Dengue
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La fiebre del dengue es una enfermedad infecciosa de carácter tropical causada por un virus del género Flavivirus, transmitido a los seres humanos por la picadura de mosquitos del género Aedes. Este virus puede provocar un amplio abanico de síntomas, entre los que destacan fiebre elevada, cefaleas intensas, exantemas cutáneos y un dolor muy agudo en músculos, huesos y articulaciones.
Las principales zonas del mundo en las que se presenta el dengue son países de Latinoamérica y el Sudeste Asiático. No obstante, también se han registrado casos en determinadas zonas de África, así como del Pacífico Sur. En las últimas décadas, la enfermedad ha ampliado notablemente su distribución geográfica y actualmente es endémica en más de 100 países.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que se producen entre 100 y 400 millones de infecciones por dengue cada año, de las cuales aproximadamente 96 millones presentan manifestaciones clínicas. En 2024 se alcanzó un máximo histórico de 14,6 millones de casos notificados y más de 12 000 muertes asociadas. Mientras en Estados Unidos continental y en la mayor parte de Europa se trata de una enfermedad poco frecuente, en Latinoamérica y el Sudeste Asiático constituye un problema de salud pública de primer orden.
En la gran mayoría de casos, los pacientes diagnosticados con dengue en Europa y Estados Unidos se han infectado durante viajes a zonas tropicales. Sin embargo, en los últimos años se han documentado casos autóctonos en el sur de Europa — Francia (desde 2010), Croacia e Italia —, vinculados a la presencia del mosquito tigre (Aedes albopictus), una especie invasora que se ha establecido en buena parte del litoral mediterráneo, incluida la costa española desde 2004.
¿Qué es el dengue?
El dengue es una enfermedad vírica transmitida a las personas por la picadura de mosquitos hembra infectados del género Aedes, principalmente Aedes aegypti y, en menor medida, Aedes albopictus. No se contagia directamente de persona a persona por contacto casual.
Existen un total de cuatro serotipos del virus del dengue: DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4. La infección por un serotipo confiere inmunidad duradera frente a ese serotipo concreto, pero no protege frente a los otros tres. De hecho, una segunda infección por un serotipo diferente puede aumentar el riesgo de desarrollar dengue grave.
En cuanto a las formas clínicas, se distinguen dos presentaciones principales:
- Dengue clásico: la forma más habitual, que cursa con fiebre, mialgias y cefalea.
- Dengue grave (antes denominado fiebre hemorrágica por dengue): menos frecuente, pero potencialmente mortal, con hemorragias, extravasación de plasma y afectación orgánica.
¿Cómo se contagia el dengue?

El virus se transmite a los seres humanos a través de la picadura de mosquitos hembra infectados del género Aedes. El período de incubación en el ser humano oscila entre los 4 y los 10 días; transcurrido ese plazo, aparecen los primeros síntomas. Por su parte, el mosquito, una vez infectado, puede transmitir el virus durante el resto de su vida.
Las personas infectadas son portadoras del virus y pueden, a su vez, transmitirlo a mosquitos sanos. El período de viremia — durante el cual el paciente es infeccioso para los mosquitos — abarca desde aproximadamente dos días antes del inicio de la fiebre hasta dos días después de su resolución.
Los mosquitos Aedes son de hábitos diurnos y generalmente proliferan en zonas próximas a depósitos de agua estancada. El Aedes aegypti es el vector principal en las zonas tropicales, mientras que el mosquito tigre (Aedes albopictus) actúa como vector secundario y es la especie responsable de los casos autóctonos registrados en el sur de Europa.
Aunque no es frecuente, el dengue también puede transmitirse por vía sanguínea (transfusiones, trasplante de órganos) y, en raras ocasiones, de madre a hijo durante el embarazo o el parto.
En ningún caso el virus se transmite por el contacto directo con una persona enferma.
Síntomas del dengue
En líneas generales, los síntomas son de carácter más leve en niños pequeños y en quienes padecen la infección por primera vez. Los adultos y las personas que ya han sufrido una infección previa por un serotipo diferente presentan, con mayor frecuencia, cuadros más graves.
Los síntomas característicos del dengue son los siguientes:
- Fiebre alta, que puede alcanzar los 40 °C.
