moderadas o graves. El tratamiento puede prolongarse durante meses.
- Avulsión química o quirúrgica de la uña: en casos graves o refractarios, puede ser necesario retirar la uña afectada.
- Terapia combinada: combinar el tratamiento tópico con el oral suele ofrecer los mejores resultados.
Consejos para prevenir los hongos en los pies
Hay una serie de medidas que merece la pena tener en cuenta para evitar que aparezcan hongos en los pies:
- Calzado adecuado: es muy importante utilizar un calzado que permita la transpiración de los pies; la humedad y el calor forman un ambiente idóneo para la proliferación de los hongos. Preferir materiales naturales como el cuero.
- No caminar descalzo en lugares públicos y concurridos, como piscinas, vestuarios o duchas comunitarias. Usar chanclas o sandalias.
- Secar bien los pies después de cada ducha o baño con una toalla limpia, haciendo especial hincapié en el espacio entre los dedos.
- Calcetines de algodón: usar calcetines que absorban la humedad y cambiarlos diariamente, o más de una vez al día si se suda mucho.
- Airear el calzado: no usar el mismo par de zapatos dos días seguidos para permitir que se sequen completamente.
- Polvos antifúngicos: aplicar polvos antifúngicos en los pies y en el interior del calzado como medida preventiva, especialmente en personas con tendencia a las recaídas.
- No compartir toallas, calzado ni calcetines.
- Cortar las uñas rectas y no demasiado cortas para evitar traumatismos.
- Exposición al sol: exponer los pies al aire y al sol durante unos minutos al día, ya que la luz solar y la sequedad dificultan el crecimiento fúngico.
- Tratar el pie de atleta de forma precoz para evitar que la infección se extienda a las uñas.
Remedios naturales complementarios

Existen algunos ingredientes naturales que pueden servir como complemento al tratamiento médico. Es importante recordar que no sustituyen la consulta con el dermatólogo:
Ajo
El ajo es uno de los mejores remedios caseros gracias a la alicina, un compuesto con actividad antifúngica demostrada in vitro. Mezcla un par de dientes de ajo machacados con una cucharada de agua para formar una pasta. Aplica sobre la zona afectada durante 15-20 minutos y retira con agua tibia. Se puede aplicar una vez al día.
Aloe vera
El aloe vera tiene propiedades hidratantes, reparadoras y antiinflamatorias. Extrae el gel de una hoja de aloe vera y aplícalo directamente sobre la zona afectada con un suave masaje circular. Deja actuar unos 20 minutos y retira con agua tibia.
Vinagre de manzana
El vinagre de manzana puede ayudar a alterar el pH de la piel, dificultando la proliferación de los hongos. Diluye vinagre de manzana en agua a partes iguales y aplica sobre la zona afectada con un algodón. No aplicar sin diluir para evitar irritaciones.
Aceite de árbol de té
El aceite esencial de Melaleuca alternifolia tiene propiedades antifúngicas científicamente contrastadas. Aplica unas gotas diluidas en aceite de coco o de oliva sobre la zona afectada dos veces al día.
Baños de sal
Los baños de pies con sal marina pueden ayudar a reducir la humedad y crear un ambiente menos favorable para los hongos. Disuelve un puñado de sal marina en agua tibia y sumerge los pies durante 15-20 minutos. Seca bien después.
Zumo de limón
El ácido cítrico del limón tiene propiedades antisépticas. Aplica el zumo de un limón sobre la zona afectada antes de dormir. Evita la exposición al sol después de la aplicación, ya que puede provocar manchas.
Cuándo consultar al médico
Se recomienda acudir al médico o dermatólogo en los siguientes casos:
- Los síntomas no mejoran tras 2 semanas de tratamiento tópico.
- La infección se extiende o afecta a las uñas.
- Aparecen signos de sobreinfección bacteriana (pus, dolor intenso, inflamación).
- El paciente es diabético o tiene problemas circulatorios.
- Se trata de una persona inmunodeprimida.
- Las recaídas son frecuentes a pesar de seguir las medidas preventivas.
Referencias
- Gupta, A. K., et al. (2017). Optimal management of fungal infections of the skin, hair, and nails. Journal of Clinical Pharmacy and Therapeutics, 42(1), 20-27.
- MedlinePlus. Pie de atleta. MedlinePlus
- Elewski, B. E. (1998). Onychomycosis: pathogenesis, diagnosis, and management. Clinical Microbiology Reviews, 11(3), 415-429. PubMed
- Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Micosis cutáneas.
- Al-Duboon, A. H., et al. (1992). Clinical and mycological study of onychomycosis. British Journal of Dermatology, 127, 44.

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.