- Dolor muy intenso en la zona retroocular (detrás de los ojos), así como en articulaciones, músculos y huesos. Al dengue se le conoce popularmente como la «fiebre rompehuesos», ya que los pacientes refieren una sensación de dolor óseo tan intensa que parece que los huesos se fracturan, aunque en realidad no se produce ninguna fractura.
- Cefaleas intensas y frecuentes.
- Exantema cutáneo (erupción o sarpullido) generalizado.
- Sangrado leve en zonas como la nariz o las encías.
- Formación de hematomas con facilidad.
- Náuseas y vómitos.
- Inflamación de los ganglios linfáticos.
Los primeros síntomas pueden aparecer entre 4 y 10 días después de la picadura del mosquito infectado. En cuanto a su duración, por lo general remiten en un plazo de una semana.
Signos de alarma del dengue grave
Una vez que la fiebre comienza a ceder, algunos pacientes pueden experimentar un agravamiento del cuadro clínico. Los signos de alarma que indican una posible evolución hacia dengue grave incluyen:
- Dolor abdominal intenso y continuo.
- Vómitos persistentes.
- Hemorragias graves (sangrado de encías, vómitos con sangre, sangre en heces).
- Dificultad respiratoria.
- Acumulación de líquidos (ascitis, derrame pleural).
- Descenso brusco de la presión arterial.
- Deshidratación.
Estos signos suponen un riesgo vital y requieren atención médica inmediata. El dengue grave puede desembocar en un síndrome de choque por dengue, una situación potencialmente mortal en la que la sangre no llega adecuadamente a los órganos vitales.
Diagnóstico del dengue

Ante la aparición de los síntomas descritos, es fundamental acudir al médico para que establezca el diagnóstico y determine el tratamiento más adecuado. En primer lugar, el profesional sanitario interrogará al paciente acerca de sus síntomas y de si ha realizado algún viaje reciente a zonas endémicas.
Entre las pruebas diagnósticas más utilizadas se encuentran:
- Prueba del lazo o torniquete: mide de forma indirecta la fragilidad capilar. Se coloca en el antebrazo del paciente el manguito de un tensiómetro durante cinco minutos a presión media. Si, transcurrido ese tiempo, aparecen más de 20 petequias (pequeños puntos rojos) por pulgada cuadrada, el resultado se considera positivo y sugiere dengue.
- Hemograma completo: permite valorar los niveles de leucocitos, eritrocitos y plaquetas en sangre. En el dengue es frecuente observar leucopenia (descenso de glóbulos blancos) y trombocitopenia (descenso de plaquetas). También se determina el hematocrito, que refleja el porcentaje de eritrocitos respecto al volumen total de sangre; valores elevados indican hemoconcentración por extravasación de plasma, un signo de gravedad.
- Detección de antígeno NS1: una prueba rápida que permite identificar la presencia del virus en la sangre durante los primeros días de la enfermedad.
- Serología (IgM/IgG): detecta anticuerpos frente al virus y es útil a partir del quinto día de enfermedad.
- PCR (reacción en cadena de la polimerasa): permite confirmar la infección e identificar el serotipo del virus.
Tratamiento del dengue
Hasta la fecha no existe un medicamento antiviral específico para combatir el virus del dengue. El tratamiento es de soporte y va dirigido a aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.
- Se administra paracetamol (acetaminofén) para controlar la fiebre y el dolor.
- No se deben tomar antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como ibuprofeno, ácido acetilsalicílico (aspirina) ni naproxeno, ya que pueden incrementar de forma considerable el riesgo de hemorragia.
- Se recomienda una hidratación abundante con líquidos orales o, en casos graves, con fluidoterapia intravenosa.
En caso de dengue grave, el tratamiento requiere hospitalización y puede incluir:
- Administración de fluidoterapia intravenosa para compensar la pérdida de plasma.
- Transfusión de concentrado de plaquetas o de sangre si la hemorragia es abundante.
- Monitorización constante de los signos vitales: pulso, frecuencia cardíaca, presión arterial y diuresis.
El reposo es fundamental. Un paciente con dengue debe guardar reposo durante el tiempo que dure la enfermedad y la convalecencia.
¿Cómo prevenir el dengue?

La prevención del dengue se basa en dos pilares: la protección frente a la picadura del mosquito y la vacunación en determinados contextos.
Medidas de protección individual
- Evitar zonas con agua estancada, como charcas, estanques o recipientes al aire libre, ya que son los principales criaderos de los mosquitos Aedes.
- Utilizar prendas de manga larga y pantalones largos, preferiblemente de colores claros, que cubran la mayor parte de la piel.
- Aplicar repelentes de insectos que contengan DEET, icaridina (picaridina) o IR3535 sobre la piel expuesta.
- Usar permetrina para impregnar la ropa, ya que los mosquitos pueden picar incluso a través de las prendas.
- Emplear mosquiteras, tanto en ventanas como en camas, especialmente durante las horas de mayor actividad del mosquito (amanecer y atardecer).
- Evitar el uso de perfumes y prendas de colores llamativos, que pueden atraer a los mosquitos.
- Mantener una correcta higiene del entorno: eliminar recipientes donde pueda acumularse agua, cambiar frecuentemente el agua de floreros y bebederos de animales, y gestionar adecuadamente los residuos.
Vacunas contra el dengue
Actualmente existen dos vacunas autorizadas contra el dengue:
- Dengvaxia (CYD-TDV), desarrollada por Sanofi Pasteur, fue la primera vacuna contra el dengue autorizada. Está indicada para personas de 6 a 45 años que vivan en zonas endémicas y que hayan tenido una infección previa confirmada por el virus del dengue. No se recomienda en personas seronegativas (sin infección previa), ya que podría aumentar el riesgo de dengue grave en caso de una primera infección posterior a la vacunación.
- Qdenga (TAK-003), desarrollada por Takeda, ha sido autorizada en varios países, incluidos algunos de la Unión Europea. La OMS la recomienda para niños y adolescentes de 6 a 16 años en entornos de alta transmisión.
La disponibilidad y las indicaciones de estas vacunas varían según el país, por lo que es necesario consultar con un profesional sanitario.
Dengue en España y Europa
Aunque España no es una zona endémica de dengue, la presencia del mosquito tigre (Aedes albopictus) en la costa mediterránea — detectado por primera vez cerca de Barcelona en 2004 y actualmente extendido por gran parte del litoral este y sur peninsular — supone un riesgo de transmisión autóctona.
En Europa se han registrado casos autóctonos de dengue en Francia (desde 2010, con brotes recurrentes), Croacia (2010) e Italia. En 2024, Francia, Italia y España notificaron un total combinado de 308 casos. El cambio climático, que favorece la expansión del vector hacia latitudes más septentrionales, y el aumento de viajeros procedentes de zonas endémicas incrementan la probabilidad de brotes locales en los próximos años.
Es fundamental que las personas que viajen a zonas endémicas y regresen con síntomas compatibles consulten rápidamente a un profesional sanitario e informen de su historial de viaje.
Conclusión
El dengue es una de las enfermedades transmitidas por mosquitos de mayor impacto a nivel mundial, con una incidencia que no deja de crecer. Aunque en Europa continental los casos autóctonos son todavía infrecuentes, la expansión del mosquito tigre hace necesaria una vigilancia epidemiológica constante. Ante la más mínima sospecha de infección, es imprescindible acudir al médico para obtener un diagnóstico adecuado y, en caso necesario, iniciar el tratamiento de soporte oportuno.
Referencias
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Dengue and severe dengue – Fact sheet. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/dengue-and-severe-dengue
- Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC). Dengue – Annual Epidemiological Report. Disponible en: https://www.ecdc.europa.eu/en/dengue-monthly
- Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC). Aedes albopictus – Factsheet for experts. Disponible en: https://www.ecdc.europa.eu/en/disease-vectors/facts/mosquito-factsheets/aedes-albopictus
- Bhatt, S., et al. «The global distribution and burden of dengue.» Nature, 496(7446), 504-507 (2013). DOI: 10.1038/nature12060
- Organización Panamericana de la Salud (OPS). Dengue: guías para la atención de enfermos en la Región de las Américas. 2.ª edición, 2016.

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.